“Los voy a fundir a todos”, habría dicho en el marco de una reunión de gabinete Javier Milei, en referencia a la transferencia de recursos del Estado a las provincias. La frase, filtrada por propios, confirma la cizaña y el carácter extorsivo de las declaraciones públicas hechas horas antes por los ministros Caputo y Francos.
La semana transcurrida protagonizó un escenario de lucha entre el oficialismo y las distintas oposiciones debido a la tratativa de la “Ley de Bases y Puntos para la libertad de los argentinos”, tanto adentro como afuera del recinto, donde los diputados la discuten en el ejercicio de la democracia. Para afuera, desde el vocero presidencial Manuel Adorni hasta ministros que ni deberían molestarse en aparecer en público, como el encargado de la cartera económica, Luis Caputo, han “advertido”, en diversas ocasiones que, de no aprobarse la ley, las distintas provincias se verán perjudicadas por la reducción y/o eliminación de los fondos que el Estado debe transferirles. Finalmente, a última hora de este jueves, el llamativo tono de amenaza se elevó al filtrarse desde adentro una polémica frase del presidente Javier Milei: “Los voy a dejar sin plata, los voy a fundir a todos”.
Distintos medios de comunicación confirmaron que la filtración la hizo el ministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro, y que le costaría su cargo. Sin embargo, el hecho aún no fue oficializado debido a que “no pretenden que se interponga al acto del presidente por las víctimas del holocausto”, según informó el diario Clarín, donde también se afirmó que la baja de Ferraro es inminente.
De esta manera se completa una tríada de fuertes advertencias y amenazas que culminan en la confirmación del presidente, que, como se ha podido escuchar en anteriores declaraciones, no se rasga las vestiduras si le toca recortar presupuestos, más allá del legítimo derecho de producción y coparticipación de las provincias. “Me reuní con el secretario de Hacienda y la subsecretaria de las Provincias para delinear todas las partidas provinciales que se recortarán inmediatamente si alguno de los artículos económicos es rechazado”, había asegurado en el transcurso de la semana Caputo, aunque para tranquilidad de todos y todas aclaró que “no es una amenaza” y se respaldó en que la decisión sería parte de cumplir con “la tarea que le designaron los argentinos con su voto”.
Horas más tarde, el ministro del Interior, Guillermo Francos, retomó lo dicho por Caputo y confirmó que no se trataba de una amenaza, sino de un “un dato de la realidad”. En esta dirección, el gabinete y el gobierno se respaldan en que el voto popular fue una llave para que éstos tomasen las medidas que crean sin reparar en los daños que causan, así como ya se empobreció de un día al otro en un 118% a toda la población.
Mas allá del peso que las declaraciones tienen lo que más preocupó entre los dirigentes opositores es que el supuesto despido no incluye una aclaración ni negación sobre la frase de público conocimiento, lo cual confirma que la preocupación del Ejecutivo es solo el hecho de la filtración, y que no avergüenza el contenido. En esa línea se expresó a través de sus redes sociales el diputado de Unión Por la Patria, Leandro Santoro: “¡Despiden a un ministro por una filtración a la prensa sin desmentir el contenido de la amenaza! Lo cual confirma que lo de ‘fundir las provincias’ no es una bravuconeada para presionar, sino un objetivo real del gobierno”.
También acompañaron al repudio de los accionares del presidente dos gobernadores que habían apoyado el proyecto libertario. Se trata de Maximiliano Pullaro de Santa Fe, y Rogelio Frigerio de Entre Ríos, quienes aseguraron que el gobierno tiene “prácticas extorsivas”, y que “no se van a dejar asustar”. El primero, conducido hacia la gobernación con el apoyo de la socia libertaria y ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ya ha demostrado anteriormente el descontento con varios artículos de la Ley Ómnibus, así como con los mecanismos que se utilizan para conducir desde el espacio violeta, lo cual tensa cada vez más uno de los apoyos más fuertes que tenía La Libertad Avanza.

