Randazzo, el sionista

Randazzo, el sionista

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El pasado 8 de junio el ex ministro del Interior y Transporte Florencio Randazzo dijo tras reunirse con la embajadora israelí Galit Ronen: “La Argentina y el Estado de Israel son países hermanos y como tales debemos pensar y trabajar por un futuro común”.

El encuentro tuvo lugar en el restaurante de cocina argentina e israelí contemporánea Fayer, ubicado en el barrio porteño de Palermo.

Luego de que Argentina ratificara su voto en la ONU en contra del gobierno de Benjamín Netanyahu, Randazzo decidió demostrar su disconformidad con la postura planteada por el gobierno del Frente de Todos.

Parece que Randazzo insiste en la provocación y buscará presentarse en las próximas elecciones de septiembre. Parecería ser el comienzo de su campaña, donde se movilizará por varios lugares para acompañar su postulación.

Randazzo apuesta a la división aún más, como hizo en el año 2017, enfrentando a Cristina Fernández de Kirchner. Además, pocos lo saben, él es un admirador del Estado de Israel, al cual considera un “estado moderno”.

El dirigente político sionista reapareció meses atrás con una declaración política, que impactó en el tablero político. A las charlas por Zoom con participación exclusiva de militantes y líderes que no están alineados ni con el Frente de Todos ni con Juntos por el Cambio, le sumó una serie de encuentros públicos con Roberto Lavagna, la presidenta del Partido Socialista, Mónica Fein, y referentes sociales, de la sociedad civil y del ámbito de la salud.

El objetivo es avanzar en la creación de una “coalición política” con mirada de largo y mediano plazo “para superar la grieta” y los antagonismos que protagonizan el macrismo y el kirchnerismo.

Con esta idea de “superar la grieta”, Randazzo se suma al barco de la confusión tendenciosa. Su admiración hacia el sionismo de por sí ya es lamentable. Tiene que recordar que Israel no es ningún país hermano, sino un régimen colonialista, genocida y títere del imperialismo. Además, Randazzo se enojó porque el Frente de Todos “votó a favor del grupo terrorista de Hamas en la ONU”. Randazzo no conoce nada de la historia de lucha del pueblo palestino ni del Hamas. Tampoco dice nada acerca de que el régimen sionista israelí vota junto a Estados Unidos y Gran Bretaña en contra de Argentina por el caso de las Malvinas, mientras el pueblo palestino siempre se mostró solidario con el pueblo argentino en el contencioso de las islas del Atlántico Sur.

Randazzo apuesta a tomar la agenda de la derecha. Parece que se viene nuevos Zoom con la derecha venezolana, con la derecha nicaragüense y por ahí con la sucia OEA. Randazzo, el sionista parece que quiere presentarse como la nueva derecha “antigrieta”. Sus pasos son osados. Pero no hay que perder su trayecto traidor.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

La fundación del Estado Sionista de Israel

La fundación del Estado Sionista de Israel

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El establecimiento de Israel como país sirve como cumplimiento de un viejo sueño del sionismo de fines del siglo XIX del “pueblo judío”, que se intensificó después del Holocausto de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, no se produce la creación del estado palestino y los vecinos árabes, que no reconocen a Israel, inician la lucha por la autodeterminación nacional de Palestina.

A fines del siglo XIX el nacionalismo romántico conservador también se metió en los intereses burgueses y elitistas de la amplia comunidad judía de Europa. En 1896 el húngaro Theodor Herzl escribió  Der Judenstaat, y lo publicó en Viena y Berlín. Buscaba una “tierra para la comunidad judía de la diáspora” y realizar el sueño del “estado judío” casi mesiánico. Según la tradición bíblica, Sión es uno de los nombres de Jerusalén, y para el antiguo profeta hebreo Isaías es el lugar donde el Mesías liberará al pueblo de Dios de la opresión. Un austríaco judío llamado Nathan Birnhaum, nacionalista ultraxenófobo y antimusulmán, ya había señalado en 1890 al sionismo como el término para llamar a la “autoemancipación” de los judíos. Su movimiento estudiantil llamado Kadima, ya proclamaba que en la Palestina bajo dominio turco otomano hay que fundar el Eretz Israel, es decir, un estado judío como quería Isaías. Pedro eso va en contra de las tradiciones religiosas mesiánicas y que no estaban de acuerdo con el sionismo, al cual veían secularizado, ateo y lejano a la Torá.

Los sionistas hicieron lobby en Gran Bretaña, el imperialismo del momento a fines del siglo XIX, para contrarrestar al imperio turco otomano. Se pensó en establecer un estado judío en Uganda, Madagascar, Argentina y Armenia, pero ganó fuerza la idea de fundar uno en la Palestina histórica. Vino la Primera Guerra Mundial y los turcos otomanos se derrumbaron. Los británicos apoyaron a los árabes nacionalistas antiotomanos en Arabia, Jordania e Irak, pero también a grupos palestinos. Pero llegaron los sionistas y en 1917 sacaron la Declaración Balfour, que le daba la razón con la creación del estado judío en la Palestina histórica. Luego de la Segunda Guerra Mundial se intensificó la inmigración judía desde Europa a la Palestina histórica y los árabes palestinos vieron como se estaban robando sus tierras ancestrales.

Cien mil inmigrantes israelíes llegaron en los siguientes años tras la Declaración de Balfour. Luego de la derrota de los turcos otomanos en la Primera Guerra Mundial (1914 – 1918), este documento fue respaldado por las potencias aliadas e incluido en 1922 por la Liga de las Naciones (organismo que antecedió a la ONU) en el “Mandato Británico sobre Palestina”. El 29 de noviembre de 1947, tras la Segunda Guerra Mundial, la Asamblea General de la recién establecida ONU adoptó la resolución 181, en la que aprueba el plan de división de Palestina en un estado palestino y otro israelí para más tardar el 1º de octubre de 1948. De esta forma se puso fin al “Mandato Británico”. Así era la sivisión de la ONU: El 55 por ciento del territorio para un Estado israelí y el 45 por ciento para un Estado árabe palestino, con la ciudad de Jerusalén (Al-Quds) bajo gestión internacional.

Resistencia y pueblada palestina contra Israel sionista.

Esta división era solo una recomendación y no era de cumplimiento obligatorio, pues nunca fue elevada al Consejo de Seguridad de la ONU, cuyas resoluciones son las únicas de carácter vinculante. Además, en ese momento la ONU estaba conformada por 57 países (actualmente tiene casi 200) y las naciones árabes no aceptaron el plan de partición. Tras el plan de división de la ONU, se desató la violencia contra el pueblo palestino y llegaron a ese territorio inmigrantes israelíes de todas partes del mundo, especialmente de Europa. Entre 1948 y 1949 se forzó el éxodo de 800.000 palestinos: 400.000 desalojados de la zona demarcada para el estado israelí y otros 400.000 expulsados de tierras arrebatas al Estado palestino. Más de 400 ciudades y pueblos fueron destruidos Israel entre 1948 y 1950. Además, arrebataron alrededor de 4.244.776 acres de tierra a los palestinos.

El ideal sionista mítico de un “país sin un pueblo para un pueblo sin país” no generó ningún tipo de “antisemitismo” y ni siquiera “antijudaismo” entre los árabes palestinos y los intereses de las naciones musulmanas que surgían luego de la caída del Imperio Otomano y la descolonización franco británica en el Oriente Medio. La idea de del sionismo de crear un estado judío con una supremacía y un gobierno judío en un lugar que ya había otra forma de organización y, más aún, otra población fue todo un proyecto nacionalista del tipo occidental colonial. El sionismo se basaba en una visión colonialista del mundo, en la que no importaban los derechos de los habitantes indígenas. La oposición de los árabes al sionismo no estaba basada en el antisemitismo, sino en un temor totalmente razonable al desposeimiento. Un temor a una historia construida, a una identidad nacionalista inventada y fabricada, a una gran distorsión del pasado.

Israel sigue siendo la víctima “histórica” principal de forma automática. ¿Por qué? Por la historia de un pueblo que forjó una fe y al cual se le prometió una tierra de la boca de un tal dios llamado Yahvé. Eso dicen los voceros del sionismo judío y hasta dirigentes occidentales realmente fundamentalistas que creen en el relato bíblico hebreo de la promesa de Yahvé a Abraham y a Moisés, o del apogeo del reino de David sobre las tierras palestinas y más allá… El mundo más o menos informado puede advertir que se trata de una de las tantas secuencias del horror étnico religioso que vive la región de Palestina. Allí el gran público, gracias a la visión del mediocentrismo universal, cree que existe una lucha milenaria entre judíos y musulmanes, entre dos religiones monoteístas que se disputan la Tierra Santa tanto para la Biblia como para el Corán.

En fin, un estado llamado Israel, que se presenta como la gran víctima, ofrecen un crudo panorama de guerra sin fin. La imagen distorsionada del conflicto palestino se confunde con varias concepciones polémicas y controvertidas que renacen en el vocabulario de los periódicos, artículos, ensayos y libros sobre el tema en cuestión. Nos referimos a las dramáticas reivindicaciones de “antisemitismo”, de la “judeofobia”, del Holocausto, y, por otra parte, a volver a examinar temas tan sensibles como el genocidio, el racismo y la segregación racial todavía presente en la mentalidad de muchas personas en la actualidad.

Los palestinos árabes cristianos siempre apoyando la causa nacional contra el sionismo.

Pero no debemos olvidar esta fecha del 15 de mayo de 1948 inició el éxodo forzado del pueblo palestino, como consecuencia de la creación del estado sionista de Israel. Cada año se recuerda el Día de la Nakba o de la catástrofe con protestas y marchas en Palestina y otras partes del mundo. Como señalamos antes, el sionismo de Israel expulsó a más de 800.000 palestinos de sus hogares, asesinó a 13.0000 y destruyó más de 500 aldeas y localidades. El 70 por ciento de los palestinos despojados de sus tierras se convirtieron en refugiados en otros países y el resto en desplazados internos.

Prohibido olvidar, porque actualmente, los más de 800.000 pasaron a ser más de cinco millones de refugiados palestinos a quienes se les impide retornar a sus tierras, de acuerdo a la ONU. De los 60 millones de refugiados en el mundo, los palestinos representan un 44 por ciento de la cifra. En la Franja de Gaza, viven 1,2 millones de refugiados palestinos, donde son víctimas de un bloqueo por tierra, mar y aire, por parte de Israel desde 2007, que ha dejado como consecuencia una grave crisis humanitaria. Los palestinos en Cisjordania son más de 750.000 y viven rodeados de muros, colonias y puestos militares israelíes. Sufren la continua apropiación de sus tierras, la demolición de sus hogares e infraestructuras, así como una restricción sistemática a su libertad de movimiento. Más de dos millones de refugiados palestinos viven en Jordania, donde cuentan con mayor seguridad que en otros países, gracias a las operaciones de la “Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Medio” (UNRWA, por su sigla en inglés). Otro medio millón vive en Siria. Aquí lograron derechos civiles, sociales y económicos desde su llegada en 1948, pero la guerra en este país, que inició en 2011, ha deteriorado su situación. Alrededor de 174.422 refugiados palestinos han huido a Líbano, según un censo realizado en 2017. En este país no tienen acceso a los servicios sociales púbicos.

Hoy, una vez más, el genocida estado de Israel sigue reprimiendo, repartiendo genocidio, y el Al Nakba continúa. Los pueblos del mundo deben solidarizarse con la causa palestina, porque también es una causa global contra la opresión imperialista.

Ilustración de portada: @diego.block

Israel, una vez más genocida

Israel, una vez más genocida

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La ciudad Santa de Jerusalén (Al-Quds) ha sido escenario de semanas de disturbios, en una nueva escalada de violencia en la cual fuerzas de seguridad israelíes deja centenares de heridos, y ataques sobre el pueblo palestino. Militantes palestinos se habían defendido y dispararon cohetes desde Gaza hacia Jerusalén. Hamas advirtió a Israel después de que cientos de palestinos resultaron heridos en enfrentamientos con la policía israelí en un lugar sagrado para los musulmanes en Jerusalén el lunes 10 de mayo. En respuesta, el sanguinario ejército israelí lanzó ataques aéreos contra la ya tan castigada Franja de Gaza.

Y el horror no se hizo esperar. Los funcionarios de salud palestinos en Gaza dijeron que 22 personas, incluidos nueve niños, habían muerto en los ataques. Por su parte, el ejército israelí dijo que al menos 15 miembros del grupo Hamas que gobierna Gaza estaban entre los muertos. La Media Luna Roja Palestina, un grupo humanitario, informó que más de 700 palestinos habían resultado heridos debido a los ataques de las fuerzas de seguridad israelíes en Jerusalén y en Cisjordania.

Pueblo palestino resistiendo en la zona de la Mezquita Al-Aqsa de Jerusalén.

Imágenes de represión sobre fieles musulmanes recorrieron las redes sociales, mientras los grandes medios casi ni informaban. Como era de esperarse, sólo se ponían del lado de batalla del sionismo. Las fuerzas israelíes provocaron heridas a al menos 178 palestinos en un asalto a la explanada de la Mezquita Al-Aqsa durante el rezo de la tarde en el último viernes del mes sagrado de Ramadán (mes de ayuno para los musulmanes), jornada en que se rememoraba el Día Mundial de Al-Quds. Desde las primeras horas de este lunes 10 de mayo, las tropas israelíes han vuelto a atacar a los fieles palestinos que se encontraban en la explanada de la Mezquita Al-Aqsa para mostrar su apoyo a los residentes de Sheij Yarrah, dejando heridos a cientos de ellos. Asimismo, Israel sigue con su  régimen de apartheid, ya que se niega a vacunar a los palestinos contra la COVID-19.

La mezquita Al Aqsa se sitúa en una explanada conocida para los musulmanes como Haram al Sharif, o el Noble Santuario, y por los judíos como el Monte del Templo. Para los musulmanes del mundo, la Ciudad Santa es motivo también de apoyo de solidaridad internacional para la causa palestina. En Jerusalén Oriental se asienta la “ciudad vieja”, donde se ubican algunos de los lugares religiosos más sagrados del mundo: la Cúpula de la Roca y la propia mezquita de Al Aqsa de los musulmanes, el Monte del Templo y el Muro de las Lamentaciones de la religión judía y el Santo Sepulcro de la religión cristiana.

El destino de Jerusalén Oriental está en el corazón del conflicto, y ambas partes reclaman su derecho sobre ella. Israel considera a toda la ciudad como su capital, aunque no es reconocida como tal por la mayor parte de la comunidad internacional, y los palestinos reclaman a Jerusalén Orientalcomo la futura capital de un futuro Estado independiente. Los sionistas, además, provocan al pueblo palestino con la llamada Marcha de la Bandera, que conmemora la captura de la parte oriental de Jerusalén por Israel en 1967, cuando, durante la Guerra de los Seis Días, se tomó el control efectivo de toda la ciudad. Cientos de jóvenes israelíes sionistas ondean banderas con la estrella del rey David y se abren paso a través de áreas musulmanas, cantando canciones patrióticas.

Fuerzas represivas del sionismo israelí preparadas para nuevos ataques contra el pueblo palestino.

El sanguinario primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, defendió la actuación represiva de sus esbirros policiales. “Esta es una batalla entre la tolerancia y la intolerancia, entre la violencia sin ley y el orden”, dijo. “Los elementos que quieren expropiar nuestros derechos nos obligan periódicamente a mantenernos firmes, como lo están haciendo los agentes de policía de Israel”. Por su parte, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, condenó las acciones israelíes.

También condenaron estas acciones la República Islámica de Irán, la República Árabe Siria, el gobierno de Ansarolá del Yemen del Norte, el Hizbollah del Líbano, los movimientos shiíes de Irak, Bahréin, Nigeria, Egipto y Afganistán. Por el lado de América Latina, Cuba y Venezuela condenaron a Israel por las agresiones sobre los palestinos, mientras la ONU sólo pedía “llamar al diálogo”.

Gran parte de la última ola de violencia se debe a un esfuerzo legal de larga data por parte de grupos de colonos judíos para desalojar a varias familias palestinas de sus hogares en el cercano distrito de Sheij Yarrah, en Jerusalén Oriental. El fallo de un tribunal inferior este año que respaldaba el reclamo de los colonos desató la ira de los palestinos. El Tribunal Supremo de Israel debía celebrar una audiencia sobre el caso este lunes 10 de mayo pasado, pero la sesión se pospuso debido a los disturbios. Los negociadores del denominado “Cuarteto para Medio Oriente”, es decir, Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y la ONU, han expresado su profunda preocupación por la violencia, instando “a todas las partes a mostrar moderación”.

Con el pasar de las horas, los movimientos de resistencia nacional de Palestina respondieron a las agresiones de Israel. Las sirenas que advierten de la llegada de cohetes sonaron en Tel Aviv y en el centro de Israel la noche del martes 11 de mayo, mientras el movimiento HAMAS afirmó haber lanzado al menos 130 cohetes hacia territorio sionista. También se escucharon múltiples explosiones minutos después de que militantes de Gaza prometieran responder a un ataque aéreo israelí contra una torre residencial en el enclave palestino. Medios israelíes informaron que un edificio y un vehículo en el suburbio de Jolón, en el distrito de Tel Aviv, fueron alcanzados por proyectiles. También reportan que los ataques han dejado personas heridas y al menos 3 muertos.

La resistencia del pueblo palestino por su soberanía no se detiene.

Todo se puso muy espeso para el régimen sionista. Las autoridades israelíes también han anunciado la suspensión de vuelos en el Aeropuerto Internacional Ben Gurión de Tel Aviv. Múltiples cohetes lanzados desde la Franja de Gaza hacia la ciudad israelí de Ascalón fueron interceptados por el sistema de defensa de misiles Cúpula de Hierro, según anunciaron las Fuerzas de Defensa de Israel en su cuenta de Twitter. Los cohetes fueron interceptados con el sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro, una de las orgullosas y macabras obras militares que tiene el poderoso ejército sionista.

Pero la situación no sólo se complejiza en Gaza. Hay regiones de Palestina ocupadas por el sionismo donde los ciudadanos árabes israelíes se levantan contra la agresión de Tel Aviv. Se supo el martes 12 de mayo pasado de la desesperación del alcalde de la ciudad judío-árabe de Lod, situada en el centro de Israel, que ha alertado del riesgo de “guerra civil” en la urbe, y ha pedido al primer ministro, Benjamín Netanyahu, que declare allí el estado de emergencia y despliegue a los militares, argumentando que la situación desborda a la Policía. “Esta es la noche de los cristales rotos en Lod”, ha advertido el alcalde de la urbe, Yair Revivo, en referencia al pogromo nazi contra los judíos alemanes en 1938, recoge Times of Israel.

Justo antes de la medianoche de ese martes, Netanyahu anunció que los batallones fronterizos de “Judea y Samaria”, término israelí para Cisjordania, serán redistribuidos “inmediatamente” para “restaurar la ley y el orden en Lod y en todas las partes del país”. Otros alcaldes también temen que haya una pueblada de palestinos en toda la región. Y se habla de hasta una “intifada árabe israelí” en toda Palestina ocupada. Pese a lo poderoso del ejército sionista, Netanyahu se puso nervioso. Y más amenazante también. Ha advertido este martes 11 de mayo en un discurso a la nación que los movimientos de HAMASy de la Yihad Islámica Palestina “pagarán un alto precio por su beligerancia”, tras los ataques lanzados contra el centro y sur de Israel. “Estamos en el apogeo de una campaña muy grave”, aseveró Netanyahu en declaraciones televisadas junto a su sanguinario ministro de Defensa, Benny Gantz. El ejército sionista ha alcanzado hasta ahora cientos de objetivos en la Franja de Gaza y seguirá efectuando redadas en el enclave, aseguró el primer ministro israelí, que prometió golpear “con más fuerza” a estos grupos. Netanyahu también ha pedido a los israelíes que acaten todas las instrucciones de seguridad emitidas por las autoridades.

Mapa de la Ciudad Vieja de Jerusalén.

La Yihad Islámica Palestina también se ha puesto firme. Las Brigadas de Al-Quds, rama militar del movimiento Yihad Islámica Palestina, han informado este miércoles 12 de mayo de nuevos ataques contra varias posiciones sionistas en el sur de los territorios ocupados palestinos, entre ellas Sderot, Tel Aviv, Ascalón y Beerseba, en respuesta a las recientes agresiones del régimen de Israel contra el pueblo oprimido de Palestina. “Cinco israelíes murieron por los ataques con cohetes y más de 200 resultaron heridos”, ha afirmado el portavoz del ejército israelí, Jonathan Conricus. Según el Canal 12 de la televisión israelí, en los últimos tres días, los grupos de resistencia palestina han disparado cerca de 1000 cohetes y misiles contra las ciudades israelíes en los territorios ocupados de Palestina. El martes 11 de mayo al menos 4 colonos murieron como resultado de un ataque con misiles de la resistencia palestina contra Ascalón.

Un tema relacionado con la situación palestina y Argentina es el comunicado de la cancillería del gobierno de Alberto Fernández. El gobierno argentino emitió un comunicado que cuestionó en primer lugar el “uso desproporcionado de la fuerza” que, a su juicio, desplegaron las fuerzas de defensa de Israel que enfrentan ataques desde la semana pasada y evitó expresar su condena al accionar de HAMAS. Esto generó el enojo de la embajada sionista de Israel en Buenos Aires el martes 11 de mayo. En su gira europea, Alberto Fernández no estuvo al margen de la situación. Luego de visitar Portugal y España, llegó a Francia y brindó allí declaraciones al respecto. “La posición de Argentina sobre el conflicto entre Israel y Palestina respeta la posición de Naciones Unidas”, dijo Alberto Fernández a Infobae antes de partir a un encuentro cerrado con representantes de empresa francesas que invierten en el país. “Nosotros leímos el comunicado de la ONU, y sobre su posición internacional escribimos la nuestra”, agregó.

Gobiernos derechistas de América Latina respaldaron a Israel, desde Brasil, Colombia, Ecuador, Uruguay, Chile, Honduras, Guatemala y Perú. México y Nicaragua mantuvieron un discurso cuasi neutral, pidiendo “moderación”. Cuba, Venezuela y San Vicente y las Granadinas repudiaron el accionar israelí sobre Gaza, culpando también al gobierno estadounidense de apoyar a Tel Aviv. Joseph Biden aún no se pronunció fuertemente, pero en el Pentágono ya declararon su apoyo a Israel. Pero dentro del imperio hubo manifestaciones. Cientos de personas se manifiestan frente al consulado de Israel en Nueva York para mostrar su apoyo al pueblo palestino ante la crueldad del régimen israelí. Una marcha multitudinaria a favor del pueblo palestino, así como pedir el fin de la violenta escalada de tensión iniciada entre israelíes y palestinos, comenzó el martes frente al consulado israelí en Nueva York, situado cerca de la sede central de la ONU, y después discurrió por la calle 42, una de las avenidas principales que atraviesan el distrito de Manhattan, de este a oeste. Los manifestantes portaban decenas de banderas de Palestina, así como el tradicional tocado palestino, la kufiya, símbolo de la identidad y la resistencia del pueblo palestino, mientras sujetaban carteles con mensajes que pedían a EE.UU. que se distancie del régimen de Israel. “Frenen toda la ayuda a Israel” o “Dejen de armar a Israel” fueron algunas de las insignias que podían leerse en las carteles durante la marcha, en la que además se exigió la liberación de Palestina con constantes gritos de “Free, free, Palestine” y “Palestine will be free”. Durante la protesta, se registró una intervención de la Policía de Nueva York para evitar enfrentamientos entre los manifestantes propalestinos y un grupo proisraelí que se acercó a la marcha con banderas del régimen de Tel Aviv, lo que desembocó en una tensa situación. La manifestación de Nueva York no fue la única concentración que se organizó en el territorio estadounidense, ya que otras similares en apoyo a Palestina se llevaron a cabo en diversas ciudades, entre ellas Washington D.C. (capital), Los Ángeles (California), y Mineápolis (Minnesota).

Muchas veces se presenta a este conflicto como algo milenario, de lucha entre dos grandes religiones monoteístas, el judaísmo y el Islam. Ambas son hijas del patriarca Abraham / Ibrahim, según las sagradas escrituras, y los profetas del judaísmo son reconocidos por el Islam. También se quiere presentar a Hamas y a diversos grupos de resistencia palestinos como “antisemitas”. Los palestinos son parte de la rama lingüística semítica, que está allí en Palestina desde hace 4000 años. De hecho, son herederos etnolinguísticos de los cananeos, de los amorreos, de los arameos y de los antiguos hebreos. El Islam llegó en el siglo VII y muchos pueblos semíticos de Palestina adoptaron la fe del profeta Muhammad. Otros grupos siguieron practicando la fe judaica y la fe cristiana, usando el lenguaje árabe en la vida cotidiana, pero conservando los antiguos lenguajes litúrgicos hebreos y arameos. La mayoría de los habitantes de Israel son descendientes de la inmigración europea central-oriental y también del Magreb, perteneciendo a entidades lingüísticas no del todo semíticas. En todo caso, hay un antisemitismo descarado por parte del régimen sionista de Israel sobre los palestinos. Pero más allá de las rivalidades religiosas y lingüísticas, los palestinos quieren sus tierras, quieren un Estado Nacional, quiere soberanía y que termine la represión del apartheid sionista que se vive desde 1948.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

El Sionismo bajo el signo de la Cruz (Parte II)

El Sionismo bajo el signo de la Cruz (Parte II)

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Todo lo mencionado es parte Todo parte de la llamada Hasbara, que uniforma la ideología sionista dándole una coherencia con idea simples, dirigidas al público llano, especial para ese mundo cristiano-sionista generalmente extraído de las capas más humildes de la sociedad y liderados por aquellos cómplices de un régimen criminal como es el israelí. Estos puntos son:

  1. Vigilar el presupuesto externo de la Autoridad Palestina. Limitarlo, cercenarlo o simplemente ejercer acciones de chantaje para el logro de sus fines. Esto implica que se haga uso de las restricciones e incluso la negación d ellos fondos que corresponden al pueblo palestino por concepto de ventas de sus productos.
  2. Actuar para ampliar las fronteras de Israel, más allá de las reconocidas por la ONU. Esto implica comenzar a operar líneas discursivas y acciones en terreno que den “legitimidad” a la ocupación de los Altos del Golán en Siria: La construcción de miles de viviendas en asentamientos poblados por colonos extremistas sionistas en Cisjordania. La ocupación progresiva de Al Quds Este, demolición de viviendas y la expulsión de sus habitantes. Esta labor nos muestra que el sionismo impulsa la violación progresiva de las leyes internacionales y si esto es así los líderes de este cristianismo sionista debe responder, por ejemplo, ante la Corte Penal Internacional.
  3. Luchar contra la campaña de Boicot, Desinversión, Sanción (BDS) deslegitimando esta herramienta ética y presionar para que parlamentos nacionales la prohíban en su país y se genere, por tanto, una persecución a quienes impulsen esta campaña.
  4. Influir en las redes diplomáticas para que países reconozcan a Jerusalén como capital de Israel, y trasladen su embajada en dicha ciudad.
  5. Fortalecer el apoyo de Estados Unidos.

Unido a estos puntos debemos situar el trabajo que se está haciendo respecto a la denominada Ley de Antisemitismo. En un artículo publicado anteriormente en junio del año 2020[1], sostuve que la Organización de Estados Americanos (OEA) en junio del año 2019, impulsada por su secretario general, el uruguayo Luís Almagro, adoptó como suya, la definición de antisemitismo, establecida como una especie de guía por la sionista Alianza Internacional para la Recordación del Holocausto (IHRA), la cual afirma “El antisemitismo es una cierta percepción de los judíos, que puede expresarse como el odio a los judíos. Las manifestaciones físicas y retóricas del antisemitismo se dirigen a las personas judías o no judías y/o a sus bienes, a las instituciones de las comunidades judías y a sus lugares de culto”. Una clara distorsión y manipulación de lo que se entiende por semita y judío, toda vez que en este conflicto de colonización y ocupación de palestina, los únicos semitas son, precisamente, el pueblo palestino.

En Sudamérica, el lobby de Almagro y del sionismo logró que en Uruguay, en las postrimerías del gobierno del frenteamplista Tabaré Vásquez (un mes antes que asumiera el nuevo gobierno de Lacalle Pou) adoptara la definición de antisemitismo de la IHRA cuyo fin es acallar las voces críticas de los crímenes del sionismo. Su vecino, al otro lado del Rio de la Plata, con el gobierno argentino presidido por Alberto Fernández, que ha tenido un estrecho acercamiento con Israel, también adoptó esta definición publicada en su boletín oficial. “Una determinación lograda en base de las enormes presiones de la comunidad sionista en Argentina, que bien sabe cómo coaccionar a los gobiernos de ese país, teniendo control en amplias áreas de los medios de información, centros educativos y en la política, fundamentalmente, donde ejerce su influencia y que a través del apoyo del gobierno de Fernández  pretende, tal como dice el documento de gobierno “invitar a los poderes legislativos y judicial, como así también a los 24 distritos del país a adoptar similar medida, así como también a instituciones públicas y privadas”

Creo, que bajo esta ofensiva sionista, que incluye el pago de favores políticos, el chantaje a gobiernos utilizando para ello a Washington, que como su padre putativo eleva el puño contra todo aquel que se opone o amenaza a este régimen criminal. “Lo dije en aquella oportunidad y lo reitero en esta, aquel encuentro y la actual disposición de adoptar la definición de antisemitismo de aquellos que han impuesto un mito fundacional en base a considerarse elegidos y merecedores de una tierra prometida por una divinidad; es parte de una operación de lavado de imagen y de protección de uno de los regímenes más criminales del mundo. Y, al mismo tiempo afianzar la idea y tratar de fundamentar, que la crítica contra la ideología que sustenta dicha entidad israelí – el sionismo – puede ser calificada de una conducta antisemita”

La labor de compra de voluntades y conciencia no cesa por parte de Israel, que destina cientos de millones de dólares, distribuidos en organizaciones, movimientos, pago a activistas, entrega de becas, invitaciones a recorrer la palestina histórica ocupada. Crear portales, trabajar con redes sociales, creación de bot[2]. Utilizar a organismos como la Fundación sionista con personal latinoamericano radicado en la palestina ocupada Hatzad Hasheni, que recorre los países de Latinoamérica, dando cursos sobre Hasbara[3] asesoría a las policías militarizadas de gobiernos de derecha en temas denominados “presencia yihadista en América Latina” además de crear filiales que sirven de centros de espionaje y persecución de todos aquellos que son acusados de antijudíos y antisemitas por el régimen israelí.

Esta Organización, Hatzad Hasheni, a la cual denuncie por las redes sociales en diciembre del año 2016 publicada en el portal de la Federación Palestina[4] es una entidad sionista radicada en Israel donde trabajan dos activistas sionistas irredentos: el argentino Gabriel Ben Tasgal y el chileno Gabriel Colodro “nos entregan esta joya del soplonaje del siglo XXI, bajo el nombre de Proyecto Centinela. Al mejor estilo nacionalsocialista, pero ahora en un marco sionista entregan instrucciones, para que sus seguidores en forma anónima y cobarde delaten a vecinos, periodistas, políticos, todo aquel que a cualquiera le suene a antisemita, antisionista o antijudío en esta mezcolanza que su propaganda goebbeliana nos quiere sumergir. En una rara, pero interesada mezcla de denunciar a quienes se oponen al sionismo, meten en un mismo saco la concepción de antisemita y antijudíos, como si todo ello fuese igual a quienes nos declaramos antisionistas. Los llamados a la delación son copias calcadas de los llamados de los jerarcas nazis contra el pueblo judío, contra comunistas, gitanos o cualquiera que fuese enemigo del nazismo”

La labor de activismo, de reclutar activistas, adherentes y apoyos no se detiene. Es parte de los esfuerzos por limpiar la imagen e un régimen que se caracteriza por los crímenes cometidos contra el pueblo palestino, su violación permanente del IV Convenio de Ginebra, de la Carta de las Naciones Unidas, las Resoluciones de su consejo de seguridad que le exigen el retiro de los territorios ocupados, el permitir el retorno de los refugiados, demoler el muro del apartheid, no construir más asentamientos sionistas en Cisjordania, terminar con el bloqueo de gaza, entre otros puntos. Este trabajo, en el caso de Chile ha contado con la labor  denodada de la nueva embajadora de la entidad sionista, la cientista política de origen argentino y de padres alemanes, Marina Rosenberg quien aparece profusamente en la prensa escrita, televisiva y entrando al debate  como ningún otro embajador en esta nación sudamericana, contando para ello con el apoyo de una comunidad sionista bien apertrechada financieramente y parlamentarios que declaran a Israel como su segunda patria, como es el caso del diputado democratacristiano Gabriel Silber.

En diciembre del año 2019 un hecho particular permitió dar cuenta de la intrincada red de relaciones que se ha tejido entre el mundo evangelista y el sionismo. En aquella fecha en la palestina histórica ocupada, que el invasor denomina Israel, se concretó el llamado Primer Congreso de pastores Evangélicos Latinoamericanos. Actividad a la que concurrieron 25 referentes evangélicos de gran parte de los países latinoamericanos. Con todos los gastos pagados, que incluyeron visitas turísticas, encuentro con líderes políticos y parlamentarios, cenas opíparas y alojamiento cinco estrellas, estos líderes religiosos se hicieron presente en tierra santa, convocados por el llamado Fondo Nacional Judío Keren Israel[5]. Después de tanta algazara, vituperios y alabanzas y palmoteos de espaldas vino el momento para el cual fueron convocados. En una declaración conjunta estos líderes evangelistas señalaron que Jerusalén “es, ha sido y será la capital de Israel” Una declaración política profundamente alejada de sus plegarias y ojos entornados al cielo.

Bajo el título de “Declaración de líderes cristianos en favor de Israel” estos pastores representantes de diversas iglesias evangélicas latinoamericanas reafirmaron, en el mencionado documento, exigido como pago por tanta atención sionista que “Israel es la nación santa prometida por Elohim nuestro Dios” al mismo tiempo que el profuso verbo que los caracteriza los hizo llevar al papel un documento titulado “Declaración de paz y bendición en favor de Israel”. En el documento, citado en un artículo publicado en diversos medios los pastores evangélicos aprovecharon de avalar una de las mentiras del sionismo al sostener que “apreciamos profundamente que en Israel se extienda la libertad de culto para todos los ciudadanos donde la comunidad cristiana está creciendo y sea el único país de Oriente que lo permite”.

Bien sabemos la persecución que sufren el pueblo palestino de creencia musulmán al igual que los miles de palestinos de creencia cristiana ortodoxa. Mezquitas e iglesias quemadas por igual, imanes y sacerdotes perseguidos sin distingo. Creyentes considerados subhumanos. Los pastores evangélicos se comprometieron a ser embajadores de la paz y de la imagen de Israel, por lo que ya su misión está teñida de mentiras pues el principal promotor de la violencia en Asia occidental es el sionismo y no se puede ser embajador de un régimen que asesina niños, quema iglesias (la última de las cuales fue el Monasterio de la Iglesia Rumana de Jerusalén el pasado 1 de marzo), tortura a palestinos, los encarcela por miles, bombardea Gaza, construye asentamientos ilegales. Impide el libre desplazamiento de los palestinos por su tierra ¿Qué tipo de embajador se puede ser sino uno ciego, sordo y mudo?

La postración indigna, el sometimiento de estos pastores a las órdenes del sionismo resulta despreciable. Esa conducta es agradecida por el KKL Mundial (Keren Kayemet LeIsrael) a través de su vicepresidente, el sionista argentino Hernán Felman, quien agradeció la labor de vasallaje de estos pastores evangélicos “Israel garantiza su permanencia en el mapa por toda la vida. Un Israel que sigue siendo aún cuestionado y nosotros necesitamos de la amistad de los pueblos. Ustedes queridos pastores han visitado el Estado de Israel, distinto al que conocieron, es el Israel de la historia, es el Israel del futuro”, enfatizó.

La labor del sionismo respecto al exterminio que se ejecuta contra el pueblo palestino debe terminar. Y ello implica hacer visible a aquellos que se han convertido en cómplices de estos crímenes como son las iglesias evangélicas adscritas al concepto de cristianos sionistas. Mientras la entidad sionista israelí perpetra un exterminio contra la población palestina, al mismo tiempo promueve, con absoluta hipocresía y buscando réditos políticos, económicos, diplomáticos y de imagen el que creyentes cristianos se conviertan en sus avales, cómplices, de todos los crímenes cometidos. Una tarea deleznable que los pastores evangélicos ocultan a sus feligreses en función de réditos políticos, económicos, ventajas materiales, todo muy terreno y alejado de sus ampulosos discursos religiosos.

Artículo publicado originalmente en segundopaso.es


[1] https://segundopaso.es/news/691/El-Sionismo-y-su-B%C3%BAsqueda-de-Apoyos-para-la-Impunidad

[2] Un bot (aféresis de robot) es un programa informático que puede simular el comportamiento humano dentro de internet, realizando automáticamente tareas repetitivas como enviar mensajes, emails o realizar posteos en redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram, tareas cuya realización por parte de una persona serían casi imposibles o muy tediosas. https://www.eluniversal.com.mx/techbit/que-es-un-bot.

[3] Hasbara. Palabra hebrea derivada del verbo explicar y que habitualmente se utiliza como sinónimo de propaganda. Constituye un elemento esencial del lavado de imagen del régimen sionista y de su política de relaciones públicas.

[4] https://federacionpalestina.cl/antiguo/noticia.php?id=1745

[5] Fondo Nacional Judío Keren Israel. (Jewish National Fund, JNF (Keren Kayemeth Liyisrael, KKL), establecido en 1901, fue una de varias organizaciones que brindaban ayuda y alentaban la inmigración judía y el asentamiento en tierras en Palestina. Su objetivo principal era evaluar y adquirir tierras que pudieran ser utilizadas para crear asentamientos judíos rurales y desarrollar zonas urbanas. El Fondo participaba en la recolección de fondos en el exterior y, desde 1920 en adelante, participó de modo regular en los debates de laAgencia Judía en establecer un hogar nacional judío. Más de la mitad de las tierras que adquirieron los judíos antes de la Declaración de Independencia de Israel en mayo de 1948 pertenecía al KKL. En 1920, el KKL trasladó sus oficinas de Europa a Palestina. Algunos de sus agentes de adquisición de tierras eran autónomos, en tanto que otros trabajan de forma independiente para ellos mismos y para organizaciones judías de adquisición de tierras tanto privadas como públicas, como la Compañía de desarrollo territorial de Palestina (Palestine Land Development Company) y la Asociación para la colonización judía (Palestine Jewish Colonization Association).https://israeled.org/la-importancia-politica-de-la-adquisicion-de-tierras-fondo-nacional-judio-kkl/

Pablo Jofré Leal
Pablo Jofré Leal

Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Máster en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid. especialista en temas de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de revista digital www.politicaycultura.cl

El Sionismo bajo el signo de la Cruz (Parte I)

El Sionismo bajo el signo de la Cruz (Parte I)

TIEMPO DE LECTURA: 10 min.

En la última década, sobre todo, en forma notoria y peligrosa, el sionismo ha penetrado con fuerza, tanto en Estados Unidos como en Latinoamérica, realizando una labor de zapa en las bases religiosas de las iglesias evangélicas, permitiendo así el ascenso político de la ultraderecha política, gobiernos claramente fascistas y caudillismo alentados, apoyados y hasta financiados por esta ideología y su expresión como entidad llamada Israel.

En un interesante trabajo de investigación de los autores Alberto Martínez López y Juantxo Domínguez titulado y que resulta indispensable a la hora de analizar el poder que se está erigiendo como una peligrosa amenaza a las democracias y la libertad de pensamiento “Las Iglesias Evangélicas en América Latina: La base religiosa del ascenso de las derechas y del fascismo”[1] se nos da a conocer que en la actualidad los evangélicos representan 1 de cada cinco habitantes del continente  y en algunos países de América central se están acercando a la mitad de la población y más. “El tsunami evangélico que recorre toda América Latina, lejos de amainar gana cada día más adeptos a su causa y, a medida que se van celebrando elecciones generales, consigue un mayor número de diputados en los parlamentos” Un escenario muy favorable para estos grupos que a través de su credo buscan la imposición de valores fuertemente integrados con las políticas emanadas de Washington y los grandes centros de poder vinculados al sionismo.

El cristianismo sionista, que es la vertiente política más fuerte de este mundo evangelista  ha explotado en forma masiva, dinámica, fuerte y ofensivamente su enorme poder mediático: dueños de diarios, revistas, radioemisoras, televisoras, redes sociales que aventajan en mucho a las agrupaciones políticas que no cuentan con ese poder financiero ligado al aporte de sus adherentes, de los cristianos sionistas estadounidenses y del régimen israelí, además de los negocios ilícitos en los cuales suelen estar inmersos. Martínez López y Domínguez nos dicen, además que “la cuestión evangelista tiene también consecuencias geopolíticas con el apoyo a los gobiernos más reaccionarios de la derecha, sobre todo con los Estados Unidos de Trump, el Israel de Netanyahu, la Hungría de Orbán, la Italia de Salvini.  Los evangelistas desean fortalecer su alianza con todos esos poderes, y para ello cuentan con el total apoyo de Estados Unidos, donde los evangélicos estadounidenses instruyen a sus contrapartes latinoamericanas sobre cómo coquetear con los partidos e ir alcanzando poco a poco el poder. Hay muy pocos grupos que tengan vínculos externos tan sólidos” y con ese vínculo la relación incestuosa con el sionismo, hijo putativo del imperialismo.

Electo con apoyo del sionismo y el mundo evangélico.

Una retroalimentación que se explica por el apoyo incondicional que el denominado cristianismo sionista[2] le ha proporcionado a Israel, para consolidar su proceso de colonización y ocupación de Palestina, enmascarando su acción bajo dos mitos alentados por este aparente cristianismo. Y hablo de ilusorio cristianismo, pues difícilmente se puede hablar de seguir los fundamentos dejados por Cristo a quien permite el exterminio de otros seres humanos. El primero, defender la idea que los judíos y con ello la idea mítica de un Israel, es un pueblo elegido y que la divinidad les ha prometido una tierra, que es la que actualmente usurpan.

Resulta, al menos contradictoria que el cristianismo sionista y en especial las iglesias evangélicas en Latinoamérica alienten esta idea ficticia, que los deja fuera de las preferencias de esta divinidad que inclina sus simpatías hacia un determinado pueblo y que es incluso capaz de obsequiarle, sin exhibir título de propiedad alguna, más allá de las letras escritas por los propios interesados, una tierra que les fue ofrendada sólo a ellos. Por tanto, cristianos de todas las calañas, quedan fuera de la elección divina y más aún quedan sin derecho a posesión. ¿Por qué esta aceptación de un hecho claramente escaso de consideración por el conjunto de feligreses y creyentes en una divinidad que con decisiones como el preferir un pueblo sobre otro y prometerles una tierra por encima de los demás muestra una decisión excluyente?

En base a un interesante trabajo publicado el año 2007 en Information Clearing House por Donald Wagner[3] profesor de religión y de estudios de Oriente Medio en la North Park University de Chicago y director ejecutivo del Centro de Estudios de Oriente Medio, podemos avanzar en el entendimiento de esta relación pecaminosa entre el cristianismo y el sionismo. Wagner señala que el sionismo, legitimado por las iglesias evangélicas no es un fenómeno nuevo. “Su origen se remonta a la segunda mitad del siglo XIX, encontrando su nicho de expansión en las elites empresariales y políticas de Estados Unidos, que a su vez hundían esta creencia gracias a obras del sacerdote anglicano Thomas Brightman, que defendía la idea de defensa del “retorno de los judíos a palestina” para así acelerar el retorno de Cristo”. Tanto Brightman como Henry Finch, quien sostenía que “los judíos deberían recuperar su país, vivir seguros allí y por los tiempos de los tiempos” son considerados autores protosionistas.

Teniendo en cuenta a los mencionados protosionistas, Wagner nos sigue ilustrando sobre esta interesante e interesada relación al señalar, que un tal Louis Way, clérigo anglicano enseñó que previo a cualquier retorno del mesías, los judíos debían retornar a Palestina. En la misma línea, se menciona a John Nelson Darby que a mediados del siglo XIX colocaba a Israel en el centro de su pensamiento teológico.Para Darby un estado judío, al cual llama Israel, era una herramienta fundamental de la voluntad de Dios, para cumplir con la totalidad de sus planes hasta el último día de la vida en la tierra. Con esa idea, Darby, da origen a una forma de fundamentalismo denominado “premilenarismo” que implica la esperanza que Cristo retorne a la tierra antes de la batalla del Armagedón y del comienzo de su reinado de 1000 años en esta tierra. Darby llevó a Estados Unidos sus enseñanzas en visitas destinadas a diseminar este milenarismo y su teología, devenido en base del fundamentalismo cristiano-sionista en el país del norte.

En Gran Bretaña, un personaje comienza a destacar por llevar adelante la enseñanza de estas visiones teológicas premilenaristas, Lord Shaftesbury, con vínculos muy estrechos con los líderes políticos del Parlamento. Este personaje defendió la idea que los judíos debían ser alentados a regresar a Palestina en gran número. Medio siglo antes que los propios sionistas declarados en el primer congreso sionista celebrado en la ciudad suiza de Basilea, el 31 de agosto del año 1897. Shaftesbury afirmaba la idea falsaria que “los judíos eran un pueblo sin país para un país sin pueblo”. Una idea que daba sustento, no sólo espurio sino que interesado, para que el clero británico, la casta política, los medios de información y hasta la corona se declararan férreos defensores del sionismo. Una afirmación que de tanto repetirse acabo convertida en dogma de fe para los políticos sionistas, invisibilizando así la vida de múltiples generaciones de palestinos en Jaffa, Al Quds, Al Jalil, Ariha, su vida cotidiana, su labor agrícola que incluso significó considerar a Palestina a fines del siglo XIX y principios del siglo XX como uno d ellos mayores exportadores de naranjas del mundo.

Donald Wagner en su trabajo afirma que “Una de las figuras más importantes en el desarrollo del Sionismo Cristiano fue el capellán anglicano de Viena, la capital de Austria, década del 80 del siglo XIX, William Lechner, conocido del líder sionista Theodore Hertz. Helder se enamoró de Herzl y de su proyecto sionista como si se tratara de un proyecto concebido por Dios. Utilizó su vasta gama de contactos políticos para ayudar a Herzl a encontrar sponsors para su proyecto. Le consiguió a Herzl encuentros, por ejemplo, nada menos que con el Sultán Otomano y con el Kaiser alemán. Pero lo decisivo fueron sus contactos con la élite británica. De esa forma llegaron a un político británico que se llamaba Lord Balfour”. Un encuentro que tendría lamentables repercusiones en el campo geopolítico, para el mundo árabe en particular y el conjunto de Asia occidental en general. El efecto desastroso de esta conjunción entre el sionismo y representantes de la corona británica, a la sazón potencia mundial, se expresarían con la denominada Declaración Balfour[4] de noviembre del año 1917 donde en forma esencial se sostenía que los judíos tenían derecho a un hogar nacional y que Gran Bretaña daría todo su apoyo a esa idea, que además los favorecía como potencia hegemónica. Una declaración unida a los acuerdos Sykes-Picot[5] del año 1916.

Estas bases fundantes del cristianismo-sionista tendrán un desarrollo explosivo, tanto en los Estados Unidos donde constituyen una base social y financiera de enorme importancia para el régimen sionista, que concreta su instalación como ocupante y colonizador en Palestina a partir del año 1948. Base que otorga sostén financiero, apoyo político a través de grupos de presión como es el AIPAC (comité de asuntos públicos estadounidense-israelí por sus siglas en inglés) y que digita y orienta la política exterior de Estados Unidos, sobre todo a partir del año 1967 (tras la guerra de los cinco días de junio) cuando Israel se convierte en el aliado incondicional de Estados Unidos y potencias europeas en la región de Asia Occidental. Una alianza suscitada por la visión que se tenía de la entidad sionista como brazo ejecutor de las políticas hegemónicas occidentales en Asia Occidental y Central. Sólo en Estados Unidos, el cristianismo sionista cuenta con 80.000 pastores, muchos de ellos telepredicadores con enormes fortunas. Más de mil emisoras de radio, 100 canales de TV, 250 distintas organizaciones, con sus publicaciones impresas y virtuales y miles de millones de dólares en donaciones. 

La influencia del sionismo, para lograr los apoyos de los grupos evangélicos no tiene freno, utilizando desde las presiones a sus líderes con carpetas sobre su vida personal confeccionadas por el Mossad (servicio de inteligencia exterior) el financiamiento de organismos vinculados al mundo evangélico, apoyo político y financiero a líderes y pastores evangélicos, que suelen ser invitados a la Palestina histórica ocupada con gastos pagados y el disfrute de todas las prebendas, que permite la compra de conciencias y voluntades. En países como Guatemala, con el cómico y evangélico elegido presidente Jimmy Morales, Honduras con Juan Orlando Hernández, en Brasil con el converso Jair Mesías Bolsonaro la elección presidencial contó con el generoso apoyo financiero de entidades vinculadas al cristianismo-sionista cuyo agradecimiento se constató al poco tiempo. Esto, cuando los gobiernos elegidos con el apoyo mencionado comienzan a tomar decisiones tan polémicas como ilegales, tales como trasladar la embajada de sus países desde Tel Aviv a Al Quds e influir sobre la percepción de sus sociedades sobre la colonización y la ocupación sionista de Palestina.

A lo señalado debemos sumar la toma de posición del sionismo a la hora de apoyar, por ejemplo, a grupos políticos opositores como es el caso de la ultraderecha venezolana. Gobiernos vinculados al narcotráfico y el paramilitarismo como es la Colombia de Iván Duque, la ultraderecha paraguaya y ecuatoriana. Miembros del Comité parlamentario chileno-israelí entre otros, agrupados anualmente bajo la convocatoria de la Fundación de Aliados de Israel. Una entidad con acceso a fondos ilimitados, creada el año 2004 en Israel por iniciativa del rabino y político ultrasionista Binyamin Elon. La idea de este grupo de presión “era identificar parlamentarios u hombres de influencia cristianos y evangelistas para orientar la agenda legislativa de varios países a favor de los intereses del Estado de Israel. John Hagee, el fundador de la poderosa organización evangelista Cristianos Unidos por Israel, y Patb Roberston, el pastor estadounidense que llamó a asesinar al antiguo presidente de Venezuela, Hugo Chávez, fueron contactos privilegiados de Elon para tejer esta alianza sionista”[6].

Artículo publicado originalmente en segundopaso.es


[1] https://ametzagaina.org/2019/01/15/las-iglesias-evangelicas-en-america-latina-la-base-religiosa-del-ascenso-de-las-derechas-y-del-fascismo/

[2] El Sionismo Cristiano es un poder político creciente y un movimiento religioso dentro del ala más conservadora del fundamentalismo protestante, pero también puede encontrarse dentro de otras ramas evangélicas del cristianismo, incluyendo las alas evangélicas de la Iglesia Presbiteriana, la Unión Metodista, la Iglesia Luterana y otras Iglesias Protestantes. Este movimiento prospera durante periodos de incertidumbre política y económica como ocurre actualmente, caracterizado por el terrorismo internacional, la recesión global y el miedo a la guerra en Oriente Medio. Con su visión pesimista de la historia, el Sionismo Cristiano pretende dar respuestas claras y simples a través de una aproximación literal y predictiva de la Biblia. Algunos estiman que entre 20 y 25 millones de fundamentalistas americanos sostienen estos puntos de vista, y que el fenómeno sigue creciendo. https://www.musulmanesandaluces.org/hemeroteca/48/sionismo_cristiano.htm

[3] https://rebelion.org/cristianismo-y-sionismo/

[4] Declaración Balfour. Carta, que el día 2 de noviembre del año 1917 el secretario de relaciones exteriores inglés, Balfour, envió al multimillonario Lord Rothschild, prometiéndole al movimiento sionista, el establecimiento de un hogar nacional judío en territorio palestino. Esto, a contrapelo de los derechos del pueblo que allí habitaba (aunque la carta mencionara que no se afectarían esos derechos). En carta posterior quedaría clara la verdadera intención del gobierno inglés en beneficio del sionismo.

[5] Acuerdos Sykes-Picot. Acuerdo político firmado entre Francia e Inglaterra por el cual ambos países definieron repartirse el control del este de Oriente Medio, en el área conocida como levante mediterráneo. Esto, tras el fin del imperio Otomano. Una división que ha persistido hasta hoy en sus líneas generales.

[6] https://www.telesurtv.net/opinion/La-Agenda-secreta-de-Israel-en-America-Latina-20160501-0023.html

Pablo Jofré Leal
Pablo Jofré Leal

Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Máster en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid. especialista en temas de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de revista digital www.politicaycultura.cl

Israel suma un nuevo aliado en Guinea Ecuatorial

Israel suma un nuevo aliado en Guinea Ecuatorial

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Israel viene teniendo una política diplomática muy osada fuera de Medio Oriente y Occidente. Ha logrado que los tentáculos del poderoso Ministerio de Relaciones Exteriores del régimen sionista haya establecido una alianza con el estratégico país africano de Guinea Ecuatorial, una joyita petrolera en el mundo de los negocios hidorcarburíferos.

Pasó inadvertida la noticia de que Guinea Ecuatorial trasladará su embajada en Israel a Jerusalén, convirtiéndose en el segundo país africano que anuncia la apertura de una legación diplomática en esa ciudad. Esto se supo desde el 19 de febrero último y generó preocupación por parte de la comunidad islámica en África.

La embajada de Guinea Ecuatorial se encuentra en Herzliya, cerca de Tel Aviv. Numerosos países africanos ubicaron sus embajadas en esa ciudad costera, pero ninguno en Jerusalén. En noviembre de 2020 pasado, Malawi anunció que en 2021 abriría una embajada en Jerusalén.

Pero el presidente ecuatoguineano Teodoro Obiang decidió reforzar su alianza con Israel, para congraciarse con Estados Unidos. Washington viene presionando mucho a Obiang por sus negocios con China en los últimos años.

Con motivo de la pandemia del covid-19, Obiang buscó ayuda para tratar de que el sistema sanitario ecuatoguineano no se venga abajo. Occidente no ayudó mucho, pero sí algo Israel y mucho China. A mediados de febrero pasado los chinos no dudaron en auxiliar a Guinea Ecuatorial. Obiang ha recibido la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus, unos días después de que arrancase la campaña de inmunización en el país africano tras la llegada de las primeras 100.000 dosis desde China.

Obiang junto al mandatario chino Xi Jinping

Obiang, de 78 años, recibió la vacuna en el Palacio del Pueblo de Malabo, capital del país, en un acto al que acudieron también su esposa y su hijo y vicepresidente, Teodoro Nguema Obiang Mangue, por quien arrancó la campaña de inmunización contra el covid-19 en Guinea Ecuatorial.

Las primeras 100.000 dosis fueron destinadas a inmunizar a un total de 50.000 personas, lo que representa el cuatro por ciento del total de la población.  Un segundo lote llegó a Guinea Ecuatorial el 4 de marzo pasado, aunque las autoridades no han aclarado cuántas dosis llegarán entonces.

Guinea Ecuatorial ha registrado unos 5700 casos desde el inicio de la pandemia, según el balance recogido por los Centros para el Control de Enfermedades de la Unión Africana. Al menos 86 personas han perdido la vida víctimas de la enfermedad, que suma casi 100.000 fallecidos en todo el continente.

Israel, por su parte, envió recursos sanitarios y las negociaciones petroleras se sumaron a las de sostener el débil sistema sanitario de Guinea Ecuatorial. El acercamiento de Obiang con el sionismo israelí fue visto con buenos ojos por Occidente.

La Unión Europea buscaba signos más “cercanos” de Obiang, quien es acusado de violar los derechos humanos en Guinea Ecuatorial. Reconociendo a Jerusalén como capital del régimen sionistas de Israel Obiang se estaría ganando que tanto Estados Unidos y la Unión Europea no lo molesten más por el tema de los derechos humanos. Israel también hizo su lobby, ya que pidió a Occidente de que se alivien algunas que otras sanciones comerciales para con Guinea Ecuatorial.

Guinea Ecuatorial es un país ubicado en el estratégico Golfo de Guinea en el África Occidental, donde existe una gran reserva de petróleo marítimo, uno de los más grandes del mundo. Con una población de más de un millón de habitantes, Guinea Ecuatorial es señalada como una “futura Nigeria” debido a sus grandes reservas de petróleo. Las multinacionales estadounidenses y europeas del rubro miran con mucha atención. También China y los israelíes.

Guinea Ecuatorial se convirtió en territorio en disputa por los portugueses, españoles e ingleses, hasta  que en 1778 se convierte en dominio colonial del Virreinato del Río de la Plata, es decir, del reino de los borbones de España. El 12 de octubre de 1968 España le otorga la independencia al país. El excéntrico líder anticolonial Francisco Macías Nguema es elegido presidente del país. Macías se unió al Movimiento de Países No Alineados, pero también estableció contactos con la Unión Soviética y la China maoísta de entonces. Médicos y educadores cubanos fueron a dar ayuda a Guinea Ecuatorial, que es la única nación africana que tiene al español como idioma oficial. Las disputas internas en el país, golpismos internos, peleas con España, y vicios de megalomanía de Macías, llevaron a que sea derrocado en 1979 por el ejército liderado por Teodoro Obiang, su sobrino favorito. Macías será fusilado y Obiang convertido en el hombre fuerte del país hasta hoy.

La economía de Guinea Ecuatorial depende principalmente de la producción de petróleo, que representa el 60 % del producto interior bruto y el 86 % de las exportaciones del país. Otros recursos económicos son la explotación de maderas nobles, la agricultura, con productos como el cacao, algodón, café, la caña de azúcar, frutas tropicales, etc.

Obiang ha sido acusado de ser la cabeza de un régimen de terror. Las acusaciones de la oposición exiliada en España han llegado a Washington y Bruselas, lo que hizo que Obiang se acercara a China en los últimos veinte años. Pero las sanciones comerciales occidentales y apoyos a golpismos socavaron la economía de Guinea Ecuatorial para derrocar a Obiang. Pero no pudieron.

Obiang buscó apoyo de Cuba socialista (que nunca dejó de enviar médicos al país), de la Venezuela bolivariana, de Rusia y hasta firmó acuerdos con el Brasil de Lula, la Bolivia de Evo Morales y la Argentina de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Hacia el 2016 hubo una gran crisis económica en el país y Obiang tomó otro rumbo. Siempre inventivo, negoció con la Unión Europea y luego con Estados Unidos futuros acuerdos comerciales. Se anotaron Repsol, la Tota Fina Elf, Exxon Mobil, Texaco y otras empresas petroleras para hacer ricos negocios. Israel también se anotó, prometiendo negocios con la tecnología digital de alta generación y para entrenar las fuerzas armadas. Obiang no lo dudó y se alió a Tel Aviv.

Guinea Ecuatorial se presenta como una nueva “potencia petrolera” en África

Los palestinos y algunos países de la Liga Árabe vieron con muy malos ojos esta decisión de Obiang de aliarse a Israel. Pero parece ser que los acercamientos a China le han jugado una mala pasada a Obiang. Israel “aconsejó” al veterano presidente de que se alejara un poco de Pekín y de que prestara atención a los nuevos mandamases comerciales de Occidente. Una vez más, Israel se muestra como el gendarme de los intereses occidentales en África, mostrándose como el matón y patotero para amedrentar, amenazar y presionar.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Ojo al piojo: ¿vale todo?

Ojo al piojo: ¿vale todo?

TIEMPO DE LECTURA: 9 min.

POR MIRANDA CERDÁ CAMPANO*

Hace algunos días, el Gobierno argentino, a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, a cargo de Felipe Solá, adoptaba la definición de antisemitismo que propone la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA) e invitaba a las 24 jurisdicciones del país a seguir la misma línea (este jueves la Ciudad de Buenos Aires envió el respectivo proyecto de ley a la Legislatura porteña). La entidad israelí afirma que “el antisemitismo puede expresarse como el odio a los judíos, pero las manifestaciones físicas y retóricas antisemitas pueden dirigirse a los bienes, instituciones y lugares de culto de las comunidades judías”.

Básicamente, sin mencionar la palabra sionismo y de manera muy oportunista, la IHRA abraza esta ideología de ocupación y colonialismo en la definición. Condenar al sionismo resulta, entonces, comparable con conductas antisemitas, cuando para ser sionista no se tiene que ser judío y ser judío no implica ser sionista, necesariamente.

Por semita se entiende a un conjunto de lenguas que descienden de una lengua madre con la que todas están relacionadas. Ojo, el término fue acuñado por varios filólogos europeos, así que los pueblos considerados semitas no tendrían por qué sentir orgullo de llamarse a sí mismos semitas. Pero siguiendo la definición europea, las lenguas semitas son, entre otras, el árabe, el hebreo, el arameo. Es decir que los pueblos semitas son todos los que hablen esa lengua por tradición.

En este sentido es importante mencionar algo que en varias oportunidades ha afirmado el analista político chileno, Pablo Jofré Leal: en el conflicto palestino-israelí, el único pueblo semita es el palestino, a menos que pensemos que los colonos de ideología sionista y creencia judía, en su mayoría extranjeros que hablan diversos idiomas, pueden ser considerados semitas por el sólo hecho de haber aprendido a hablar el hebreo moderno e instalarse en Palestina. Quizás nos estamos enterando que el sionismo, ese que quiere ocultar sus crímenes dentro del antisemitismo, es antisemita.

Quizás también sea necesario explicar, entonces, qué es el sionismo. El sionismo es la ideología política que sostiene el Estado israelí: no es el judaísmo y tampoco representa a la totalidad del pueblo judío. Sin ir más lejos, según una encuesta de la Universidad Yachad, hecha en 2015, el 40% de los judíos británicos no se identificaban como sionistas.

El intelectual francés Thierry Meyssan[1], hace un recorrido interesante sobre la historia del sionismo y parece importante, para entender, retomar algunos puntos. A mediados del siglo XVII, los calvinistas británicos se reagruparon alrededor de Oliver Cromwell y cuestionaron el anglicanismo, que era el régimen imperante en Gran Bretaña. Cuando derrocaron a la monarquía anglicana, este señor decía que para alcanzar un estado de pureza moral era necesario, según su interpretación de la Biblia, dispersar a los judíos por todo el mundo, reagruparlos después en Palestina y reconstruir allí el templo de Salomón. Eso era el sionismo, el proyecto de creación de un Estado para los judíos.

Al final de la Primera Guerra Civil Inglesa, la secta de Cromwell fue derrocada y varios de sus partidarios fueron exiliados. Se restituyó la monarquía anglicana, pero con la Guerra de Independencia de los Estados Unidos (conocida en Reino Unido como Segunda Guerra Civil Inglesa), las ideas puritanas resurgieron.

George Washington, Thomas Jefferson y Benjamin Franklin, por solo mencionar a tres de los “Padres Fundadores de Estados Unidos”, se presentaron como los sucesores de los partidarios exiliados de Oliver Cromwell. Lógicamente, Estados Unidos retomó el proyecto sionista.

En 1868, la reina Victoria designó como primer ministro de Inglaterra a un tal Benjamin Disraeli, que propuso conceder algo de democracia a los descendientes de los partidarios de Cromwell para poder extender por el mundo el poder de la Corona. Básicamente, el Reino Unido restableció su relación con sus ex colonias de América, ya convertidas en Estados Unidos, sobre la base sionista.

Donald Trump, y el Primer Ministro isrealí, Benjamín Netanyahu

Repasando, el sionismo no sólo permitió la creación del Estado de Israel, sino también de Estados Unidos. Pero además, al ser el sionismo el elemento que permitió la reconciliación entre Londres y Washington, cuestionarlo es atacar la base misma de esa alianza, una de las más poderosas del mundo.

Casi hasta el final del siglo XIX, el sionismo era un proyecto exclusivamente puritano y anglosajón, al que se sumaba sólo una élite judía. El sionismo moderno, ese que permitió la adhesión del pueblo judío al proyecto, fue fundado por un predicador cristiano dispensionalista llamado William E. Blackstone, aunque según la historia oficial el fundador fue Theodor Herzl. Blackstone decía que los cristianos serían enviados al cielo antes del fin del mundo y que los judíos librarían esa batalla final, que incluso los convertiría a la fe del Cristo Victorioso. Esta teología es la que sirvió de base para el inquebrantable apoyo de Washington a la creación del Estado de Israel.

Herzl, un periodista y activista político austrohúngaro, ateo, como muchos burgueses europeos en su época, retomó la teoría de Disraeli y aseguraba que los judíos debían ser partícipes del colonialismo Británico, creando un Estado judío en Uganda o en nuestra Argentina. Blackstone lo convenció de que debía vincular las preocupaciones de los dispensionalistas con las de los colonialistas. En otras palabras, la creación del Estado de Israel debía ser en Palestina y así podría justificarse con las referencias bíblicas. Así hicieron que la mayoría de los judíos se sume a su proyecto.

El objetivo del sionismo nunca fue «salvar al pueblo judío dándole una patria» sino hacer triunfar el imperialismo anglosajón asociando los judíos a esa empresa. Además, no sólo el sionismo no es un producto de la cultura judía sino que la mayoría de los sionistas nunca fueron judíos, mientras que la mayoría de los judíos sionistas no son israelitas (no son semitas).

Thierry Meyssan

Volviendo, la definición de antisemitismo de la IHRA, de alguna manera, funciona de escudo protector para el sionismo y contribuye a acallar las voces que critican los crímenes que el Estado de Israel comete contra el pueblo palestino. Pero además, es hasta hipócrita. Respecto de la decisión del gobierno argentino, el presidente de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), Ariel Eichbaum, sostuvo que la medida “se enmarca en la defensa de los derechos humanos, el respeto a la diversidad, la promoción de la paz, y que llama a reflexionar a todos para poner fin a hostilidades, prejuicios y a la intolerancia”.

¿Qué derechos humanos defiende el régimen sionista israelí cuando los viola todo el tiempo en Palestina y encima pretende vulnerar el derecho a la libre expresión con tal de que no se denuncien sus crímenes? ¿De qué respeto a la diversidad hablan cuando en el Estado de Israel se eliminan los derechos de la población no judía? ¿Que paz promociona una entidad dotada de armas nucleares en Medio Oriente, que agrede a El Líbano, Siria, Irak y se esfuerza por desestabilizar a la República Islámica de Irán? ¿Qué tolerancia promueven si odian a la población árabe e incluso llaman “judíos que odian a los judíos” a los que profesan el judaísmo, pero critican al sionismo?

Deuda argentina y el lobby sionista y su gran aliado: el imperio yanqui

Cuando aún gobernaba Mauricio Macri, Buenos Aires fue sede -el 18 y 19 de julio del año pasado- de la segunda Conferencia Ministerial Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo. El invitado de honor, el Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, invitó a Argentina, Brasil y Paraguay a conformar una alianza para combatir la “actividad ilícita” en la Triple Frontera, que como era de esperarse, identificó a Irán y al Hezbolá como principales amenazas.

Conferencia Ministerial Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo en Buenos Aires

A la gestión de Macri, la alianza antiterrorista le venía como anillo al dedo. En plena contienda electoral, el ex presidente argentino encabezó un acto en el marco del 25° aniversario del atentado contra la AMIA, que contó con el apoyo de gran parte de la comunidad judía y un día antes, y para cumplir con las presiones de Estados Unidos e Israel antes de la llegada de Mike Pompeo, declaró al Hezbolá como organización terrorista a través de un decreto publicado en el Boletín Oficial.

Recordar el atentado a la AMIA, también le permitió a Macri reavivar el “asesinato” del fiscal Alberto Nisman, que jugó un papel clave en contra de la continuidad del proyecto kirchnerista en las elecciones de 2015. En los días previos a su muerte, Nisman había asegurado tener evidencia de la participación de Cristina Fernández de Kirchner en el encubrimiento de iraníes implicados en el atentado, y el “asesinato” del fiscal se asoció al acercamiento de la vicepresidenta con Irán. No sólo no existen evidencias que involucren a la ex mandataria, sino que tampoco las hay de que Irán haya sido responsable de los atentados a la mutual judía y a la Embajada de Israel.

La visita de Pompeo por esos días no fue casual. El secretario de Estado yanqui vino como emisario israelí y acusó al Hezbolá de perpetrador del atentado a la AMIA y afirmó también que la organización islamista “ha actuado en todo el hemisferio occidental en terrorismo, tráfico de drogas y lavado de dinero”. El discurso antiterrorista, en ese caso, no pretendía saber qué sucedió en aquellos atentados, sino que daba cuenta del esfuerzo yanqui e israelí por aislar a Teherán.

Si entendemos que la secuencia mencionada anteriormente también dejaba al descubierto que Estados Unidos, en su constante intento por desestabilizar a los gobiernos progresistas en la región, era partícipe de la embestida legal o “lawfare” contra Cristina Fernández, quizás podamos comprender que el acercamiento del Gobierno nacional con el Estado de Israel responde a la necesidad de trazar alianzas que permitan una renegociación de la deuda más amena para la Argentina.

Cabe recordar que aquel 18 de mayo de 2019, cuando Cristina anunció la fórmula electoral a través de un video, la decisión fue tildada de estratégica porque Alberto Fernández era un señor tanto más “dialoguista” y de buena relación con diversos sectores. En ese sentido y recordando que fue Israel el primer país que Fernández pisó como presidente de les argentines, la visita no parece casual, como tampoco lo parece la adopción de la definición de antisemitismo del IHRA.

Alberto Fernández junto al Presidente de Israel, Reuven Rivlin

El Estado de Israel se ha convertido, hace ya varios años, en el gendarme del poder militar estadounidense en Medio Oriente y el lobby sionista en Yanquilandia ha cobrado una relevancia trascendental con comités de acción política, think tanks y grupos de vigilancia en los principales medios de comunicación. De acuerdo a un estudio publicado por John Mearsheimer, profesor de ciencia política en la Universidad de Chicago, y Stephen Walt, profesor de Relaciones internacionales de la Universidad de Harvard (que lleva el título -dato no menor- “El lobby de Israel y la política exterior de los Estados Unidos), Estados Unidos incluso ha dejado de lado su propia seguridad para promover los intereses del Estado de Israel, y la política impulsada por Washington es “conducida principalmente por el lobby israelí”.

Con apoyo israelí, la Argentina se vería en mejores condiciones para reestructurar y renegociar la deuda de forma sostenible con los acreedores. Sin ir más lejos, según el analista político mexicano, Alfredo Jalife-Rahme[2], BlackRock, la empresa inversora dirigida por el israelo-estadounidense Larry Fink y una de las principales acreedoras de la deuda argentina, sería propiedad de la familia Rothschild, cabeza del sionismo financiero.

Entender el poder del lobby sionista y su rol en la geopolítica e intentar aprovecharlo en favor de nuestra economía puede ser estratégico, pero también peligroso. Ojo al piojo: cumplir con los designios de Israel es acatar las órdenes de un imperio que comete los crímenes más atroces. ¿Vale cerrar los ojos ante el genocidio del pueblo palestino? ¿Vale ser cómplice de la impunidad? ¿Vale todo?


* Nací en Chubut y milito porque no hay mejor manera de transformar el mundo. Soy 
hincha fanática de San Lorenzo y fundamentalista de la Vuelta a Boedo, lloro por
todo y no sé cómo explicarle a la gente lo mucho que me gusta la palta.

Referencias
[1] https://www.voltairenet.org/article184972.html
[2] https://www.voltairenet.org/article183462.html

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