La inversión de carácter público-privado entre las empresa Techint y Cammesa se llevará adelante, lo cual le permitirá a la obra diagramada en el norte argentino seguir su curso. La Secretaria de Energía hizo oficial la firma del contrato de construcción con Techint, mientras que Cammesa ya desenvolvió casi la mitad de la suma de dinero previsto.
Si bien se trata de una noticia minúscula en comparación al marco de devaluaciones y recortes que se vive actualmente en Argentina –sumado además a la rosca por la ley “Bases”-, la buena nueva en términos de infraestructura no debe pasar desapercibida. El gobierno nacional firmó con la empresa italoargentina Techint un contrato que se propone garantizar la construcción de todo el tramo ya licitado del Gasoducto Norte, el cual busca reemplazar en siete provincias el gas importado desde Bolivia.
El diagrama original de la obra preveía finalizar dicha instalación hacia mediados de este 2024, cuando finaliza el contrato de importación actual con Bolivia, precisamente el 31 de julio. Sin embargo, eso significaría que durante los próximos seis meses se concrete dicha construcción, al mismo tiempo que se licite el tramo faltante, se avance, y finalmente se ponga en marcha todo el tramo del gasoducto. Si bien no es una acción imposible de realizar, en consideración de los plazos naturales que tienen este tipo de obras, y al añadir el desaliento del poder ejecutivo para con la obra pública y la infraestructura, la finalización para dicha fecha se muestra por lo menos compleja.
El presidente de la Nación, Javier Milei, había aclarado en reiteradas ocasiones que las únicas obras que se mantendrían serían las que tuviesen inversión del sector privado (en este caso Techint-SACDE). Sin embargo, la obra depende del aporte de 170 millones de dólares de la empresa público-privada Cammesa, que ya aportó 70 millones. Finalmente, la firma del contrato con la mega industrial Techint confirma que la obra se llevará adelante, conectando las localidades de Tío Pujio, General San Martín, con La Carlota, dentro del departamento de Juárez Celman, ambas dentro de la provincia de Córdoba. El caño contará con un diámetro de 36 pulgada y llega desde el ramal del Gasoducto Centro-Oeste.
“La Reversión del Gasoducto Norte es una obra complementaria al Gasoducto Presidente Néstor Kirchner para llevar el gas de Vaca Muerta a las industrias de Córdoba, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Salta y Jujuy”, explicó a través de un comunicado la secretaría de Energía, al oficializar la firma con Techint. En la misma línea, agregó que la producción “será de vital importancia para la generación de energía eléctrica, la conexión de nuevos hogares y el desarrollo a escala de nuevas actividades industriales” en dichas provincias, y que “se logrará un importante ahorro de divisas y se podrá exportar gas a países de la región”.
Como se destacó a principio de esta nota, es importante que, pese a discusiones muy profundas que hoy están en desarrollo en el país sobre quién debe financiar la matriz productiva, se puedan llevar adelante, -al menos en el modelo híbrido público y privado- ciertas obras fundamentales para el tan buscado equilibrio fiscal en la balanza en términos de importaciones, y para abaratar los costos de la energía, fundamental para cualquier sociedad actual.

