El tiempo no para

El tiempo no para

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

EEUU sigue intentando evitar su derrumbe. Sin embargo, el tiempo juega en su contra. Si no resuelve pronto sus posiciones globales, todo indicaría la caída será inevitable. El problema es la bestialidad a la que puede estar dispuesto para conseguirlo.

La crisis norteamericana como hegemón global no es sencilla de explica ni comenzó recientemente. Es un proceso de largo aliento que comienza a darse justo en el momento en que la globalización se expande por todo el planeta.

En el medio, y pese que durante un breve período de tiempo lo tuvo como superpotencia, Rusia comenzó a levantar cabeza, China continuó su lento pero constante crecimiento, Nuestra América vivió una década de gobierno populares que aumentaron sus niveles de unidad y soberanía, y un sinfín de elementos que se podrían agregar.

Así las cosas, la política de EEUU hacia sus competidores directos se ha recrudecido en las últimas décadas. Sea la administración que sea, para el país del norte es un problema que tanto Rusia como China sigan adquiriendo mayores niveles de influencia a nivel mundial. Eso mismo (en parte) fue lo que motivó a Trump a declararle una guerra comercial a China, y que llevó a Biden a fogonear y fomentar el conflicto en Ucrania.

El problema para los gringos es que ni a Trump ni a Biden le estarían saliendo bien los cálculos. China salió fortalecida (incluso de la pandemia) y todo indicaría que Rusia sigue avanzando en posiciones estratégicas en el conflicto ucraniano. Pese a las sanciones unilaterales, la guerra diplomática, el financiamiento de estructuras paramilitares o irregulares, los rusos siguen avanzando gracias a una estrategia inteligente de Putin. Esto obviamente no implica que la cosa esté terminada, pero es significativo que el mismísimo Henry Kissinger haya advertido a Occidente de las consecuencias para la seguridad europea de continuar con la Guerra.

Ante la imposibilidad de frenar a Rusia, el imperio parece estar evaluando seriamente la posibilidad de abrir otro frente de conflicto, pero ahora con China. Las recientes declaraciones de Biden sobre Taiwan no hicieron más que encender las alarmas en Beijing, quien rápidamente salió al cruce. La pregunta que se desprende sería ¿Realmente EEUU está en condiciones de enfrentar dos frentes en simultáneo?

Tampoco es posible descartar el análisis y las afirmaciones del director del portal Red Voltaire, Thierry Meyssan, quien afirma que Occidente está preparando otra guerra luego del conflicto en Ucrania, esta vez en el Sahel (África), con la sustancial diferencia que en este caso “no será ‘problemática’ porque no afectará a las grandes potencias y las ‎víctimas serán ‘sólo’ africanos”.

Nuestra América

Por otro lado, EEUU organizó la IX Cumbre de las Américas entre los días 6 y 10 de junio. Una cumbre que parece haber traído más dolores de cabeza que otra cosa a la administración norteamericana. Fueron varies les mandataries que se negaron a asistir de concretarse la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Fue el presidente argentino, Alberto Fernández quien llevó la voz de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en clara señal de protesta ante el atropello cometido por el país anfitrión.

En su discurso hubieron varias críticas: por haber marginado a varios países; por la utilización de la OEA como instrumento para realizar el Golpe de Estado en Bolivia (pedido de renuncia de Almagro mediante); por haberse quedado con la conducción del BID; por los bloqueos a Cuba y Venezuela; por la ausencia de Malvinas en el logo de la cumbre; por el préstamo del FMI (con la clara intervención de Trump) a la Argentina gobernada por el macrismo; y por el papel del norte en el cambio climático.

A este hecho hay que sumarle -necesariamente- el incremento de la influencia china sobre Nuestra América. Ya de por sí es el principal socio comercial de casi todos los países del continente. No sólo en la compra de materias primas, sino también en la venta de tecnología y otros productos en los que el gigante asiático es punta de lanza. Como si fuese poco, es cada vez más importante su cooperación en materia de seguridad, cosa que evidentemente le traerá más de un dolor de cabeza al gigante del norte.

En lo interno

En este contexto, la popularidad de Biden no para de caer y actualmente menos del 45% de les norteamericanes aprueban su gestión. Si a esto le sumamos que los republicanos tienen grandes posibilidades de arrebatarles ambas cámaras en las elecciones de medio término de diciembre de este año, el panorama no es nada alentador para el demócrata.

Parece ser que las mismas políticas que lanzara la administración norteamericana en las últimas décadas, sumadas a su histórica actitud patoteril con aires de superioridad (racistas) asociada a la Doctrina Monroe y la del Destino Manifiesto, le están resultando un tiro en el pie.

Así las cosas, EEUU está corriendo una carrera a contrarreloj para evitar seguir perdiendo terreno, y a la luz de las pruebas parece que la guerra (militar, diplomática, económica, discursiva y financiera) es su única herramienta.

El imperio del norte sólo propone sufrimiento, muerte y destrucción. Siempre lo ha hecho y todo parece indicar que seguirá haciéndolo. Mientras tanto los pueblos del mundo seguimos padeciendo su brutalidad, su falta de humanidad y su sed de sangre.

Pero como dice la canción “El tiempo no para”…

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro
Señores de la guerra

Señores de la guerra

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Si algune aún cree que la Guerra en Ucrania comenzó cuando Vladimir Putin anunció la Operación Especial para “desnazificar” ese país, está mirando otra película: la que occidente pretende imponer como verdadera.

Desde que estalló el conflicto en Ucrania lo único que se ve en la prensa occidental son las atrocidades supuestamente cometidas por el ejército del zar Vladimir Putin. Que masacre por acá, que bombardeo por allá, que tantas personas se tuvieron que ir del país y un sinfín de operaciones mediáticas y diplomáticas, pero de amplificación en las pantallas.

El dicho sostiene que en una guerra lo primero desaparece es la verdad. Y es tan así que duele. Lo único que vemos en los medios es propaganda, tanto de un lado como del otro. Lo cual nos lleva a tener que hacer un doble trabajo, porque para estar informades no hay que sólo leer una y otra campana, sino contrastar con la mayor cantidad de fuentes (que no es lo mismo que medios) para recién después poder dilucidar qué puede ser cierto y qué no y recién ahí empezar a comprender los hechos.

Pero si algune aún cree que la Guerra en Ucrania comenzó cuando Vladimir Putin anunció la Operación Especial para “desnazificar” ese país, está mirando otra película: la que occidente pretende imponer como verdadera.

Podrían ponerse múltiples momentos de la historia para anclar el inicio del conflicto, y todos serían arbitrarios. Pero como no se puede hacer de otra manera, arriesguemos uno: el triunfo de la Revolución Rusa de 1917.

Occidente (primero Gran Bretaña y luego EEUU, aunque también la Alemania Nazi) sabían -y saben- que un país tan grande en extensión como Rusia, es un mal negocio para sus intereses. Es por ello que desde aquel entonces han venido intentando erosionar las posibilidades de consolidación de un gobierno estable. Sobre todo, porque es uno de los pocos países que es tanto europeo como asiático.

Y durante un tiempo lo lograron. Caída la Unión Soviética el dominio occidental (con la anglósfera en primera línea) se expandió por todo el planeta. China aún no representaba un problema y la URSS dejaba de existir. El bloque soviético paulatinamente se fue fragmentando y occidente avanzó cada vez con mayor fuerza hacia el este. Fiel reflejo de ello fue la sistemática violación de parte de EEUU y sus aliados respecto de la expansión de la OTAN. Desde fin de la URSS en 1991 hasta el 97 el avispero no se movió demasiado, pero desde ese año hasta la actualidad 14 países se han incorporado al bloque militar y otros 3 pretenden hacerlo.

Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Rumania, Eslovenia, Croacia, Montengro, Albania, Macedonia del Norte y Bulgaria no eran miembros de la OTAN hasta el 97 y antes del 91 muchos de ellos eran parte del Pacto de Varsovia (o del bloque soviético). Hoy deberíamos sumar a esa lista a la propia Ucrania, a Finlandia y a Suecia. Prácticamente todos los países limítrofes a Rusia, más allá del grado de animosidad que tengan con el Kremlin.

Como la expansión de la OTAN podrían citarse decenas de ejemplos de cómo Occidente, encabezada por los EEUU, fue paulatinamente avanzando hacia las fronteras rusas en una guerra que como se puede observar, lleva mucho tiempo; quizás no con bajo las mismas formas, pero de larga data al fin y al cabo: Golpes de estado, revoluciones de colores, invasiones, aparición de los yihadismos y un largo etcétera. No es casual que Rusia se haya plantado en Siria. Si bien aún estaban lejos de sus fronteras, Moscú sabía que tarde o temprano era inevitable la confrontación (aunque no directamente) con occidente. Sobre todo, si tanto las proyecciones de Putin eran las de devolver a Rusia el lugar de potencia euroasiática.

Luego de los “atentados” de septiembre de 2001 y el lanzamiento de la llamada “Guerra contra el terrorismo”, las políticas de hostilidad norteamericanas fueron in crescendo. En la lista de occidente estuvieron Hussein en Irak, los afganos, Gaddafi en Libia, y Bashar Al-Assad era quien seguiría, para avanzar contra la República Islámica de Irán. Países amigos de Rusia y/o con mayor o menor grado de autonomía respecto de occidente.

Lo que se conoció como el “Techo Sirio” fue eso, una Rusia plantada, ayudando a su colega sirio quien le solicitó ayuda. Hecho donde también participaron los demás actores del mal llamado “Eje del mal” (Hezbollah del Líbano, Irán, el ejército sirio y Rusia).

Lo que a finales de 2013 se conoció como el “Euromaidán”, si bien fue un conflicto entre distintos sectores de la oligarquía ucraniana, no dejó de contar con la participación de occidente, su financiamiento y su utilización política. El derrocamiento del presidente Víktor Yanukóvich no fue casual ni únicamente por el malestar interno de su población, desde mucho antes ya existían expresiones neonazis que venían operando en complicidad de la CIA y otras entidades occidentales.

El llamado Batallón Azov, no era (no es) otra cosa que una de las estructuras paramilitares de la derecha ucraniana que reivindica a Stepán Bandera. Éste fue un austrohúngaro que organizó a la derecha antirusa ucraniana y que se alió con Hitler para que los ejércitos nazis atravesaran ese país para llegar más rápido a Moscú. Análisis e información al respecto hay mucha y muy variada, pero sin dudas una de las lecturas más agudas de la actualidad es la del director del portal Red Voltaire, Thierry Meyssan.

Así las cosas, el interinato de Turchinov y la llegada al gobierno de Poroshenko y luego de Zelenski no fueron otra cosa que la consolidación en el poder de un proyecto político pro-occidentales con un carácter abiertamente antiruso, que no tuvo ningún prurito para masacrar a sus compatriotas del Donbás durante más de ocho años. Y no estamos hablando sólo de las milicias populares de Lugansk y Donetsk, sino también de población civil. Regiones de Ucrania que no estaban de acuerdo con las directivas de Kiev, que realizaron plebiscitos y decidieron separarse de Ucrania para pasar a ser repúblicas independientes.

Ante la constante agresión del régimen de Kiev que encabezaron Poroshenko y Zelenski, las autoridades de las nuevas repúblicas pidieron ayuda a la Rusia de Putin. El Zar Vladi (como lo llama el analista mexicano, Alfredo Jalife) tenía bien claro que el país vecino podía significar un problema mayor de no frenar la avanzada nazi-antirusa.

Muches analistas sostienen que Putin y la inteligencia rusa sólo iniciaron la acción militar hasta estar 100% seguros de que era inevitable. Según señalan Zelenski en conjunto con fuerzas occidentales pretendían comenzar una ofensiva sobre territorio ruso. Y no es de extrañar si se tiene en cuenta no sólo la historia de hostigamiento contra Moscú, sino las múltiples violaciones al espacio aéreo realizado por la OTAN desde territorio finlandés, los ejercicios militares de EEUU y la OTAN en Polonia, en la misma Ucrania, en Letonia y otros países cercanos a las fronteras rusas.

Todo este relato busca complejizar la mirada sobre lo que ocurre en territorio ucraniano. No se trata meramente de un “loquito” que decidió lanzarse a una guerra, no se trata de un actor que llegó a presidente bajo la construcción mediática de sectores de la oligarquía ucraniana antirusa. Se trata de EEUU y sus socios occidentales haciendo negocios.

Y no es sólo el negocio de la guerra y la producción de armamento para que se autodestruyan entre si los ucranianos, sino la maquinaria la reconstrucción posterior del país, la deuda monumental que van a dejar por la “ayuda” en armamento y logística que proporciona occidente. También es una política para debilitar a la Unión Europea y generarles una guerra –nuevamente- en su territorio, es alejar a Rusia de la Unión Europea en términos comerciales, es construir un enemigo común (como lo hicieron con los musulmanes en su momento), etc.

Pero por añadidura buscan debilitar a China, aliado estratégico de Rusia y quien hoy le disputa la hegemonía económica y productiva a EEUU y las multinacionales occidentales.

EEUU y occidente parecen decididos a replicar la misma lógica de la carrera armamentística que utilizaron durante la guerra fría: que el conflicto se estire en el tiempo y forzar a Rusia a destinar incalculables recursos hasta que caiga por peso propio. El problema es que Moscú aprendió sus lecciones de aquella época y todo parece indicar que no cometerá los mismos errores que la llevaron a la caída de la URSS.

El avance estratégico en diferentes regiones del sur de Ucrania parece inevitable y la reciente rendición de un importante grupo de más de 2 mil militares del Batallo Azov en Azovstal, sin dudas es un duro revés para los intereses occidentales, y a medida que pasan los días, Rusia parece estar más cerca de concretar sus objetivos.

Mientras tanto los señores de la guerra siguen haciendo de las suyas.

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Bailando al ritmo del más feo

Bailando al ritmo del más feo

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Desde hace algunos años, muches analistas, han venido señalando el colapso del mundo tal y como lo conocemos. Autores como Jorge Beinstein proyectaban que el sistema parasitario en el que vivimos estaba entrando en una fase de descomposición tal que difícilmente pudiese sostenerse en pie. Lógicamente hablamos del sistema capitalista financierista-especulativo, donde las grandes corporaciones tienen más poder que estados nacionales.

El conflicto entre EEUU y la OTAN contra Rusia (y por añadidura China) en Ucrania parece estar siendo el punto cúlmine de la globalización tal y como la conocimos hasta ahora, fundamentalmente luego de las operaciones de guerra de prensa respecto de lo que sucedió en Bucha. Desglosemos esta afirmación.

El primer punto tiene que ver necesariamente con el juego de EEUU para con la Unión Europea. Es por demás sabido y analizado que detrás de las sanciones a la Federación Rusa, el interés es alejarla de los europeos, fundamentalmente para ser los norteamericanos quienes suministren el gas que necesitan. Hay que recordar que Europa actualmente depende casi en un 40% de la venta de gas ruso.

Ante el escenario de sanciones y el congelamiento de activos rusos, Putin ordenó que los países hostiles a Rusia deberían pagar en Rublos (moneda rusa) por el suministro de gas. Alemania se negó a hacerlo, motivo por el cual la compañía rusa Gazprom (la más grande del mundo en el sector) vendió su filial alemana y muy probablemente deje de suministrar gas a los germanos.

El problema para la potencia europea es que, pese a tener alrededor de cuatro millones de metros cúbicos de gas almacenado, difícilmente pueda reemplazar en el corto plazo esa pérdida, lo cual podría generarle grandes desafíos fundamentalmente para la industria automotriz.

Por su parte, la Francia de Macrón, si bien sostiene que no acatará la directiva de Putin, ya tomó medidas para que sus bancos conviertan esos euros a rublos y puedan efectivizar los pagos. Digo que hago esto, pero hago aquello. Nada nuevo bajo el sol.

El alejamiento de Europa de Rusia es una estrategia más vieja que la escarapela. Muchos de los estrategas norteamericanos saben que no pueden permitirse ese acercamiento porque sería el acabose del dominio de EEUU.

El segundo punto tiene que ver con los dichos de Larry Fink, el consejero delegado del banco megaespeculativo por excelencia BlackRock. El archimegamillonario aseguró en su carta anual a sus inversionistas que “la guerra de Ucrania marca el fin de la globalización”. La mencionada carta fue evaluada ampliamente por el analista mexicano Alfredo Jalife-Rahme.

¿Qué implican estas afirmaciones? Algo que Jalife ya viene remarcando desde hace bastante tiempo: que el mundo se encamina hacia regionalismos y hacia un mundo tripolar donde EEUU, Rusia y China tendrán sus zonas de influencia bien marcadas. Los norteamericanos están adoctrinando a Europa al tiempo que la subsumen y condicionan sus intereses.

En tercer lugar, algo que ya se ha mencionado en otras oportunidades: la ley no existe. En realidad, existe, pero sólo cuando EEUU o sus socios la quieren implementar. Tal como hicieron con los activos de Venezuela en su momento, ahora la Unión Europea pretende entregarle a Ucrania en supuesta “compensación”, los activos rusos “congelados”. Esto no es ni más ni menos que un robo descarado ante la mirada del mundo entero, sin que esto tenga -en teoría- mayores consecuencias. Al menos eso esperan.

Otro ejemplo, en tónica y área diferente: los laboratorios bacteriológicos norteamericanos en suelo ucraniano. Los rusos los descubrieron -y tomaron-, y poco después se conoció que éstos estaban vinculados con Hunter Biden (hijo del actual presidente norteamericano), George Soros y el Partido Demócrata. Ahora bien, no solo la prensa, sino la mismísima administración norteamericana tuvo que reconocer su existencia. Recordemos algo, las armas bacteriológicas están prohibidas.

Éstos y otros hechos, refuerzan lo antes afirmado: la ley se aplica sólo cuando les conviene. Incluso lo dijo Cristina Fernández de Kirchner en el homenaje que rindieran en el Senado argentino a los caídos y combatientes de Malvinas. En esa oportunidad en alusión a la no aplicación del TIAR (que después le quisieron aplicar a Venezuela).

Vivimos tiempos de guerras híbridas, de guerra a perpetuidad contra los pueblos del mundo. Y en esta guerra, para ellos, vale todo. No importa si los pueblos europeos se mueren de frío o de hambre producto del aumento desmedido del valor de los hidrocarburos o los alimentos, importa que ellos ganen la pulseada; cosa difícil de lograr como alega Boaventura de Sousa Santos.

El cuarto punto de esta lista es sin duda el de los medios de comunicación. Recomendamos aquí una exquisita reflexión de la presidenta de TeleSur, Patricia Villegas. Otra mirada muy interesante es la del analista y fundador del portal Red Voltaire, Thierry Meyssan quien sostiene que “el ejército ruso ha ganado la guerra contra los ‘banderistas’ en Ucrania. Mientras, ‎en Occidente, la OTAN gana la guerra cognitiva contra sus propios ciudadanos”. Otro interesante artículo para recomendarle es el del filósofo mexicano Fernando Buen Abad quien afirma que el cerebro de las personas es el campo de batalla de la OTAN.

Pero más allá de la batalla contrareloj que lleva adelante EEUU para intentar revertir su estrepitosa caída, la realidad nos viene indicando que el ruido será estruendoso. Para empezar, Rusia y la India crearon su propio sistema interbancario, el cual según afirman comenzará a funcionar este 11 de abril.

Pese a la modesta victoria diplomática para suspender a Rusia del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, las aspiraciones de EEUU de sacar a Rusia del G20 y del Consejo de Seguridad parecen cada vez más lejanas. Esto lo reconoció incluso la representante permanente de Estados Unidos ante ‎la ONU, Linda Thomas-Greenfield. Mientras 140 votaron en contra de la guerra en Ucrania en marzo, tan sólo 93 lo hicieron para desplazar al gigante euroasiático. Interesante análisis al respecto realizó el sociólogo y politólogo argentino, Atilio Borón.

Como si fuera poco, Biden no logró que ningún país del BRICS votara en contra de Rusia, lo cual da cuenta de la fortaleza del bloque ¡Ni siquiera el Brasil de Bolsonaro! Incluso la propuesta de Biden logró que China defendiese a un vecino con el que no se lleva tan bien como la India, ante las presiones del país norteamericano.

Así las cosas, el mundo occidental sigue en franca decadencia, el dólar comienza a perder peso internacional y el Yuan aparece como emergente. Jalife habla de la balcanización de divisas y bipolaridad del sistema financiero. Quieran reconocerlo o no, la cosa cambia y a pasos agigantados y como sostiene Alastain Crooke, estamos ante una oportunidad única en un siglo.

Como dice el refrán: “Lo nuevo no acaba de nacer y lo viejo no acaba de morir”. Mientras tanto seguimos bailando al ritmo del más feo.

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

De vencedores y vencidos

De vencedores y vencidos

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Algunas apreciaciones respecto de lo que acontece en el mundo de hoy. ¿Alguien gana? ¿Quiénes perdemos? ¿Es inevitable revertir la situación? ¿Hay certidumbres? Algunas de estas preguntas son las que intentaremos despejar.

En reiterados artículos editoriales como este hemos retomado las palabras del presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin. Palabras más, palabras menos, el mandatario insistía allá por 2012 con que vivíamos en un mundo donde la única regla que existe es que no hay reglas. Cuán cierta se vuelve hoy la frase.

Como todo en política aquí no se trata de separar entre buenos y malos. Parafraseando a la famosa película de George Lucas no existen unas fuerzas oscuras y otras iluminadas o puras. La política como el arte de poder transformar las cosas responde a intereses. Intereses de un lado y del otro. Intereses que no son en forma de binomio, sino de múltiples niveles.

Está claro que no todos los intereses (o interesados) tienen el mismo peso, las mismas posibilidades de materializarse o incluso las mismas consecuencias. Pero no dejan de ser intereses. Obviamente, bajo el sistema capitalista, quienes son propietarios de los medios de producción (parafraseando a Marx) tienen mejores posibilidades. Hoy ya no son las fuerzas de producción, sino un entramado muy complejo de desenredar que asocia medios de comunicación (producción de sentido); influencia en los poderes judiciales a todo tipo de escala; grandes inversiones financieras en bolsas de todo el mundo, que han robado tanto dinero que pueden darse el lujo de convertirse en prestamistas privados; y un largo etcétera de elementos que se podrían agregar.

Desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial (que no fue mundial sino básicamente europea o euroasiática en su defecto), EEUU surgió como el gran ganador: se convirtió en el prestamista estrella para la reconstrucción, se encargó de que Hollywood construyera ese relato ficcional que tergiversaba la historia real, consiguió una cada vez mayor influencia mediática (hay que recordar que más de un 90% de la producción de noticias pasa por manos norteamericanas o de países fuertemente influenciados por ellos), y las empresas gringas cada vez adquirieron mayor fuerza e influencia global (entre ellas el complejo industrial-militar-farmacéutico), entre otras.

Todo ello (y otras travesuras que han hecho, como invasiones, asesinatos selectivos, y un montón de etcéteras más) reforzó la creencia de muchos gobiernos norteamericanos de que eran los salvadores del mundo por gracia divina; que eran los guardianes de principios y valores impuestos por la divinidad. Todo aquel que osara contradecirlo era aplastado.

Claro, esto se vio potenciado con la caída del Muro de Berlín y de la URSS, y, por consiguiente, con la globalización de la dominación occidental encabezada por gringolandia. Una dominación que poco a poco se fue anquilosando y que generó que desde un perfil bajo otros países comenzaran a repuntar a grado tal de ponerla en cuestión.

Este “hacer lo que quisieron” estuvo vigente básicamente hasta los acontecimientos sucedidos en Siria. Eso que el Doctor en Economía -y amigo de la casa- Jorge Beinstein llamaba el “Techo sirio”, momento en el cual las fuerzas populares de ese país los derrotaron militarmente, junto con su presidente Bahar Al Assad y sus socios/amigos: el Hezbollah, la República Islámica de Irán y fundamentalmente la Federación Rusa comandada por Putin.

Desde entonces el retroceso norteamericano no ha dejado de crecer. En Nuestra América vivimos una década de gobierno populares, Europa se fue despegando paulatinamente (sobre todo durante la administración Trump), África dejó de ir arrastrado de las narices detrás de occidente y comenzó a crear vínculos más sólidos con China, y éste último se convirtió en la fábrica del mundo, ergo en la principal potencia económica a nivel mundial.

De esta forma, EEUU se quedaba rezagada: en lo militar Rusia le lleva décadas en materia de tecnología y en lo económico China lo superó -en gran medida gracias a la globalización impuesta por occidente- como primera potencia global; ambos casos también relacionados a los avances tecnológicos.

En lo que sí siguieron siendo potencia fue en lo financiero especulativo, en el dominio de los organismos creados luego de los acuerdos de Bretton Woods (FMI, BM, ONU, OTAN) y en su influencia mediática y comunicacional, ya no sólo con los medios tradicionales, sino con las famosas redes sociales, donde una gran parte de la población mundial consume productos: el famoso GAFAM (Google, Ámazon, Facebook, Appel y Microsoft). Pese a ello, China le disputa esa hegemonía no sólo en lo relacionado a las empresas tecnológicas, sino en el área diplomática e incluso en el peso específico dentro de instituciones como el FMI o en la construcción paralela de otras.

EEUU no se podía permitir seguir perdiendo influencia y cual bestia herida utilizó todas sus herramientas para intentar frenar el avance de estas dos nuevas potencias. Sanciones, guerra económica y financiera, guerra de propaganda, guerra diplomática, y -lamentablemente- también guerras en el plano militar. Eso fueron los terroristas y mercenarios en Siria, Libia, Venezuela, Irán u otros países enemistados con EEUU, y eso también es la guerra impuesta hoy en Ucrania.

Se preguntarán ¿por qué Ucrania? Simplemente porque es una región vital en la lógica de funcionamiento de la vida de Rusia. Es como si Hitler estuviera a las puertas de Moscú sin estar en el contexto de la SGM. Simple y sencillamente porque a EEUU y occidente (léase Europa) no les gusta la competencia. Quieren ser ellos los mandamases del barrio y para ello tienen que balcanizar a Rusia a como dé lugar.

Y en este punto se ve con claridad por qué muches insistimos en que la producción de sentidos, de relatos y la batalla cultural hoy por hoy tienen un peso sin precedentes en la historia de la humanidad. Las grandes agencias (empresas) de comunicación construyen desde hace décadas un relato anti-ruso, hoy potenciado por el conflicto; empresas como Facebook o YouTuBe censuran a medios rusos como RT o Sputnik que cuentan la otra cara de la moneda; a periodistas que contradicen el relato occidental Twitter intempestivamente les sindica como “medio afiliado al gobierno de Rusia”; y muchos medios construyen “noticias” con información falsa o tergiversada (Fake News).

Y el accionar comunicacional occidental da cuentas de que -como decía Putin- en este mundo capitalista de hoy no importan las reglas. Y es sólo un ejemplo de cómo funciona la cosa, porque esto mismo se podría aplicar a lo económico, a lo diplomático, a lo comercial o a lo jurídico.

Desde la llegada de Putin al gobierno ruso, tiempo después de la caída de la Unión Soviética, el mandatario viene advirtiendo sobre las posibles consecuencias de la expansión hacia el este de la OTAN (instrumento militar europeo pero que comanda EEUU). Casi ningún medio occidental se preocupó por el tema, al contrario, lo ocultaron/ningunearon. Casi ningún medio occidental se rajó las vestiduras por el padecimiento de los pueblos del Dombass, bombardeados desde hace 8 años por las administraciones neonazis de Kiev. Pocos medios occidentales ponían en cuestión las sanciones unilaterales de EEUU (acompañadas fundamentalmente por Europa contra otras naciones bajo pretexto de defender los Derechos Humanos).

Como lo señalamos en reiteradas oportunidades en este espacio editorial, vivimos un tiempo donde el imperialismo norteamericano declaró la guerra a perpetuidad a los pueblos que buscan ser libres, soberanos y que se oponen a directa o indirectamente a sus directrices. ¿O qué creen que vino a hacer Macri? El endeudamiento con el FMI, la pérdida de empleo, de poder adquisitivo, no fueron otra cosa que condicionar a nuestro pueblo para que no podamos seguir en una senda de construcción de soberanía, esa que desde inicios de siglo emprendieron los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.

¿Hay certidumbres de lo que pueda pasar? No, claramente vivimos momentos de muchísima incertidumbre y cualquier error de cálculos puede tener un costo altísimo para la humanidad en su conjunto.

¿Es inevitable revertir la situación? La respuesta es sí. Mucho de lo que acontezca dependerá de las luchas que emprendamos como pueblos y de que no nos conformemos con lo posible, sino que apuntemos a buscar lo que esté más allá.

Por el momento los grandes ganadores siguen siendo los de siempre. Aquellos que ganan poder y dinero a costa del sufrimiento del resto de la humanidad. Los que perdemos en este mundo, bajo las reglas del capitalismo, seguimos siendo los pueblos. Revertirlo dependerá de las luchas que podamos gestar; de que logremos generar marcos de unidad fuertes y solidarios; en definitiva, de que logremos convencer a las grandes mayorías que este no es el sistema en el que queremos vivir y que otro mundo es posible.

El imperialismo, el capitalismo (y sus injusticias y opresiones), no caerán solos, hay que empujarlos para que caigan. En esa batalla nos encontraremos.

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Calvo: “Ucrania en este juego es un peón descartable”

Calvo: “Ucrania en este juego es un peón descartable”

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En diálogo con el programa Doblan las Campanas el periodista y analista internacional, Guadi Calvo, analizó la situación que se vive entre Ucrania y Rusia y remarcó que “el gran conflicto se establece entre Rusia y la OTAN”. Además mencionó el rol de la OTAN y Estados Unidos en este desacuerdo.

El analista destacó que “esta era una noticia anunciada“. El problema general es entre Rusia y la OTAN “que es una secretaria europea de los Estados Unidos” y Ucrania “en este juego es un peón descartable“.

Con respecto a la decisión de Putin y su ofensiva mencionó que es “la peor que podía haber tomado pero es la única que la OTAN o Washington le ha dejado” ya que Rusia no podía retroceder más en su arco defensivo. Se vio obligada a tomar esta medida a pesar de la gran cantidad de reuniones que hubo previas a lo acordado en 2014 donde se garantizaba que Ucrania no sería parte de la OTAN.

En cuanto a la sanciones Calvo destacó que en el mediano plazo “van a afectar al mercado norteamericano” y que se están jugando procesos muy fuertes.

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Eritrea, el amigo de Rusia

Eritrea, el amigo de Rusia

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El pasado miércoles 2 de marzo las Naciones Unidas (ONU) sometió a voto la decisión de “condenar” o no la “ofensiva de Rusia” sobre Ucrania. El resultado fue 141 votos a favor de la “condena”, 35 abstenciones y tan solo 5 en contra. Los países que se negaron a denunciar la situación en Ucrania fueron Rusia, Bielorrusia, Siria, República Popular Democrática de Corea (RPDC) y Eritrea. Pocos conocen el porqué de Eritrea, un pequeño país africano independizado en 1993 y que parece que tiene una férrea actitud filorrusa.

Eritrea se encuentra en el noroeste de África, es limítrofe con Yibuti, Etiopía y Sudán y su costa está bañada por las aguas del Mar Rojo. Es parte de una geografía donde surgieron culturas antiguas como la de los habeshes sudarábigos, el reino de Damot y el imperio de Aksum.

A lo largo de la historia y hasta 1890, año en el que Italia coloniza el territorio y lo delimita oficialmente, la zona de Eritrea había formado parte de varios imperios y reinos de la región del Cuerno de África Oriental, sobre todo del imperio cristiano de Etiopía. El Reino de Italia, tras el Tratado de Wichale, creó la colonia de Eritrea en 1890 y la mantuvo hasta la Segunda Guerra Mundial, con las mismas fronteras que posee hoy en día.

Eritrea en las Naciones Unidas ha votado contra las condenas a Rusia por la crisis de Ucrania.

En 1941 Eritrea fue conquistada por los británicos, en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, y pasó a formar parte de la administración colonial del Reino Unido. En 1952 se federó con el imperio de Etiopía, hasta que en 1962 la unión se disolvió y Eritrea fue degradada a una provincia.

Hasta 1993 perteneció siempre a Etiopía. En ese año logró su independencia bajo el mando de Isaías Afewerki, líder de la resistencia socialista contra el rival etíope y que hoy comanda el país con firmeza frente a cualquier agresión foránea de sus vecinos.

Cabe aclarar que Etiopía fue un imperio cristiano hasta 1974, año en que cayó el régimen filoyanqui del Haile Selassie I. Se forma una República bajo mando de una junta militar progresista, de donde surgirá Mengistu el Rojo, muy prosoviético y que logró convertirse en el hombre fuerte del país en 1977. Con ayuda de la Unión Soviética, Cuba y la República Popular Democrática del Yemen, Mengistu el Rojo consolidó la Etiopía socialista. Pero había frentes internos que neutralizar.

En 1977-1978, Etiopía socialista derrotó a los rebeldes somalíes del Ogadén, que recibían apoyo del régimen socialista somalí del General Siad Barré, que se enemistó con Moscú y se alió a Washington para destruir al gobierno de Mengistu el Rojo y crear la “Gran Somalía” en el Cuerno de África Oriental.

Pero quedaban rebeldes en Etiopía, sobre todo en las zonas norteñas, en Eritrea. Una resistencia eritrea actuó contra Etiopía desde 1962, y también desde 1974, sucediéndose diversos conflictos que se convirtieron en guerra abierta en 1983. Tras cuatro años, y ya bajo control del llamado Frente Popular para la Liberación de Eritrea (FPLE), la Etiopía socialista volvió a declarar a Eritrea en 1987 como “región autónoma”.

El FPLE fue creado en 1970 como un grupo intelectual de izquierda maoísta, que acabó escindiéndose del Frente para la Liberación de Eritrea (FLE). Tras su victoria en la guerra de la independencia de Eritrea en 1991, el Frente Popular pasó a denominarse Frente Popular por la Democracia y la Justicia (FPDJ) en 1994, y desde aquel desde entonces es el único partido político legal en Eritrea, adoptando una postura nacionalista y alejada del viejo maoísmo.

Afewerki se convirtió en el hombre fuerte del nacionalismo del FPDJ. En 1966 se incorporó como guerrillero maoísta al FPLE y viajó a la República Popular China donde recibió formación política y militar. Más tarde cofundó el Frente Popular para la Liberación de Eritrea y fue nombrado Secretario General en 1987. Tras la independencia de su país, se convirtió en el primer presidente y dirigió los enfrentamientos armados que se sucedieron después con Etiopía.

Eritrea también ha establecido una fuerte alianza comercial con la República Popular China.

Aunque la separación de Etiopía fue amistosa, en 1994 rompió relaciones diplomáticas con los etíopes. Las guerras fronterizas no tardaron en aparecer. El 9 de julio de 2018, Afwerki, y el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, declararon el fin del estado de guerra entre sus dos países y la normalización de sus relaciones. El 11 de septiembre de 2018, con motivo del Año Nuevo etíope, se reabrieron la frontera entre Eritrea y Etiopía, que se había cerrado desde 1998 durante una ceremonia oficial.

Pero Eritrea es el “malo” del Cuerno de África Oriental para Occidente. Aliado de China y Rusia, hacia el 2020 la crisis etíope puso en conflicto la paz de 2018 con Eritrea.  Estados Unidos advirtió en septiembre de 2021 a Eritrea que su papel en la guerra de Etiopía podría acarrear sanciones contra las Fuerzas de Defensa de Eritrea y el FLE. Para mantener el poder en la región, Afwerki no dudó en buscar relaciones exteriores que lo apoyaran, y ahí aparece Rusia. También China. Occidente siempre ha sancionado a Eritrea casi desde que nació, porque Afewerki nunca se alineó a Washington, dada su rivalidad con Etiopía, que en 1991 dejó de ser socialista soviética y pasó a manos de ser aliado filoyanqui.

A comienzos de este año 2022, Eritrea se reunió con China y Rusia para que se posicionasen en contra de las sanciones que el gobierno de Joe Biden establecía en el país africano. Para devolver el favor a Moscú, Eritrea votó este miércoles en la ONU en contra de condenar la agresión de Rusia a Ucrania.

La posición de Eritrea “es contra la internacionalización, la retórica incesante y la imposición de sanciones unilaterales, que lamentablemente polarizan aún más las relaciones internacionales y escalan la situación con enormes implicaciones para los civiles”.

Rusia tiene interés en Eritrea por su estratégica ubicación en el Mar Rojo y por el mercado que suponen los países africanos: el 49% de las importaciones rusas a África son armas. El Departamento del Tesoro impuso sanciones contra las Fuerzas de Defensa de Eritrea y el gobierno nacionalista de Afwerki alegando la que “presencia desestabilizadora de Eritrea en Etiopía” estaba amenazando la integridad del estado etíope. En su intento por mantener resistir, Afwerki no duda en estrechar lazos con Rusia y China. También con Siria, Irán, RPDC, Bielorrusia, Venezuela, Nicaragua y Cuba.

Eritrea está en la lista negra de Estados Unidos. Hay sanciones comerciales de Occidente que dificultan su economía rural. Eritrea tiene 6.147.398 habitantes, y gracias a la intervención gubernamental, se han logrado mejoras importantes en puertos, aeropuertos y comunicaciones por carretera. Eritrea tiene una posición comercial estratégica en el Mar Rojo y sus reservas minerales de mármol, granito, plata, cobre, zinc, oro y sílice son muy importantes.

Isaías Afewerki, histórico líder independentista y actual presidente de Eritrea. Desde 1993, año de la independencia del país, Afewerki es el líder histórico y hombre fuerte.

En Eritrea existen nueve grupos étnicos: los afar, los bilen, los beja (los hedareb), los kunama, los nara, los rashaida, los saho, los tigré y los tigriña. Eritrea tiene dos religiones predominantes, el cristianismo, con el 62,9 % de seguidores; y el islam, que agrupa al 36,2 % de la población. Los cristianos pertenecen principalmente a la Iglesia ortodoxa eritrea. También hay minorías cristianas católicas, coptas, protestantes y luteranas.

Eritrea tiene alfabetizada a más del 80 % de su población. Pese a las sanciones, trata de salir adelante y las inversiones rusas y chinas han ayudado al país para desafiar a Occidente.

Su férrea posición filorrusa responde a los ataques de Estados Unidos y la Unión Europea, que acusan a Afewerki de “dictador” y “violador de los derechos humanos”. Típico discurso colonialista. Y Eritrea no se queda atrás. Afewerki sigue firme defendiendo su patria.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Amenazas a la soberanía venezolana en la frontera Apure-Arauca 2022

Amenazas a la soberanía venezolana en la frontera Apure-Arauca 2022

TIEMPO DE LECTURA: 23 min.

Compartimos con ustedes el trabajo realizado por María Fernanda Barreto, donde da cuenta de las amenazas a su soberanía que vive Venezuela, sobre todo en la zona fronteriza de Apure-Arauca.

En el año 2020 publicamos el último análisis situacional a propósito del envío de tropa estadounidense a Colombia. Revisando las hipótesis planteadas en dicho análisis, encontramos dos puntos que nos resulta relevante recordar:

 1.- “La invasión del paramilitarismo colombiano sobre Venezuela, ha recibido duros golpes por parte de la unión cívico militar pero no ha cesado, ya que cuenta con el apoyo de los sectores más violentos de la oposición venezolana y los carteles de droga del norte, comandados todos por la DEA. Es de esperar que en los próximos meses esa invasión tenga repuntes de ingreso o busque avances en el control territorial de las zonas en las que se encuentra, como lo que se observó en Petare, Caracas, durante el desarrollo de la Operación Gedeón.” 

2.- “Lo más probable es que estos primeros meses la tarea que orientará esta misión gringa será un reordenamiento interno y operaciones para abrirse paso en la frontera del lado colombiano, procurando tomar el control de la zona del Catatumbo y tal vez Arauca, territorios que históricamente no han logrado controlar por la fuerte resistencia que han encontrado en ellos y puede ser que nunca lo logren.”

El año siguiente, 2021 vimos en la Cota 905 de Caracas, lo planteado en el primer punto, batalla que afortunadamente ganaron las instituciones del estado venezolano con fuertes operaciones policiales y militares, que se extendieron este año hasta el estado Aragua. El éxito de estas operaciones marcó un gran avance en la recuperación de territorios para la paz en la región capital pero aún tiene batallas pendientes en Miranda y Sucre, por ejemplo.

Ese mismo año tres meses después de la publicación del análisis, estalló el conflicto en Apure en el que se evidenció el avance de fuerzas invasoras desde el Arauca tal como se preveía en el punto dos, y al año siguiente se vio una fuerte militarización del Catatumbo colombiano y una arremetida contra el movimiento popular que también tiene como objetivo violentar la soberanía venezolana.

Estas evidencias de lo útiles que pueden resultar los análisis situacionales y la desinformación sobre lo que hoy acontece en Arauca y Apure, motivan este nuevo análisis como siempre, con la esperanza de que sea útil.

A.- Contexto

La unipolaridad en etapa terminal

El mundo unipolar que emergió en los años noventa del siglo pasado está llegando a su fin, es de esperar que sea esta década cuando ese unilateralismo logrado por los Estados Unidos termine. Las causas de esto son materia de otros análisis, lo importante en este momento es que hasta ahora, el mundo que está emergiendo es un mundo trilateral en el que Rusia es la tercera potencia emergente.

A la crisis política exterior que confronta el gobierno estadounidense, se suman serias crisis políticas internas que van en ascenso y que se expresarán sin duda en las elecciones de medio término que se realizarán en Estados Unidos en noviembre del 2022. Por lo que, a nuestro juicio, la potencia imperialista ha decidido actuar en tres sentidos:

1.- Sacar a Rusia del juego política y económicamente, para centrarse en confrontar a China, reconstruyendo el modelo bipolar en el que supo manejarse durante casi cinco décadas y que le permite, entre otras cosas, mantener un enemigo externo para seguir justificando su represión interna y su injerencismo en occidente, empezando por supuesto por Nuestra América. Para esto ha presionado durante ocho años desde Ucrania, aplicando una estrategia de ganar-ganar: o lograba avanzar las fuerzas de su OTAN hasta la más sensible frontera rusa o generaba la respuesta que finalmente obtuvo y que ha sumido al territorio en la guerra, gracias a lo cual ha logrado cerrarle el paso a las relaciones económicas que estaba estableciendo con Europa y sobre todo al Nord Stream 2 que iba a darle, no solo crecimiento económico a Rusia, sino también político. Como bien lo advirtió el ministro Padrino López en su libro “La trampa de Tucídides” publicado en el 2020: “La pelea es por conquistar principalmente el supercontinente que conforma Euroasia, el Heartland y el Rimland como zona pivote para controlar el planeta. Pero esta vez no se trata de la gobernanza, sino de acaparar los mercados.”

2.- Presionar aún más a Europa política y económicamente, para obligarla a mantener y profundizar la subordinación a Washington. Por lo pronto, con la guerra en Ucrania ha logrado impedir que Europa deje de comprarle gas a EE.UU. y, de hecho, ha logrado profundizar su dependencia en éste y otros rubros al generar este grave conflicto en Europa y conminarle a dictar medidas unilaterales contra Rusia.

3.- Retomar el control sobre Nuestra América y sus grandes riquezas. Recordemos que esta coyuntura histórica, en la que el mundo unilateral decae y el multilateral comienza a emerger, es un momento muy peligroso en el que parafraseando a Gramsci, emergen los monstruos. En el 2018 Trump explícitamente relanzó la doctrina Monroe ante la ONU para recordar a las potencias emergentes y nuestros pueblos, que se cree dueño de todo nuestro continente y por tanto, dueño de nuestras riquezas y por supuesto, que no reconoce nuestras soberanías.

En cuanto a la crisis económica del capitalismo mundial, cuyo centro aún son los Estados Unidos, éste ha venido en un franco proceso de financiarización. Como hemos dicho antes, es este sector de la economía, el financiero, el que a nuestro juicio le permitirá una recuperación más rápida. En ese sentido vale la pena aquí recordar que la economía capitalista mundial cuenta con dos grandes lubricantes: el narcotráfico y la industria militar, o el negocio de la guerra. Por lo que es lógico esperar que ambos negocios crezcan en los próximos años para revitalizar sus economías.

Colombia como base de operaciones de la OTAN.

La presencia de tropas estadounidenses en Colombia ha ido creciendo y tras su incorporación en 2018 como socio global a la OTAN, Colombia se consolida como principal enclave militar de los Estados Unidos en Nuestra América y es de esperar que así continúe siendo, ya que este es un tema que no ha sido ni siquiera mencionado por los candidatos, ni aún quienes se dicen progresistas, que  tienen alguna posibilidad real de alcanzar la presidencia del país en las próximas elecciones. Al principio de los noventa con la llamada “Guerra contra las Drogas” y posteriormente con la firma del Plan Colombia en 1999, que desde el principio llegó a autorizar 800 soldados y 600 contratistas civiles gringos en el país, así como el uso de dos bases militares colombianas para esas tropas. En 2009, el gobierno de Álvaro Uribe llegó a un acuerdo con Estados Unidos para permitir la llegada de militares de ese país a otras siete bases colombianas y garantizar la impunidad de los militares y contratistas civiles estadounidenses en su territorio nacional. Hoy se encuentran alrededor de 23 instalaciones militares con presencia de equipos y personal militar estadounidense en el país, sin que ninguna información exacta sea conocida ni por el Congreso colombiano ni por la opinión pública.

En junio de 2020 arribó una brigada norteamericana de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB por sus siglas en inglés). La SFAB es una unidad especializada del Ejército de los Estados Unidos que ha actuado en Siria, Irak y Afganistán, según ellos mismos informan se trataría de un equipo de aproximadamente 45 soldados profesionales que centraría sus esfuerzos principalmente en las “Zonas Futuro”. Estas zonas fueron establecidas por el gobierno de Duque en agosto de 2019 e incluyen la región del Catatumbo y el departamento de Arauca.

En abril de 2021 se difunde profusamente por las corporaciones mediáticas colombianas el sobrevuelo de un avión estadounidense Boeing 135 W el cual se presenta como la plataforma de inteligencia de señales más avanzada de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos que habría partido desde allí hasta el Arauca colombiano para realizar labores de inteligencia durante cuatro horas. Luego en agosto del mismo año, se hace el anuncio de la conformación de un nuevo Comando Específico de Norte de Santander, que reúne a 14 mil efectivos pertenecientes a la Brigada 30, Fuerza de Tarea Vulcano, Fudra 3 y el Comando Específico N.1 que, según las declaraciones de su Comandante, actuará especialmente en la Región del Catatumbo arreciando las operaciones ofensivas.

Pero no solo la presencia de efectivos de las Fuerzas Militares estadounidenses, de agentes de inteligencia de todos los organismos de ese país, y las mencionadas instalaciones militares, hacen de Colombia un enclave militar en la región. También tributa a esa industria militar directamente al tener sucursales de producción y venta de armas trasnacionales en su suelo, ser centro de trabajo de gran cantidad de contratistas de seguridad para las trasnacionales que depredan las riquezas del país y finalmente, es el más grande centro de reclutamiento de mercenarios, elegantemente llamados, contratistas militares privados.

Para terminar de contextualizar este análisis, como dijimos anteriormente, además del negocio de la guerra, el narcotráfico es la otra importante vía para la recuperación rápida del capitalismo. Y ahí también Colombia tiene un importante papel regional al ser uno de los dos enclaves latinoamericanos del narcotráfico y para el lavado de capitales, obviamente administrado por la DEA y otras mafias del establecimiento político de Estados Unidos y Europa, como los grandes bancos que se lucran del lavado. A este gran negocio trasnacional le urge apoderarse de la salida privilegiada por el Caribe que posee Venezuela, principalmente el puerto del Lago de Maracaibo para abaratar sus costos de distribución.

Para todo esto se cuenta históricamente con los gobierno subordinados de Bogotá y, en las últimas dos décadas, con el uribismo, más directamente vinculado al paramilitarismo y por lo tanto, a las órdenes del narcotráfico. Esto tiene una consecuencia inmediata, y es que Colombia es un país en guerra, cuyo conflicto social y armado continúa sin resolverse y por el contrario, se agudiza en varios sentidos, donde se ejecuta un genocidio contra su propio Pueblo y a la vez, se ha convertido en un exportador de guerra para el resto del  continente y en la cabeza de playa de las operaciones estadounidenses contra la Revolución Bolivariana, “amenaza inusual y extraordinaria” para el imperialismo y sus acciones injerencistas en la región.

B.- Escenario

Arauca, el río que une lo que ni la guerra logra separar.

Arauca es uno de los siete departamentos colombianos que comparte frontera con Venezuela al que corresponden 396 de los 2.219 km. que constituyen la extensión de dicha línea imaginaria y es uno de los cuatro que limitan con el Estado Apure. Luis Carlos Mejía, líder social del Arauca colombiano, miembro de la Fundación Joel Sierra, aportó en una reciente entrevista al medio Alcarajo.org, importantes elementos sobre lo que hoy está sucediendo en ese departamento colombiano fronterizo con Venezuela, con claras y directas implicaciones para la seguridad de la Revolución Bolivariana.  Lo primero que destacó Mejía, es que el Arauca es un territorio binacional en el que los pueblos de ambos lados han aprendido a vivir y desarrollarse colectivamente, que no se perciben como extranjeros.

Personalmente, nunca he estado en Arauca, pero hace aproximadamente 15 años, asumí una responsabilidad como servidora pública del gobierno venezolano, que me llevó hasta El Amparo, Estado Apure y ahí esta afirmación de Mejía es palpable. El tránsito cotidiano, el intercambio permanente, hace difícil pensar que el río Arauca sea una frontera porque en realidad es percibido por la gente como un canal de unión y comunicación cotidiano con la ciudad colombiana que lleva el mismo nombre. Hay una cultura llanera y una historia común a ambos lados del río. Historia pre colonial y luego, de resistencia al colonialismo. No por casualidad, desde Guasdualito se traza la ruta libertadora a través de los llanos venezolanos y colombianos por la que Bolívar entra a la Nueva Granada en 1819 precisamente por el Arauca para librar las gloriosas batallas del Pantano de Vargas y Boyacá.  Actualmente, las familias binacionales son mayoritarias a ambos lados del Río por lo que en este lugar de la frontera, más que en muchos otros, la hermandad entre los dos pueblos es una realidad social que llega a ser genética.

Lo que no está pasando en Arauca. Caracterizando el verdadero enemigo.

Lo primero que hay que afirmar tajantemente, es que la tesis difundida por la prensa corporativa y que mucha gente (que evidentemente, no conoce el territorio, no lo comprende o francamente le interesa distorsionar la verdad) parece haber asumido como cierta, es que en el departamento de Arauca, Colombia, se lleva a cabo una disputa entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las llamadas “disidencias de las FARC” por el control de las rutas del narcotráfico y que esa disputa se ha extendido a Venezuela.

Esta afirmación simplista y tendenciosa, no solo oculta la realidad e impide los análisis situacionales correctos que necesita hacer Venezuela para organizar su defensa, sino que revictimiza al pueblo araucano contribuyendo a su estigmatización y ocultando el terrible genocidio que se está cometiendo en Colombia, específicamente en este departamento del oriente colombiano, favoreciendo con ello a quienes lo ejecutan: el estado colombiano, sus estructuras paramilitares, las fuerzas de ocupación estadounidense y de la OTAN en sus dos versiones, las de los estados miembros y la de las contratistas privadas y por supuesto,  las trasnacionales que lo financian, que en este caso son fundamentalmente minero energéticas.  Pero además oculta un detalle no menor, y es que lo que hoy sucede en Arauca es parte de la guerra multidimensional contra la Revolución Bolivariana.

Insistiendo en el primer argumento, un análisis de situación equivocado, es sumamente grave para la organización de la defensa integral de la revolución. Parafraseando a Gramsci nuevamente, diremos que si no se tiene claridad sobre lo que acontece, no se pueden evaluar correctamente las relaciones de fuerzas internas, las internacionales ni las potencialmente militares, por lo que no se podrá diferenciar lo coyuntural de lo permanente, ni discernir con claridad lo estratégico y lo táctico.

La primera tarea para la defensa de la Revolución es caracterizar al enemigo. Equivocarse en este paso, puede ser fatal. Precisamente por eso, y más aún en tiempos de guerras difusas e hibridizadas, la primera tarea del enemigo es camuflarse, esconderse, y en respuesta nuestra primera labor es precisamente ubicarlo, señalarlo, conocerlo.

Resumiendo, ni las comunidades, ni la FANB ni los organismos policiales, lograrán dar respuesta efectiva a la situación si se parte de la mentira difundida por el gobierno colombiano y las corporaciones mediáticas a su servicio. La lógica diría, que bastaría saber que esta supuesta explicación de los hechos es la que da el ministro de la defensa de Colombia, Diego Molano, para darla por falsa, pero lamentablemente no ha sido así,  por lo que juzgamos necesario adentrarnos en comprender lo que realmente sucede en el departamento de Arauca para continuar con este análisis.

La supuesta disputa entre el ELN y las “disidencias de FARC” por las rentas del narcotráfico.

Que Arauca es un departamento “inundado” de siembras de coca y una ruta por la que circula gran parte de la droga que sale de Colombia para sacarla por Venezuela, es la primera gran mentira que las corporaciones mediáticas colombianas y algunas voces desde el gobierno uribista se han encargado de difundir.  Lo primero que sorprenderá a quien haya asumido esta tesis como cierta, es que según el último informe de la Oficina de la Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC) publicado en julio de 2021, Arauca es un territorio libre de cultivos ilícitos.

Fuente: unocdc.org. “Colombia. Monitoreo de territorios afectados por cultivos ilícitos.2021”

Si no hay cultivos de coca para disputar, la pregunta es entonces qué causa el enfrentamiento entre el ELN y las “disidencias de las FARC”. El medio alternativo Colombia Informa en un interesante análisis sobre el tema, dice que la disputa surge precisamente luego de la firma de los acuerdos entre las FARC-EP y el estado colombiano en el 2016, cuando aparecen estas supuestas disidencias a presionar a las comunidades para que vuelvan a la siembra de cultivos ilícitos, esta presión ha encontrado fuerte negativa de parte de las comunidades y del propio ELN.

En la confrontación que se dio en el Arauca hace más de una década, subyace la posición diferente en torno al tema de la droga, un artículo recientemente publicado sobre el tema el periodista colombiano señala que “Uno de los elementos de disputas entre las dos guerrillas en Arauca es la postura frente a los cultivos ilícitos.” Siendo el ELN quien defendía la erradicación de esos cultivos en el 2007. Finalmente, en el 2010 las guerrillas llegaron a un acuerdo que significó el fin de ese enfrentamiento. Ese acuerdo incluía que ambas organizaciones acompañarían la voluntad popular de erradicar voluntariamente los cultivos ilícitos.

Mejía explica que a partir del 2010 luego de esa confrontación, “las organizaciones guerrilleras colombianas tanto FARC-EP como ELN son quienes hacen vida en el territorio y respetan los procesos de organización popular y su decisión de erradicar los cultivos de uso ilícito. Eso hizo que la presión social, económica y militar que en otras regiones de Colombia acorrala al campesinado para obligarlo a cultivar mayoritariamente coca, cediera en el Arauca y se condujera a una presión social positiva para el desarrollo agrícola y pecuario.”

Así se llega al 2018 cuando se le declara territorio libre de cultivos ilícitos. Colombia Informa afirma que  este logro fue el producto de “la labor del campesinado de Arauca, quienes entre 2007 y 2012 ya habían erradicado la coca, sembrado plátano y cacao, y proyectado la industrialización de estos renglones agropecuarios en el departamento.”

Ahora aparecen estas supuestas disidencias que en realidad, tienen Comandantes diferentes a los que tenían las estructuras originales que en su mayoría ni siquiera llegaron a ser mandos, cuya tropa en gran parte ni siquiera provienen de las FARC-EP, incluso en algunos casos, grupos paramilitares sin ningún argumento político, han asumido o han sido designados con el título de “disidencias” sin haber tenido ningún tipo de relación con esta organización anteriormente. Por eso hemos decidido colocar entre comillas el nombre de “disidencias de las FARC” en este análisis.

Según explica el dirigente araucano, “en el 2019 aparecen en Arauca estos grupos  a los que llaman “disidencias de las FARC” trayendo consigo la intensión de reimpulsar la siembra de cultivos de uso ilícito, lo que los coloca en contra vía de la comunidad organizada que se niega a volver a esa dinámica y esto llega al extremo que han difundido las redes sociales donde uno de los Comandantes de estos grupos dice que deben atacar a la dirigencia social del territorio y esto lleva hasta la explosión del 19 de enero” refiriéndose al atentado con carro bomba que se ejecutó en la sede de las organizaciones sociales que forman parte de Congreso de los Pueblos, dejando un muerto y varias personas heridas.

Por esto, el discurso del gobierno uribista y los medios corporativos, que dice que se está reeditando en Arauca el enfrentamiento que hace más de una década se dio entre las organizaciones guerrilleras y que fue subsanado por ambas organizaciones es totalmente falso.

Habría que agregar además dos datos importantes, en primero es que en Colombia la producción de cocaína se ha venido organizando en enclaves donde la siembra y la producción se concentran en un mismo lugar para disminuir costos y riesgos, por lo que un departamento libre de cultivos tiende a ser también libre de “cocinas” o lugares donde se transforma la coca en cocaína.

El segundo dato viene de Washington, según el conocido estudio realizado por Geoff Ramsey y David Smilde titulado “Más allá de la narrativa del narcoestado: lo que dicen los datos de monitoreo del tráfico de drogas de Estados Unidos sobre Venezuela” publicado en el 2020, aproximadamente el 84% de la droga producida en Colombia sale por la costa pacífica colombiana y el 9% por la costa caribe colombiana, es decir que el 93% sale directamente por las costas de Colombia, dejando sólo el 7% del flujo de esa droga entre las costas de Guyana, Surinam, Guyana francesa y las costas de Venezuela, por donde saldría cualquier droga que proviniera del Apure.

Lo que realmente pasa en el Arauca colombiano y su relación con Venezuela.

Arauca es una importante región petrolera en el que las explotación del petróleo desde hace cuatro décadas, solo ha traído pobreza. Pero, a pesar de ello y del gran abandono estatal que originó el gran paro cívico  de 1972, hoy día Arauca es el primer productor de plátano a nivel nacional por hectárea sembrada y es el segundo productor de cacao del país. A esto habría que agregar su gran producción de lácteos, porcicultura, piscicultura, entre otros rubros que se han consolidado no desde la inversión estatal sino desde la organización popular.

A esto se refiere Mejía cuando habla de un proceso de auto organización para la autogestión y la creación de embriones reales de poder popular en este departamento colombiano. “Esta construcción histórica, por obvias razones, nos ha causado una persecución, una estigmatización permanente, judicializaciones y asesinatos al tejido social, precisamente porque es una forma diferente a la que el gobierno y la oligarquía han querido implementar en el país.” Y agrega, “Esto ha hecho que Arauca sea también una guía de resistencia para otros territorios de Colombia y el mundo”. Es gracias a ese tejido social fortalecido que en ese departamento llanero, el paramilitarismo no ha logrado consolidarse a pesar de sus incursiones permanentes en el territorio.

Eso suma a las razones por las que las fuerzas estadounidenses que ocupan Colombia, las subordinadas Fuerzas Militares colombianas, el gobierno y las mafias mediáticas, también se han planteado como objetivo romper el fuerte tejido social que se ha desarrollado en el territorio de este departamento, porque ese tejido ha impedido el avance del narcotráfico y el paramilitarismo en su territorio a la vez que ha confrontado a las trasnacionales minero energéticas y las contratistas militares privadas que las protegen y que ya han ejecutado masacres en la región. También porque esa organización popular, y la fuerte presencia del ELN en los territorios de Catatumbo y Arauca, ha dificultado el avance de los planes imperialistas contra Venezuela por ambos territorios fronterizos. 

Según denuncia Colombia Informa, Arauca se ha convertido en uno de los departamentos más militarizados del país. Mientras la población total del departamento es de 264.123 habitantes, según el censo de 2018 del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas -DANE-, en el departamento se encuentran aproximadamente 9.000 efectivos de fuerza pública (Ejército Nacional, Armada y Policía) y militares extranjeros; a lo que, según el Comando General de las Fuerzas Armadas, a ello se le han sumado  600 nuevos efectivos. Con lo que se promedian 34,2 militares por cada 1.000 habitantes, contrastando con el promedio nacional de 8,4 militares por cada 1.000 habitantes.

Fuente: colombiainforma.info

Esta militarización del territorio según denuncia el citado medio alternativo colombiano ha beneficiado directamente a las trasnacionales petroleras de ese territorio fronterizo, ya que “en los últimos años, se han disparado las actividades de exploración de petróleo, precisamente en los municipios del occidente de este departamento: Saravena, Fortul, Tame y Arauquita y precisamente, en medio del conflicto suscitado en 2022, las empresas petroleras han ingresado maquinaria con acompañamiento militar a zonas donde las comunidades han rechazado la explotación petrolera. “

Organizaciones populares colombianas como Congreso de los Pueblos, aciertan al enfatizar que lo que acontece en Arauca es parte de “la ofensiva imperialista contra el hermano pueblo venezolano para desestabilizar la revolución Bolivariana, que permanentemente y de diversas formas viene siendo atacada; así mismo, asegurar la explotación de los recursos mineros y energéticos de Venezuela, y variar la correlación de fuerzas en el continente” 

C- Claves

  1. Hay una crisis imperialista caracterizada por una crisis del capitalismo, crisis de su hegemonía mundial e importantes crisis internas, que lo empuja sobre Nuestra América con más violencia.
  2. Venezuela, Cuba y Nicaragua, siguen siendo objetivos principales de la guerra multidimensional dirigida desde Washington para retomar el control sobre el continente.
  3. Los sucesos de la frontera Apure Arauca son parte de esa guerra y de la intensión de expandir el negocio del narcotráfico.
  4. Es falso que el conflicto en Arauca se trata de una disputa entre grupos irregulares por las rentas del narcotráfico. En realidad se trata de una operación dirigida desde los Estados Unidos como parte de la guerra multidimensional contra Venezuela.
  5. En los combates de Arauca las operaciones son dirigidas en el terreno por militares estadounidenses de la SFAB, quienes comandan las operaciones de las fuerzas militares colombianas y sus aliados que se hacen llamar “disidencias de la FARC”,  todos ellos combaten en ese territorio contra el ELN. Estos mandos estadounidenses estarían dirigiendo sus operaciones desde la Brigada 18 del Ejército Nacional de Colombia ubicada en la capital del departamento de Arauca.
  6. Los frentes 10, 28 y 45 de las llamadas “disidencias de las FARC” trabajan para los intereses imperialistas en la región, esto quiere decir, para el narcotráfico, la pacificación del pueblo colombiano y la agresión a Venezuela, sus únicos enemigos en territorio colombiano son el ELN y la Segunda Marquetalia, pero solo el primero tiene actualmente la capacidad militar para confrontarlos y por eso son quienes los combaten. 
  7. La arremetida de las “disidencias” en el Arauca, es en realidad una operación paramilitar dirigida en primer lugar contra el tejido social histórico que durante décadas les ha impedido controlar ese territorio fronterizo, lo que les ha dificultado penetrar a Venezuela y consolidar la explotación petrolera trasnacional.
  8. Las diversas operaciones de defensa de la soberanía venezolana que han realizado en conjunto la FANB, la dirección política de autoridades regionales conscientes de esta realidad y, por supuesto, las comunidades organizadas de la frontera, y que se profundizaron a partir de la victoria de la Batalla de los Puentes (febrero 2019) lograron la derrota y expulsión de los grupos paramilitares en el Catatumbo venezolano y Táchira. Muy probablemente, esos fracasos son los que aceleraron los intentos de vulnerar la soberanía venezolana a través de la frontera Arauca-Apure.
  9. Abrir un canal de entrada hacia Venezuela para atacar la Revolución Bolivariana desde este territorio fronterizo, incluye la tarea de transformar a Arauca en un enclave del narcotráfico para abrir una ruta que permita sacar droga por Apure vía Barinas por la ruta centro occidental hacia la región central, o alternativamente por la vía Mérida (a través del municipio Zea).
  10. Como es tradicional los Estados Unidos y las Fuerzas Militares colombianas desechan sin pudor las fichas usadas, tan pronto estas dejan de serles útiles. Luego del fracaso de las operaciones del Frente 10 en Venezuela en el 2020 donde “Arturo Paz” dirigió operaciones contra la FANB así como las realizadas los primeros meses de este año en Apure y Arauca, el 24 de febrero las FFMM de Colombia bombardearon su campamento y presuntamente lo asesinaron junto a tres docenas de personas, cuyos nombres aún no se saben. Lo que sí están difundiendo las corporaciones mediáticas colombianas son las presuntas pruebas encontradas en el campamento de su estadía permanente en Venezuela, lo que se contradice con la información de que fuera asesinado no cruzando la frontera, sino en su campamento ubicado en el Municipio de Puerto Rondón, al sur del departamento.
  11. La guerra multidimensional contra Venezuela también se plantea debilitar el estado hasta convertirlo en lo que llaman un “estado fallido”. Forma parte importante de es plan la corrupción de servidores y servidoras públicas del gobierno bolivariano para debilitar ética y políticamente a la Revolución, como sucedió con las mujeres detenidas en Zulia quienes desde la Guajira y el Catatumbo venezolano se involucraron con el narcotráfico. Como lo vimos en el caso de Cliver Alcalá, la participación en el narcotráfico se convierte además, en una vía directa para vincularse con los organismos estadounidenses y comprometerse con la contrarrevolución.
  12. Es un año electoral en Colombia, el uribismo va de salida, al menos del palacio de Nariño, y no cuenta con el apoyo de Biden, las FF.MM. colombianas son miembros, no plenos sino peones, de la OTAN pero ambos, el sector político vinculado al uribismo y las FF.MM. coinciden en la necesidad y determinación de agudizar el conflicto militar interno, demostrar su eficiencia como plataforma para la agresión a Venezuela y si es posible, al menos mantener el ambiente de un posible conflicto armado binacional. El primero para evitar la próxima derrota electoral, las segundas para justificar su financiamiento.

D.-Hipótesis

El fracaso de muchas de las operaciones que ha dirigido Estados Unidos contra Venezuela en los últimos veinte años, las pésimas fuentes y análisis que parecen hacer de nuestra realidad, la corrupción y mediocridad del liderazgo opositor, no significa que van a rendirse y dejar en paz a Venezuela, porque la necesidad de subordinar al pueblo y al gobierno bolivariano es mayor para el imperio en crisis. Quienes subestiman esa importancia, lo hacen desde un compromiso con la contrarrevolución que les ciega o simplemente parten de análisis simples, es decir, incompletos. La guerra en Ucrania podría incentivar un ataque directo contra uno de los tres países que la OTAN considera aliados de Rusia en la región, Venezuela, Cuba y Nicaragua o simplemente, acelerar la premura por apoderarse de los recursos minero energéticos, que posee Venezuela. Pero de no atreverse o fracasar nuevamente, la guerra multidimensional continuará y este tipo de operaciones se mantendrán, por lo que la tarea de la defensa integral de la Revolución debe mantenerse y optimizarse permanentemente.

El ejercicio militar que se desarrolló el pasado fin de semana en el Caribe colombiano, donde por primera vez, que se sepa, participó un submarino nuclear estadounidense, sumado a  la reunión en Bogotá de los tres gobernadores opositores venezolanos, Manuel Rosales, Sergio Garrido y Alberto Galíndez junto a Stalin González que se realizó este mismo fin de semana es una alerta. Sin embargo, la gran publicidad que le dieron a ambos sucesos, puede indicar que esta es más una operación de propaganda o psicológica, incluso un simple “mensaje a García” (es decir a Rusia), antes que el inicio de una operación real. Aun así, las alarmas deben continuar encendidas, porque como hemos reiterado los tiempos de declive de un imperio suelen ser tiempos peligrosos para el mundo entero.

E.- Algunas recomendaciones finales           

  1. Es necesario replantear algunas políticas para la frontera desde diversas instituciones del estado. Una muy importante es ejecutar planes para poblar los territorios fronterizos e impulsar su desarrollo económico y la construcción del Estado Comunal también desde las comunas de frontera, retomando la construcción de “Distritos Motores de Desarrollo” planteados por Chávez.
  2. La siguiente ruta del narcotráfico y vía de entrada a Venezuela que están construyendo, de la que obviamente hay que estar pendientes, es a través del Río Orinoco desde el departamento de Vichada. Recordemos que Craig Faller estuvo recorriendo el Río hasta Puerto Carreño, unos meses antes de entregar el cargo como jefe del Comando Sur.
  3. Las amenazas desde el Caribe colombiano con el reciente ejercicio militar dirigido por los Estados Unidos, así como la permanente amenaza desde las islas del Caribe y el plan develado desde Argentina la semana pasada, deben alertar también la defensa del Lago de Maracaibo, las costas de Falcón y Sucre.
  4. La operación “Mano de hierro” debe continuar y no temer tocar a más altos niveles si fuera preciso, porque la corrupción es una brecha para la contrarrevolución.
  5. La vigilancia debe ser permanente no solo de la FANB sino principalmente de las comunidades que deben fortalecer su tejido social para que los territorios cuya soberanía ha sido recuperada en la frontera y la zona central, no vuelvan a perderse y para impedir nuevos avances de esas fuerzas enemigas y de bandas terroristas locales sobre esos y otros territorios del país. Con este fin publicamos en el 2020 el “Manual para defender la revolución desde nuestra comunidad” donde se detalla una propuesta para consolidar la defensa integral de la Patria ante estas amenazas.

De todo lo aquí planteado se puede concluir que apoyar a Revolución Bolivariana en esta guerra que el imperialismo ha desatado contra ella, es estratégico para toda Nuestra América y no admite posiciones timoratas, puristas, cobardes y en algunos casos hasta visiblemente desinformadas, como las asumidas por algunos sectores del progresismo y la pseudo izquierda de Nuestra América.

Ensayo publicado originalmente en SegundoPaso.es

María Fernanda Barreto
María Fernanda Barreto

Escritora, investigadora y educadora popular colombo-venezolana, integrante de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad

Consecuencias de una operación militar rusa en Ucrania

Consecuencias de una operación militar rusa en Ucrania

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

La operación militar de Rusia en Ucrania ha creado una histeria occidental global increíble. La demonización de todo Occidente (de derechas a falsas izquierdas) sobre Rusia muestra el poder del pensamiento único capitalista heredado luego del fin de la Guerra Fría. Pero, ¿qué consecuencias genera esta operación militar rusa en tierras ucranianas? ¿Revitaliza a Occidente o a Rusia-China?

Según el escritor y analista libanés Gilbert Achcar, la operación militar rusa en Ucrania parece que puede revitalizar al poder de Estados Unidos en el mundo (1). Compara el accionar militar fronterizo ruso con las aventuras militares del régimen de Saddam Hussein en Irán (1980-1989) y Kuwait (1990-1991).

Si bien Hussein alegaba reclamaciones geográficas históricas en el este de Irán (en el Juzestán arabeparalante) y en Kuwait (a la cual consideraba parte de la Mesopotamia irakí histórica en torno al río Shatt el Arab, que desemboca en el Golfo Pérsico), el Irak de entonces solo era una potencia regional del Medio Oriente que fue alimentada… por Occidente desde 1979 para tratar de destruir a la Revolución Islámica del ayatollah Jomeini. No se puede comparar al Irak de Hussein con la actual Rusia de la era Vladímir Putin.

Cierto es que Estados Unidos en la Guerra del Golfo de 1990-1991 sumó “prestigio” en el medio de la borrachera liberal posguerra fría, y ante una Unión Soviética en total retirada y desintegrada. Si bien Washington une fuerzas con la Unión Europea, las Naciones Unidas y los gobiernos lacayos de siempre y los gobiernos tibios de siempre en el concierto internacional actual, Rusia hoy no es la de 1992.

Hoy Rusia cuenta con un partido gobernante nacionalista que añora defenderse contra todo ataque a sus fronteras en Europa del este y Asia central. También vigila de cerca sus fronteras siberianas y las del Estrecho de Bering. Además, su alianza estratégica con la República Popular China es de suma importancia.

Rusia en su proceso militar en Ucrania solo busca que su país vecino no insista en aliarse a la Unión Europea y la OTAN. La parte rusa comunicó inmediatamente sus condiciones en sus acciones en tierras ucranianas:‎

1) Arresto de todos los nazis (como el consejero militar especial Dimitro Yarosh y los ‎responsables y miembros del batallón Azov, entre otros);‎
2) Eliminación de todos los nombres de calles y monumentos que glorifican a los personajes que ‎colaboraron con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial;‎
3) Orden de deponer las armas;
4) Ucrania debe ser país neutral en Europa del Este entre la Unión Europea-OTAN y Rusia;‎
5) Respeto de las autonomías de Lugansk y Donetsk, y llevar a juicio a los criminales de guerra que masacraron habitantes rusoparlantes desde 2014.

El poderío militar ruso no es el de Irak de Hussein, ni tampoco el de Occidente, claro está. Rusia debe soportar las sanciones económicas de todo Occidente y eso puede afectar su operación militar en Ucrania. No es solo tomar Kiev. Tiene razón Achcar cuando escribe: “Rusia está actuando militarmente muy por encima de su capacidad económica, con un PIB inferior al de Canadá, e incluso inferior al de Corea del Sur, equivalente a poco más del siete por ciento del PIB de Estados Unidos.”

Pero Putin tiene la carta china. Frente a las duras sanciones antirrusas, China ya está completamente abierta a las entregas de trigo ruso, puesto que se han levantado todas las restricciones a su importación. Según un informe emitido por el diario South China Morning Post (SCMP), citado por la Administración General de Aduanas (GAC, por sus siglas inglés) de China, el gigante asiático ha decidido levantar dichas restricciones para “brindar un salvavidas” a la economía rusa.

China denunció enérgicamente sanciones unilaterales de los países occidentales contra Rusia, debido a que no se basan en derecho internacional.

Vale aclarar que las sanciones contra Rusia no son del todo “firmes”. Occidente no logró hasta ahora ponerse de acuerdo sobre sanciones extremas contra Rusia, negándose a excluirlo del sistema bancario Swift, debido principalmente a los temores de varios países europeos por su abastecimiento energético. Los líderes europeos, reunidos en la cumbre de Bruselas el jueves 24 de febrero pasado, no decidieron ninguna medida de bloqueo de los bancos rusos de esta interfaz de pagos internacionales, mecanismo esencial de las finanzas mundiales, en represalia por la invasión de Ucrania. Varios países, entre ellos Alemania, Austria y Hungría, expresaron reservas, temiendo el impacto de una decisión de ese tipo sobre los suministros de gas ruso.

Swift, acrónimo de Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication, es una empresa con sede en Bruselas, sujeta a la legislación belga y europea. Fundada en 1973, es una de las redes de mensajería bancaria y financiera más importantes, que permite la liquidación interbancaria entre instituciones financieras de todo el mundo. Austria, a través del canciller Karl Nehammer, declaró que las sanciones económicas decididas por los dirigentes del G7 ya afectarían 70% de los bancos rusos en sus transacciones, haciendo inútil el bloqueo de Swift. En 2014, poco después de la anexión de Crimea por parte de Rusia, la opción había sido discutida, pero finalmente abandonada.

Hay que imaginarse todos los negociados de empresas occidentales radicadas en Rusia y sobre todo las relaciones comerciales en torno al gas y el petróleo. No se trata de kiosquitos, sino de multinacionales que mueven mucho dinero y que sanciones alocadas pueden afectar el orden económico actual. No fue la “bomba nuclear financiera” que se cacarea en los medios occidentales.

No es fácil doblegar al Oso Misha. Rusia no es el Irak de Hussein. Rusia no es la de 1991. Rusia ahora tiene buenas relaciones con Pekín. No estamos en los tiempos en que la vieja Unión Soviética estaba peleada con la China maoísta o de Den Xiaoping. Puede ser que los ataques occidentales a Rusia generen un nuevo orden internacional, en el que la unidad Moscú-Pekín sea una realidad cada vez más palpable y que advierten algunos cráneos del poder estadounidense.


NOTA:

1) https://rebelion.org/putin-en-ucrania-tras-los-pasos-de-saddam-hussein/

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Todos (Occidente) contra Rusia

Todos (Occidente) contra Rusia

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

El conflicto de Ucrania ha dejado al descubierto una vez más las jugarretas del poder de los medios de (des) información occidentales. La vieja fórmula de demonizar a un enemigo en común y las ganas que tiene Estados Unidos y la Unión Europea de doblegar a Rusia. No es tan sencillo ganarle una pulseada a un Oso de Kodiak muy en alerta.

La demonización de los grandes medios occidentales contra Rusia y su accionar en las regiones de Donetsk y Lugansk, en el este de Ucrania, la llamada región de Donbass, ha sido impresionante. Desde Norteamérica, pasando por las tierras latinoamericanas, hasta Bruselas y el Japón, no hay medio hegemónico occidental y occidentalizado que no pare de atacar a Rusia. Se muestra a Vladimir Putin como el “malo” de una película en el este de Europa, mientras el Oso de Kodiak juega muy al ajedrez. Joseph Biden y Kamala Harris cacarean con que sancionarán a Rusia. Los mismo hacen sus aliados en Gran Bretaña y Japón. También se le suman Taiwán, tal vez para frenar al Dragón de la República Popular China de que no se una al Oso Misha de Rusia.

Y no hay que olvidarse del concierto internacional del status quo de las Naciones Unidas (ONU). La ONU y varios miembros del Consejo de Seguridad reunido el lunes 21 de febrero pasado de urgencia para tratar la situación en Ucrania condenaron la decisión de Rusia de reconocer la independencia de las “repúblicas separatistas prorrusas” de Donetsk y Lugansk, así como el despliegue de sus tropas en esas zonas.

“Las fronteras internacionalmente reconocidas de Ucrania se mantendrán inalteradas, sin importar las declaraciones y los actos de Rusia”, declaró el embajador de Ucrania en las Naciones Unidas, Sergiy Kyslytsya. Moscú aseguró que no cierra la puerta a la diplomacia para resolver la crisis en Ucrania, pero advirtió que impedirá un “baño de sangre” en los territorios separatistas cuya independencia acaba de reconocer, enfatizó el embajador ruso en la ONU, Vassily Nebenzia.

En el lado latinoamericano, hasta solo Nicaragua, Cuba y Venezuela apoyaron a Rusia en su jugada política. Los gobiernos conservadores y reaccionarios de la región se sumaron a repudiar y condenar a Rusia. Los gobiernos que se dicen “progresistas” solo atinaron a llamar la “paz”. Lo cierto es que los medios hegemónicos reaccionarios de las naciones latinoamericanas (exceptuando el caso de Cuba) han desplegado una batería de demonización contra Putin y Rusia.

Cierto es que Rusia no va a dejar que la Organización del Atlántico Norte (OTAN) avance hasta las puertas de su casa. El Oso de Kodiak está en alerta siempre. Ucrania es su límite. Apelar a la vieja Russ de Kiev, origen del estado ruso, no es en vano. Tampoco es en vano promocionar un nacionalismo eslavo ruso en muchas regiones de Europa del este, teniendo a la Iglesia Ortodoxa Rusa como estandarte. El conflicto por Donetsk y Lugansk muestra ciertas semejanzas con lo sucedido en 2008 en Osetia del Sur y Abjasia, regiones aceptadas como países independientes por Rusia, tras las intenciones de Georgia de pertenecer a OTAN. Fue precisamente el intento fallido de incorporarse a la OTAN lo que impulsó en marzo de dicho año al Parlamento ruso (Duma) a pedirle al Kremlin (sede del Poder Ejecutivo ruso) que reconociera la independencia de Osetia del Sur y Abjasia en el Cáucaso Sur. La guerra de Osetia del Sur, iniciada por Georgia el 7 de agosto de 2008 contra estas dos “repúblicas prorrusas”, provocó luego la intervención militar de Moscú. Dichas regiones se habían sublevado después de la crisis de 2014 que puso fin al Gobierno del presidente Viktor Yanukovich, alineado con Moscú, considerado por Rusia como un golpe de estado impulsado por Washington y Bruselas. La llamada “Guerra de los Cinco Días” dejó más de 2000 muertos, tras lo cual Georgia rompió las relaciones diplomáticas con Moscú. Posteriormente, Osetia del Sur y Abjasia fueron reconocidas como estados independientes por Venezuela, Nicaragua, Siria y Nauru, mientras que Georgia los consideró como “territorios ocupados”.

La Unión Europea (UE) y la OTAN señalan que Georgia, un pequeño país de 3,7 millones de habitantes, constituye un aliado importante en el Mar Negro. Pero luego vino la crisis de Crimea de 2014. Rusia firmó ese mismo año un acuerdo de amistad con Abjasia para la creación de agrupaciones militares, policiales y de seguridad comunes.

Washington ve a Rusia como un “objetivo” a tener en cuenta. Se estudia una supuesta ideología de “paneslavismo ruso” que se explica como basamento para defender todo lo que huela a ruso en Europa oriental y Asia central. Lo de Kazajistán en este año es otro clímax y que también derivó en la demonización de Rusia. El llamado Protocolo de Minsk, alcanzado entre Rusia y Ucrania en 2014, tenía el objetivo de poner fin al conflicto entre “separatistas prorrusos” y combatientes ucranianos que estalló ese año en el este de Ucrania. Pero después de que Putin reconociera este lunes 21 de febrero último como estados independientes a las regiones rebeldes, los líderes occidentales acusaron al presidente ruso de poner fin a los acuerdos de Minsk.

Ucrania comparte fronteras tanto con la Unión Europea como con Rusia, pero como antigua república soviética tiene profundos lazos sociales y culturales con Rusia, y hay una amplia población de habla rusa. En realidad, Rusia quiere que la OTAN regrese a las fronteras que tenía antes de 1997. No quiere ver más pretorianos de la OTAN en tierras de Polonia y de las repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania, y no se desplegarían misiles en países como Polonia y Rumania. Rusia también ha propuesto un tratado con Estados Unidos que prohíba el despliegue de armas nucleares más allá de sus territorios nacionales.

El viejo Biden, anunció este martes 22 de febrero un paquete de medidas que incluyen “sanciones de bloqueos totales” a dos grandes instituciones financieras rusas, el banco militar ruso y el VEB, el banco estatal que se encarga de apoyar el desarrollo de la economía, gestionar la deuda del estado y los fondos de pensiones. Biden también celebró que, a partir de la coordinación con el gobierno alemán, Berlín haya cancelado sus planes para aprobar la entrada en funcionamiento del gasoducto Nord Stream 2, que une Alemania con Rusia sin pasar por Ucrania. El gasoducto fue terminado en septiembre de 2021, pero desde entonces ha estado pausado, pendiente de la certificación final de Alemania y la Unión Europea (UE), y en medio de la dura crisis energética que ha disparado los precios del gas por todo el continente europeo. El Nord Stream 2 ha sido un proyecto divisivo dentro de la UE y para el gobierno de Estados Unidos, ya que algunos consideran que el gasoducto incrementará la dependencia de Europa del gas ruso y hará a Ucrania más vulnerable a una invasión.

Es que allí está la quimera de la cuestión. Es el gas. ¿Todo puede volar por los aires en el este de Europa? No es fácil molestar al Oso de Kodiak. Hoy Rusia no es la de 1991. Se viene defendiendo y ante todo juega bien al ajedrez mundial desde el 2010. Por ahora, Occidente sanciona y busca arruinar el negocio del gas a Moscú en Europa.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

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