Mejor no hablar de ciertas cosas: el sistema carcelario uruguayo

Mejor no hablar de ciertas cosas: el sistema carcelario uruguayo

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En el combo deficitario del capitalismo, las inseguridades (en todas sus expresiones) no son más que síntoma y consecuencia de su sistema económico. Si a eso le sumamos un gobierno que repite sus recetas, cree en el Dios Mercado y repite los salmos del derrame como una trama, los resultados están a la vista.

En la campaña para derogar la Ley de Urgente Consideración (LUC) el gobierno derechista uruguayo liderado por Luis Lacalle desenvainó el clásico recurso de la polarización y quiso enfrentar a los que estaban a favor de la derogación contra la policía. Incluso se llegó a manifestar, por parte del oficialismo, que sin la LUC los delincuentes iban a tener todo servido para poder delinquir.

Parece que causó efecto la jugada y hoy con la LUC en mano, el gobierno no le puede poner el cascabel al gato. En Uruguay los homicidios aumentaron 39 por ciento en el primer semestre de 2022 según un informe del propio Ministerio del Interior: pasaron de 135 entre enero y junio del año anterior a 188 en este 2022.

Esta cifra supera también al primer semestre de los dos años anteriores, con 179 asesinatos en 2020 y 173 en 2019, último año de gestión del centroizquierdista Frente Amplio (FA).

Además del aumento en cantidad, es el incremento en la violencia, los modus operandi de los homicidios y los femicidios. Por un lado los enfrentamientos entre bandas de narcotraficantes, el avance de toma de territorio y por el otro modos crueles de violencia en los hogares con descuartizamientos, cuerpos prendidos fuego, enterramientos en fincas, secuestros y más.

Todas estas noticias ocupan (quizá no tanto como en otros momentos) los minutos centrales de los noticieros radiales y televisivos. Pero al terminar el show mediático esas personas van a parar a algún lugar y su vida sigue.

ONU pide a Uruguay mejorar las condiciones de vida en las cárceles -  Noticias Uruguay, LARED21 Diario Digital
ONU pide a Uruguay mejorar las condiciones de vida en las cárceles – Noticias Uruguay, LARED21 Diario Digital

El lado oscuro de la luna, del que poco se habla y casi nada se hace, es el sistema carcelario. Uruguay acabó el tramo inicial de la era Lacalle con 13.700 presos en sus cárceles (más de 386 personas por cada 100 mil habitantes), un número aterrador para un país de poco más de tres millones de habitantes.

Las muertes en las cárceles de Uruguay aumentaron un 79% en 2021, advirtió en mayo último el Comité de Naciones Unidas contra la Tortura, que además se mostró preocupado por las condiciones de detención en las prisiones y por la falta de una definición de tortura en la legislación uruguaya.

La ONU exigió adoptar “medidas legislativas y de otra índole” que garanticen que cualquier empleo de la fuerza por parte de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley acate “los principios de razonabilidad, necesidad y proporcionalidad” e instó a velar por la apertura de “investigaciones prontas, imparciales y efectivas de todas las denuncias relativas al uso excesivo de la fuerza por agentes de las fuerzas del orden y seguridad pública,” y garantizar que se enjuicie a los presuntos autores.

En particular el Comité de la ONU pidió adoptar medidas urgentes para corregir las deficiencias en los centros penitenciarios, especialmente en el “suministro de agua en las celdas, la falta de camas, los problemas de calefacción e iluminación y el mal estado de las instalaciones eléctricas”; permitir las actividades al aire libre, como el ejercicio físico, las de rehabilitación y las psicosociales y .garantizar la estricta separación entre los reclusos preventivos y los condenados.

Mientras, el informe que el Ministerio del Interior elevó a la Comisión de Seguimiento Carcelario del Congreso incluyó un dato que augura un explosivo fin de año, con cárceles atestadas: cada semana ingresa un promedio de 100 condenados al Centro de Diagnóstico y Derivación, el órgano encargado de determinar el futuro sitio de reclusión.

Los rescatados del módulo ocho – 24/06/2017 – EL PAÍS Uruguay

Según a un asesor de la Comisión Legislativa en materia carcelaria, “muchos presos entran descalzos o semidesnudos” al recinto carcelario. Son algo más de 14 por día, lo que preanuncia que 2022 cerrará con 5.200 nuevos reclusos, llevando el total de presos a casi 20 mil.

Esto seguramente hará estallar a un sistema que ya padece un nivel de hacinamiento que en algunas cárceles supera el 120%. Con 14 presos en celdas que son para cinco. De las 24 horas del día solo una ven la luz del sol.

¿Así se pretende rehabilitar a una persona? ¿De esta manera se pretende que luego de cumplir su condena salgan a pedir trabajo, estando en condiciones infrahumanas, con adictos en abstinencia, con violencia extrema, enfrentamientos, casi cero programas de educación y de una historia personal, en su gran mayoría, que exhibe una educación formal mínima?

Al menos un 70% de la población carcelaria está en la lista de los “adictos a algo”. De esos miles, “sólo 254 reciben algún tipo de tratamiento de parte de equipos de trabajo altamente especializados pero que tienen carencias de todo tipo para abordar una tarea de semejante entidad”, dijo el experto en cárceles Jaime Saavedra.

En lo que va del año 252 presos se quisieron suicidar y cinco lo lograron. En 2021 se reportaron 16 suicidios en cárceles uruguayas, una más que en 2020 y el doble que 2019.

El Comité contra la Tortura de la ONU expresó su preocupación por el incremento en el número de muertes registradas en las cárceles, que fue de un 79% en 2021. El examen observa un número muy alto de muertes “por falta de asistencia y tratamiento médico” en las personas con problemas de salud mental y pide investigar “de forma imparcial por un órgano independiente” todos los fallecimientos durante la privación de libertad.

Juan Miguel Petit. Foto: Marcelo Bonjour

El comisionado parlamentario para el Sistema Penitenciario, Juan Miguel Petit, dijo que el sistema es como «una manguera agujereada» y «pierde agua por todos lados». Petit plantea que el presupuesto carcelario debe aumentarse en un 20%. Por otro lado el Ministro de Interior Luis Alberto Heber, declaró que no hay recorte presupuestal sino que aumentó la población carcelaria. El chiste se cuenta solo.

Consultado sobre el proyecto de prisión domiciliaria para mayores de 65 años, también presentada por el ultraderechista Cabildo Abierto, integrante de la coalición de gobierno, Petit dijo: «Yo entiendo que ya existe en el Código del Proceso Penal todos los mecanismos para dar prisión domiciliaria. Yo creo que el Uruguay ya tiene mecanismos liberales, de Derechos Humanos, muy abiertos y posibles de usar”.

Reiteró que la propuesta planteada no es necesaria ya que es «un mecanismo que ya existe». Otra muestra de que cuando hay voluntad política se pueden lograr cosas. Lástima que en este caso Cabildo Abierto lo planteaba con el fin de liberar a represores de la dictadura.

El cuplé de la murga Diablos Verdes del 2003, “La cárcel de ricos y la cárcel de los pobres” sigue estando más vigente que nunca: «Donde el sistema penitenciario se desdobla /según su apellido  y «clase social / «coronitas para algunos/ y para otros no hay piedad»

Quizá habría que preguntarse y reflexionar la inseguridad como un todo y no como un mecanismo lineal de un individuo que comete un delito (signado y definido por las leyes y la moral de la época, parafraseando a Michel Foucault), la policía lo detiene y la justicia lo envía a la cárcel. ¿Y después?

Petit lo plantea claro: “Tenemos la inseguridad que tenemos por el sistema penitenciario que tenemos.”

Nota publicada originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

EEUU-China y la “guerra fría”… de los microchips de Taiwán

EEUU-China y la “guerra fría”… de los microchips de Taiwán

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La tensión entre la República Popular China y Estados Unidos por la isla de Taiwán expresa un nuevo capítulo de esta nueva “guerra fría” del siglo XXI que más bien es económica que ideológica. Esta vez, se trata de custodiar a los microchips taiwaneses, que desean tanto el águila norteamericana como el dragón mandarín chino.

La visita de Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos, a Taiwán el martes 2 de agosto pasado generó un serio malestar en la diplomacia y estructuras de poder militar de la República Popular China. A pesar de las objeciones de Beijing, Pelosi y una delegación del Congreso se embarcaron en una serie de reuniones de alto nivel en la legislatura de Taiwán y en la oficina de la presidenta taiwanesa Tsai Ing-wen. Pelosi fue condecorada por los taiwaneses a quienes les prometió ayuda yanqui siempre frente a las “amenazas de anexión” de Beijing.

China no tardó en manifestar su descontento cuando el avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que transportaba a la delegación de Pelosi aterrizó en Taiwán aquel martes por la noche. El ejército chino realizó luego ejercicios en torno a Taiwán y lanzó una serie de “operaciones militares selectivas para contrarrestar la situación”.

China considera “provincia rebelde” a Taiwán desde 1949, año de la revolución marxista maoísta. Hasta 1971 Estados Unidos reconoció a Taiwán como la “verdadera China” en las Naciones Unidas. Pero luego se alió a la República Popular China y sacó a Taiwán de su estatus especial. Pero siguió colaborando con la isla rebelde. En el siglo XXI actual Estados Unidos reforzó su compromiso con Taiwán y en su lucha comercial con Beijing no duda en brindarle apoyo económico, financiero y militar.

Nancy Pelosi y una delegación del Congreso se embarcaron en una serie de reuniones de alto nivel en la legislatura de Taiwán y en la oficina de la presidenta taiwanesa Tsai Ing-wen.

Pero detrás de esta “guerra fría” más bien comercial y tecnológica están los microchips de Taiwán. La industria de los microchips y semiconductores aún no se ha recuperado del todo de la crisis originada por la pandemia de 2020. La industria del automóvil se está enfrentando a múltiples retos desde hace tres años. El primero fue la pandemia ya mencionada, pero a consecuencia de la misma o en combinación con ella, han ido llegando muchos otros. El principal es la llamada crisis de los microchips y semiconductores, que aún afecta a la producción de los fabricantes y los tiempos de espera de los compradores. Pero, poco a poco, la industria comienza a sacar la cabeza del agua y recupera poco a poco su ritmo normal.

Es aquí que Taiwán juega un rol geoestratégico de suma importancia. Taiwán acapara más del 65% del mercado global de chips a nivel mundial. ¡Vaya fruta deliciosa que proteger! Hay dos empresas que se destacan especialmente: TSMC (54% de la producción mundial) y UMC (7% de la producción mundial).

Sigamos con los datos. Taiwán en el mercado de los microchips y semiconductores, la segunda empresa más potente del sector es la surcoreana Samsung, que acapara un 17% de la producción. Y más allá de Asia, la primera en aparecer en el ranking es la estadounidense Global Foundries (7%).

En el caso de una guerra chino-estadounidense la compañía TSMC se vería obligada a paralizar sus fábricas y que eso golpearía muy seriamente a la industria. TSMC cuenta con los productos más innovadores y, de hecho, es pionera en chips de 3 nanometros (nm) y ya ha anunciado que espera lanzar los de 2 nm en 2025.

Entre los clientes de la poderosa TSMC se destacan Apple, Nvidia o Qualcomm, entre otros. Incluso Intel, también fabricante de semiconductores.

Los fabricantes del sector automotriz miran con temor lo que ocurre entre Taiwán y China, con Estados Unidos adquiriendo un papel cada vez más relevante en todo ello. Los yanquis quieren conservar Taiwán por eso. Los chinos también. Taiwán está en una encrucijada. La “guerra fría” de los microchips puede ser fatal. Algo tan pequeño puede ser fuente de amenaza de una guerra global o el miedo a una guerra termonuclear como no se vio desde la Crisis de los Misiles de Cuba en 1962.

Ver también:

https://revistatrinchera.com/2021/10/24/la-chispa-taiwanesa/
https://revistatrinchera.com/2021/07/06/un-proyecto-a-largo-plazo/

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

“Somos el 50 por ciento de la población, también somos el 50 por ciento de las guerras”

“Somos el 50 por ciento de la población, también somos el 50 por ciento de las guerras”

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¿Dónde están las mujeres antes, durante y después de las guerras? La pregunta dispara el análisis de la politóloga española Irene Zugasti, especializada en género y conflictos bélicos, en diálogo con Trinchera.

Las guerras fueron históricamente leídas desde la lupa masculina: ellos, los que empuñan las armas, los heridos, los caídos, los que batallan, los que ponen el cuerpo. ¿Dónde están las mujeres en los conflictos armados? ¿Solo sufren, curan y esperan en silencio? Irene Zugasti Hervás es politóloga y periodista española, se especializa en género y conflictos bélicos, en particular en la región de Ucrania. En diálogo con Trinchera, asegura la importancia de “despatriarcalizar” las guerras desde “una mirada anticolonial, antirracista y antiimperialista”.

Mujeres víctimas y mujeres verdugas. Las que se militarizan, para ejércitos imperialistas o de liberación nacional. La construcción de las mujeres como “amenaza de subversión” por parte de la OTAN y el rol del feminismo ante estos conflictos. “No se me ocurre una guerra híbrida más antigua, más vigente y que más víctimas se ha cobrado como la guerra contra las mujeres”, afirma Zugasti al otro lado de la videoconferencia desde Madrid.

—¿Qué implica hacer una lectura con perspectiva de género, o incluso feminista, de los conflictos bélicos?

—Para empezar, creo que aplicar esa mirada de género es muy sencillo. Cynthia Enloe, una teórica de los feminismos decoloniales lo explicaba muy bien en los ‘90. Decía que es tan fácil como preguntarse: ¿dónde están las mujeres? Porque con este debate me han dicho muchas veces “las feministas ya están hablando de mujeres en algo tan masculinizado como es una guerra, donde la mayoría de las bajas, al menos en el frente de batalla, son masculinas”. Pero yo replico: somos el 50% de la población, también somos el 50% de las guerras.

Si queremos dar un paso más en la perspectiva feminista implica feministizar o despatriarcalizar los conflictos, es decir, usar las herramientas del feminismo crítico, anticolonial, de base, para intentar que conflictos como el de Ucrania o muchos otros que hay en el mundo no generen las consecuencias que tienen en la vida de las personas antes, durante y después de su desarrollo.

—¿Cuál es tu análisis respecto a los distintos roles que ocupan las mujeres en los conflictos bélicos?

Carol Cohn, otra investigadora, habla de dos formas en las que son vistas las mujeres: víctimas o verdugas, dependiendo mucho del contexto. Por un lado, la victimización de mujeres en las guerras es muy tramposa. Las mujeres sufrimos violencias específicas de género en las guerras, como son la trata con fines de explotación sexual, el tráfico de mujeres y niñas, la violencia sexual como arma de guerra, la violencia económica, la multiplicación de la violencia de género en el seno de los hogares, entre otras. Sin embargo, muchas veces esa victimización se hace sin nosotras: somos víctimas en tanto servimos para atacar al enemigo: “es que este ejército viola mujeres…, es que este país trafica mujeres…”. Pero no se les pregunta a ellas cuáles son esas violencias, quiénes están en el terreno trabajando. De poco sirve reivindicar que esas violencias existen, si no tenemos capacidad para que las mujeres tomen agencia y puedan combatirlas.

Sobre el rol de verdugas, hay que entender que si bien las relaciones internacionales, la guerra y la diplomacia son terrenos muy masculinizados, no quiere decir que no haya mujeres con posiciones importantes a la hora de definir los conflictos en los que mueren millones de personas. Un conflicto como el de Ucrania no se entendería sin personajes como Madeleine Albright -ex secretaria de Estado de Estados Unidos-, Victoria Nuland -ex vocera del Departamento de Estado y actual subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos de EEUU- o Hillary Clinton. Además, las cinco CEOs de las principales empresas armamentísticas de Estados Unidos son mujeres.

Pero hay otros roles por fuera de estos dos: las activistas pacifistas, las que se movilizan contra el conflicto armado, o incluso a favor del mismo, las figuras políticas; todas ellas también están allí.

Hace poco más de un mes, Boris Johnson aseguró que si Putin fuera mujer, la guerra no habría sucedido, y que esto era ejemplo de su “masculinidad tóxica”. Putin le recordó la guerra por las Islas Malvinas, impulsada por Margaret Thatcher a la cabeza de Gran Bretaña. ¿Qué supone leer como triunfo la ocupación de esos roles de poder, así como la feminización de los ejércitos, en el marco de guerras imperialistas?

—Madrid tuvo el dudoso honor de acoger la cumbre de la OTAN. Estaban todos los caballeros reunidos y a las primeras damas se las llevó a comprar, a cenar, a ver un pueblito, un museo, lo que mostró la limitación que tiene la OTAN para legitimarse incluso desde este punto de vista. También hubo una mesa sobre Mujer y Conflicto, en la que se propuso la idea esencialista de que “la incorporación de mujeres a los ejércitos va a ser una garantía de paz”, que “las mujeres somos pacíficas por naturaleza”. Falsedades que están demostradas porque hay países con un alto nivel de feminización de sus ejércitos, como Hungría, y eso no asegura que tenga más valores democráticos, ni igualdad de oportunidades. Más mujeres no significa ni más feminismo, ni más democracia, ni mucho menos más paz. 

En todo esto hay una buena noticia: pese a que la OTAN lanzó hace relativamente poco una línea de Mujer, Paz y Seguridad para lavar su imagen masculinizada y patriarcal, los últimos informes indican que las mujeres en general, que son en torno al 12 y 15% de los ejércitos de los países miembro de este organismo, no están queriendo enrolarse a ejércitos imperialistas. Esto no significa un enfoque esencialista, no creo que seamos pacíficas por naturaleza. De hecho, hay ejemplos de mujeres que han tomado las armas por causas políticas diferentes y han demostrado que pueden ser estupendas estrategas militares, como las kurdas, las palestinas, las zapatistas, las mujeres en la guerra civil española. 

—¿Qué mirada existe sobre aquellas que se militarizan en ejércitos de liberación nacional o de milicias populares?

—Cuando la propaganda es a favor de la guerra y las mujeres se militarizan para ejércitos imperialistas, entonces aparece la imagen de la mujer como amazona, fetichizada, idealizada; unas soldados bellísimas. En cambio, cuando las mujeres toman las armas por iniciativa propia en ejércitos o levantamientos populares y tienen autonomía decisoria, empieza a incomodar, la propaganda es contraria, y se las brutaliza, masculiniza, afea; se las deshumaniza.

En esta última cumbre, la OTAN contempló a las mujeres como “amenazas híbridas” entre sus líneas estratégicas. Esto es muy peligroso: las mujeres que reclamen por sus derechos de liberación nacional, de género, indígenas, etc., a través de la lucha armada pueden estar dentro de las estrategias de seguridad nacional e internacional. Nos obliga a estar atentas en este contexto en que estamos viendo cómo, por ejemplo, en gran parte de América Latina, el movimiento feminista es un motor de transformación social y política interesante, y cuán fácil puede ser convertir esto en una “amenaza de subversión”. 

Última Cumbre de la OTAN en Madrid, España.

Vuelve a aparecer el doble estándar respecto a las guerras que supuestamente se hicieron en nombre de los derechos humanos, para liberar a las mujeres.

Un ejemplo muy claro de esto es Estados Unidos en Afganistán: después de los atentados del 11 de septiembre, hubo una campaña terrible por los derechos humanos de las mujeres bajo el régimen talibán, pero se les olvidó decir que ellos mismos habían provocado esta situación. Y ahora han abandonado Afganistán, en la peor situación posible y ya no les importan las condiciones en las que viven las mujeres, y han olvidado a aquellas que están en el terreno.

Lo mismo sucede con Ucrania: de repente se rasgan las vestiduras porque hay trata de mujeres, vientres de alquiler, pero esos problemas no crecen en una noche. Si hay trata y tráfico de mujeres, si hay violencia sexual, es porque durante décadas las mujeres han sido vulnerables y carne de cañón en la crisis económica.  

En este mismo sentido aparecen las ayudas humanitarias y las violencias de género en supuestas épocas de paz.

—En los últimos años hemos visto el “Me Too” de la Cooperación Internacional. Sin embargo, se señala la violencia sexual siempre en el enemigo y no se asume que pueden ser los propios los que la ejercen. Por ejemplo, OXFAM o el ejército francés en República Centroafricana tuvieron denuncias de violencia sexual en ayudas humanitarias. Esto hasta hace muy poco estuvo silenciado, y aún así, los testimonios no son cuestionados solo cuando el enemigo es el agresor. Tu testimonio va a valer lo que valga el bando en el que estás situada. 

¿Cuál crees que debe ser el posicionamiento del feminismo ante estos conflictos?

—Una visión feminista para estos conflictos debería tener una mirada anticolonial, antirracista y antiimperialista. Entender que estas guerras son parte de las dinámicas del capitalismo, y que debemos tener un papel muy activo porque, al igual que lo personal es político, lo internacional es político, y lo internacional es personal. En este sentido, el activismo pacifista me parece muy interesante: en él podemos ubicar a las Madres y Abuelas de Plaza Mayo, las Madres rusas contra la guerra, y otras corrientes políticas. Es curioso que suelen ser mujeres quienes lo encabezan.

Además, las feministas hemos demostrado que somos el movimiento político transformador más importante al día de hoy. Nuestros cuerpos sufren estos conflictos en todas las dimensiones, incluso en aquellos en los que creemos justos. No se me ocurre una guerra híbrida más antigua, más vigente y que más víctimas se ha cobrado como la guerra contra las mujeres. Por eso, si conquistamos espacios como los ejércitos o las relaciones internacionales o la diplomacia, que sea para ejercer una mirada feminista y pacifista, y no para seguir engordando la industria militarista o el capitalismo destructivo que está prendiendo en llamas al mundo.

Delfina Venece
Delfina Venece

Nací en el interior de Buenos Aires: los porteños nos confunden con Parque Chacabuco. De crianza gorila, devenida en pseudo-troska por contraste, hoy peronista por convicción. Mi canción favorita a los 10 años era Los Salieris de Charly, de León Gieco.

El eterno retorno de la crisis en Uruguay: a 20 años del 2002

El eterno retorno de la crisis en Uruguay: a 20 años del 2002

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La crisis del 2002 es el embudo y la condensación de la conjunción del poder político, financiero; la corrupción, los familiares, los favores, la vista gorda, el aprovechamiento y la dependencia de un país como el Uruguay.

La crisis del 2002 es ícono de un país que tocó fondo, pero también de la capacidad que tienen los poderes fácticos de lavarse culpas, de matizar sus delitos, de generar un blindaje, aunque el daño que hicieron fue mayúsculo, de alcance nacional e incluso trascendió fronteras.

A 20 años de la crisis hay signos y señales que nos retrotraen a aquella época: ollas populares, caída del salario real, apertura comercial indiscriminada, dependencia de la inversión extranjera directa, Argentina en crisis, blancos y colorados en el gobierno.

Por si faltaba algo, apellidos calcados. Alfie, Bensión, Talvi, Lacalle, Sanguinetti y actores secundarios que también cumplieron su papel desestabilizador y corrupto tras bambalinas. Hoy a 20 años, ¿Uruguay aprendió la lección o está condenada a tropezar dos y tres veces con la misma piedra?

La crisis cíclica

Uruguay ha sorteado crisis con una periodicidad llamativa. Veinte años (más, menos) es la media de distancia entre una catástrofe y la otra. Desde 1873, pasando por 1890; 1913 previa a la Primera Guerra Mundial; 1931 llegando dos años después del crack del 29 en tiempos donde no existía la globalización. El período entre guerras y el post segunda guerra mundial fue favorable para esta nación agroexportadora de materias primas de escaso valor agregado.

Otra crisis se fue cocinando hasta que en el período pachequista que se inició en 1968 se empezó a gestar uno de los proyectos más sangrientos de nuestra historia, que no solo tenía un componente moral y militar (teoría de los dos demonios, la nación en peligro o los militares como última reserva moral de la patria) sino que también uno de los fuertes componentes de la dictadura fue el económico. Hacia 1982, en las postrimerías de la misma, implosiona “la crisis de la tablita”. Exactamente veinte años después se desató la crisis financiera de 2002.

Fue la peor crisis socio-económica, solo comparada con la propia dictadura en cuanto a destrucción del tejido social y productivo; y marcas indelebles a nivel país. Las ollas populares volvieron (como volvieron a volver en el 2020 con la pandemia de Covid-19 y el gobierno de la Coalición Multicolor presidida por Luis Lacalle Pou.)

La migración fue brutal, el desempleo, la pobreza, la marginalidad y la tasa de suicidios alcanzaron niveles históricos.

BBC Mundo | AMÉRICA LATINA | Argentina: “Nada funciona bien”

El relato oficial es que el mundo estaba convulsionado y que Uruguay fue víctima pasiva del Efecto Tequila por la crisis mexicana; de la crisis del real en Brasil y del país hermano Argentina por la crisis del 2001 de similares características a la nuestra.

Es cierto que ante toda crisis existen factores externos e internos. Estos últimos han querido barrerse debajo de la alfombra o más bien reducirlos a su mínima expresión. Sin embargo, la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU) en 1999 ya advertía en un informe anual, la vulnerabilidad del sistema financiero uruguayo y la falta de controles.

En el libro “2002 – La historia no oficial de la crisis y una lección pendiente” de Carlos Luppi podemos encontrar datos que son contundentes.

El PBI se desplomó un 11%. Pasó de 25.385 millones de dólares en 1999 a 13.603 en 2002. La tasa de desempleo alcanzó un escalofriante 22%, el trabajo informal ascendía a 450.000 personas. 35 mil personas emigraron hacia distintos puntos del globo, principalmente a Estados Unidos y España.

El derrotero de la crisis dejó la industria de la vestimenta desplomada. De 140 empresas que existían en la década del 90, solo quedaron cinco. El salario real cayó un 10.9%. La pobreza arañó el 40%. Los suicidios: un 21.5 por cada 100.000 habitantes. Incluso se conoció la existencia de una “Asociación de suicidas” con 57 miembros.

Uruguay, el país real que se trata de ocultar, pero se sufre a diario – LoQueSomos

La inflación pasó del 3.6% al 25.9%. La devaluación del peso uruguayo fue del 93.7%. El riesgo país alcanzó los 3000 puntos básicos. Los bonos nacionales cayeron su valor nominal en un 65%. Los activos de reserva del Banco Central cayeron de 3.100 millones de dólares a 772. Las exportaciones se redujeron un 38% y las importaciones un 15%. La deuda pública alcanzó un 101%. El sistema bancario perdió el 48% de sus depósitos. Estamos hablando de unos 7.400 millones de dólares. Uruguay cayó al puesto número 46 en el índice de desarrollo humano. El índice de aprobación del difunto y ex presidente Jorge Batlle pasó de un 58% en marzo de 2000 al 5% en 2004.

Suspendieron su actividad cinco bancos privados: Galicia, Crédito, Comercial, Montevideo y Caja Obrera. El extinto Banco de Crédito, fundado a inicios del siglo XX y que en la dictadura fue adquirido por el grupo inversor surcoreano Moon, asociado a la Iglesia de la Unificación; el Banco Montevideo, propiedad de la familia Peirano, que lo adquirió en los 90, aunque desde inicios del siglo estuvo ligada al negocio financiero y ya tenía antecedentes de haber fundido en la década del 70 los bancos Popular y Mercantil.

La Caja Obrera, fundado un siglo atrás por el Círculo Católico de Obreros, incorporado al grupo de negocios de los Peirano; y el Banco Comercial, que registra actividad desde hace un siglo y medio, llegando a escena en los 90 los hermanos Carlos y José Rohm, banqueros argentinos que asumieron la gestión, aunque la propiedad era compartida con bancos internacionales como JP Morgan y Credit Suisse.

 “Una manga de ladrones del primero hasta el último”

La peor crisis: la ola que nos tapó a todos – Especiales – 14/09/2018 – EL PAÍS Uruguay

Si hablamos de oligarquía, linaje y negocios, el clan Peirano es el que reúne todas las condiciones. En 1902 el comerciante Pedro Facio fundó junto a otros accionistas el Banco Popular del Uruguay.

El clan Peirano, que desde los 60 venía haciendo desfalcos y estafas, eran ministros, grandes abogados, profesores encumbrados de la Universidad de la República. Terminaron su derrotero de ladrones, estafando a un país entero.

Jorge Peirano Facio, el patter totum del clan, en 1971 su Banco Mercantil fue intervenido por excesivo endeudamiento, por tener una cartera de colocaciones concentrada fraudulentamente y por maniobras ilícitas diversas con una red de financieras, con testaferros al frente, ocupada en el vaciamiento de la institución de origen.

Hermanos Peirano buscan archivar causas y reparar imagen dejada en la crisis de 2002

En febrero de 1973, el juez penal Héctor Amilivia detuvo y procesó a Jorge Peirano Facio ―por entonces presidente del Banco Mercantil― por delitos bancarios (había pergeñado varias quiebras fraudulentas). El banquero tenía por abogados, entre otros, a Ramón Díaz y Adela Reta. Jorge continuó en el Banco Central. Mediante sus negocios y quiebras acumuló durante toda la dictadura una fortuna en tres países.

En diciembre de 2002 volvió también a ser procesado por fraude, treinta años después de su primera quiebra fraudulenta en el Caso Peirano. Encarcelado en Uruguay por el delito de «insolvencia societaria fraudulenta», una estafa bancaria de 800 millones de dólares estadounidenses.

El martes 6 de agosto de 2002 la Justicia uruguaya detuvo a Jorge y Dante Peirano Basso y a tres gerentes de los Bancos Montevideo y Caja Obrera. Estaban acusados de haber defraudado a cientos de ahorristas. Los hermanos Juan y José Peirano, responsables del vaciamiento de esta entidad seguían prófugos. Aunque dos días después se entregó José Peirano Basso.

Según documentos que pudieron acceder varios medios de comunicación, el gobierno Uruguayo sabía al menos desde Febrero de 2002 que el Grupo Peirano realizaba maniobras irregulares desde el Banco de Montevideo y Caja Obrera que podrían conducir a la entidad a una situación de insolvencia.

Los Rohm

Carlos Puchi Rohm, dueño del Banco General de Negocios, amigo de Henry Kissinger y socio de David Mulford, a su vez socio de Domingo Cavallo, Puchi Rohm había sido procesado por coimas pagadas en el escándalo IBM-Banco Nación y figuraba en los expedientes que el Congreso argentino investigaba en torno a la mafia  del oro y la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador.

El presidente argentino Carlos Menem (2R) está con los ex presidentes George Bush, de los Estados Unidos, (R), y Luis Lacalle (C), de Uruguay, y los presidentes electos de Argentina, Fernando de

A pesar de sus antecedentes, Puchi Rohm había recibido del gobierno de Menem el Banco de Santa Fe, en cuyo directorio figuraba José Martínez de Hoz, ministro de Economía de la dictadura militar, que transcurrió entre los años 1976 y 1983.

El 1º de diciembre de 1999 en una importante residencia de La Recoleta se realizó una reunión, que si no hubiera sido por una oportuna foto publicada por Página 12, hubiera pasado inadvertida. Allí estaban los expresidentes George Bush (padre), Luis Alberto Lacalle y Carlos Menem, junto al presidente Fernando De la Rúa y el electo Jorge Batlle. También estaban el banquero David Mulford y los anfitriones Carlos y José Rohm.

Según trascendidos de la época, “en la reunión se habló sobre lavado de dinero”. En el año 2004, Lacalle (padre), entrevistado por el periodista Daniel Figares en el programa Ciudad oculta (Canal 12), dijo que “había sido una reunión social en la que se encontraron viejos conocidos”. Pero repreguntado recordó “que los banqueros estaban preocupados por una posible legalización del consumo de drogas, asunto en carpeta de Batlle, y cómo ello afectaría la circulación de dinero por el sistema bancario”, relata el periodista Carlos Pelaez.

Caso Rohm: prescribió una causa clave de corrupción por fuga de dólares en 2001

De libretos y banqueros

Apellidos “ilustres” reaparecen, se duplican, re-protagonizan capítulos aciagos  con desenlaces que ya conocemos. Da la sensación que cada generación empieza de cero, desgarrada de la anterior y de la siguiente, y ellos, que parece que son los únicos que siguen el hilo del argumento de la historia; o muchas veces son libretistas y directores de la misma, se pasean por el teatro de la realidad en bata, anunciando una nueva crisis.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Espionaje en democracia: otro capítulo de impunidad en Uruguay

Espionaje en democracia: otro capítulo de impunidad en Uruguay

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Esta semana en Uruguay se escribió un nuevo capítulo de impunidad. La Fiscalía pidió el archivo de la causa que investigaba espionaje en democracia. La investigación concluyó que existió espionaje ilegal y “debilidad de los controles institucionales y democráticos”, pero el fiscal consideró que los delitos prescribieron. Las cloacas del Estado, los servicios de inteligencia, los herederos de la dictadura cívico-militar (1973-1985) salieron indemnes una vez más.

El Archivo Castiglioni

En octubre de 2015 el fiscal Carlos Negro y la jueza Beatriz Larrieu incautaron 60 cajas que contenían archivos de la dictadura reunidos por el exdirector de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia, Víctor Castiglioni.

Castiglioni es señalado como el cuadro de los Comando Caza Tupamaros, y uno de los coordinadores de los escuadrones de la muerte junto a Armando Acosta y Lara, Oscar Delega, Hugo Campos Hermida, y Ernesto Motto. Era uno de los nexos uruguayos con la triple A argentina incluso antes de que tomara forma el Plan Cóndor con las demás dictaduras del Cono Sur, lo que se dice un “pesado” de la represión antisubversiva.

El voluminoso archivo (65 cajas de papel, 500 disquetes y más de 100 CDs) reúne documentos oficiales, registros de seguimientos y notas de Castiglioni que llegan hasta 2015, es decir que los aparatos de inteligencia militar continuaron operando más de 30 años luego del retorno democrático.

Este archivo fue heredado por su sobrino, Elmar Castiglioni, quien además de docente del Centro de Altos Estudios Nacionales CALEN fue el vocero del Foro Libertad y Concordia, organización que se ha destacado por hacer una abierta defensa de golpistas y torturadores, siempre bajo la mirada tolerante de los distintos partidos políticos que fueron gobierno (colorados, blancos y frenteamplistas), incapaces de dictar mínimas sanciones ante diversas declaraciones de reivindicación de la dictadura y el terrorismo de Estado.

Junto a documentos calificados como reservados hay recortes de prensa, audios e informes nacionales e internacionales sobre distintos temas. El archivo cuenta con información sobre lo sucedido en dictadura, y también sobre el periodo democrático, mostrando la continuidad de estas prácticas aún luego del retorno de la democracia.

Los documentos revelan, entre otras cosas, la presencia en Uruguay de Licio Gelli, líder de la logia Propaganda Due (P2), organización criminal italiana con vínculos con todo el sistema político de aquel país y que varios miembros de la masonería uruguaya, que  fueron también miembros de la logia.

Castiglioni también mostró su interés por la situación en Centroamérica (Nicaragua, Cuba, etc.), por la organización separatista vasca ETA y por el caso Berrios, militar pinochetista que fabricaba armas letales y fue asesinado por militares chilenos y uruguayos.

El semanario Brecha, sostiene que entre los objetivos de este esquema de inteligencia paraestatal estuvieron Jorge Batlle, Liber Seregni, Tabaré Vázquez, Carlos Julio Pereyra, Germán Araújo, Julio María Sanguinetti, Gustavo Penadés, Azucena Berrutti, la fiscal Mirtha Guianze, Rafael Michelini, Macarena Gelman, Jorge Setelich, Jorge Vázquez.

Víctor Castiglioni, titular de la Dirección General de Información e Inteligencia entre 1971 y 1982

Asimismo, los jueces penales Alberto Reyes y Rolando Vomero, el Frente Amplio, el Partido Nacional y el Colorado, el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, el Partido Comunista, la Unión de Trabajadores del Metal y el sindicato de la estatal telefónica Antel.

Se comprobó además que los archivos tienen información que llega al año 2015 con documentos referidos al plebiscito del 2009 por la derogación de la ley de Caducidad, referencias a actividades de políticos y gremialistas y posiciones de los partidos sobre diversos temas.

Archívese

El fiscal especializado en Delitos Económicos y Complejos de primer turno, Enrique Rodríguez, archivó la causa que investigaba actividades ilegales de inteligencia militar y policial en democracia. Para Rodríguez, “es contundente la evidencia obtenida” en cuanto a la existencia de “acciones irregulares e ilícitas de espionaje desde 1985 y, en principio, hasta 2005, por agencias de inteligencia del Estado”, pero planteó que los delitos que podrían imputarse, prescribieron.

Fiscalía pidió el archivo de la causa que investigaba espionaje en democracia | la diaria | Uruguay

La denuncia penal fue presentada en noviembre de 2018 por el entonces diputado frenteamplista Luis Puig, tras el trabajo de la comisión investigadora que estudió entre noviembre de 2016 y agosto de 2018 los “Archivos Berruti”, hallados en el Ministerio de Defensa, en 2006. Por unanimidad, los legisladores decidieron presentar los antecedentes a la Justicia.

En la causa declararon 20 personas, principalmente, integrantes de las Fuerzas Armadas, y se incorporaron los 63 testimonios de jerarcas, funcionarios, militares y autoridades que comparecieron ante la comisión investigadora. Rodríguez coincidió con el informe final de la comisión que concluyó que después de 1985 se mantuvieron las estructuras de inteligencia de la dictadura cívico-militar y destacó la debilidad de las instituciones para controlarlas.

En esa línea, destacó las omisiones de los actores políticos y recordó que el expresidente Julio María Sanguinetti “negó categóricamente” que hubiera existido el espionaje en democracia y “después [lo] tuvo que aceptar”.

Entre las declaraciones realizadas en la Fiscalía entre mayo de 2019 y julio de 2021, está la del exagente de Inteligencia Jorge Charleta Guldenzoph, quien admitió haber trabajado en la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) hasta 1996 e incluso relató que, en 1990, las autoridades de inteligencia policial le pidieron que se quedara. Charleta comenzó a colaborar con la dictadura tras ser detenido como militante de la Unión de Jóvenes Comunistas

El 20 de mayo de 2019 declaró ante el fiscal el excapitán Héctor Erosa, quien denunció que entre 1990 y 1996 existió espionaje ilegal contra partidos políticos desde el Batallón de Ingenieros de Combate 2 de Florida.

Democracia tutelada, espionaje y persecusión. | Partido por la Victoria del Pueblo

Erosa identificó al coronel retirado Eduardo Ferro como uno de los principales impulsores de esas prácticas y aseguró que fue él quien ordenó operativos contra militantes políticos y llevó a la unidad militar archivos de inteligencia para conformar una estructura de contrainteligencia encargada de investigar a los propios militares.

En su dictamen, el fiscal Rodríguez concluye que las “acciones irregulares e ilícitas de espionaje” se cometieron desde 1985 y, “en principio, hasta 2005”. También señala que persiste la duda de si esas actividades continuaron.

En esa línea, el dictamen hace referencia a un pasaje de la sesión de la comisión investigadora del 29 de agosto de 2018, en la que se alude al robo de archivos de la dictadura y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República, cuando se estaba discutiendo el contenido del informe final de la comisión, y particularmente las responsabilidades institucionales de los gobiernos entre 1985 y 2005, por la falta de control de sus servicios de inteligencia.

Aquí no ha pasado nada

Los expresidentes Julio María Sanguinetti (1985-1990, 1995-2000) y Luis Alberto Lacalle (1990-1995) y los exministros del Interior de Lacalle, Juan Andrés Ramírez, y de Defensa de Jorge Batlle, Yamandú Fau, aseguraron que no estaban en conocimiento de ninguna actividad de espionaje a políticos y activistas sociales.

El tictac de la política: los vínculos de cada partido con el tiempo y el reloj de los presidentes

Lacalle Herrera, padre del actual mandatario, negó, en diálogo con la radio Universal, haber ordenado actividades de espionaje y afirmó que lo que se hizo fue “recopilar información, que es distinto”. Sanguinetti, por su parte, apuntó contra el fiscal: en diálogo con el diario El País, dijo que sus conclusiones son “un disparate” y que “nunca” ordenó “espiar a nadie”, si bien señaló que los servicios de inteligencia “siempre” deben estar atentos a lo que pasa en los ámbitos políticos y sindicales.

Curiosas declaraciones del exmandatario, ya que la práctica del espionaje se intensificó notablemente entre 1987 y 1989, período de su primera presidencia en el que primero se juntaron firmas para el referéndum y después se produjo la consulta popular para derogar la ley de caducidad. El objetivo de la inteligencia militar estuvo perfectamente alineado con los propósitos presidenciales, que, por supuesto, coincidían con los de los militares.

Samuel Blixen, analista del semanario Brecha, señaló que el dictamen del fiscal Rodríguez “revela la apatía del sistema por saber quién, cómo y por qué las prácticas de la dictadura se mantuvieron intactas. Y también la sospechosa indiferencia por conocer hasta dónde permeó esa vigilancia, para qué sirvieron los resultados de ese espionaje y en qué se utilizó la información recabada. Ese no querer saber tiene tufo a complicidad.” remató.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
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Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

La esperanza, nuestra Trinchera

La esperanza, nuestra Trinchera

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

El sistema mundo llamado “modernidad” se hunde. Cada día que pasa, con cada decisión que toman sus promotores, se agigante la grieta y tambalean algunos de sus pilares. Todo ello sucede pese a que se busque por todos los medios posible intentar evitar el colapso y revertir la situación.

Los norteamericanos y sus corporaciones, grandes ganadores del descalabro de las últimas décadas, toman cada oportunidad que tienen para pisarle la cabeza a propios y extraños a sólo fin de seguir conservando su hegemonía planetaria, resquebrajada, puesta en duda, y que difícilmente puedan sostener, si es que aún existe.

Lo hacen de diversas maneras y en diferentes tonalidades, pero no tienen piedad con nadie. Llevaron a Europa (a la OTAN para ser más precises) a una guerra con Rusia, aunque saben que difícilmente la ganen en el campo de batalla (obviamente los EEUU no ponen muertes, sólo los europeos).

Lo hicieron previamente en Nuestra América, fomentando el endeudamiento de muchos países; y lo siguen haciendo ahora bajo presiones de todo tipo para que nos acoplemos a su ideario de mundo, y a cumplir con sus metas.

Lo hicieron y lo hacen con África, promoviendo golpes, instalando nuevas bases militares, incentivando la división de sus pueblos y el enfrentamiento entre hermanes.

El dominio occidental está, permanentemente, volviéndose más desquiciado, beligerante, autoritario y criminal. Ante la imposibilidad de revertir el desastre económico, productivo y social, sus únicas herramientas parecen ser las operaciones mediáticas, la estigmatización, la persecución, la criminalización y en donde todo confluye: la guerra.

Hace algún tiempo ya que hemos venido insistiendo en que el imperialismo norteamericano le declaró la guerra a perpetuidad a los pueblos del mundo. Y hasta el momento no se ha podido determinar hasta qué punto estarán dispuestos a llegar.

Las cosas por su nombre

El mundo vive un gran parate. Como lo afirma García Linera el neoliberalismo sólo nos propone volver a la Edad Media y hostiga nuestro intelecto pregonando el miedo y la incertidumbre a través de cuantiosas campañas y operaciones de prensa y por redes sociales. Fagocitan el odio, buscan permanentemente el enfrentamiento entre hermanes, alientan la desesperanza, el rencor y la violencia como forma de canalización de las múltiples inconformidades que ellos mismos generan y pregonan.

Ante este complejo escenario, las fuerzas progresistas y populares que vuelven a ganar elecciones y a “controlar” los gobiernos nacionales en Nuestra América se encuentran ante el inmenso desafío de gestionar la cosa pública siendo atacados por todos los francos posibles. Y, lastimosamente, ante estas agresiones las respuestas que se han generado están bastante flojas de papeles.

A los errores (por no decir horrores) propios se suman infinidad de obstáculos que dejaron los gobiernos neoliberales, llámense deuda externa, depreciación de salarios, persecución político-mediático-judicial, trabas judiciales a políticas públicas, y un sinfín de etcéteras.

Pero el punto es que tampoco se le está encontrando el agujero al mate. Aún no hay una propuesta de futuro que realmente interpele a las grandes mayorías. Conceptos como revolución, socialismo, comunismo, comunidad, organización, militancia, patriotismo, son permanentemente agredidos por los enemigos de los pueblos y rara vez defendidos con énfasis por quienes asumen la tarea de conducir esas expresiones populares llegadas al gobierno.

Canto a la rebeldía

Quizás el problema radica en que, producto de la reproducción del individualismo al que estamos sometidos y con el cual nos formaron, se perdió el sentido colectivo, de comunidad, de hermandad. Importa más lo que diga o haga un referente o una referenta que lo que se pueda construir colectivamente como alternativa o salida común.

Obviamente hay excepciones, como en todo, pero lamentablemente no es la regla. Todo a nuestro alrededor parece estar cargado de energías negativas, de imposibilidad y parálisis. Y el medir todo desde la óptica individual refuerza ese precepto, ese sentir.

Quizás sea hora de dejar de pretender que algún iluminado o alguna iluminada nos saque del infierno al que nos dirigimos. Quizás sea hora, como se ha afirmado tantas veces, de que cada une de nosotres, desde nuestra individualidad, nos predispongamos a sumarnos a un algo colectivo; de que desde nuestros saberes y percepciones intercambiar ideas y generar propuestas colectivas; de ser nosotres quienes busquemos marcarles el camino a quienes circunstancialmente tienen la difícil tarea de gestionar la cosa pública. Quizás sea hora de volver a cantarle a la rebeldía.

Una trinchera de futuro

Inventemos o reinventemos lo nuevo, lo alternativo a esto que existe. Discutamos, pero discutamos de todo. Formémonos. Resignemos parte de nuestro tiempo de ocio y de nuestras comodidades para abonar a ese algo colectivo, de hermandad entre iguales. Reconstruyamos esa esperanza que pretenden quitarnos.

Aunque nos sea difícil, aunque también genere angustias, aunque no lo podamos resolver en lo inmediato, ahora, ya. Que la construcción colectiva sea nuestra trinchera de futuro. Aportemos desde donde podamos para que no nos roben la esperanza de un futuro mejor.

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

El desafío del Banco Central Europeo ante la crisis económica

El desafío del Banco Central Europeo ante la crisis económica

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Debido a la ola de inflación que se está viviendo a escala global, el Banco Central Europeo decide tomar cartas en el asunto y subir las tasas de interés por primera vez en once años. La medida lo que busca es reducir el circulante de masa monetaria, una medida similar a la adoptada por la Reserva Federal del Tesoro de Estados Unidos dos meses atrás.

Como ya venimos hablando en estas columnas, hay un fenómeno inflacionario a escala global producido en primera instancia por la irrupción de la pandemia de Covid 19, y en segundo lugar por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, que ha generado un aumento en el precio de bienes y servicios, principalmente en lo que se refiere a alimentos y a energía.

Este conflicto no solo ha acelerado el proceso inflacionario a nivel mundial, sino que también ha perjudicado fuertemente a la unión europea. Países como Alemania, Francia o Italia, que se mostraban como los pilares sobre los que se construía la hegemonía económica europea, han demostrado tener sus matrices productivas fuertemente ligadas a recursos producidos fuera de sus fronteras.

Recordemos que una de las primeras medidas tomadas por el Kremlin al comienzo del conflicto bélico, fue que las tarifas correspondientes a la exportación de gas a los países de Europa occidental sean pagados en rublos y no en euros. Esta maniobra, generó que los países del este, tengan que comprarle rublos a Rusia para poder pagar por el servicio. Como consecuencia el precio de la energía aumentó alrededor de un 60%, y ya sabemos lo que sucede con la cadena de valor en los precios cuando esto ocurre. Automáticamente todos los productos de consumo básico aumentaron, generando inflación, y una consecuente devaluación del euro.

El panorama es complejo por tierras europeas, complejo al punto que durante el mes de julio se alcanzó un 8,6% de inflación interanual, y el dólar superó la cotización del euro por primera vez desde el año 2002, lo que hace que los productos que importa la Unión Europea también aumenten, generando un alza generalizado en los precios, y todo parecería empeorar con la llegada del invierno, especialmente en las zonas frías de Europa.

Sin embargo hay algunos economistas de tinte liberal que explican que la devaluación del euro es quizás más atribuible a la fortaleza que ha ganado el dólar en el último tiempo, y pronostican que la situación podría regularizarse una vez que se alcancen los picos cíclicos de los tipos de cambio oficiales. Pero no todos comparten esta visión y se pronostica que hasta tanto no se resuelva la situación entre Rusia y Ucrania esto no solo no encontrará una pronta solución, sino que más bien la situación tenderá a empeorar.

Es en este contexto que el Banco Central Europeo que preside nuestra conocida Christine Lagarde, pondrá en marcha este jueves un plan para afrontar la creciente inflación, y el mismo se basa en un incremento inicial de 25 puntos básicos sobre la tasa de interés. ¿Esto quiere decir que el interés de los bancos aumenta un 25%? No, un punto básico representa la centésima parte de un punto porcentual, por lo que el aumento será de un 0,25%, todavía muy abajo del aumento de tasas por parte de Estados Unidos que se ubicó en 75 puntos básicos, y generó un aumento en la tasa de interés del 1,75%.

Entonces el objetivo detrás de esta medida consiste en mejorar la oferta que los bancos hacen, para intentar recuperar parte del dinero que está en circulación, y de esta manera y bajo la premisa de disminuir la demanda, poder ponerle un freno a la inflación.

Por otra parte se espera también que frente a la incertidumbre reinante, los sectores inversionistas se vuelvan aún más conservadores en sus convicciones, y entiendan que no se trata de un tiempo de apuestas, sino más bien de un tiempo en donde lo que conviene es ir a lo seguro, y de esta manera volcar la mayor parte de sus activos en inversiones financieras en los bancos.

Pero no todo es tan lineal, y ya hay sectores del poder que están pidiendo incluso subir más las tasas, por lo menos al doble de lo que seguramente anuncie este jueves el directorio ejecutivo del Banco Central Europeo. Frente a esto la respuesta es que hay que esperar para ver lo que suceda con esta medida, ya que por ejemplo en Estados Unidos no ha dado los resultados que se esperaban y la inflación continúa escalando, superando este mes los 9 puntos interanuales.

El panorama para las economías en vías de desarrollo no parece ser mejor, ya la semana pasada la ministra de economía de la Nación, Silvina Batakis, adelantó que seguramente el Banco Central de la República Argentina adopte medidas similares tendientes a la suba en las tasas de interés, que buscará dar respuesta a la disparada en el precio de los bienes de consumo y el problema inflacionario que tiene el país desde hace años, y que se acentuaron entre otros factores por el panorama internacional.

Sin embargo el aumento de tasas por parte del Banco Central de la Unión Europea, abre un posible riesgo para los países emergentes ya que esto puede provocar mayores riesgos financieros y una mayor devaluación de las monedas.

Lo cierto es que lo que ocurre con el euro no es solo una respuesta al contexto, sino que va más allá. Lo que este fenómeno permite analizar es que el bloque europeo no está tan afianzado como se creía, ni es tan estable ni autosuficiente como querían hacernos creer. Son economías fuertemente dependientes, que no producen determinados tipos de recursos y que por lo tanto se encuentran supeditadas a un contexto mucho más macro.

En contrapartida debemos preguntarnos si lo que está ocurriendo en Rusia es lo que nos venden los grandes medios. Aquellos que hablan de un Putin acorralado, que se queda sin energías, que las cosas en Ucrania no le están saliendo como planeaba, en dónde incluso se ponía en tela de juicio su estado de salud, al parecer no todo es ni tan blanco ni tan negro. Es que si realmente Rusia estuviera tan asfixiada como dicen por las presiones y las sanciones internacionales, la situación sería otra.

De hecho, Rusia encontró en China un aliado gigante a quien prioriza como nuevo cliente de sus recursos en detrimento de algunos países del oriente europeo, y motivos le sobran, pero este quizás ya sea tema de análisis en alguna otra columna. Por el momento habrá que esperar al día jueves a los anuncios que haga el Banco Central Europeo y las consecuencias que las medidas que adopte puedan tener en la economía del viejo continente.

Nacho Albanesi
Nacho Albanesi

Colaborador de Revista Trinchera y columnista de la sección Economía en el programa 526 al Fondo.
Instagram: @nacho.albanesi | Twitter: @nch_albanesi

Rajaron a Rajapaksa y Sri Lanka es un espejo de crisis para otras naciones

Rajaron a Rajapaksa y Sri Lanka es un espejo de crisis para otras naciones

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Desde el final de la guerra civil en 2009 que la isla asiática de Sri Lanka no sufría una tremenda crisis social, económica y política de gran magnitud. La renuncia de Gotabaya Rajapaksa, un ex presidente controvertido. En este mes de julio debió enfrentar una severa crisis económica en Sri Lanka. Hubo marchas de protesta a gran escala. Al aumentar los disturbios en la capital, Colombo, los manifestantes tomaron el palacio presidencial el 9 de julio pasado exigiendo que Rajapaksa deje el cargo. Y se rajó hacia las islas Maldivas el 13 de julio dejando al país en una gran crisis.

Ranil Wickremesinghe se convirtió en el nuevo presidente en funciones el viernes 15 de julio pasado. Pero siguieron las marchas populares para reclamar ahora la dimisión de Wickremesinghe. Algunos manifestantes han quemado sus retratos. Hay un clima en Sri Lanka de que “se vayan todos”. La gente sigue movilizada y se teme que se recrudezca la disputa interétnica histórica entre los tamiles hindúes del norte y los budistas cingaleses del centro y sur de la isla. Wickremesinghe, asustado y sin poca maniobra, decreta un “estado de emergencia” en el país este lunes 18 de julio, pero las fuerzas de seguridad ya no saben cómo frenar la pueblada.

Al nuevo mandatario interino Rajapaksa le dejó un hierro caliente en la mano. O una granada a punto de estallar (otra vez). Sri Lanka se ha quedado sin dinero para pagar importaciones de productos básicos como comida, fertilizante, medicamentos y combustible para sus 22 millones de personas. Su rápido declive económico ha sido aún más impactante porque antes de la crisis, la economía estaba en crecimiento con una creciente y acomodada clase media. La isla también ha pedido ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros acreedores, pero las autoridades han dicho que sus finanzas están en tan mal estado que incluso obtener un rescate resulta difícil. Sin salida. Fueron 100 días de protestas contra Rajapaksa. Los manifestantes acusan a Rajapaksa y a su importante familia de políticos de desviar dinero de las arcas del estado y acelerar el colapso económico con su mala gestión. La familia ha negado las acusaciones de corrupción, aunque Rajapaksa ha reconocido que algunas de sus medidas contribuyeron al colapso. Rajapaksa se fue para las islas Maldivas, para luego huir a Singapur el 15 de julio pasado.

Pueblada en Sri Lanka contra la familia política de los Rajapaksa.

El FMI ya dio su opinión al respecto. Señaló que Sri Lanka es una señal de que otras naciones pueden caer en este caos. La guerra en Ucrania parece haberlo complicado todo.

“Los países con altos niveles de deuda y un espacio político limitado enfrentarán presiones adicionales. No hay que ver muy lejos, Sri Lanka es una señal de advertencia”, dijo el sábado la directora del FMI, la tecnócrata y anticomunista búlgara Kristalina Georgieva.

Todo es un cúmulo de crisis económica y financiera que afecta a las clases obreras y rurales bajas de Sri Lanka. La inflación se ha disparado alrededor del 50%, con los precios de los alimentos un 80% más altos que hace un año. Este año, la moneda local, la rupia de Sri Lanka, ha perdido valor frente al dólar estadounidense y otras monedas mundiales importantes. Se derrumbó todo. Hasta hay alarmas por “corralitos” al estilo 2001 en Argentina.

Como el caso argentino de la era de la dictadura cívico-militar-eclesiástica y la del menemato, a lo largo de los años, Sri Lanka había acumulado una gran cantidad de deuda. El mes pasado, se convirtió en el primer país de la región del Sur de Asia en dejar de pagar la deuda externa en 20 años.

Los analistas financieros tanto occidentales como asiáticos ven que lo de Sri Lanka se puede repetir en países de Asia con graves crisis institucionales y de acumuladas deudas. Pakistán sufrió un golpismo filoyanqui en abril de 2022 que derrocó al premier Imran Khan, dejando al sumiso filo-occidental Shehbaz Sharif. Al igual que Sri Lanka, Pakistán también enfrenta bajas reservas de divisas, que se han reducido casi a la mitad desde agosto del año pasado. Es que Estados Unidos obligó al nuevo régimen a pagar sus deudas y dejar de ser financiado por los rusos y los chinos. Todo un macabro juego de ajedrez en el contexto actual tenso.

El renunciado presidente Gotabaya Rajapaksa. Huyó de Sri Lanka tras una pueblada y se refugió primero en las Islas Maldivas y luego en Singapur.

Pero otras naciones se ven en peligro de que le estalle todo por los aires en Asia: Maldivas, Bangladesh, Laos, Bután y Nepal. Todos endeudados y en el equilibrio de elegir entre Occidente o China. Algunos estudiosos de las finanzas son más osados y ven que el espejo de Sri Lanka se repita en naciones latinoamericanas, con fuertes compromiso de deuda externa como Argentina, Panamá o Guatemala.

No es un buen año para países de economías capitalistas muy frágiles. Mucho menos para aquellas naciones que tienen la soga del FMI. Y la gente se cansa y sale a las calles. Y puede cambiar el rumbo de la historia. Los gobiernos que le hacen caso a los mercados, aquí o en Sri Lanka, pueden terminar muy mal. Los pueblos decidirán sus destinos y seguro pidiendo que esos mercados dejen de joderle la vida a la gante.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Uruguay mucho más inseguro: Aumento de 39% en homicidios

Uruguay mucho más inseguro: Aumento de 39% en homicidios

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Los homicidios aumentaron 39 por ciento en el primer semestre de 2022 según un informe del propio Ministerio del Interior: pasaron de 135 entre enero y junio del año anterior a 188 en este 2022, cifra que supera también al primer semestre de los dos años anteriores, con 179 asesinatos en 2020 y 173 en 2019, último año de gestión del centroizquierdista Frente Amplio (FA).

Para el ministro del Interior, Luis Alberto Heber, la política de seguridad es “acertada porque las cifras de los delitos bajan”, aunque “no han podido dar con los homicidios”. Planteó que “estamos en el buen camino” y atribuyó “el éxito” a la presencia policial y la «política contra el narcotráfico”. Vale destacar que del total de homicidios del semestre, 47% no fueron aclarados.

Luego, el jerarca expresó: “Ni estamos en el mejor de los mundos en junio, ni estábamos en un infierno en mayo. Hay que ver toda la secuencia de los meses”. En realidad, toda la carrera política del ministro Heber se ha caracterizado por ser un parlamentario destacado por su oratoria: embarullar, embaucar y hablar mucho para terminar diciendo nada.

Desde la salida de la dictadura estuvo en el Parlamento y suma cero gestión en sus espaldas. El único momento en el que estuvo al frente de un cargo ejecutivo fue en el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y en ese lapso regaló el puerto a la multinacional belga Katoen Natie por 60 años, en un acuerdo demasiado vidrioso, por cierto.

Sobre las causas de los homicidios, se determinó que 50% fueron por “conflicto entre grupos criminales, tráfico de drogas o ajuste de cuentas”, es decir que 94 personas fueron asesinadas en este contexto en el primer semestre.

El 15% de los homicidios –28 casos– fueron por violencia intrafamiliar y situaciones relacionadas, y otro 15% –29 casos– por motivos que se desconocen. A su vez, por altercados espontáneos no domésticos hubo 20 homicidios, lo que representa 11% de los casos.

Investigan por qué vendedores de droga tenían fotos y datos de policías salteños – Noticias – Elentrerios.com

“Tenemos un récord de desbaratar organizaciones y tapiar bocas de pasta base”, declaró Heber, un ministro que se ufana de combatir el narcomenudeo. Se incautan unos pocos gramos, se encarcela a algún responsable de esa boca y otro de la familia sigue a las pocas horas con el negocio, pero no se ataca a los distribuidores de la droga, mientras los puertos europeos reciben toneladas de cocaína provenientes de Uruguay.

Según el Ministro del Interior, “hoy la gente está más segura que en 2019”, aunque “no todo lo que quisiéramos”. Siempre su referencia es hacia los gobiernos anteriores, los del Frente Amplio, tapando la realidad de un país bajo el gobierno de la coalición derechista que preside Luis Lacalle.

En ese sentido planteó: “Tenemos que seguir trabajando en materia de homicidios. Los planes territoriales que hemos venido ejecutando están dando buenos resultados, y vamos a continuar con ellos”. Como ejemplo, dijo que tras los varios homicidios ocurridos durante mayo en el barrio montevideano de Peñarol, se puso “presencia policial, un plan territorial no sólo en Peñarol sino en toda la zona, que ha generado mayor seguridad”.

Uruguay lanzó un plan de acción para combatir la ola de violencia narco y los homicidios

Curioso que cite el caso de Peñarol, porque luego del despliegue policial y mediático, luego que los gendarmes, helicópteros y cámaras inundaran la pantalla y el barrio, a la hora de retirarse, apareció un cadáver en el mismo lugar del operativo policial.

Por su parte, Gustavo Leal, exdirector de Seguridad y Convivencia del Ministerio del Interior en la última gestión del Frente Amplio, declaró en radio Universal: “[Heber] dijo que la política es acertada porque los delitos bajan. Yo creo que está recorriendo un camino similar al del capitán del Titanic, no quiere reconocer que hay un fracaso”.

También sostuvo que “no se puede decir que la política es acertada si hay 39% de incremento de los asesinatos”, y añadió que “ya ni siquiera el 2019 es excusa”.

Pasaportes hackeados

A partir de un pedido de informes de la senadora del Frente Amplio Silvia Nane, trascendió que en 2020 hubo un ataque electrónico en el que hackearon 84 mil pasaportes electrónicos, que fue calificado como “intrusión” de “severidad alta” por el Ministerio del Interior.

Hackearon 84.000 pasaportes electrónicos, pero desconocen alcance total del ataque

Para Heber, el hackeo de la Dirección Nacional de Identificación Civil (DNIC) fue por “computadoras viejísimas; eso es lo que heredamos”. El exdirector general del Ministerio del Interior, Federico Laca lo niega y señala que “se hizo la mayor inversión en tecnología de la historia”

Para Laca es llamativo que esto se sepa un año después de que sucedió el incidente. “El gobierno dice ser muy transparente, pero tuvo que existir un pedido de informes de Nane y luego pasar más de un año para estar hablando sobre información personal de 84 mil personas”, sentenció.

En línea con lo planteado por Laca, Rubén Amato, que dirigió la DNIC desde 2007 hasta el cambio de gobierno en marzo de 2020, cuestionó al ministro Heber en Twitter: “¿Computadoras obsoletas? ¿Por qué no revisan las dos últimas auditorías en seguridad y el informe del BID sobre seguridad, previo a comenzar la emisión de los nuevos pasaportes en el 2015?. Hay que hacerse cargo de una vez”, sentenció.

Hackeo en 2020 comprometió la información de, al menos, 84.000 pasaportes electrónicos – Gente d’Italia

Por su parte, Enrique Amestoy, experto en Tecnología de la Información y la Comunicación (TIC), publicó un hilo en Twitter en el que explica la renovación de equipamiento que hubo en el MI y también desmintió al actual ministro.

“Desde 2010 el Ministerio del Interior ha hecho un cambio total de sus servidores e infraestructura. Doy fe de ello. Hardware de última generación, todo muy bien planificado. Hágase responsable ministro Luis Alberto Heber. Si la DNIC tuviera los datos en Data Center del MI, esto no pasaba”. “Investigue”, señaló.

Más allá de temas técnicos y afrentas, esta es otra perla de este gobierno en materia de seguridad y en cualquier otro tema. El hacerse cargo de sus actos y decisiones no es algo que esté en sus agendas. Hace más de dos años que gobiernan y cualquier problema se lo achaca al Frente Amplio.

Las excusas están a la orden del día. En plena pandemia se dijo que los delitos bajaron por políticas del gobierno, cuando la cuarentena mundial dictaba otra realidad. Según un estudio de la ONU la pandemia incidió en la baja de delitos. El ministro del Interior en ese momento decía que eso “es falso.” Ahora con la salida a la luz de nuevas cifras de delitos y homicidios Heber dijo: “Siempre he dicho que incidió la pandemia en la baja de delitos.”

Si hay algo en lo que se puede trazar una línea transversal a lo largo de las últimas tres décadas (al menos), es en el tema de la inseguridad. El saldo es que todos los gobiernos fracasaron. Y no es por caer en “son todos lo mismo” o “izquierda y derecha no existen más”. Es que han aplicado prácticamente las mismas políticas, la derecha con su “mano dura” y el progresismo con su pragmatismo punitivista, no han salido del enredo.

Si se sigue comparando mes a mes, trimestre a trimestre, año a año pero no se proyecta con visión a futuro y una perspectiva sistémica: los jóvenes pobres de este país envejecido, van a seguir poblando las cárceles, los últimos con los penúltimos van a seguir enfrentándose y teniéndose miedo entre sí, mientras señores que no le conocemos el rostro, van a seguir lucrando con el negocio del que tiene miedo y se protege.

Y con aquellos que no tienen nada, siquiera miedo.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

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