Así lo advirtió un grupo de historiadores argentinos en un documento que recibió la adhesión de más de 800 académicos nacionales e internacionales. “Ha roto el espejo en que nos miramos” los y las argentinas, “no es un refundador, sino un destructor y nos obliga a confrontarlo”, destaca el escrito.
A través de documento, un grupo de historiadores del país, la mayoría investigadores del Conicet, advirtió que el presidente Javier Milei “ha roto el espejo en que nos miramos” los y las argentinas y “pone en riesgo el pacto fundante de 1983”, con la recuperación de la democracia tras la última dictadura cívico-militar. El escrito cuenta con la adhesión de más de 800 académicos nacionales e internacionales.
En este sentido, el escrito firmado por más de una decena de historiadores nacionales destaca en su inicio, que desde la asunción del presidente Javier Milei, el 10 de diciembre de 2023, la población argentina asistió “a una prolija tarea de demolición del Estado y las instituciones republicanas, federales y democráticas, así como del sistema legal que garantiza la vida cotidiana de millones de personas. Se trata del ataque deliberado a una convivencia trabajosa, a la división de poderes y a una democracia deficitaria en el cumplimiento de sus promesas”.
En consonancia, los profesionales sostuvieron en su análisis que “el presidente ha roto el espejo en el que nos miramos: a la hora de agredir, elige cada uno de esos fragmentos para sostener sus medias verdades y mentiras. Explica el todo por las partes, y fortalece una sensación de aislamiento e indefensión que refuerza la transformación individualista de la sociedad al amparo de lo que considera libertad”.
Si bien, los especialistas reconocen que el arribo del libertario a la Casa Rosada es “síntoma de un profundo malestar social y de deficiencias profundas de la democracia argentina”, advierten que “a 40 años del fin de la última dictadura, corremos el riesgo de que la democracia deje de ser el sistema mejorable para construir la vida en común. Con su política, Javier Milei pone en riesgo el pacto fundante de 1983”.
Además, los autores que componen el escrito alertan que “en su retórica agresiva, clasista y regresiva, el presidente Javier Milei apela reiteradamente a la historia. Señala un supuesto momento dorado del pasado argentino al que ubica, de manera para nada azarosa, antes de 1916 (cuando la participación democrática se amplió a partir de la Ley Sáenz Peña)”.
Asimismo, los académicos alertan que el mandatario argentino “tergiversa y manipula el significado histórico de figuras como (Juan Bautista) Alberdi o (Julio Argentino) Roca”; “apela a descalificaciones con reminiscencias dictatoriales a quienes no piensan como él (“comunistas”, “zurdos”, “populistas”)” y “convoca a un ‘Pacto de Mayo’ sin relación alguna con los valores y la historia de la revolución de 1810”.
Sin embargo, como si fuese poco, el líder de La Libertad Avanza va más allá, ya que “enmarca su misión histórica en la mitografía bíblica mesiánica recurriendo a argumentos teocráticos, misóginos y esotéricos. Relativiza de una manera inhumana las consecuencias del terrorismo de Estado, envalentonando a la corriente negacionista o apologista de la dictadura militar”, según ratifican los profesionales.
Por otra parte, los especialistas resaltan que como estudiar el pasado es un instrumento potencialmente al alcance de cualquier persona para “desmontar todas y cada una de las falacias, mentiras y exclusiones”, el Gobierno nacional ataca ferozmente a los centros de transmisión y producción del conocimiento y la cultura.
“Vivimos una época en la que parece que vale lo mismo decir cualquier cosa. Así, una elección democrática ganada en segunda vuelta pretende ser transformada en un plebiscito que legitima el arrasamiento de conquistas históricas de la sociedad argentina”, advierte el comunicado y sigue: “Si el presidente avanza en esa idea, es porque hay silencios cómplices. Quizás los legisladores puedan aceptar que el Congreso sea llamado ‘nido de ratas’. Nosotros/ as, no. Porque sabemos el laborioso proceso de construcción colectiva que ha llevado a que allí se ejerza la representación de la ciudadanía”.
En otro tramo del documento, los historiadores enfatizan que “el bienestar económico no lloverá cual maná del cielo. El presidente Javier Milei no es un refundador, sino un destructor. No es un mesías, sino un agresor”, dado que “encabeza una facción en una puja histórica. Milei es la cara, en 2024, de una revancha de sectores socioeconómicos que desde mediados de la década de 1970 quieren torcer las conquistas de las mayorías populares, convertidas en derechos a costa de años de lucha”.
Finalmente, los historiadores resaltan el peligro que corre la sociedad argentina: “No podemos, éticamente, no hacerlo. En el pasado, en contextos mucho más difíciles, otros seres humanos hicieron lo mismo que nosotros/as. Hablar o callar será una toma de posición. Historiadores/as al fin, pretendemos que estas palabras funcionen, en el presente, como una advertencia”.
“En el futuro, si este brutal avance autoritario persiste, quizás alguien lea este texto como una muestra de que el hilo invisible de la solidaridad humana nunca fue cortado por completo, que el autoritarismo encontró resistencias. Y encontrará esperanzas para hacer lo mismo”, remata el escrito.
En tanto al documento lleva las firmas de: Omar Acha (UBA-CONICET); Marina Franco (UNSAM-CONICET); Silvina Jensen (UNS-CONICET); Federico Lorenz (UBA-CONICET / CNBA); Marta Philp (FFyH-UNC); Andrea Belén Rodríguez (UNCo-CONICET); Ignacio Telesca (UNaF-CONICET); Javier Trímboli (FaHCE-UNLP); Julio Vezub (IPCSH-CONICET / UNPSJB); y Fabio Wasserman (UBA- CONICET). Además, cuenta con la adhesión de 558 académicos nacionales y 288 internacionales.
El cuerpo completo del documento se puede visualizar aquí: https://drive.google.com/file/d/1-RGgwttMjGITG_B38bcHANva0ia17Yw1/view

