El sueño de Bolívar ¿una utopía?

El sueño de Bolívar ¿una utopía?

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

 “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.”

Eduardo Galeano

Este 24 de julio se cumplieron 238 años del nacimiento de uno de los patriotas revolucionarios más emblemáticos para Nuestra América, el Libertador Simón Bolívar. Como era de esperarse hubo actos conmemorativos en diversas latitudes de nuestro continente, pero este aniversario vino con sorpresas.

Quizás la más relevante y alentadora fue la propuesta realizada por el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, en el marco de la XXI Reunión de Cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Aunque por sus características y posicionamientos políticos no sorprendiera el homenaje de AMLO al libertador (aunque a muchos oligarcas se les revolvieran las tripas), el presidente mexicano arrojó una invitación que como mínimo genera esperanza e ilusiones en los pueblos que luchan contra la opresión en todo el continente.

En parte de su discurso Andrés Manuel sostuvo que “es ya inaceptable la política de los últimos dos siglos, caracterizada por invasiones para poner o quitar gobernantes, al antojo de la superpotencia. Digamos adiós a las imposiciones, las injerencias, las sanciones, las exclusiones y los bloqueos. Apliquemos en cambio, los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de las controversias”, a lo cual agregó “iniciemos en nuestro continente una relación bajo la premisa de George Washington según la cual las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos”.

El presidente mexicano afirmó ser consciente de los desafíos que esta propuesta significa, dado que invitó a los cancilleres allí presentes a construir “algo semejante a la Unión Europea, pero apegado a nuestra historia, a nuestra realidad y a nuestras identidades”. Está más que claro que el llamado de López Obrador retoma la propuesta que Simón Bolívar realizara en 1826 en el Congreso Anfictiónico de Panamá en el que se convocaba a los países de América Latina y el Caribe a conformar una Unión o Confederación de Naciones Americanas.

Es que incluso con esa impronta nació la CELAC, allá por 2010. El contexto era otro: Chávez, Fidel y Néstor estaban vivos; Lula Da Silva, Evo Morales, Rafael Correa, Fernando Lugo y Pepe Mujica, entre otros, gobernaban sus respectivos países; los gobiernos de derecha en el continente eran minoría, y los Estados Unidos de Obama parecían más focalizados en el Medio Oriente e intentaba recomponer relaciones con Cuba.

La realidad actual dista mucho de aquella: Chávez, Fidel y Néstor ya no están físicamente; las agresiones norteamericanas contra Cuba, Nicaragua y Venezuela recrudecieron; los gobiernos neoliberales hicieron destrozos significativos en un breve período de tiempo; y la pandemia agravó un escenario ya de por sí complejo.

Pero en estos últimos años también hubo victorias populares: se derrotó el golpe en Bolivia, llegaron AMLO y el Frente de Todos a los gobiernos de México y Argentina; en Perú ganó un maestro rural que promete cambios significativos en ese país; los pueblos de Colombia y Chile están haciendo trinar las anquilosadas estructuras político partidarias; Lula volvió al ruedo y hay grandes esperanzas puestas de cara a 2022; y los norteamericanos no pudieron derrotar ni a Cuba, ni a Nicaragua, ni a Venezuela.

El presidente mexicano, incluso, propuso que este organismo suplante a la tristemente célebre Organización de Estados Americanos, estructura internacional creada por EEUU a fin de controlar el continente e imponerle sus ideas. Veamos sino de qué ha servido esta organización desde su creación. Al respecto, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, sostuvo en diálogo con TeleSur que “la CELAC fue fundada en un espíritu profundamente rebelde, bolivariano, sanmartiniano, martiano. Fue fundada para construir desde América Latina y el Caribe nuestro propio camino, una comunidad de Estados, una comunidad de pueblos”.

No son pocos los y las analistas que afirman que la complejidad del mundo es cada vez mayor y que la geopolítica terminará confluyendo en grandes bloques de poder. EEUU, Rusia y China son pesos pesados por sus propias capacidades, pero la Unión Europea no sería lo que es si no fuese un bloque. De igual modo, observemos la vinculación de las grandes potencias con otros países: OTAN si miramos a occidente; Organización de Cooperación de Shangai o Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) si miramos hacia Rusia y China, a la cual podría agregarse el BRICS.

La política ejercida por la administración Trump y la falta de proyecto colectivo de las derechas en Nuestra América, pero fundamentalmente la aparición del Covid-19, dieron cuenta de las dificultades que tuvo nuestro continente para enfrentar la pandemia. Piensen ustedes qué diferente habría sido si la CELAC o UNASUR hubiesen estado fuertes y articuladas para, como bloque, haber adoptado políticas integrales para defendernos de virus.

La XXI Reunión de Cancilleres de la CELAC realizada estos días en México consolidó un paso importante en la integración regional: La firma de un acuerdo para la creación de la Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio. Algo que a simple vista podría parecer que no es significativo para los pueblos de la región, pero imagínense cómo puede impactar una política conjunta de los 33 países del continente en esta materia ¿Cuánto se podría avanzar en materia comunicacional, en materia satelital, en desarrollo tecnológico conjunto?

En línea con lo anterior, cuánto se podría hacer por los pueblos del continente si se aúnan esfuerzos para mejorar las infraestructuras de cada país, las telecomunicaciones, el fomento a la complementaridad de nuestras economías, en materia sanitaria, en ciencia y tecnología, o en la materia que ustedes imaginen. Las posibilidades se vuelven ilimitadas.

Está más que claro que habrá quienes pretendan boicotear la propuesta arrojada por López Obrador. También habrá muchos escépticos de que tamaña tarea se pueda concretar, pero como se preguntaba Galeano, para qué sirven sino las utopías. “Sirve para eso, para caminar”.

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Uruguay en medio de la disputa China-Estados Unidos

Uruguay en medio de la disputa China-Estados Unidos

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

El 22 de junio de este año, en el marco del Latin America Liberty Forum de la Red Atlas(1), el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED)(2), uno de los think tanks uruguayos, coorganizó la actividad de cierre que consistió en una entrevista exclusiva con el presidente Luis Lacalle Pou realizada por Martin Aguirre, editor en jefe del diario El País de Uruguay, miembro asesor del centro para América Latina de Atlas Network, editor del newsletter semanal de dicho centro “Miradas sur” y asesor del CED.

Las declaraciones que el presidente Lacalle Pou brindó en dicha entrevista pueden tener varias lecturas. Desde el punto de vista más oficialista se mostró como un presidente equilibrado en esta denominada nueva guerra fría comercial entre Estados Unidos y China, mostrando un Uruguay siempre como excepción de Latinoamérica, con una casi nula posibilidad de estallidos sociales.

Atlas Network Logo Transparent PNG - 670x478 - Free Download on NicePNG

Es cierto, Uruguay a lo largo de su historia se ha caracterizado por no tener cambios bruscos ni de 180 grados. La institucionalidad siempre es respetada tanto por derecha como por izquierda, pero es simplemente reflejo de este país levemente ondulado geográficamente hablando, y políticamente también.

Por su dimensión, Uruguay es una aldea, una comarca en el concierto internacional y también dentro de Latinoamérica, que reposa entre dos gigantes como Argentina y Brasil. Latinoamérica vive tiempos convulsos (cuándo no) pero parece que Uruguay está inmunizado.

Quizá la idiosincrasia oriental -lo de oriental viene de la República Oriental del Uruguay- no es proclive a patear el tablero institucional, pero de las disputas económico-políticas este trozo de tierra poblado por tres millones de habitantes nunca queda por fuera.

Basta mirar cómo se benefició de las guerras mundiales, sobre todo de la segunda; cómo sufrió el neoliberalismo impuesto a través de dictaduras en el Cono Sur en los 70, cómo la ola privatizadora también tuvo sus representantes en la década de los noventa, cómo la crisis económica de principios de los 2000 también pegó y mucho en toda la sociedad. También vivió la ola de los gobiernos progresistas y ahora sufre el retorno de la derecha al gobierno, como tantos otros países de la región.

Uruguay apunta a fortalecer acuerdo con UE y buscar otros con EEUU y China
Uruguay apunta a fortalecer acuerdo con UE y buscar otros con EEUU y China

“El Mercosur es de las regiones más proteccionistas del mundo”. Volvió a cargar nuevamente el Lacalle Pou contra el bloque comercial que Uruguay integra junto a Argebntina, Brasil y Paraguay, insistiendo en su idea de “lastre” conocida por espetarle al presidente argentino Alberto Fernández.

En otro pasaje de la entrevista planteó que “este mundo que se viene está diseñado para un país como Uruguay (…) por eso estamos en una carrera aperturista”. El punto es que cuando los países de la periferia se abren casi que de manera total, las grandes potencias se cierran y se genera un intercambio desigual (que ya es desigual desde el inicio).

Asimismo, a largo plazo “la carrera aperturista” nunca la terminan ganando los pequeños países, porque basta una guerra de cualquier índole o que las potencias decidan no importar más esos productos para que dicho proceso se interrumpa. Los pequeños países nunca llegan a un desarrollo industrial sólido, forman parte de la división internacional del trabajo y ocupan un lugar en las cadenas de valor mundial que es ser los proveedores de materias primas.

Así el desarrollo de cada país queda condicionado a la suba y baja de precios de las commodities y no a una planificación proyectada internamente a mediano y largo plazo. Por eso el aperturismo de las pequeñas economías, a piacere de las grandes potencias, es el más peligroso de los espejismos.

EEUU consulta a Uruguay por su intercambio comercial con China -  08.07.2019, Sputnik Mundo
EEUU consulta a Uruguay por su intercambio comercial con China – 08.07.2019, Sputnik Mundo

El primer mandatario uruguayo no titubeó en tomar postura en la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Declaró “veo a Estados Unidos con lo que respecta a América Latina, muy China referente” y agregó “lo veo más reaccionando que accionando”.

Prácticamente todos los países de América Latina tienen a China como principal socio comercial y Uruguay no es la excepción. Al menos el 30% de las exportaciones tienen como destino al gigante asiático.

Ante la pregunta de un periodista sobre la capacidad de Uruguay de no quedar condicionado política y diplomáticamente, entre otras cuestiones, por el vínculo con China y Estados Unidos,. Lacalle Pou expresó que eso se resuelve “sin ser permeables a las presiones” y que no condiciona “un voto en la ONU ni en la OEA”.

Es una confianza inusitada y que ningún analista serio puede acreditar como cierta ni valedera. Por más que el mandatario no puede mostrarse condicionado, tampoco presentar a Uruguay como una fortaleza impenetrable, más teniendo en cuenta lo que sucede en la misma región y ha acontecido históricamente.

Un ejemplo concreto y reciente es el de Ecuador. Estados Unidos le prestó dinero a dicho país para saldar sus deudas con China, pero la contraparte es que el país andino cuando desarrolle la tecnología 5G no permita el ingreso de ninguna empresa china.

Otro ejemplo más cercano es el del propio gobierno uruguayo que votó por primera vez a un ciudadano estadounidense para el BID. El elegido, Mauricio Claver Carone, es el primero en establecer una política ofensiva contra China denominada “Near Shoring”: atraer cadenas de producción desde Asia hacia la región latinoamericana.

La neutralidad y la permeabilidad no se eligen, no son practicables en el mediano plazo. Latinoamérica será el laboratorio de disputa entre un Estados Unidos en decadencia y una China que ha tomado la delantera luego de la crisis de la Covid-19.

Política, ideológica y militarmente Lacalle Pou ha demostrado afinidad con la Casa Blanca. Económicamente, China le ha sacado varios cuerpos a cualquier otro país y hacia allí apunta el gobierno uruguayo. ¿Hacia dónde se decantará el fiel de la balanza?

Artículo publicado originalmente en Periferia


Notas

1.- Red Atlas, libertarios de ultraderecha: entramado civil detrás de la ofensiva capitalista en Latinoamérica – Por Aram Aharonian y Álvaro Verzi Rangel
https://www.nodal.am/2017/10/red-atlas-libertarios-ultraderecha-entramado-civil-detras-la-ofensiva-capitalista-latinoamerica-aram-aharonian-alvaro-verzi-rangel/

2.- El CED En su sitio web explicita sus alianzas estratégicas con: la Red Atlas, la Fundación Konrad Adenauer Stiftung, Libertad y Progreso, Fraser Institute, Property Rights Alliance y la Fundación Internacional para la Libertad.

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

1