Despidos en Clarín: Otra arremetida que apunta contra la organización

Despidos en Clarín: Otra arremetida que apunta contra la organización

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

A un día de cumplirse cuatro años de las 65 cesantías de 2019, integrantes de la comisión interna de trabajadores del diario Clarín y del Sindicato de Prensa de Buenos Aires denunciaron los “despidos injustificados” de al menos 48 trabajadores de la empresa de Héctor Magneto.

A un día de cumplirse cuatro años de las 65 cesantías de 2019, Clarín avanzó nuevamente contra sus trabajadores. Así lo denunciaron integrantes de la comisión interna de trabajadores del diario Clarín y del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa) y notificaron los “despidos injustificados” de “al menos 48 trabajadores” del Grupo Clarín, que dejó sin mujeres al área de fotografía y achicó la redacción de las revistas.

A raíz de las cesantías, una asamblea de dirigentes y delegados sindicales de prensa, que se realizó en las puertas de Clarín, dispuso un paro general de actividades en reclamo de la reincorporación de esos trabajadores, pero la huelga quedó supeditada al cumplimiento de la conciliación por parte de la empresa. En este sentido, desde el Ministerio de Trabajo de la Nación se dictó la conciliación obligatoria por 15 días hábiles, lo que implicó que la situación debe retrotraerse al momento previo a los despidos.

Al respecto, el delegado de Clarín y secretario de Asuntos Profesionales de SiPreBa, Matías Cervilla, en declaraciones a Télam, aclaró: “Son 48 los despidos pero todavía estamos recabando información para constatar que no hayan más, porque también puede haber contratados que la empresa no haya contabilizado porque no los toma como trabajadores”.

Los trabajadores que fueron despedidos, que pertenecen en su mayoría a la redacción que funciona en Tacuarí al 1800 del barrio porteño de Constitución, recibieron el domingo por la mañana un correo en sus casillas institucionales que los notificó sobre su desvinculación de la empresa. Pero inmediatamente después de ser leídos, les bloquearon el acceso sin que tuvieran tiempo para resguardar datos personales, contactos o la información propia del correo electrónico.

Tras conocer el recorte quirúrgico de Héctor Magnetto y compañía en nombre de la “reconversión digital”, la comisión interna pidió una reunión con las autoridades de la empresa, que se llevó a cabo a las nueve, para que el personal jerárquico “explique los motivos de los despidos”, y decidió posteriormente convocar a una asamblea en la que se decidió la huelga.

Por su parte, AGEA (parte de Clarín) envió también un correo electrónico con la firma del CEO de la empresa, Héctor Aranda, para comunicar al resto de los trabajadores sobre los “cambios” implementados para “crecer aún en medio de la crítica situación económica del país” y para “adaptar la organización interna a una nueva realidad de la industria, así como el perfil de su personal”. Asimismo, Aranda expuso en esa comunicación que “la transformación implica necesariamente una obligada renovación”.

Para Cervilla, sin embargo, se trata de una medida “cíclica”, ya que cada cierto tiempo el Grupo Clarín “intenta achicarse”, al exponer que al ser una “empresa superavitaria” no está en condiciones de “aducir pérdidas” pero sí de “maximizar la ganancia reduciendo el personal”.

El abogado y delegado despedido por la corporación mediática más grande del país hace más de 20 años, Pablo Llonto, fue uno de los tantos manifestantes. Al respecto, durante la asamblea recalcó: “Estos dueños odian las palabras sindicato y organización. Pero nosotros tenemos algo que ellos nunca van a tener: dignidad para defender nuestros derechos”.

En diálogo con Radio Trinchera, la secretaria de prensa de SiPreBa y ex trabajadora de Clarín, Clara Uranga, detalló: “La coincidencia es muy peculiar porque hoy lunes 17 de abril se cumplieron cuatro años que Clarín tuvo el mismo accionar violento y perverso para deshacerse de sus trabajadores, y hace cuatros años el SiPreBa estuvo acá en la puerta, luchamos y logramos reincorporaciones sin un Ministerio de Trabajo, y había una Secretaria de Trabajo en el Gobierno de Macri, que no intervino y tampoco llamo a la conciliación obligatoria después de 90 horas de paro. Ahora se da todo lo contrario, con un sindicato de posicionamiento político y público consolidado después de ocho años”.

“Es una respuesta de Clarín hacia el posicionamiento y crecimiento del SiPreBa, y la organización sindical en prensa, quiere cambiarnos la agenda y que dejemos de hablar de personería y de pensar en cómo mejorar los salarios o defender los puestos de trabajos”, contó la ex trabajadora de Clarín y agregó: “Esas discusiones las queremos dar con los compañeros y compañeras dentro de Clarín, y de todas las redacciones, sin ningún prurito de discutir los cambios tecnológicos, los impuestos a Facebook digamos, estamos hablando todo el tiempo sobre estos temas y lo queremos hablar con los patrones y las empresas”.

“Si miras los perfiles de los compañeros que fueron despedidos, no hay argumento que sea válido y lo mismo pasó hace cuatro años y por conclusión no es un detalle lo de la digitalización. En este caso están atacando la revista y desde la comisión interna de Clarín desde hace siete años que se plantea lo de reconvertir las revistas a formatos digitales, incluso nosotros como trabajadores de la empresa le hemos planteado diferentes formatos”, concluyó Uranga .

También se planteó que la empresa, el medio de comunicación más grande del país, intenta desconocer al gremio Sipreba en la negociación paritaria a pesar de que el Ministerio de Trabajo le otorgó a ese sindicato la personería jurídica por ser el más representativo en materia de afiliados cotizantes.

De la asamblea participaron trabajadores de Clarín, delegados sindicales y afiliados del gremio de prensa de diversos medios. Además, asistieron el abogado Pablo Llonto, el titular de ATE Capital Daniel Catalano, el diputado nacional del FDT Juan Marino, el dirigente de la Federación de Trabajadores de la Economía Social (FeTraEs) y de la agrupación kirchnerista La Patria es el Otro, Eduardo “Negro” Montes; la exministra de las Mujeres, Elizabeth Gómez Alcorta, y el dirigente del gremio docente UTE Eduardo López, que se pusieron a disposición de los trabajadores.

Asimismo hubo adhesiones y fuertes muestras de solidaridad: metro delegados, sindicato de trabajadores de reparto por aplicación, UTEP, Frente Patria Grande, Partido Obrero, AGD UBA y la Defensoría del Público, entre otras. Les oradores también se pusieron a disposición de lo que definieron desde la asamblea de Clarín. 

En este sentido, la secretaria general de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa, Carla Gaudensi, alentó a que “nadie se desmoralice, esto lo vamos a revertir con apoyo nacional y vamos a luchar hasta que cada persona vuelva a su puesto de trabajo”. Además confirmó que el martes llevará adelante un paro nacional por la recomposición urgente de los ingresos.

¿Dónde nos vamos a parar?

¿Dónde nos vamos a parar?

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

EEUU se niega a aceptar su declive como hegemón. Europa fue arrastrada a una guerra y es la gran perdedora. Mientras tanto se consolida un nuevo G2, esta vez con Rusia y China, y comienzan cambios que, según el mandarín Xi, pasan una vez cada 100 años ¿Dónde nos vamos a parar?

En la década de los 70 y con la derrota de Vietnam sobre sus hombros, el estratega de la guerra Henrry Kissinger operó para conformar un G2 entre EEUU y China (del que medio siglo después tanto Demócratas como Republicanos reniegan por lo que acontece con Taiwán).

Tiempo después, sería el rusófobo Brezezinski (asesor de Jimmy Cartes), quien proponía un G2 con China para enfrentar a la Unión Soviética. Hoy, a casi 100 años y luego del saltinbanqui, Kissinger exhortó a Biden con hacer una alianza con Rusia para enfrentar a China.

Durante los últimos años, en estas líneas nos hemos dedicado, entre otras cosas, a analizar hechos destacados que comenzaban a dar cuentas de los cambios que se avecinaban. Hechos que tuvieron poca difusión y análisis en los medios locales, pero que -creíamos- transformaría el panorama global. Bueno, parece que esos cambios están a la vuelta de la esquina.

Semanas pasadas compartimos algo que en la prensa de occidente pasó desapercibido: en su despedida de Moscú, el mandarín Xi le dijo a su homólogo ruso que “estamos viendo cambios que no habían ocurrido en 100 años, y lo estamos impulsando juntos” a lo cual el zar Vladi contestó sonriente: “Estoy de acuerdo. Buen viaje”.

Finalmente se conformó un nuevo G2 pero tiene como actores a chinos y rusos, y estos están aislando a EEUU de la toma de decisiones de cara a un futuro no muy lejano. Esta alianza está acelerando de forma vertiginosa un proceso de multipolaridad que está atrayendo a cada vez más países de África, Asia y América. Países que buscan relaciones de tipo win-win y con transferencia tecnológica frente a la posición arrogante, extorsiva, unidireccional y violenta de la caduca “democracia” represiva occidental, esa que recorre las calles desde Washington hasta París.

Sólo para poner unos ejemplos: En paralelo a la visita de Xi a Moscú, se vivió en la capital rusa la Segunda Conferencia Interparlamentaria de más de 40 países de África a los cuales Putin se dio el lujo de condonarles una deuda de más de 20 mil millones de dólares.

Otro ejemplo es la reciente firma de un acuerdo entre Rusia y China para comerciar en sus propias monedas, cosa que además analiza el BRICS en su conjunto y que anunció Putin luego de su reunión de más de cuatro horas con el mandarín: “Vamos a utilizar el yuan para todas nuestras operaciones comerciales con África, Asia y América”, sostuvo el zar. Hecho que pasó desapercibido, pero es una bomba de protones al dólar gringo, al tiempo que se sigue avanzando para llegar a un acuerdo definitivo y se construya el Gasoducto Siberia II (que irá de Rusia a China, pasando por Mongolia) y que sustituirá a los Nord Stream boicoteados por los yanquis. El “Acuerdo del Siglo”, según Putin.

Hoy Rusia y China tienen superávit comercial y lideran el ranking del 2022. Alemania cayó al séptimo lugar en esa lista. Europa jugó a la ruleta rusa en materia energética y terminará siendo la gran perdedora de la guerra en Ucrania a la que EEUU la empujó. Como si fuese poco, la crisis financiera del Silicon Valley Bank, provocó que otros bancos como el Deuche Bank o el Credit Suisse tuvieron que ser rescatados con cientos de miles de dólares ante la posibilidad de quiebra y se especula con que alrededor de otros 200 bancos puedan desaparecer en “el país de las libertades”. Para colmo de males, esta semana se dio a conocer que por primera vez el BRICS superó en PBI al G7, es un dato impactante que para muchos en occidente pasó inadvertido (o más bien, quisieron ocultar).

El mundo que conocíamos se desmorona cada vez más rápido, habitamos un mundo en crisis, donde se están dando cambios acelerados pese a los intentos de EEUU (quien está librando diversas guerras) para sostener su influencia en zonas que históricamente estuvieron bajo su influencia, como Europa y Nuestra América, e intentarán de cualquier forma condicionar el vínculo que rusos y chinos tienen en África.

A nuestro continente pretenden condicionarlo con la famosa guerra jurídica, con las presiones y operetas mediáticas, con los golpes institucionales y, obviamente, con el endeudamiento externo (si sabremos de eso en Argentina). Ingenuo sería pensar que la cosa no podría ser peor; miremos medio oriente sino.

El problema para los norteamericanos es que la influencia de la República Popular China en el continente no ha parado de crecer en la última década; ni siquiera durante el retorno de gobiernos de derecha en años recientes. Por más golpes que dieron, la influencia del gigante asiático sigue en aumento, fundamentalmente como comprador de materias primas y como inversor en infraestructura y tecnología.

El caso brasileño es el más significativo. Según datos del Comtrade UN (la Base de datos de intercambio comercial de la ONU), el Banco Mundial y el Centro de Estudios de Prospectiva e Información Internacional (CEPII), analizados por el portal Misión Verdad, hace más de una década que el gigante sudamericano tiene como mayor socio comercial a los chinos, tanto en importación como exportación de bienes y servicios.

A este dato histórico debe agregársele -necesariamente- el lugar que Brasil está retomando de la mano de un Lula recargado. El mandatario sudamericano nuevamente se atreve a desafiar los designios y las presiones de EEUU, no sólo al establecer que su país comercie con China en monedas locales (como ya había hecho, entre otros, Putin), sino con la inmensa cantidad de convenios firmados en su reciente visita. Entre sus palabras se destacan frases como: “Nadie va a prohibir que Brasil perfeccione su relación con China”; o “queremos elevar el nivel de la asociación estratégica entre nuestros países, expandir los flujos comerciales y, junto con China, equilibrar la geopolítica mundial”.

Pero sin dudas, la frutilla del postre en esta relación será el rol que Dilma Rousseff jugará como presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS. Este hecho pone al país sudamericano en un lugar preponderante, que sin dudas será un factor clave para expandir los vínculos con toda la región, sobre todo con Argentina. Recordemos que Alberto Fernández pidió pista para ingresar al bloque y que en junio -con la visita de Sergio Tomás a Beijín– podría terminar de concretarse. Esto sin olvidar que Brasil y Argentina no sólo tiene un vínculo comercial y político muy importante, sino por la inmensa catarata de convenios en firmados -y en puerta- en múltiples áreas.

Está claro que el endeudamiento de Macri con el FMI, bajo las directivas de Donald Trump (y pese a que se la robaron toda) era -entre otras cosas- para condicionar la política exterior argentina e intentar impedir que se realice una política soberana, sin limitaciones o condicionamientos que incluya acuerdos de toda índole con Rusia o China.

Ya lo han afirmado diversos analistas en múltiples oportunidades: no importa quien gobierne o quien esté sentado en el Despacho Oval, la política norteamericana para con este continente siempre será bajo una lógica de dominación.

En este escenario de disputa entre potencias, Argentina no está exenta. China se ha convertido en el principal socio comercial con más de 140 países o regiones del mundo (es el 2do detrás de Brasil para nuestro país). Dato no menor para entender que luego de la reunión entre Alberto Fernández y Biden, se aproxime un desfile de funcionarios de alto rango que llegaron y llegarán al país. Está claro que en todos los casos buscarán que se frenen todos los vínculos con China. Situación de difícil concreción, sobre todo, por el inmenso problema de financiamiento que significaría para la Argentina la sola idea de renunciar al SWAP chino.

El director del portal Red Voltaire, Thierry Meyssan, afirmó recientemente que “vamos hacia un mundo divido en dos bloques: de un lado estarán la superpotencia estadounidense y sus vasallos y del otro lado tendremos el mundo multipolar. En términos de población, el bloque occidental viene siendo un 13% de la población mundial mientras que el mundo multipolar representa el 87%”.

En las próximas elecciones, Argentina también definirá cómo se va a parar en esta disputa. El mundo vive un momento de incertidumbre, de caos, de acciones y reacciones peligrosas. Pero como ha sucedido a lo largo de la historia, momentos como estos también significan grandes oportunidades para nuestros países. Solo se trata de saber maniobrar y de aprovecharlas al máximo.

Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Geopolítica del Mercosur: Narcotráfico, hidrovía y negociados

Geopolítica del Mercosur: Narcotráfico, hidrovía y negociados

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Mafias brasileñas, una megapapelera, escáneres taiwaneses, elecciones en Paraguay, inseguridad y corrupción en Uruguay y una posible base militar estadounidense en la Triple Frontera. Todo esto que parece una ensalada de titulares es lo que está en juego en estos momentos en el Mercosur de la cocaína.

Uruguay

El último informe de la Secretaria Nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo (Senaclaft) es contundente en muchos pasajes sobre el momento que atraviesa Uruguay. Considera que la situación ha empeorado. Con respecto a la trata de personas “se mantiene la situación de Uruguay como país de fuente y tránsito de trata de personas, en especial mujeres y niñas, con el fin de explotación sexual comercial y trabajo forzoso”.

El apartado sobre tráfico de armas dice que: “El tráfico de armas de fuego, municiones, explosivos y otros se encuentra en el segundo lugar de las estadísticas de imputaciones de la FGN y el tráfico internacional de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales en el decimosexto.”Uruguay ya no es solo un país de tránsito sino que se ha podido constatar, por un lado, la producción nacional de drogas sintéticas y, por el otro, un aumento en el consumo de drogas a nivel local, tales como la cocaína y metanfetaminas.

A esto se le puede agregar las condiciones sumamente apetecibles para el narcotráfico: fronteras secas con Brasil; muchas vías de acceso con Argentina y la conexión con la hidrovía Paraná – Paraguay; medio país sin radares aéreos, un festín para las avionetas con alijos de droga; más de 800 pistas clandestinas de aterrizaje; férreo secreto bancario; un puerto entregado a una multinacional belga por 60 años, donde este país se ha transformado en uno de los destinos más codiciados por los narcotraficantes. ¿Casualidad? El tiempo dirá.

Por último, controles muy laxos en las fronteras, corrupción policial y unas fuerzas de seguridad poco equipadas para contrarrestar el fuego enemigo.

Tal es el caso en la frontera noreste con Brasil en el departamento de Rivera, donde la banda brasileña “Os Manos” se ha apoderado de la frontera y pretende avanzar tierras adentro del Uruguay. En las últimas semanas se capturaron a 20 uruguayos integrantes de la banda norteña.

Vecinos

Las organizaciones brasileñas y argentinas de narcotráfico se han fortalecido debido a mayores controles en la Triple Frontera. Ésto “ha provocado que la operativa de las organizaciones delictivas se haya desplazado hacia el sur, evidenciándose su presencia en las zonas de frontera del Uruguay con Brasil”, señala el informe.

180.com.uy :: La guerra sangrienta por el reino de la droga en Brasil

El criminal Primer Comando Capital (PCC), que surgió de la masacre de Carandirú, es un fenómeno exclusivo de las cárceles brasileñas. En Uruguay hubo un intento de importar dicha organización pero fue estéril, no por razones de seguridad e inteligencia, sino por la lumpenización de los reos uruguayos y su falta de organización. El PCC se ha expandido hacia tierras paraguayas y hoy en día ya domina varias cárceles que se encuentran cerca de la Triple Frontera.

Las conexiones se empiezan a trenzar cuando el PCC tiene conexiones con Sebastián Marset, el uruguayo devenido en narco y sospechado de ser uno de los autores intelectuales del homicidio del fiscal paraguayo Marcelo Pecci en tierras colombianas. A su vez ,el PCC tiene vínculos con la mafia calabresa a través de la ‘Ndrangheta, siendo la puerta de entrada de la cocaína a Europa.

De aquellos ríos, estas olas

Turbulentas aguas se agitan al norte del Uruguay. La hidrovía Paraná – Paraguay recorre 3.400 km desde Puerto Cáceres (Brasil) hasta el Puerto de Nueva Palmira (Uruguay) y es la ruta predilecta de los narcos para enviar droga desde Sudamérica  a Europa y África.

Entre 2021 y 2022 salieron de la hidrovía aproximadamente 46 toneladas de estupefacientes. En el caso uruguayo, el 72% de la droga incautada, provino de la hidrovía. “El gerente de la hidrovía”, más conocido como Sebastián Marset ha utilizado las viejas rutas de los contrabandistas y ahora la ruta del grano para llevar adelante sus ilícitos.

La hidrovía recorre la zona argentina del Gran Rosario, donde la banda de “Los Monos” son reyes y dueños del narco y la violencia de allí. Rosario, capital de la provincia de Santa Fé, no fue ajena al tsunami privatizador del ex presidente Carlos Saúl Menem. El Banco Provincial no escapó a tal lógica y fue entregado a los hermanos Rohm, un apellido tristemente célebre en ambos márgenes del Río de la Plata.

Los Rohm eran dueños del Banco General de Negocios donde el Cartel de Juarez lavaba dinero y también en los 90 les fue adjudicado en Uruguay por el entonces presidente y padre del actual presidente, Lacalle Herrera, el Banco Comercial. Banco que quebraría en la crisis del 2002 junto con los otros tres bancos privados más grandes del país. ¿Otra casualidad?

El águila

Estados Unidos ejerce presión sobre el gobierno paraguayo desde varios ángulos y pretende asegurar su dominio en dicho país gane el candidato que gane. Las elecciones se celebrarán el 30 de abril y los que pican en punta son los candidatos del partido colorado Santiago Peña y del opositor Frente Guazú Efraín Alegre.

La jugada de Estados Unidos viene de largo aliento. Primero declarando al ex presidente Horacio Cartes como “persona significativamente corrupta” y congelando sus activos en el país del norte. La misma acusación recayó sobre el actual vicepresidente, Hugo Velázquez.

Otro tiro por elevación contra Cartes es la instalación de la mega pastera a cargo de Grupo Zapag, conglomerado empresarial enemistado con el expresidente paraguayo. Para llevar adelante el mega emprendimiento se precisa mucho dinero y Goldman Sachs fue la institución financiera que habilitó dicho dinero. Decir Goldman Sachs es decir Estados Unidos. A su vez, el Grupo Zapag es dueño de flotas de barcazas que navegan por toda la hidrovía. ¿Otra casualidad?

Este ataque a Cartes tiene varios frentes y es un mensaje claro a toda la dirigencia política paraguaya: “con nosotros no se juega”. Estados Unidos tiene grandes intereses en la Triple Frontera. A través de ingenieros estadounidenses están construyendo un tramo de la hidrovía, pero quizá en buen criollo es que se está gestando una base militar encubierta.

Estados Unidos presionó para que Paraguay ejerza más control sobre el narcotráfico en su zona de influencia y allí trianguló una ayuda con el gobierno de Taiwán para comprar radares. Es que Paraguay es el único país sudamericano que lo reconoce como país legítimo en contraposición a China.

En el Mercosur, Argentina negocia fuertemente con China. Lula, el presidente de Brasil visitó al gigante asiático recientemente e incluso la ex presidente Dilma Rousseff ha sido nombrada como la presidenta del banco de los BRICS.

Washington ve con preocupación el pendular comportamiento del gobierno uruguayo. Por un lado se muestra cercano al gobierno estadounidense como ha sido históricamente el Partido Nacional, pero por otro lado el posible Tratado de Libre Comercio (TLC) con China no es visto con buenos ojos por Estados Unidos y se lo hicieron saber al polémico presidente Luis Lacalle.

Todo esto está en juego a escasos kilómetros de Uruguay. Es más, Uruguay está metido en este entuerto geopolítico que implica bandas de cárceles brasileñas, una megapapelera, escáneres taiwaneses, elecciones en Paraguay, inseguridad y corrupción en Uruguay y una posible base militar estadounidense en la Triple Frontera.

Sin embargo, el gobierno uruguayo se empeña en combatir al narcomenudeo, mientras toneladas y toneladas de cocaína llegan a Europa con contenedores con la bandera uruguaya. No hay que mirar tanto las series de televisión para entender la realidad:, ni Cali, ni Medellin, ni Río de Janeiro. Rosario queda cerca. Montevideo, Maldonado, Colonia dan muestras todos los días de lo que sucede en este Uruguay, si no se toma la «merca» en serio.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

1