Hungría, entre políticas de odio y la hipocresía europea

Hungría, entre políticas de odio y la hipocresía europea

TIEMPO DE LECTURA: 9 min.

La nueva ley anti-LGBTI+ de Hungría generó un conflicto que superó las fronteras nacionales y tuvo resonancia en la Unión Europea, de la que el país forma parte desde 2004. Se avizora un principio de crisis, más identificable con la cristalización de una relación tensa desde hace tiempo que con una defensa desinteresada de los países centrales de Europa por los derechos en riesgo de la comunidad LGBTIQ+.

Pero primero, ¿qué sucedió? El martes 15 de junio el Parlamento húngaro aprobó, gracias a los votos del partido gobernante, Fidesz, del primer ministro nacionalista Viktor Orbán, un proyecto de ley que, entre otras cosas, prohíbe la “promoción” de la homosexualidad y de la reasignación de género en menores de 18 años, principalmente en las escuelas y medios de comunicación. Esto le valió rápidamente el calificativo de “homofóbico” por parte de la oposición progresista y las organizaciones de defensa de los derechos LGBTIQ+ de Hungría, que ya habían movilizado junto a miles de personas en el centro de Budapest el lunes anterior en contra de la normativa, y lo volvieron a hacer tras la aprobación.

Manifestación contra la ley, 14 de junio. Szilard Koszticsak / EFE EPA

Esta medida estaba incluida en un paquete legislativo que buscaba “regular” la pedofilia y, desde ese marco, establecía la prohibición de exponer a menores de edad a pornografía. Lo que decidió incorporar el gobierno poco antes del tratamiento fue que “pornografía” incluya contenido que “fomente el cambio de sexo y la homosexualidad”. En pocas palabras, la ley equipara homosexualidad con pedofilia, justificada bajo el halo de “con mis hijos no te metas”.

Sería ingenuo hacernos les sorprendides. Desde que Orbán llegó al poder en 2010, se viene adoptando una serie de medidas abiertamente anti-LGBT+, que dieron marcha atrás o limitaron derechos conquistados. En la Constitución de 2011, se definió de forma determinante que el matrimonio era la unión entre un hombre y una mujer. En mayo del año pasado, gozando nuevamente de su mayoría parlamentaria, Fidesz aprobó una ley que prohibía el cambio de género en el registro civil para las personas trans. Un cambio legal que venía a cerrar un ciclo iniciado hacía ya dos años, cuando se suspendieron de hecho las solicitudes legales de reconocimiento de género. 

También en 2020, se canceló la Marcha del Orgullo, festival de lucha que venía sufriendo ataques violentos por parte de militantes de la extrema derecha, que se agrupan en partidos como “Jobbik”, y su escisión de 2018 “Mi Hazánk”, de estética paramilitar y discurso fundamentalista cristiano, aún más a la derecha que Fidesz.

En plena campaña electoral del año pasado, Orbán dijo: “Los húngaros han sido pacientes con los homosexuales hasta ahora, pero dejen a nuestros niños en paz”. La retórica política y los discursos de los medios de comunicación de derecha, denuncian organizaciones trans húngaras, provocó un fenómeno reciente: un giro tránsfobo en la sociedad que antes no se percibía como tal. 

En el Eurobarómetro de 2019, el 51% de la población húngara dijo estar en desacuerdo con la afirmación de que las personas gays, lesbianas y bisexuales deberían tener los mismos derechos que las personas heterosexuales. Así también, el 72% de los encuestados rechazó que las personas transgénero o transexuales puedan cambiar su identidad de género en el documento. 

¿EUROPA PARA TODES?

La reciente normativa homofóbica y transfóbica desató nuevas tensiones entre Hungría y la Unión Europea, que ya tiene una relación difícil con Orbán, que por su ideología nacionalista y conservadora es conocido como el líder de los “iliberales” y forma parte de los gobiernos que desafían a Bruselas desde adentro de la propia UE. 

Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, dijo al respecto que esta ley era “una vergüenza”. Y floreció el discurso madre de esta comunidad política: “Va contra todos los valores fundamentales de la Unión Europea”. Desde el Parlamento, que en marzo pasado había declarado oficialmente a la UE como “zona de libertad” para el colectivo LGTBIQ+ en contraposición (no mucho más que simbólica) a las “zonas libres de ideología LGBT” que se promueven en Polonia y ya llegan a Hungría, reclamaron que la Comisión inicie acciones legales contra el país. 

De esta movida, promovida por España y Luxemburgo, fueron protagonistas diecisiete países que forman parte de la entidad: entre ellos firmaron Alemania, Francia, Italia y Bélgica. La carta expresaba la “profunda preocupación” por la normativa y pedían a la Comisión que use “todas las herramientas” para garantizar el respeto de los derechos de todos los ciudadanos europeos.

Desde algunos sectores, principalmente organizaciones LGBT+ europeas que no son de Hungría, exigen el revés por la fuerza: presiones económicas al gobierno húngaro, activando el mecanismo de condicionalidad para retener los fondos de recuperación europeos, argumentando infracción al Estado de Derecho, como ya se ha intentado (sin éxito) en ocasiones anteriores. 

En las redes sociales, entre usuarios con banderas LGBT+, de la Unión Europea y de diferentes países, se desarrolló un debate sobre qué rol deben ocupar los organismos internacionales: mientras unos exigen la acción contundente, incluso la imposición de sanciones económicas al país, otros, en gran parte húngaros de la comunidad LGBTIQ+, replican preguntas del tipo ¿qué culpa tenemos los húngaros de las decisiones de nuestros gobernantes?, ¿qué margen de intervención en política interna debe darse a la comunidad internacional? 

Los pasados jueves y viernes tuvo lugar la cumbre europea en Bruselas, donde se reunieron los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea. Pese a no estar en la agenda oficial de las jornadas, la legislación anti LGBT+ de Hungría se transformó en el tema protagonista de una cita programada para tratar sobre coronavirus, migración y política exterior.

Viktor Orbán junto a Úrsula von der Leyen en la sede de la UE, en 2020. FRANÇOIS LENOIR / REUTERS

Algunos países redoblaron la apuesta: “Para mí, Hungría ya no tiene cabida en la UE”, dijo el primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, a solo horas de comenzada la cumbre. Y sentenció en diálogo con la prensa: “Tenemos que doblegar a Hungría en esto. Es innegociable… o deben irse. No puedo expulsarlos. Esto solo se puede hacer paso a paso”. 

En este contexto, y con algunos distintivos con los colores de la bandera LGBTIQ+, se encontró al llegar el invitado más esperado: Viktor Orbán, quien ya en la cumbre del año pasado había estado en el ojo de la tormenta por su bloqueo -junto a Polonia- del presupuesto de la UE al estar en desacuerdo con la vinculación de los fondos al respeto del Estado de derecho. ¿Qué dijo? “No se trata de la homosexualidad, se trata de los niños y los padres, eso es todo. Soy un defensor de los derechos. Fui un luchador de la libertad contra el régimen comunista, la homosexualidad estaba castigada y combatí por las libertades y los derechos”.

Sin embargo, aunque genere repudio, Orbán fue elegido por el pueblo húngaro, posiblemente como reflejo de una parte de la sociedad con creencias conservadoras y lgbtodiantes. La imposición de medidas unilaterales desde el exterior no puede ser la única, ni la mejor, opción. Aún más cuando se encuentran en pleno apogeo los movimientos nacionalistas de derecha que radicalizan sus ideologías y prácticas como contraposición a lo que llaman el “lobby LGBT” o la “ideología de género”, que directamente relacionan con un enemigo extranjero aliado a gobiernos y entidades de tipo liberal e intervencionista.  

Las fracturas se dejan ver: la instrumentalización del discurso de los derechos humano le ha valido a la Unión Europea como insumo de presión sobre otras naciones, mientras se vuelven inocultable los ataques islamófobos, la expulsión de migrantes y la discriminatoria política de asilo, entre tantos ejemplos. Pero por qué perderse de una buena dosis de Pinkwashing (lavado de cara rosa), uso de la causa LGBT+, y de “posicionarse en el rentable mercado simbólico de lo ‘políticamente correcto’”, como escribe Pablo Stefanoni en su libro ¿La rebeldía se volvió de derecha?. 

El enemigo está afuera: las leyes de Hungría responden al acercamiento del gobierno húngaro con Vladimir Putin, se explican algunos. Y comparan la ley con la que aprobó Rusia en 2013 contra la “propaganda gay”. No respondería a ideologías internas de la UE, no al avance de las derechas reaccionarias, no al modelo nacionalista conservador que, muchas veces y más en Europa, imprime en la comunidad LGBTIQ+ el chivo expiatorio para el disenso con la imposición de ideas liberales. No, la culpa es de Moscú. 

La Europa que se presume “tolerante” también es escenario del surgimiento y consolidación de sectores de ultraderecha reaccionaria, que no son pocos, y que incorporan el discurso gayfriendly como estandarte para la implementación de ideas y políticas xenófobas, racistas e islamófobas, que continúan promoviendo el odio, la exclusión y las desigualdades.  

DE LA DIPLOMACIA AL FÚTBOL

Como el deporte es político, también llegaron las repercusiones a este terreno. La Eurocopa fue escenario de la polémica cuando la alcaldía de Múnich, previo al partido Hungría-Alemania, propuso iluminar el estadio Allianz Arena con los colores del orgullo, como expresión de rechazo a la nueva ley húngara. La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), que ya venía sumergida en problemas de peso geopolítico, se cargó una controversia más: no autorizó a Múnich a iluminar su estadio y sacó un comunicado diciendo que la negativa no era “política”, sino que el pedido en sí mismo lo era. Entonces pintó su logo con el arcoíris y añadió: “el arcoíris no es un símbolo político, sino un signo para confirmar el compromiso por una sociedad más diversa e inclusiva”. 

Pero la historia no terminó allí. Los espectadores alemanes del partido llevaron símbolos del orgullo LGBTIQ+ y un hincha se coló en la cancha agitando la bandera multicolor. Manuel Neuer, arquero de la selección alemana, volvió a utilizar su cinta de capitán con los colores de las diversidades, por el que la UEFA le había abierto un expediente -que cerró ante la ola de críticas-, y el jugador alemán León Goretzka, luego de meter un gol, se dirigió a la tribuna húngara, que estaba cantando proclamas homofóbicas y fascistas, formando un corazón con sus manos. La imagen se volvió viral. 

Entre idas y vueltas, entre declaraciones y misivas, entre cumbres, fútbol y redes sociales, el conflicto entre Hungría y la Unión Europea se activa una vez más. Aunque nada debe nublar el rechazo a una ley que promueve el homoodio y transodio al igual que debe ser levantada la reivindicación de la lucha por los derechos humanos y las libertades de la comunidad LGBTIQ+, tampoco debe quedar al margen de la discusión la rápida instrumentalización de los derechos de este colectivo por parte de países y entidades, que lejos de defender plena y continuamente estas causas, aparecen como abogados de la lucha cuando están en peligro sus intereses.   


Referencias:

https://www.swissinfo.ch/spa/hungr%C3%ADa-homofobia_la-ley-h%C3%BAngara-de-homosexualidad-desata-una-nueva-crisis-con-la-ue/46729622 

https://www.20minutos.es/noticia/4742761/0/la-ue-le-ensena-la-puerta-de-salida-a-hungria-por-su-ley-anti-lgtbi/?autoref=true

https://www.pikaramagazine.com/2020/10/lgtbfobia-para-ganar-votos-en-el-reino-de-orban/


Delfina Venece
Delfina Venece

Nací en el interior de Buenos Aires: los porteños nos confunden con Parque Chacabuco. De crianza gorila, devenida en pseudo-troska por contraste, hoy peronista por convicción. Mi canción favorita a los 10 años era Los Salieris de Charly, de León Gieco.

No hay peor ciego que el que no quiere ver

No hay peor ciego que el que no quiere ver

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Hace poco más de una semana el presidente norteamericano Joe Biden realizó su primer viaje al exterior en una gira que lo llevó hacia Europa donde se reuniría tanto con el anquilosado G7, al igual que con los miembros de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y con los líderes de la Unión Europea.

Al salir de la reunión con el Grupo de los Siete, Biden dijo que “EEUU ha vuelto a la mesa”, en clara alusión a un cambio de política exterior respecto de su antecesor, el multimillonario de peluquín que ocupara la administración gringa hasta el año pasado.

“Puro humo” analizan algunes analistas especializados en la materia. Veamos por qué.

La caducidad del G7

Este bloque occidental nace en los años ‘70 impulsado por la iniciativa del presidente francés Valéry Giscard d’Estaing y del canciller de Alemania Occidental Helmut Schmidt. El objetivo era discutir la economía mundial y realizar consultas sobre una política económica internacional, fundamentalmente luego de la primera crisis del petróleo y tras el colapso del sistema de tipo de cambio fijo de Bretton Woods.

Ya para la década del ’80 el temario de estos encuentros había sumado cuestiones de política exterior y de seguridad. No es casual que algunos de los miembros de este selecto grupo sean precisamente parte de los “notables” que tienen poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Y si bien en los ’90 se invita a formar parte a la Rusia gobernada por Mikhail Gorbachov, pasando de un G7 a un G8 para finales de la década, luego de la llamada “Revolución de colores” en Ucrania en 2013 (ya con Putin a la cabeza del oso ruso), se volvería a un organismo compuesto únicamente por potencias occidentales.

Cinco años antes, en 2008, había sucedido la crisis financiera de Wall Street, que no sólo dejó pedaleando a muchos países y de la cual se tardó muchos años en salir (incluso hay quienes sostienen que nunca se logró resolver), gastando incalculables millones de dólares y euros para rescatar a quienes la habían gestado: los bancos y la especulación financiera descontrolada.

El punto es que luego de este suceso se crearía el G20. Un grupo mucho más amplio de países entre los que se encontraban los miembros del G7 y países considerados como economías industrializadas y emergentes. China era uno de los pesos pesados para este entonces, pero también se sumaban India, Corea del Sur, Sudáfrica, Rusia, Japón, Brasil, México y Argentina, entre otros.

El panorama cambió por completo y en este 2021, por sólo plantear dos ejemplos, China es el motor de la economía global aspirando a ser la número uno del mundo; y Rusia no sólo volvió a levantarse tras la caída de la URSS, sino que hoy ostenta armamento de última generación que hasta los propios especialistas norteamericanos reconocen que adelanta décadas al de EEUU.

La cumbre de la OTAN

Lo que quedó en evidencia luego de la gira de Biden por Europa es que intenta relanzar o retomar ese supuesto lugar de “hegemón” a nivel mundial y para ello necesita no sólo convencer a la UE, sino también impedir que sigan creciendo las influencias rusas y chinas tanto en Europa como en América, Asia y África.

Entre las conclusiones del cónclave de la OTAN se encuentran objetivos como “intensificar la consulta política y la resistencia de la sociedad, reforzar la defensa y la disuasión, afinar la ventaja tecnológica y desarrollar su próximo concepto estratégico a tiempo para la cumbre de 2022”.

En el comunicado oficial de la OTAN se repite una constante: Rusia es una “amenaza aguda” y China es un “desafío sistémico”. Pero pese a la declaración conjunta, no todo es uniforme. Ejemplo de ello fueron las palabras de la Canciller alemana, Angela Merkel, quien señaló que la decisión del bloque de nombrar a China como desafío “no debería ser exagerada porque China, al igual que Rusia, también es un socio en algunas áreas”.

Está claro que los dichos de Merkel hacen alusión a la próxima concreción del Nord Streem 2 con Rusia y a los importantes acuerdos comerciales que tienen tanto Alemania como otros países europeos con el gigante asiático que conduce Xi Jinping.

Otro aspecto “importante” surgido de la reunión es el llamado plan Build Back Better World (B3W) o “Reconstruir un mundo mejor”, una propuesta que según el analista Pepe Escobar busca “hacer descarrilar la Iniciativa de la Franja y la Ruta, flexionar los músculos de la OTAN y acosar a China 24 horas al día, 7 días a la semana”.

Escobar subraya que si en los días de Lord Hastings Lionel Ismay, el primer secretario general de la OTAN, el propósito de la alianza era “mantener a la Unión Soviética fuera, a los estadounidenses dentro y a los alemanes abajo”, la versión actualizada al presente diría “mantenga a los estadounidenses dentro, la UE abajo y Rusia-China contenida”.

Parece que para la OTAN (bajo la impuesta visión de Washington) la única forma de enfrentar los desafíos futuros es aumentar los gastos militares. Esto teniendo en cuenta que “el presupuesto total de “defensa” de los 30 miembros de la OTAN crecerá un 4,1% en 2021, alcanzando la asombrosa cifra de 1.049 billones de dólares (726.000 millones de dólares de los EE.UU., 323.000 millones de dólares de diversos aliados)[1].

Así las cosas, EEUU necesita consolidar su injerencia sobre Europa para debilitar sus vínculos con Rusia y China, al tiempo que intenta sabotear de cualquier manera el avance de la Iniciativa “Belt and Road” (BRI) o “Cinturón y Ruta de la Seda”, una colosal iniciativa china de infraestructura que “promueve la integración física de Eurasia y sus ramificaciones hacia África y el Gran Medio Oriente, al que se han adherido 140 países de todos los continentes”.

En la misma línea va la llamada Iniciativa de los Tres Mares, bajo el supuesto de que la alianza de 12 de los países miembros de la UE (casi todos ex repúblicas de la URSS), interconectarán mejor los mares Adriático, Báltico y Negro. Según Escobar una copia desdibujada del 17 + 1 que lanzó China para integrar Europa del Este en el marco de la “Cinturón y Ruta de la Seda”.

Algunas apreciaciones finales

Más allá de los intentos que pueda lanzar EEUU, está claro que le será muy difícil volver a ser el mandamás del barrio. Si bien aún cuenta con un poderío militar importante y con instrumentos financieros que pueden generar serios problemas en sus competidores, de poco y nada le servirá sostenerse en esa pose de “Guardián del mundo libre y democrático”.

Tal como lo señala en especialista en geopolítica francés Pascal Boniface, “el mundo occidental hace mucho tiempo que perdió el monopolio del poder que ejerció durante cinco siglos. El problema es que nadie parece darse cuenta”. A lo cual podría agregarse que no quieren aceptar esa no tan nueva realidad.

Lo hemos mencionado en otras oportunidades, la insistencia en meterse en asuntos donde nadie los llama, la constante militarización de las fronteras rusas por parte de la OTAN, las presiones en el Mar de China y demás iniciativas norteamericanas, terminan siendo desesperados y peligrosos esfuerzos de EEUU por no perder su lugar de dominio e influencia global. El mayor problema es que una mala lectura o un error de cálculos pueden traer consecuencias irreversibles.

Por el bien de toda la humanidad, esperemos que no se cumplan las predicciones de Escobar, que sostiene que “habrá sangre”. Pero como dice el dicho, “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.


Bibliografía

https://asiatimes.com/2021/06/the-real-b3w-nato-agenda/
https://dossiergeopolitico.com/2021/06/06/cartografos-chinos-y-rusos-trazan-el-orden-post-unipolar/
https://msiainforma.org/es/espanol-era-una-vez-el-g7/
https://dossiergeopolitico.com/2021/06/15/g7-y-china-lineas-de-falla-en-el-orden-mundial/
https://asiatimes.com/2021/06/g7-desperately-seeking-relevancy/
https://dossiergeopolitico.com/2021/06/15/nuevos-escenarios-exigen-nuevos-guiones/
https://www.clarin.com/revista-enie/ideas/pascal-boniface-hipotesis-geopolitica-viene_0_qerQ6lk1E.html
https://elordenmundial.com/la-iniciativa-de-los-tres-mares/

[1] https://dossiergeopolitico.com/2021/06/20/la-verdadera-agenda-b3w-otan/

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

René Otaduy: “El gobierno no ha llegado a plantear un plan serio que merezca tal nombre para luchar contra la pandemia”

René Otaduy: “El gobierno no ha llegado a plantear un plan serio que merezca tal nombre para luchar contra la pandemia”

TIEMPO DE LECTURA: 10 min.

Revista Trinchera dialogó con el militante de Izquierda Castellana y de varios movimientos sociales, René Otaduy, quien analizó la compleja situación que vive España ante la pandemia del COVID-19 y cómo está se la está enfrentando.


¿Cuál era la situación general del país previa a la aparición de la pandemia?

Desde la década de los ’80 del pasado siglo arrastramos una crisis estructural del capitalismo aún sin resolver, en la que el modelo neoliberal ha sido asumido como receta desde el imperialismo anglo-americano y el capitalismo occidental en general. Dicho modelo fue implantado a lo largo y ancho de Latinoamérica, y en Europa comenzó a aplicarse de la mano de Margaret Tatcher en el Reino Unido, y de la mano de Felipe González y del PSOE en el estado español. La entrada de nuestro país al proyecto de la Unión Europea supuso el que pasáramos a jugar un papel subordinado a los intereses del eje franco-alemán, con el desmantelamiento en buena medida del sector industrial autóctono, la reducción del sector agrario y ganadero a su mínima expresión, siendo convertido nuestro territorio en un paraíso para los servicios (de ocio y turismo), en una gran zona residencial para los países ricos de Europa, y en un paraíso también para la prostitución, el narcotráfico, el crimen organizado, la corrupción y el capitalismo especulativo.

En ese contexto se desarrolla la crisis coyuntural del 2008, año en el que quebró el modelo especulativo basado en el mercado hipotecario de las viviendas, crisis en la que fueron trasvasadas  ingentes cantidades de dinero público para rescatar al sector privado, y en la que se arrastró a las sociedades del sur de Europa a una situación de endeudamiento creciente con respecto de la UE, y de profundización en el proceso de pérdida de soberanía y de implantación del modelo neoliberal.

La situación previa general del país era por lo tanto la de una sociedad duramente golpeada por años de privatizaciones, de precarización de las condiciones socio-laborales, y de empobrecimiento de amplios sectores de la población.

Pero la crisis que veníamos arrastrando y padeciendo no era sólo de carácter económico y social, sino también de tipo político. Ya que todos estos procesos han venido acompañados de un cuestionamiento social creciente de las principales estructuras del Régimen político surgido de la denominada transición: la monarquía, la clase política, el poder judicial, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del estado, los medios de comunicación, así como el propio encaje territorial. El proceso democrático y republicano independentista catalán vino a acelerar esta crisis política, dejando en evidencia ante sectores cada vez más amplios, que el estado español es en esencia un estado post-franquista, impregnado de prácticas antidemocráticas hasta la médula.

Aquella última crisis de 2008 por lo tanto no fue resuelta, sino simplemente maquillada, y la actual crisis socio-sanitaria ha venido a agudizarla.

¿Cómo caracterizarías la actitud del gobierno nacional para enfrentar al COVID-19 y a qué le atribuís dicha actitud?

La línea dominante en el estado español sobre la epidemia hasta bien iniciado el mes de marzo ha sido la de minimizar el problema, planteando que venía a ser algo así como una gripe estacional. Y de ahí se ha pasado al otro extremo, induciendo un auténtico estado de pánico en la población.

El gobierno no ha llegado a plantear un plan serio que merezca tal nombre para luchar contra la pandemia, sino una serie de medidas parciales, algunas muy mal planteadas, enmarcadas eso sí en un plan global de control social. Desde el inicio del Estado de Alarma hasta el 3 de mayo van 806.595 multas y 7.189 detenciones, muchas de ellas con malos tratos y agresiones policiales incluidas, todo ello bajo la cobertura de la Ley Mordaza, una ley que teóricamente el Gobierno iba a derogar, y que ha acabado utilizándola más incluso que los gobiernos del PP.

En cuanto a los recursos financieros necesarios para hacer frente a la crisis, podrían haberse obtenido de una moratoria de la deuda ilegítima contraída en 2008, pero no ha sido así. De los 117.000 millones de euros aportados por el Estado, 100.000 han ido destinados a satisfacer las necesidades de las empresas y la banca, y solo 17.000 se han destinado en forma de ayudas a trabajadoras/es, entre ellos las y los autónomos. Comparando las medidas adoptadas en otros países del entorno, como Italia, Francia, Alemania o Reino Unido, las medidas más favorables al capital han sido las adoptadas por el estado español.

¿Qué efectividad consideras que tienen las medidas adoptadas?

Hay que tener en cuenta que la crisis de 2008 fue una gran oportunidad para los impulsores de las privatizaciones y la mercantilización de la sanidad. Los tremendos recortes presupuestarios y de personal deterioraron la capacidad y la calidad del sistema sanitario. No es por lo tanto casualidad que sea en Madrid, donde el proceso de privatizaciones alcanzó su máxima expresión, en donde la epidemia haya tenido una mayor incidencia.

En el plano socio sanitario, los resultados están a la vista. A pesar del plan de control social, y a pesar de haberse adoptado una de las cuarentenas más drásticas y menos ajustadas a las necesidades especiales de sectores amplios de la población, en España, al igual que en Italia, el virus ha evolucionado de forma natural, siendo el nuestro el segundo país del mundo en morbimortalidad. Según datos oficiales disponibles a finales de abril, somos también el país del mundo con más personal sanitario contagiado, debido a la ausencia de medidas de prevención en los centros hospitalarios. Las cifras de fallecimientos en las residencias de ancianos han sido terribles, el retorno de las actividades económicas no esenciales fue prematuro, y actualmente nos enfrentamos a la desescalada de las medidas de confinamiento, entre ellas el retorno de las y los alumnos a los centros educativos, en unas aulas por lo general masificadas en lo que respecta al sistema público, sin tener un estudio preciso de cuánta población hay realmente infectada y cuánta está ya inmunizada.  

¿Cuáles crees que serían las medidas más urgentes que se deberían haber adoptado el gobierno en este contexto, entendiendo las particularidades del país?

Echando la vista atrás, sin duda, haber apostado por la prevención, reforzando las medidas de seguridad en centros hospitalarios, aislando y estudiando los primeros casos, actuando a tiempo, reforzando el sistema de salud pública, haciendo acopio del material necesario para afrontar una crisis de este estilo, y desarrollando un plan general ajustado a las particularidades socio-económicas del país, teniendo en cuenta las debilidades de las que partimos (largos años de privatizaciones y ataques al sistema público de salud), así como de las fortalezas, que residían principalmente en el sistema de atención primaria, sistema de cercanía que ha quedado demostrado haber jugado un papel esencial en casos como el de Cuba, y que en el caso de Madrid durante la crisis del Covid-19 ha quedado desmantelado, trasvasando el personal de cabecera a la cubrir el hospital de campaña del IFEMA.

La transparencia en la información ha brillado por su ausencia. La autocrítica también, así como la humildad como para aprender de las experiencias exitosas de países como China, Cuba (país del que se ha rechazado la ayuda ofrecida) o Vietnam, y en el caso de nuestra región europea, de experiencias como la de Portugal o países del norte de Europa, que han desarrollado medidas exitosas muy diferentes.

¿Cuál ha sido la actitud de la oposición en esta situación? ¿Actuaron con prudencia y colaborando a mejorar o aprovecharon para golpear al gobierno?

Las medidas económicas adoptadas en marzo, así como el establecimiento del estado de alarma, fueron apoyadas en lo esencial por el bloque de la oposición, incluida la extrema derecha. A medida que ha ido evolucionando la crisis, desde diferentes ámbitos se han levantado voces planteando que era necesario esperar para hacer críticas a la gestión de las administraciones, en especial al gobierno socio-liberal, y exigir responsabilidades cuando la crisis pasara. Un planteamiento que nos parece erróneo, porque el problema se va a alargar de forma considerable (el modelo de curva epidemiológica en el estado español no es en forma de pico, sino de meseta), nos vamos a encontrar durante un tiempo prolongado con casos nuevos, con rebrotes, y plantear la corrección de las medidas equivocadas es absolutamente necesario, así como la construcción de una oposición de izquierdas, ya que si ese espacio no se ocupa desde una óptica progresista, será desempeñado exclusivamente por los sectores más reaccionarios de la sociedad.

¿Cómo repercutió este nuevo escenario en la economía nacional y cuál es la actitud de los empresarios?

Nuestro modelo económico está fuertemente tercerizado, y es dependiente del turismo, presenta unos niveles muy elevados de endeudamiento, y los diferentes presupuestos generales del estado de los diferentes gobiernos son monitorizados desde Bruselas y Berlín, con unas cifras de paro muy elevadas, y con numerosas familias en situación de precariedad y pobreza. La economía se encontraba en una situación muy debilitada. La crisis del coronavirus ha supuesto un golpe muy duro para la población asalariada, las pequeñas y medianas empresas, así como al sector autónomo y de falsos autónomos.

La CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) ha valorado positivamente las medidas económicas, y tal y como ha planteado el Sindicato de Inquilinas, las medidas sobre la vivienda en alquiler, han venido en lo esencial a salvar los intereses de los grandes propietarios de vivienda, así como de los fondos buitre, endeudando a las familias.

A esta crisis sanitaria le acompaña una crisis social y económica profunda, que está empezando a arrojar cifras preocupantes: 4 millones de trabajadores/as acogidos a un Expediente de Regulación Temporal de Empleo, tasa de paro cercana al 20%, desplome del PIB, una tasa de endeudamiento público en torno al 115% del PIB, así como voces que comienzan a amenazar con la necesidad de ajustes y “rescates” para corregir el déficit.

¿Qué rol están jugando las FFAA en esta particular situación?

El estado de alarma decretado y prorrogado en sucesivas ocasiones es en realidad un estado de excepción encubierto, en el que las libertades y derechos democráticos han sido suspendidos, tal y como vienen denunciando diferentes organismos. Desde el Gobierno, se ha venido trasladando la visión de la pandemia y de la lucha contra el Covid-19 como una guerra. Y no estamos en guerra, a las crisis sanitarias hay que hacerlas frente adoptando medidas sanitarias. Hay ciertas tareas que deben ser desempleadas por la UME (Unidad Militar de Emergencias), pero la militarización absoluta de la respuesta, con los mandos del ejército en las ruedas de prensa de las televisiones públicas, es el reflejo de la ausencia de un plan global sanitario efectivo y coherente, así como es el reflejo también de una concepción de la salud pública que tiene más que ver con la época del franquismo, en la que las competencias sanitarias estaban incorporadas en el Ministerio de la Gobernación, que tenía la responsabilidad sobre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

¿Y en el día a día del pueblo, cuál es la percepción en las calles tanto de las medidas como de la situación cotidiana?

Ante una emergencia sanitaria de estas características, son necesarias la disciplina social y la solidaridad, así como la ejemplaridad desde las diferentes instituciones, y aunque el confinamiento llegó tarde y sin atender las necesidades especiales de sectores importantes de la población, la percepción que tenemos es que la respuesta por lo general y salvo casos puntuales ha sido correcta.

Recién comenzada la cuarentena, la monarquía trató de aprovechar la situación para tapar las corruptelas de la institución, y se produjo una masiva cacerolada republicana de rechazo durante el discurso de Felipe VI, reclamando la donación a la sanidad pública de los 100 millones de euros recibidos de las comisiones de los negocios de su padre con Arabia Saudí.

Las redes de solidaridad en los barrios han ido extendiéndose, articulando toda clase de medidas de apoyo mutuo, de recogida de alimentos, así como de reparto de material médico en los centros hospitalarios. Actualmente hay cerca de 20.000 personas en huelga de alquiler, y en los barrios de Madrid más afectados por el virus, se han venido produciendo diferentes tipos de protestas.

Las medidas económicas adoptadas por el gobierno se perciben como insuficientes, y se tiene en el recuerdo la actuación de los poderes públicos en 2008, que al igual que ahora, vinieron a salvar los intereses de las grandes empresas y la banca. Existe también una percepción creciente sobre los diferentes modelos sociales, políticos y económicos que hay actualmente en el mundo, así como de las diferentes formas que ha habido de enfrentar la pandemia. Expresión de ello son las muestras de agradecimiento espontáneo que se han venido produciendo ante las ayudas de China, o ante el personal médico de las Brigadas Cubanas rumbo a Andorra en el aeropuerto de Barajas. La percepción acerca de la gravedad de la crisis económica ante la que nos estamos enfrentando es también creciente, al igual que la pérdida de legitimidad de la UE. Más allá de la crisis sanitaria, y de su gravedad, las contradicciones se agudizan tanto a nivel internacional con en el seno del estado español, abriéndose todo un abanico de oportunidades que no podemos desaprovechar.

Las presiones internacionales y la retórica anti-ambiental de Bolsonaro

Las presiones internacionales y la retórica anti-ambiental de Bolsonaro

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Por Miranda Cerdá Campano*

Los últimos incendios de la Amazonia han permitido observar el alcance de la política (anti)ambiental de Jair Bolsonaro que, desde antes de asumir como Presidente, ya se llenaba la boca hablando del fin de las sanciones ambientales, el recorte de áreas protegidas y el socavamiento de las ONG’s ambientalistas. A la cabeza del Gobierno, las promesas de campaña se cumplieron. Bolsonaro, que erróneamente enmarca la protección de bosques y los derechos humanos como impedimentos para el crecimiento económico de Brasil, es quien permite que los responsables de las actividades agrícolas y ganaderas entiendan su mensaje a modo de licencia para provocar incendios ilegales y expandir agresivamente sus operaciones en la selva.

El presidente brasileño ha hecho públicos sus intereses respecto a la Amazonia. Apenas algunos días antes del estallido del incendio en los medios de comunicación y las redes sociales, Bolsonaro afirmó en una reunión con empresarios en San Pablo que Brasil “lo tiene todo para desarrollar la región de la Amazonia” y que el estado de Roraima tendría potencial para alcanzar un desarrollo similar al de Japón “si no fuera por sus reservas indígenas” y “otras cuestiones ambientales”.

Fuente: Reuters

En reiteradas oportunidades, Bolsonaro ha criticado al Instituto Brasileño para el Medio Ambiente y los Recursos Naturales Renovables (IBAMA) como un “obstáculo para el desarrollo” y, según datos recopilados por el partido opositor PSOL, de acuerdo a registros públicos y una revisión de reportes del gobierno, al instituto se le ha recortado un 25% su presupuesto. Casualmente, entre los sectores más debilitados, se encuentra el financiamiento para la prevención y control de incendios forestales, además de haberse flexibilizado acciones contra la tala ilegal, la agricultura y minería que no cesan con la desertificación.


Temer ablandó el terreno

Durante el mandato de Lula da Silva, la política ambiental pareció revitalizarse. La disminución en los niveles de deforestación fue la muestra de que se podía proteger al medio ambiente y a las poblaciones indígenas, sin dejar de crecer en el plano económico. El programa Terra Legal, introducido por Lula en 2009, buscaba la regulación de tierras en beneficio de pequeños productores y comunidades locales.

Después del impeachment a Dilma, Michel Temer hizo lo posible por alterar el programa de manera significativa, a través de otro llamado MP 759, que ofrecía múltiples vacíos legales que beneficiaban a los usurpadores de tierras. Durante su gobierno, el ejército brasileño se encargó de pavimentar la ruta 163, conocida como “El Camino Blairo Maggi” en honor al mayor plantador de soja de Brasil, a quien Temer premió con el Ministerio de Agricultura. Pero ese no era el único galardón en su haber: Maggi, ganó el premio “Motosierra de Oro” de Greenpeace en 2005 como el mayor desforestador de cerros.

Temer preparó el terreno: aprobó diferentes decretos que facilitaban autorizaciones a empresas mineras privadas, principalmente canadienses, para la extracción de múltiples recursos de la zona amazónica.

Los pueblos indígenas, las piedras en el zapato

Los pueblos originarios y la tierra en la que viven forman un todo; es el entorno en el que todavía intentan poner en práctica la cultura del “buen vivir”; sin sus tierras, su capacidad de supervivencia, desaparece. Desde la llegada de Bolsonaro, el acoso a los pueblos amazónicos es brutal; el mismo día que el Presidente asumió su cargo, un diputado de su bancada se mofaba de las etnias indígenas: “a quien le gusten los indios, que se vaya a Bolivia”.

La explotación de la Amazonia ofrece enormes ganancias a las empresas mineras, sojeras, ganaderas, hidroeléctricas, madereras. ¿Qué pueden hacer en ese banco de oro las 305 etnias indígenas? Ya les advirtió Bolsonaro: “son como animales de zoológico que sobran y estorban”. Las agresiones oficiales a los habitantes de la Amazonia son variadas y diarias. Para el Presidente, son la razón por la que Brasil no puede desarrollar su economía y afianzarse como potencia a nivel global. La finalidad es clara: ahuyentarlos, incluso exterminarlos de ser necesario, para explotar las tierras que antes fueron selva y en las que siempre han habitado.

Antes de que se desataran los masivos incendios, una delegación indígena viajó a Ginebra para trasladar su denuncia a la ONU: “La mitad de nuestros pueblos vive fuera de su territorio. Se trata de un desplazamiento forzado, pues no podemos disfrutar de nuestro buen vivir” afirmaban en su reclamo.

A comienzos de agosto, las mujeres indígenas se movilizaron por numerosas regiones de Brasil denunciando el atropello que sufren por parte del Gobierno. Quizás, los incendios son una represalia de Bolsonaro contra del clamor de estas mujeres: un machirulo como él no puede consentir que las mujeres le griten. Mucho menos si son indias y negras.

Las presiones internacionales ¿intentos imperialistas?

Recientemente circuló en redes sociales un video en el que se muestra al entonces candidato a la presidencia, Jair Bolsonaro, aceptando abiertamente que ha tenido “aproximaciones” con funcionarios del gobierno de Estados Unidos. Lo primero que señala después de advertir que trató con ellos “algunos temas”, es que “sólo un ingenuo puede pensar que la Amazonia es de los brasileños”.

Ya instalado en la presidencia, Bolsonaro ha hecho públicas sus pretensiones de “explotar la Amazonia con Estados Unidos”, lo que refuerza la idea de que la “victoria” electoral de Bolsonaro representó un triunfo geoestratégico del imperialismo estadounidense. Que la política ambiental de Bolsonaro se asemeje a la de Donald Trump que en 2017 decidió anunciar el retiro de EEUU del acuerdo climático de París porque era tiempo de “make America great again”, no es casualidad.

Los incendios también aparecieron en la cumbre de los siete países capitalistas más industrializados. El presidente francés, Emmanuel Macron, aprovechó la situación para lanzarse como figura internacional defensora del medio ambiente. De paso, en el imaginario colectivo internacional, dejó a los países del Mercosur como incompetentes, subdesarrollados que necesitan de la tutela del mundo “civilizado” para no hacer “macanas” y anunció su decisión de oponerse al reciente acuerdo suscrito entre la Unión Europea y el Mercosur.

Las intenciones están más que claras cuando se refiere a la Amazonia como el “pulmón del planeta” y abre la puerta para la internacionalización de la región amazónica. Así operan: en el discurso, vienen a salvar los recursos naturales, son defensores de los derechos humanos y pregonan la paz. No hay que mirar mucho más allá para descubrir que los intereses son otros. Por supuesto, Macrón no habló de Japón y su cruel pesca de ballenas, de Italia y su desprecio por la humanidad frente a la crisis de los migrantes el Mediterráneo, ni de Alemania y su Bayer, propietaria de la perpetradora de las peores atrocidades, Monsanto. Sí, hacen un llamado de solidaridad con la selva amazónica, los mismos países que respaldan dictaduras, promueven y suministran armas para alimentar conflictos y destrozar Medio Oriente.

Detrás de los discursos de protección ambiental, está la intención de apoderarse de la Amazonia. Y allí también se mete Washington, como no podía ser de otra manera, para despejar el norte amazónico colindante con la reserva petrolera más grande del planeta: Venezuela. Está muy claro quién gana y quién pierde con la deforestación de la Amazonia. En ese sentido, la desidia de Bolsonaro no es insensata, tiene lógica; así como también la tiene la hipótesis de una quema deliberada.


* Periodista especializada en Sudamérica, redactora de Revista Trinchera y columnista del programa Marcha de Gigantes (AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata) y colaboradora de Agencia Timón
De las fake news al poder

De las fake news al poder

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Por Nicolás De La Iglesia*

Hace un poco más de un mes el pueblo británico se enteraba que Boris Johnson iba a ser su nuevo primer ministro. Con pelo rubio, casi albino, contextura que bien podría ser de rugbyer y modismos descontracturados para el acartonado estilo inglés. Se lo puede ver en videos de YouTube lazándose por tirolesa en el London Eye, haciendo boxeo y un sinfín de actos dignos de un comediante. Este personaje quedo a cargo de un país que atraviesa la mayor crisis institucional de la historia.

Boris fue elegido por el partido conservador para ser el sucesor de Theresa May como primer ministro de la cuarta economía mundial. Lo llamativo en este caso es que el partido conservador representa a un 1% de la población de Gran Bretaña, lo que lleva a cuestionar la verdadera representatividad que tiene el sistema parlamentario de este país. Todo es aún peor si se piensa que los miembros del partido conservador son en su mayoría hombres, blancos, de clase media – alta y de un rango etario elevado.

En épocas de fake news, big data y redes sociales no es una cuestión menor poner en tela de juicio los niveles de representatividad que tienen los distintos sistemas democráticos. Estos se muestran como algo acabado e indiscutible y, sin embargo, se puede pensar en ellos como cada vez más anacrónicos y menos representativos de sociedades en donde las lógicas de creación de subjetividades han cambiado y con ello los centros donde se disputa el poder simbólico.

Boris Johnson, Primer Ministro del Reino Unido

¿Quién es Boris Johnson?

El nuevo primer ministro es nacido en Nueva York, hijo de una familia conservadora. Su padre, que por el contrario a su hijo es pro europeísta, era diputado conservador y trabajó en la Comisión Europea. Como es normal en estos casos, tuvo todos los privilegios que su posición social suele darle a sus miembros: las “mejores” escuelas y universidades.

Antes de lanzarse a la carrera política trabajó, gracias a los contactos que forjo en sus años de estudiante, en el diario londinense The Times. Sin embargo, fue echado del medio por poner una cita falsa en una nota. Luego, nuevamente gracias a sus contactos, trabajó en The Daily Telegraph, donde cubría las actividades relacionadas con la Unión Europea que se realizaban en Bruselas. En el año 2008 dio el gran salto y logró ser alcalde de Londres, durante su gestión consiguió una aceptación muy amplia sobre todo por su comportamiento descontracturado (se lo podía ver andando en bicicleta por la ciudad) y por ser un ferviente liberal (algo que suele confundirse con progresismo).

Una vez terminado su mandato como alcalde Johnson fue uno de los primeros que, en el año 2016 comenzó la campaña por la salida de la Unión Europea (brexit). De hecho, una de sus primeras declaraciones fue que la UE le costaba al Reino Unido UE £350 millones a la semana. Por esta declaración fue citado a la justicia, donde se comprobó que no eran verdaderas las cifras. Es más, las noticias falsas (fake news) fueron protagonistas en el referéndum por la salida del bloque europeo. Sin ir más lejos, un empleado de la empresa Cambridge Analytica, acusada de utilizar información privada de cuentas de Facebook para realizar target marketing (y un sinfín de estrategias entre las que se encuentran las operaciones mediáticas), declaró que la misma recibió dinero para publicitar el brexit.

Boris Johnron

David Cameron fue la primera víctima que se cobró este proceso. En ese momento Johnson vio la oportunidad para consagrarse primer ministro y comenzó su campaña para sucederlo. Sin embargo, fue Theresa May la que ganó la contienda y él quedó como ministro de relaciones exteriores. Dos años más tarde abandonaría a May, por disidencias con las condiciones alcanzadas por la primera ministra para la salida del bloque. Esto tenía que ver principalmente con que él fue el precursor de un brexit sin acuerdo, argumentando que el bloque europeo quitaba mucho dinero del bolsillo de los británicos. En el acuerdo alcanzado por May a fines del 2018 se ponía al país en una posición de fragilidad respecto de la UE.

Como se dijo antes Johnson es partidario de una salida sin acuerdo, de un “brexit duro”, donde recurre a la fantasía de retornar a las viejas épocas de gloria, que son irrealizables en la coyuntura actual, intentando apelar a un sentimiento nacionalista. Sin embargo, una salida sin acuerdo traería problemas de todo tipo y color, no sólo para Gran Bretaña sino también para la Unión Europea. Para dimensionar lo catastrófico de esta situación hay que pensar que la City londinense es uno de los principales centros financieros del mundo. La economía del bloque y la de las islas están entrelazadas, por lo que una salida dura provocaría pérdidas millonarias para ambas partes. A esto se le suma la problemática de cuestiones básicas como los alimentos y los medicamentos, ambos entran a Gran Bretaña a través del continente. En caso de una salida sin acuerdo, se elevarían fronteras, ya sea por aduanas o por otras cuestiones burocráticas, y habría un aumento considerable en los costos de estos insumos.

Situación en Irlanda del Norte y Escocia

En cuanto al primero, un brexit como lo quiere el nuevo primer ministro traería aparejada la creación de una frontera física entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. Hay que recordar que el territorio irlandés fue escenario de sangrientos enfrentamientos, entre Unionistas (a favor de la unificación con Inglaterra) y Republicanos (a favor de la independencia de la corona británica). Conflicto que terminó luego de treinta años con los Acuerdos de Viernes Santo en 1998. Hoy en día el tránsito de personas, medicamentos e insumos es libre, ya que ambos países son parte del bloque europeo. En caso de una salida abrupta, ello dejaría de ser así y, sin dudas, traería conflictos armados en zonas donde la paz es precaria.

La situación en Escocia también es crítica. Su economía es pequeña y su supervivencia está ligada a la UE. En caso de una salida dura, se vería en serios problemas económicos, lo que desencadenaría en un referéndum independentista, ya que los escoceses no quieren salir del bloque. Sumado a esto, no hay ningún tipo de planeamiento ni previsión: las distintas situaciones que se pueden desencadenar en la nación y sus posibles soluciones brillan por su ausencia.

El nuevo gabinete

Como es costumbre en el Reino Unido, todos los funcionarios ligados a May presentaron su renuncia y Johnson eligió, según sus palabras, un gabinete “de guerra” para llevar adelante el brexit. Entre los tres más importantes hay una particularidad, y es que son hijos de inmigrantes. Dominic Raab es el hombre de confianza del nuevo primer ministro y la persona con más poder después de Boris. Entre sus propuestas, está la de suspender el parlamento y aprobar por decreto la salida. Le siguen Sajid Javid, Canciller de la Hacienda, y Priti Patel, la ministra del interior (el dato de color es que es musulmana). Teniendo en cuenta que en este proceso se apeló a un fuerte sentimiento del ser nacional, una conclusión lógica que se desprende de esto es que estos deberán demostrar qué tan ingleses son a la hora de gestionar el brexit, lo que podría explicar su posición dura respecto a la salida del bloque.


Lo que depara el futuro

La política tradicional británica se encuentra en su peor momento, con el clásico bipartidismo del país roto. Si se presta atención a los resultados que arrojaron las elecciones para el parlamento europeo de este año, se pueden observar que los dos partidos más importantes tienen porcentajes de votos realmente bajos. El Partido Laborista sacó poco más de 13%, mientras que el Partido Conservador tuvo una de las peores elecciones en su historia con un 8%. ¿Cómo puede, entonces, un país tan fragmentado políticamente salir de una situación sin precedentes como la que atraviesa?

La separación del Reino Unido de la UE se da en un momento de fragilidad no sólo económica, sino también de credibilidad de la unión, proveniente de años de políticas neoliberales que trajeron dolores de cabeza para varios de los veintiocho países que componen el bloque. Este proceso aceleraría el resquebrajamiento de uno de los principales grupos económicos del mundo, que es cuestionado tanto por izquierda como por derecha.

Más allá del brexit, las relaciones internacionales de Gran Bretaña no se verán modificadas. Lo cierto es que se continuará con la venta de armas a Arabia Saudita, utilizadas para bombardear civiles en Yemen. También se seguirán utilizando misiles británicos para bombardear la Franja de Gaza, de hecho Johnson es un fiel siervo del sionismo, teniendo un fuerte lazo con el genocida israelí Benjamín Netanyahu. Más allá de la reciente negativa de parte del gobierno británico a la propuesta de EEUU de participar en incursiones a Siria o de custodiar el Golfo Pérsico, no quedan dudas de que continuaran siendo uno de los perros de caza que utiliza el imperialismo para fomentar la venta de armas y la aplicación de la doctrina del shock.


* Periodista, columnista de la sección “Europa” del programa Marcha de Gigantes (AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata) y redactor de Revista Trinchera.
Aritz Recarlde: “La derecha liberal argentina tiene conciencia de clase y mucha claridad de lo que tiene que romper para poder avanzar”

Aritz Recarlde: “La derecha liberal argentina tiene conciencia de clase y mucha claridad de lo que tiene que romper para poder avanzar”

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.
Foto: Radiocut

Dialogamos con el sociólogo y docente universitario Aritz Recalde, sobre la conmemoración del paso a la inmortalidad de Perón, sobre el acuerdo UE-Mercosur y algunos temas más.


¿Qué significa que hace 45 años se nos haya ido Perón?

Perón es un símbolo de la Argentina industrial, integrada socialmente y soberana en el teatro las relaciones internacionales.  Perón se va físicamente y el país entra en una inestabilidad y que deriva en una terrible dictadura.

Con Perón se fue no solamente un hombre, sino un programa industrial, que la Argentina tenga pleno empleo. Ahora parece algo extrañísimo que 4 de cada 10 trabajadores en nuestro país sufran problemas de trabajo. En la época de Perón había pleno empleo. Técnicamente quiere decir que hay un desempleo menor al 5%.

Con la muerte de Perón se fue ese país industrial que poco a poco se fue desandando para dar lugar a las importaciones y a traer todo de afuera. Y también con Perón se fue una idea de un país integrado socialmente donde la educación era un medio de igualación, donde todos los pibes tenían el mismo acceso a la cultura y donde el centro de desarrollo nacional era el hombre. Y hoy parece que todo gira en torno de las finanzas, de la especulación, de los mercados o las potencias extranjeras.

Finalmente, Perón nos dejó una organización. El gran legado de Perón es el movimiento sindical argentino. Que tiene conciencia política del derecho de los trabajadores y de su rol fundamental en el modelo de desarrollo.

Juan Domingo Perón, ex Presidente Argentino

Una de las cosas que venimos analizando es que precisamente este gobierno liberal una de las principales cosas que quiere hacer es derribar el modelo sindical que nos dejara perón ¿no?

Mirá, la derecha liberal argentina tiene conciencia de clase y mucha claridad de lo que tiene que romper para poder avanzar. Y hay dos enemigos del liberalismo, que son las dos grandes instancias organizativas de nuestro país que son el sindicalismo y la iglesia.

Y en ambos casos (con conciencia de clase), Cambiemos, que es la expresión de las grandes corporaciones multinacionales, saben que tienen que destruir. Porque el día que le saquen el movimiento obrero organizado a nuestro país van a meter una reforma liberal, por ejemplo, laboral como hicieron en Brasil.

Modificada la constitución para dejar que existan derechos de trabajo. Y el día que le quiten a nuestro país un factor de la construcción de la cultura y de la identidad, como son las iglesias o las capillas, en sentido amplio, va a ser un país sin identidad. Un país desorganizado y sin identidad es presa de la manipulación mediática y de las grandes corporaciones que hoy manejan no sólo nuestro país, sino que manejan el mundo.

Este gobierno está presentando al acuerdo entre la EU y el Mercosur como un gran logro de nuestro país. Lisandro de La Torre en 1935, luego del pacto Roca-Runsiman y antes de que tuviéramos una argentina industrial dijo: “La industria más genuina del suelo argentino, la ganadería, se encuentran en ruinas por dos factores principales: la acción extorsiva de un monopolio extranjero y la complicidad de un gobierno que unas veces la deja ser y otras la protege directamente” ¿Por qué Lisandro De La Torre hacía estos planteos?

En 1930 hay una crisis económica muy grande. En ese marco, Inglaterra se vuelve proteccionista. Algo así como lo que está haciendo hoy EEUU con Trump. Y en ese contexto empieza a darle prioridad comercial a lo que eran sus colonias o semi colonias que era lo que se llamaba “Cromunwell”.

En ese contexto, la Argentina entra en una recesión económica muy profunda, y un sector  muy poderoso de nuestro país, que es la oligarquía terrateniente, intenta revisar las relaciones comerciales que teníamos con Inglaterra.

El presidente Justo viaja en 1932 a Inglaterra y en 1933, el hijo de Julio Argentino Roca, en condición de vicepresidente y el agregado de negocios británico que era Runsiman, firman un acuerdo que básicamente decía que se le garantiza a la oligarquía argentina, la exportación de carne (que iban a comprar los británicos) y a cambio, los británicos se garantizaba la apertura comercial de sus productos a nuestro país y nos obligaban a exportar esa carne a través de frigoríficos británicos.

La oligarquía argentina, para sobrevivir como clase, destruía al conjunto de los actores económicos de nuestro país. Un sector minoritario, por vender carne, era capaz de entregar los intereses comerciales del conjunto de nuestro país, que era sin protecciones aduaneras y le daba muchísimo poder a los británicos. Algo similar de lo que se está haciendo hoy con este pacto que está promoviendo el gobierno de Macri entre la UE y el Mercosur. Resta que lo apruebe el parlamento.

Lo que se está planteando es la apertura comercial: que nosotros eliminemos protecciones a las importaciones y productos extranjeros y que ellos hagan lo mismo, con la diferencia que ellos son un continente industrializado y tecnológicamente mucho más avanzado que el nuestro y eso implica destruir nuestra economía, para exportar productos alimenticios de los cuales Europa también produce. Una de las clausulas de este contrato es que Europa conserva clausulas fitosanitarias (aranceles) que le permitirían a los productores agropecuarios Europeos, protegerse de las exportaciones de nuestro continente.

En base a estas diferencias que marcas ¿Qué podemos esperar de un acuerdo de este tipo? ¿Lo considerás un acuerdo viable o simplemente un gesto electoral?

Hay que ver qué dice el parlamento. Hoy el oficialismo en el congreso está débil. Creo que hay condiciones para condicionarlo, modificarlo o incluso rechazarlo.

No es bueno para nuestro país y no lo digo yo, lo dicen las pequeñas y medianas empresas y distintas organizaciones que plantean que es lesivo para los intereses de todes. Por otro lado, no hay que engañarse, no resuelve muchos de los problemas de nuestro país. Argentina tiene más de 600 mil empresas, de las cuales arriba del 95% son PyMEs y en su mayoría orientadas hacia el mercado interno. Tampoco es que porque firmemos un acuerdo con la Unión Europea resolvamos un problema de la economía Argentina.

Uno podría decir que resolveríamos un problema de divisas, porque entran dólares, pero tampoco porque todo indicaría que la balanza comercial va a ser desfavorable, que vamos a comprar mucho más de lo que hacen ellos, que lo que nosotros les vendemos.

Lo creo negativo y comparto el diagnóstico de buena parte del empresariado nacional que caracterizó como una entrega de soberanía, que va a generar puestos de trabajo en Europa para que nuestro país y los vecinos del Mercosur pierdan posibilidad de trabajar; y con eso la pobreza que trae aparejada.

Fuente: Revolución Popular

Por lo que resonaba en los medios, no se firmó nada, son acuerdos de palabra y que todavía se tienen que empezar a redactar y tanto nuestros parlamentos como los de la Unión Europea tienen que ir dando el visto bueno en cada detalle. Entendemos que no nos beneficia en nada, pero sería importante que lo profundices.

Ellos tienen una norma fitosanitaria que en nuestro país no existe. La exportación de alimentos tiene un montón de normas y es lógico. En este caso todo indicaría que ellos conservarían una carta, una limitación fitosanitaria, para bloquear la importación de nuestros productos.

A nuestro país y al Mercosur no les serviría por muchas cuestiones. El principal destino de exportaciones de los productos industriales es Brasil. A Brasil exportamos autos. Podría pasar que los autos que Brasil nos compra se los empiece a comprar a la comunidad europea. Esto podría generar una modificación de la economía brasileña en desmedro de las exportaciones argentinas. Nosotros estaríamos eliminando restricciones a las importaciones de textiles, de maquinaria, de industria farmacéutica.

Hay que ser llanos, es factible que en la Comunidad Europea sean más nacionalistas que en el caso argentino. Los presidentes de esos países han evaluado que posiblemente le sirva mucho más a este grupo de multinacionales radicadas en ese continente que a la nuestra.

Acordando con lo que han dicho las Pequeñas y Medianas Empresas, creo que no es bueno para nuestra economía ni para la vida de la gente.

Pero por lo que decís podría hasta ser rechazado en el parlamento.

Eso es relativo, en condiciones adversas han conseguido aprobar hasta la reforma previsional, por eso no le cerraría las puertas. Si bien todavía falta, hay que avanzar, pero no descarto que se pueda aprobar si me baso en los antecedentes. Es un gobierno que ha conseguido apoyo hasta para votar una norma que fue muy perjudicial para los abuelos. Y es un gobierno que en los tres años y medio que tiene de gestión, tuvo minoría en ambas cámaras.

Foto: Axel Kicillof, Cristina Fernández, Alberto Fernández y Verónica Magario

Para cerrar y teniendo en cuenta que es año electoral ¿Cómo ves el cierre de listas y lo que hace a las elecciones?

Lamentablemente creo que con final abierto. Digo lamentablemente porque la gente que está en el gobierno está destruyendo la economía y está generando mucha más desigualdad. Se corporativiza, se extranjeriza y la vida de la gente se deteriora. Uno de cada dos pibes en nuestro país es pobre y con todo lo que ello trae aparejado.

Creo que el final es abierto. El gran aliado de la oposición es la crisis económica. Me parece que no ha sido del todo inteligente el armado de listas. Esperemos que la oposición tenga la capacidad de hacer una campaña inteligente, abandonar sectarismo e ir detrás de lo que es una verdadera cruzada nacional.

 Este es un momento de construir una gran unidad nacional. La Argentina todavía no tocó fondo y le puede ir mucho pero mucho peor. Para los que vivimos el 2001 coincidimos en que tenemos un poquitito más de conciencia de eso

Jaque al Rey

Jaque al Rey

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Por Nicolás Sampedro*

Análisis de CFK sobre la situación política actual y lanzamiento de su candidatura

Las palabras de Cristina Fernández de Kirchner no sólo dan cuenta de su agudeza y minuciosidad en la lectura política de lo que pasa en el mundo y la región, sino que dieron cuenta de la brillante jugada de ajedrez que realizó. En poco más de doce minutos ordenó a la tropa hacia adentro y se deja sin argumento a quienes la denostan.

De todas formas, el objetivo de estas líneas no es analizar el discurso de CFK, sino arrojar algunas observaciones al respecto de ese mundo que cambió y que para Nuestra América significó un retroceso significativo en materia de derechos y de bienestar para el pueblo.

La semana pasada el compañero Emilio Ibáñez analizaba una nueva embestida de los EEUU hacia los productos importados desde China. La suba de aranceles a un segmento de productos que implicaba es una nueva avanzada gringa en la guerra comercial con el gigante asiático.

Donald Trump sobre los aranceles a importaciones chinas

En un artículo publicado hace algún tiempo por el New York Times, titulado “La ocasión para un nuevo orden mundial”, Henry Kissinger abogaba por la implementación del G-2 (EEUU y China) como árbitros del mundo. El longevo estratega del imperio señala en ese artículo no sólo que no se debía señalar al gigante asiático como “enemigo”, sino que desaconsejaba el proteccionismo y pedía que las relaciones entre ambos países se eleven a un nuevo nivel sobre la base del concepto de destino común.

Pero las intenciones del pentágono no son las mismas. Según lo señala el analista Germán Garraiz López, su decisión es la de confrontar con la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) que tiene a China y Rusia como 2 de sus grandes actores y que junto con el ALBA e Irán son el núcleo duro de la resistencia a la hegemonía mundial de EEUU y Gran Bretaña.

Esta política pretende confrontar con la Nueva Ruta de la Seda, ese proyecto ambicioso lanzado por el mandarín Xi Jinping en 2013, que pretende “unir a Europa, Asia Sur-Oriental, Asia Central, Medio Oriente y África (y algo de Nuestra América) con el establecimiento de seis corredores ferroviarios y una ruta marítima que conecte ambos lados del Pacífico”, en lo que es el mayor proyecto comercial de la época.

Hace algunos meses el economista y miembro del Observatorio Económico Latinoamericano, Armando Negrete, resaltaba que la economía estadounidense viene arrastrando desde los años sesenta una tendencia a la baja. La última vez que creció más del 6% fue en 1984 y ni siquiera duró todo el año.

La llegada del neoliberalismo y el descalabro económico que generó la desregulación de los mercados, la apertura comercial y el desarrollo de las finanzas internacionales, permitieron a las transnacionales expandir su red global de encadenamiento productivo, hecho que les permitió mudar sus filiales a otras latitudes. China junto a otros países de Asia fueron los captores de esas industrias, lo que le permitió crecer a un promedio 8,6% anual desde 1980 hasta 2017.

Según analiza Negrete, “La atracción de cadenas productivas globales le permitió desarrollar un aparato industrial avanzado y, mediante la inversión extranjera directa, la importación de tecnología y la ingeniería de reversa implementadas en las zonas de desarrollo industrial de alta tecnología, incorporarse a la carrera tecnológica y el desarrollo de fuerzas productivas de vanguardia.

Está claro que la globalización como sistema está en franco retroceso. Ya son muchos los analistas que prácticamente la dan por muerta. Sobre todo con la llegada de Trump, que junto con el mandarín Xi y su homólogo el Zar Vladi Putin están planteando otro tipo de vínculos a escala planetaria.

Murieron los Tratados Comerciales Transnacionales (TTIP, TTP y NAFTA) en detrimento de economías proteccionistas. De ahí también se explica la suba de aranceles -fundamentalmente al acero (25%) y el aluminio (10%) chino- por parte de los EEUU.

El presidente norteamericano Donald Trump, plantea su “America Fisrt”

La llegada del magnate Donald Trump al Despacho Oval y su “America First” significó un cambio radical en la forma de manejar este enfrentamiento. Lo que -hasta la presidencia de Obama- había sido manejado mediante la diplomacia y algunos canales institucionales, se volvió unilateral. Su administración optó por el hostigamiento al gigante asiático -militar y económicamente-, intentando frenar y/o limitar el crecimiento chino y bloquear su comercio.

El caso más significativo de esta guerra sucedió en paralelo al acuerdo por 90 días entre Trump y Xi Jinping durante la cumbre del G20 en Argentina, y fue el encarcelamiento (el 1 de diciembre de 2018) de Sabrina Meng, la CFO de la empresa de telecomunicaciones Huawei e hija de su fundador Ren Zhengfei.

Durante la Guerra Fría, la carrera era por el desarrollo de armamento nuclear y tuvo como actores a los EEUU y a la URSS. Hoy esa carrera es por el desarrollo y control del 5G y la producción de Inteligencia Artificial, en la cual China está aventajando a los norteamericanos, cosa que estos últimos no aceptan de brazos cruzados.

Pero… ¿Qué es lo que mueve al mundo hoy? ¿Qué es lo que garantiza poder o no avanzar en esa carrera por el 5G y la inteligencia artificial? Nuevamente se retoma al compañero Jorge Beinstein para esclarecer esta interrogante: El petróleo.

EEUU está intentando quitar a China sus bases de aprovisionamiento del oro negro. La guerra en Libia, Irak y Siria, según algunos analistas, responde a ésta lógica. Téngase en cuenta que los 3 países enviaban petróleo a las tierras de Xi.

La derrota militar en Siria, si bien significó una derrota para los norteamericanos, los llevó a mover sus mercenarios a otras latitudes. Recientemente el analista francés Thierry Meyssan publicaba un artículo señalando dos lugares estratégicos donde aparecía nuevamente el Daesh: La república Democrática del Congo y Sir Lanka.

Es que éste último junto con Bangladesh, Birmania y Pakistán serán claves en el recorrido marítimo de una de las Rutas de la Seda. Fundamentalmente la región circundante al puerto de “Gwadar -la “garganta” del Golfo Pérsico- a 72 kilómetros de la frontera con Irán y a unos 400 kilómetros del más importante corredor de transporte de petróleo y muy cerca del estratégico estrecho de Ormuz)”, contiene dos tercios de las reservas mundiales de petróleo y por ese lugar pasa no sólo el 30% del petróleo mundial, sino el 80% del que recibe China.

A esto debe sumarse el acuerdo chino-venezolano en la Faja Petrolífera del Orinoco, donde los chinos empezaron a jugar fuerte y que produce 200 mil barriles de petróleo diarios. De ahí los nervios de la CIA y las agresiones permanentes al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela que conduce Nicolás Maduro.

Zbigniew Brzezinsk

Por otro lado está lo planteado por Brezezinski (el ex-Consejero de Seguridad Nacional del presidente Carter) quien señala la necesidad de “sustituir la rusodependencia energética de los europeos (30% del gas que importa la UE procede de Rusa) por la frackingdependencia, inundando el mercado europeo con el GNL”, o incluso impulsar el “arco del fracking europeo” (con tecnología estadounidense) “que se extendería desde los Países Bálticos hasta la Ucrania europea, pasando por Polonia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Rumania y Bulgaria”.

Retomando a Garraiz López, lo que se puede avecinar es la Guerra de Divisas, una “progresiva devaluación de las diferentes divisas por parte de los Bancos Centrales Mundiales, la ruptura del sistema de paridad de las divisas internacionales y la posterior libre fluctuación de las mismas, lo que terminará por dibujar en el horizonte del próximo quinquenio un escenario en el que se pasará de las guerras comerciales al proteccionismo económico, con la subsiguiente contracción del comercio mundial, posterior finiquito a la globalización económica y ulterior regreso a los compartimentos estancos en la economía mundial”.

El  escenario de la guerra comercial entre EEUU y China, pero que también tienen enredados a los rusos y europeos, es un callejón sin salida para los norteamericanos que a su vez intentan garantizar su reserva estratégica, que es Nuestra América.

Habrá que ver qué sucede en el Panamá de Nito Cortizo, hasta el momento único país latinoamericano que tiene firmado acuerdos de cooperación con China en el marco de la Ruta de la Seda y donde está el canal interoceánico más importante del continente. De igual modo habrá que ver cómo se resuelve el descontento social en Colombia, Brasil, Perú y Chile; cómo se resuelve el conflicto en Venezuela (la reserva de hidrocarburos más importante del mundo); cómo se resuelven las elecciones en Guatemala, Uruguay y Bolivia (que si bien no son grandes jugadores pueden ser una diferencia sustancial en lo diplomático); y fundamentalmente cómo se resuelven las elecciones en Argentina, país clave en la región tanto por su historia como por lo que podría implicar en las relaciones con chinos y rusos.

Cristina fue muy clara, la disputa de poder mundial “es económica, tecnológica, militar y política”. Su decisión dejó atónito a más de uno y cual si fuese Kasparov puso en jaque al Rey.

** Periodista especializado en temas internacionales, conductor del programa Marcha de Gigantes (AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata), productor general del programa La Marea (FM 90.5 Radio Futura), redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.
¡Quiero suscribirme!
1
Más rápido y fácil
Difusiones Trinchera
Hola
Si querés que te incluyamos en nuestras listas de difusión de publicaciones y promoción de entrevistas en vivo, envianos un mensaje para suscribirte y te llegará toda nuestra información.
¡Sumate a la Comunidad Trinchera!