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El juicio condenó a los encargados de las seccionales de Banfield, Quilmes, Avellaneda y San Justo, donde funcionaron centros de detención, tortura y exterminio durante el último golpe militar. Estos lugares apenas eran una parte de la red criminal del gobierno de las juntas en la provincia de Buenos Aires, dentro del “Circuito Camps”.

 

El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata dictó este martes condena perpetua a 10 de los 12 imputados del juicio “Brigadas”, en el cual se juzgó los crímenes de lesa humanidad cometidos por los integrantes del gobierno de la última dictadura cívico militar que estuvieron a cargo de los centros clandestinos de Banfield, Avellaneda, San Justo y Quilmes.

Los 4 territorios formaron parte de la red de centros clandestinos de detención conocidos como Circuito Camps, en referencia a Ramón Juan Alberto Camps, jefe de la policía de la provincia de Buenos Aires durante los años en que el método de secuestro tortura y desaparición forzada fue utilizado como política estatal de exterminio. En total, el circuito contaba con 29 centros en la provincia, y su juicio general fue llevado a cabo entre 2011 y 2012, en donde solo se juzgaron los crímenes de 6 sectores: la brigada de investigaciones de La Plata, San Justo, el Centro de Operaciones tácticas, la comisaría quinta de La Plata, el destacamento policial de Arana (Pozo de Arana), y la subcomisaría de Don Bosco.

En este caso, el juicio titulado como “Brigadas” tuvo una prolongación de 3 años y medio. Inició en el año 2020 con audiencias de debate, y se recopilaron más de 500 testimonios y “muchísima prueba documental que da cuenta de la responsabilidad de todos los imputados y el accionar en los centros de detención”, según aseguro a Radio Trincera Verónica Bogliano, Directora de Querellas por Crímenes de Lesa Humanidad y Leyes Reparatorias de PBA.  Desde su inicio hasta la fecha se investigaron hechos que “damnificaron a más de 607 víctimas”, según aportó la entrevistada. Además, aseguró que la cantidad de implicados era mucho mayor, pero se redujo a 12 “porque hay muchos que ya estaban muertos y otros que se fueron muriendo en el proceso”.

En este sentido, fueron condenados a cadena perpetua Federico Antonio Minicucci (jefe del Regimiento de Infantería Mecanizada 3 de La Tablada), Guillermo Domínguez Matheu (jefe de Actividades Psicológicas del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata), Jorge Héctor Di Pasquale (jefe de la sección de Operaciones Especiales del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata), Carlos María Romero Pavón (jefe de Reunión Interior del Destacamento 101 de La Plata), Roberto Balmaceda (jefe de Contrainteligencia del Cuerpo de Actividades Especiales del Destacamento 101 de La Plata), el exministro de Gobierno Jaime Lamont Smart, Juan Miguel Wolk (jefe de la División Delitos contra la Propiedad y de la División Delitos contra las Personas y de la dirección de investigaciones Zona Metropolitana), el médico policial Jorge Antonio Bergés, el comisario Horacio Luis Castillo y Carlos Gustavo Fontana (enlace entre el Destacamento 101 y el Batallón de Inteligencia 601).

Por otro lado, los dos imputados que no formaron parte de la condena general fueron Alberto Julio Canditi, quien recibió una pena de 25 años, Augusto Barre, que fue absuelto. “Ellos piden la absolución porque no cometieron ningún ilícito según ellos”, aseguró Bogliano sobre el comportamiento de los imputados durante todo el proceso judicial. “Mientras que unos no reconocen a la justicia para que los juzgue, otros reivindica el negacionismo y se sienten orgullosos, casi siempre cuando hablan es para generar más malestar de lo que ya generaron, porque es lo único que les queda”, sentenció.

Varios de los imputados de “brigadas” están vinculados a uno de los hechos más tétricos que marcaron la tenacidad  y el accionar terrorífico con el que operó el grupo militar durante la última dictadura, llamado “la noche de los lápices”. El 16 de septiembre del año 1976 fueron secuestrados un grupo de 10 estudiantes secundarios, a raíz de una manifestación que exigía la vuelta del boleto estudiantil, accionar que para la junta militar era impropio, y debía ser eliminado. Fueron secuestrados, torturados y desaparecidos hasta el día de la fecha 6 de ellos: Claudio de Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, Daniel A. Racero y Horacio Ungaro, mientras que lograron sobrevivir Gustavo Calotti,  Patricia Miranda, Pablo Díaz y Emilce Moler. Estos últimos dos estuvieron presentes durante la sesión que les devolvió la justicia.

A tan solo dos días de un nuevo aniversario que conmemora el inicio de esta etapa trágica en la Argentina, la sentencia efectiva a 10 de los 12 represores implicados acentúa la garantía de que una gran parte de la sociedad aun condena y repudia estos accionares, así como elige recordarlo y rememorarlo, y que en ese sentido actúa una parte del sistema político, a pesar de que hoy el poder ejecutivo elija justificar estos actos demoniacos.

“Este veredicto es un paso más para sentar las bases de memoria verdad y justicia desde los organismos de derechos humanos y desde las instituciones, en las que siempre buscamos respuestas. Nos lleva muchísimo tiempo pero es el camino legítimo y sin violencia”, reflexionó Bogliano.

 

 

 

 

 

 

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