Mujeres indígenas exigirán al Estado abolir el chineo

Mujeres indígenas exigirán al Estado abolir el chineo

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Durante el Tercer Parlamento Plurinacional de Mujeres y Diversidades Indígenas por el Buen Vivir se denunció de esta practica colonial de violencia sexual y racial contra niñeces indígenas. También se debatió sobre el racismo y la sanación espiritual.

El Tercer Parlamento Plurinacional de Mujeres y Diversidades Indígenas por el Buen Vivir, realizado en Chicoana, a 50 km de la capital salteña, vivió cuatro días de intensos intercambios y debates. La tercera jornada del encuentro, tuvo como eje reunir testimonios y delinear acciones de lucha para abolir el chineo (violencia sexual contra niñeces indígenas) y fue definida por varias de las participantes como “un crimen de odio cargado de racismo y de arraigambre colonial”. 

Más de 250 integrantes de 21 pueblos-naciones originarias de Argentina, Chile, Bolivia y México se juntaron en reunión plenaria para organizar grupos de trabajo y hacer un relevamiento de casos a partir de las experiencias vividas. Las mujeres y diversidades indígenas se organizaron en seis grupos para compartir sus historias y debatieron acerca del chineo y la violencia sexual que sufren niñes, mujeres, diversidades. 

En este sentido, la integranta del pueblo mapuche Marilyn Cañío señaló que “el chineo está afectando el futuro de los territorios, matando a las fuerzas. Si no tomamos decisiones, va a ser parte de nuestro genocidio. Las invito a que tengan esa fuerza para hablar con nosotras y que todas juntas decidamos las acciones a seguir para terminar con el chineo”.

Por su parte Vilma Díaz Zárate, integrante de la comunidad tehuelche mapuche resalto: “No importa el nombre, importa qué está pasando hace tiempo y tiene que acabar ya. Vamos a tomar esta decisión de que juntes lo vamos a lograr. Están todas nuestras abuelas acompañándonos. Vamos a discutir qué acciones habrá. Y vamos a erradicar el chineo”.

En la misma línea destacaron la complicidad de caciques, de la policía, jueces y políticos, de los pasos de frontera, respecto de temas como el narcotráfico y la trata de niñas; y de la discriminación en los hospitales y en la justicia cuando se logra hacer la denuncia.

El tema fue de suma importancia, ya que algunas integrantes no conocían la palabra chineo a pesar de haberlo sufrido y otras hicieron hincapié en los abusos sexuales intrafamiliares. “Nos cuesta mucho hablar, escucharnos, pero rompimos el silencio. Pudimos expresarnos a pesar de las lágrimas”, resaltó Irene Cari, integrante de la Asociación Civil de Mujeres Foro de Mujeres por la Igualdad de Oportunidades. 

Testimonios de algunes de les participantes señalaron que “en nuestro grupo éramos 25 mujeres y hubo 15 casos de abuso relatados”, a lo cual agregaron que “hablamos de muchos casos directos que afectan a la salud espiritual de los territorios, la comunidad y la familia“. También se destacó que “a veces también son los tíos, abuelos, hermanos y padres los violadores” y que sucedieron “con la complicidad de policías y escuelas”.

La mayoría de los casos no tuvieron acompañamiento más que de las mujeres, incluso el Estado municipal, provincial y nacional ante tale situaciones siempre estuvo ausente. Resaltaron: “Escuchamos casos no sólo en el norte de Salta sino en lo que hoy es Bolivia Argentina y Perú”, a lo cual una participante sentenció: “Nosotras no estamos descubriendo algo. Estamos despertando”.

La activista travesti trans de Mujeres Trans Argentina (MTA), María Pía Ceballos, resaltó que en varios grupos se habló sobre “las violaciones que casi todxs hemos sufrido en nuestra infancia por ser travestis o maricas”. En este sentido enfatizó: “Necesitamos hablar de violencia sexual en nuestras comunidades”.

Por su parte la coplera trans diaguita llegada de los Valles Calchaquíes, Lorena Carpanchay, señaló: “No queremos chineo y no queremos transfeminicidios”, a lo cual agregó que “tenemos que luchar por nuestras vidas. A las travestis y trans el machismo nos mata en la calle y en las rutas. Tenemos que luchar por estar vivas, contra el odio y el encubrimiento, y por la Madre Tierra”.

Durante la jornada se presentaron propuestas para abolir el chineo pasando desde la creación de una red de asistencia entre comunidades hasta exigencias puntuales al Estado, pasando por el trabajo intracomunitario y la creación de espacios de contención. En la plenaria final se resolvió darle un ultimátum al Estado para que pongan fin a estos abusos sexuales que, en muchos casos, cuentan con complicidad institucional. 

Una de las líneas de trabajo que propuso el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir es identificar cuáles son los escenarios en los que se perpetra el chineo y a partir de allí generar información y datos que permitan delinear políticas preventivas. En tal sentido, la referenta mapuche Moira Millán enfatizó: “Queremos identificar el escenario del chineo para desconfigurarlo. No darle en bandeja la vida de nuestras hijas”.

Otro de los temas abordados fue el aborto, el cual fue abordado en muchos casos en primera persona y se resaltó la culpa que esa práctica infringe en las mujeres indígenas. En este sentido Vilma Díaz expreso que “las ceremonias ancestrales nos acomoda el alma y el cuerpo, nos ponen en eje. Es salud, es sanación”. 

Estaba planificado que del evento participara la familia de Juana, una niña wichí de 12 años que fue violada por un grupo de criollos en 2015. Desde el MMIBV denunciaron que la madre de Juana recibió amenazas para que no asistiera al Parlamento.

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