El autoritarismo después de la paliza

El autoritarismo después de la paliza

TIEMPO DE LECTURA: 3 min.

Por Facundo Garavano*

“No hay nada más parecido a un fascista que un burgués asustado”

Bertolt Brecht

Las elecciones del domingo pasado mostraron la mejor cara del pueblo argentino. Sin que le tiemble el pulso (y más allá de las especulaciones sectoriales y los armados de lista), lxs argentinxs dieron una muestra de dignidad y coherencia, interpretaron la contradicción principal y pusieron en jaque no sólo al régimen de valorización financiera macrista, sino también a su proyecto político y cultural.

Además de lo irreversible del resultado, la voluntad popular se mostró contundente e irascible. Desde temprano el pueblo se volcó a las urnas para manifestar su enojo ante las mentiras y los ninguneos del gobierno. Podríamos decir, como algunos analistas afirman, que se votó por la latente crisis económica o, como se dice vulgarmente, con el bolsillo. Pero deberíamos agregar –por lo menos– el factor político de la formula FF.

El pueblo argentino, utilizando la fórmula electoral promulgada por CFK, supo dar un duro golpe al proyecto colonial de Trump y el FMI, que tiene a Mauricio Macri como exponente local. Mas allá de los límites de la democracia liberal, la formula fue contundente en todas sus variantes. Quizás el aplastante triunfo de Kicillof ante la gobernadora Vidal fue lo sobresaliente de la jornada, pero lo que queda claro es que, con la elección del domingo pasado, lxs argentinxs obligan al imperio a repensarse en la región. Por ello, vale consagrar una y otra vez la gran jugada de CFK y la dirigencia política, que (a pesar de masticar bronca y de ver el desgarro del pueblo) aguantó hasta los últimos límites de la frágil democracia para no generar más dolor del que tenemos.

Capítulo aparte merece la reacción del gobierno ante la paliza electoral. El macrismo desenmascaró su verdadero rostro autoritario y anti democrático. Esto puso de manifiesto el conflicto ideológico que tiene la tradición liberal para comprender al pueblo como actor político central en la vida democrática.

Por un lado, se plantea al pueblo como soberano, como protector de la libertad y de la igualdad; por el otro (en diferentes escritos), la tradición liberal hace referencia al pueblo como inculto para decidir los destinos de la república. De esta manera nace el despotismo ilustrado de la razón que podemos ver en Diderot que, en sus Ensayos sobre los reinos de Claudio y de Nerón, identifica al pueblo con la idiotez y la maldad afirmando que “despopulizarse es mejorar”. Incluso la distinción entre uso público y uso privado de la razón esbozada por Kant, deja entrever los límites que pone el liberalismo a la participación popular.

Este conflicto en la tradición liberal se pudo ver claramente en el discurso del presidente. Macri subestimó el voto popular, afirmó que la corrida bancaria fue por su culpa y en un gesto paternal nos mandó a dormir. Recordemos que la estafa electoral propagada en el 2015 estuvo cargada de significantes republicanos, relatos de libertad, de cohesión social y unidad ciudadana. Sin embargo, el discurso post PASO es de desintegración y atenta contra los valores de solidaridad y diálogo. En este sentido, el liberalismo sigue sin poder resolver la legitimidad de la participación popular en la vida democrática.

El macrismo no está pudiendo cerrar un bloque hegemónico y su proyecto político y cultural se va desintegrando. Macri dio cuenta de esto en su conferencia al referirse –una y otra vez– a Chile como modelo a seguir. Por lo tanto, no es solamente la aplicación del modelo de valorización financiera, sino que lo que más les preocupa es no poder consagrar su proyecto cultural. Esto hace que la victoria electoral sea aún más contundente y satisfactoria para reactivar un proceso popular y democrático en el país.

Es sabido que, tanto Macri como su círculo más íntimo, vienen de una burguesía parasitaria y decadente, que en su proceso de acumulación no pretende generar empleo, reactivar el consumo interno ni mucho menos invertir en salud y educación pública; pero sobre todas las cosas no pretenden entregar el gobierno y en su desesperación pueden llegar a mostrar su verdadera cara fascista y autoritaria. En este sentido, debemos sortear las mejores acciones de lucha para no permitir más el pisoteo y el sufrimiento del pueblo.

* Estudiante de Sociología, docente popular y militante de la Corriente NuestraPatria
Recetas de Macri para paliar la MACRISIS

Recetas de Macri para paliar la MACRISIS

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

Por Federico Lopardo*

Mauricio Macri luego de la derrota en las PASO.

Las declaraciones de Macri de hoy miércoles 14 de agosto (más calmo y coucheado) siguen en otra sintonía. Son una suerte de realidad paralela, muy alejado de las grandes mayorías de la ciudadanía de toda la Argentina.

Las medidas anunciadas, no se condicen con la realidad. No se puede resolver en pocos días lo que no se hizo en tres años y medio de gobierno. Lo anunciado, llevado al ridículo, sería como que un médico pretenda curar la leucemia con paracetamol.

Un bono anual único de $5.000 para las Fuerzas Armadas y los Trabajadores del Estado, o subir la jubilación de $11.500 a $13.000 tiene gusto a poco ¿Quién puede llegar a fin de mes con esas cifras? Al mismo tiempo planteó congelar el precio de los combustibles (buenísimo) pero no lo de los alimentos (las góndolas están sin los precios, cosa que es ilegal). Esto demuestra que el gobierno está extremadamente a contra mano de la realidad. Todos y todas sabemos que Mauricio Macri y su gabinete no tienen problemas para llegar a fin de mes. Porque se han enriquecido (y mucho) durante este periodo de gobierno y a costillas de las mayorías populares.

Para aumentar el salario llaman a la reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil para ofrecer el 30% de aumento en lugar de sacar una DNU como han hechos en otras oportunidades en situaciones mucho menos satisfactorias para el pueblo argentino. Medida que además está muy lejos a la demanda de la Confederación General del Trabajo (CGT) y la CTA de los Trabajadores que piden el 150% de aumento.

Para las PYMES, ofrecen 10 años de plan de pagos de la AFIP (en hora buena), pero es sólo un paliativo superficial. La reactivación de las pequeñas y medianas empresas requiere de subsidios a la producción y otras medidas de mayor profundidad.

Otra cosa preocupante fue la conferencia de prensa del lunes 12. Un día después de la derrota del oficialismo en las PASO (primera derrota del Pro), la cual mostró al Presidente tal cual como es: un niño rico, enojado porque no le satisfacen sus caprichos. Ejemplos en la vida cotidiana sobran para comparar sus reacciones. Parecía un borrego mal criado que se enojó y desenchufó “la Play Station” o (yendo a mí infancia) el “dueño de la pelota” que se iba ofuscado con el equipo y nos dejaba a todos sin poder seguir jugando.

No me voy a detener en la triste y psicótica frase de “los mercados reaccionaron mal porque no quieren que vuelva el Kirchnerismo al gobierno”, porque no tendría sentido. Además, el diario pirata “Financial Times” (que no es una presa precisamente de nuestra afinidad ideológica) ya se encargó del tema el martes 13 en un duro artículo de opinión. En él acusa al presidente Mauricio Macri de “perder el contacto con la realidad”, tras culpar a los votantes por la caída de los mercados el día después de los comicios del domingo pasado.

“Esta pérdida presidencial de contacto con la realidad puede haber asustado a los mercados aún más que la perspectiva del regreso de Cristina Fernández de Kirchner”, afirma el periódico financiero en un artículo firmado por Héctor Torres, miembro del Programa de Investigación de Derecho Internacional del Centro para la Innovación en Gobernabilidad Internacional (Fuente: Diario Perfil).

Ahora, llamar a Alberto Fernández o al Frete de Todos a colaborar con la economía argentina, es lo más ridículo que escuche en estos días. Fundamentalmente porque Alberto Fernández es un candidato que está en contienda contra el mismísimo Macri que, muy irresponsablemente, pretendió ir por su reelección. Hay que tener muy en cuenta que Alberto todavía no gano la elección presidencial, sólo gano las PASO. Esto sólo lo habilita a ser candidato a presidente en las elecciones octubre. Después de las mismas, ya con un resultado favorable, entonces sí corresponde una transición. No antes.

Pero, además, son incompatibles las orientaciones políticas, económicas y sociales de Macri y Juntos por el Cambio, con las de Alberto Fernández y el Frete de Todos. Ellos creen que favoreciendo sólo a un selecto grupo del poder concentrado (empresas financieras, empresas energéticas y algunas de servicio) favorece al país. En cambio nosotros, muy por el contrario, creemos que reactivando la Industria Nacional, regulando las exportaciones y aumentando el poder adquisitivo de todos los argentinos, es posible reactivar la economía, aumentar el mercado laboral y fortalecer nuestra patria.

Por lo tanto tendrá que timonear el barco con el “mejor equipo de los últimos 50 años” hasta concluir su mandato. Esperemos (y rogamos) que no la sigan chocando y que puedan mantener a flote el país antes que terminar, definitivamente, de hundir al país. El Presidente no puede cruzar un río (se queda a la mitad) y pretende subir el Aconcagua. Sólo por ahora, le aclaramos a Macri que necesitamos que aunque sea por poco tiempo -al menos hasta octubre-, ponga los pies en la tierra y deje de mentirle a los argentinos. Ya estamos cansados de tanto palabrerío.


* Docente de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la UNLP, Ex Agente de Desarrollo Técnico de la Subsecretaría de Agricultura Familiar – Dirección de Procesos Productivos, Militante de la Corriente NuestraPatria.
Clara Razu: “Echarles la culpa de la crisis o el tsunami del lunes a los votantes es una irresponsabilidad política”

Clara Razu: “Echarles la culpa de la crisis o el tsunami del lunes a los votantes es una irresponsabilidad política”

TIEMPO DE LECTURA: 10 min.
Mauricio Macri luego de la derrota electoral en las PASO

Dialogamos con la Licenciada en Economía, docente e investigadora de la Universidad de La Matanza, Clara Razu, para analizar el escenario que se abre en la economía luego de la contundente derrota de Cambiemos en las PASO.


El lunes tuvimos una disparada del dólar, como era previsible al comienzo de la ronda, pero después bajó sobre el final de la jornada, de todas maneras quedando a un valor bastante más alto que al inicio de la jornada cambiaria.

En principio hay que tener en cuenta que siempre que hay períodos pre-electorales, las expectativas de los mercados es salir de los activos en pesos e ir hacia el dólar, que es el activo que consideran más seguro. Siempre antes de una elección sucede esto. El tema es qué política económica adoptas ante este suceso.

El gobierno venía controlando el valor del tipo de cambio, con un objetivo electoral, obviamente, vendiendo dólares de la reserva. Como vendía dólares el tipo de cambio se mantenía y llegó a $47,20 el viernes.

El mismo viernes, salen con una consultora paga por el gobierno, hablando de lo bien que se está en Argentina, de lo beneficioso de este tipo de cambio y de las políticas económicas, con el objetivo de que venía la lluvia de inversiones. Las traía Smatmatic desde 2016, más o menos. Obviamente todos supimos que era una operación, que era un relato, una mentira.

Esto fue acompañado con artículos, por ejemplo, en Infobae hablando de a qué se debe este veranito financiero. Aparte hablando de “veranito financiero” con datos de un solo día: del viernes.

Exactamente. Veranito financiero con datos del viernes pero Infobae es un operador, los conozco. De manera tal que el lunes, ante el revés que sufrió el oficialismo en las PASO (que son primarias), o sea que los pre-candidatos hoy son candidatos. No se jugó ningún cargo por ahora. Macri sigue siendo gobierno, María Eugenia Vidal sigue siendo gobierno.

Lo que hicieron fue abandonar la política de venta de divisas, diciendo “vamos a cuidar las reservas” (se acordaron un poco tarde, porque ya se fugó el préstamo del Fondo Monetario Internacional).

¿Un 50% en 15 días no?

Exactamente. Esto generó que suba el tipo de cambio ¿Por qué? Porque aumentó la demanda, porque desde el domingo a la noche, en lo que es el mercado online que habilitó Federico Sturzenegger (que fue presidente del Banco Central), ya se había empezado a transferir activos en pesos a dólares. De manera tal que el lunes, como aumentó la demanda, aumentó la cotización. Considerando grandes compras.

Obviamente que los pequeños ahorristas, el que tenía un pequeño plazo fijo, también transformaron esos pesos en dólares, y de hecho, en un principio, a principio del día, los bancos privados no vendían. Ni siquiera cotizaban. Hasta que empezaron a subir la tasa de interés (para tentar a los ahorristas a que no se fueran de los pesos) y dejar que el tipo de cambio suba.

Llegó hasta $60/61. El Banco Nación el lunes no vendió. Ni siquiera funcionó la página web. De manera que el tipo de cambio, ante un aumento de la demanda, sube ¿Eso qué genera? Esto se te traslada a precios y a las tarifas que están dolarizadas. Ellos las mantuvieron congeladas hasta las elecciones. Recordemos que no es que no va a haber aumentos, los aumentos van a ser posteriores a octubre.

La cuestión es: ¿el gobierno podría haber frenado la corrida? Claro que sí, porque tienen las herramientas. No olvidemos que e que sigue siendo Presidente de la Nación es Macri. La política económica es la que determinan Dujovne y Sandleris desde el Banco Central ¿Qué pueden hacer? Lo que deberían hacer, si fueran responsables, es cerrar la canilla de la fuga, porque el problema es la fuga. Sería evitar que sus amigos se la lleven.

¿Alguien se pregunta por qué se reunieron a las 15 hs? ¿Ustedes piensan que hasta las 15 hs estuvieron durmiendo o que hasta esa hora estuvieron operando?

Claramente estuvieron operando. Lo que es raro es que hayan convocado a un Comité de Crisis a las 11 hs. No está muy claro qué nivel de crisis tenés.

Claro, primero resolvamos nuestros activos y después veamos cómo salimos de esta. Porque la solución es: cerrar la canilla de la fuga y pedirle a los exportadores que liquiden las divisas que no liquidaron. Es aumentar la oferta, porque ya la guita del Fondo (Monetario Internacional) no está.

Echarles la culpa de la crisis o el tsunami del lunes a los votantes es una irresponsabilidad política. Más allá de que es perversa.

Te referís a lo que dijo Macri en la conferencia de prensa ¿no?

Realmente es una irresponsabilidad política, porque no se lo puede creer ni él. Los mercados financieros le cerraron la canilla argentina en febrero de 2018cuando Caputto fue a buscar plata, le dijeron que no y tuvimos que recurrir al Fondo.

El FMI le dio permiso para hacer lo que nunca había permitido en ninguna parte del mundo y nos prestó 57 mil millones de dólares. Y Macri se la fugó en un mes. Entonces ¿quién es el responsable de la política económica? ¿Un gobierno que todavía ni siquiera es electo porque recién gano las primarias, o un gobierno que desde hace cuatro años viene alentando crisis financiera tras crisis financiera con una apertura total en un mundo que se cierra?

No olvidemos que hace una semana dijeron “qué bueno que en EEUU bajó la tasa de interés así los capitales vienen para acá”. No funcionó. Bueno, el problema ahora es China que devaluó el Yuan. Y ahora el problema somos los votantes.

Mauricio Macri en la conferencia de prensa del lunes 12 post derrota electoral en las PASO

Con este panorama de chiquero que nos va a dejar Cambiemos ¿Qué debería hacer el nuevo gobierno?

En principio es un control del tema de tipo de cambio, es cerrar la canilla. Primero habría que transparentar cuál es en este momento la composición de las reservas. Recordemos que el Banco Central sólo publica la variación y no la composición. No sabemos cuáles son las reservas genuinas que nos están dejando.

¿A qué me refiero? A que parte de las reservas son del SWAP de China, están todos los encajes bancarios. Las reservas son el pasivo del Banco Central. Lo que es genuino es lo que proviene del comercio exterior. Hay que saber cuáles son las reservas que realmente nos quedan.

Luego hay que sentarse a renegociar con el Fondo Monetario Internacional, porque tenemos vencimientos muy fuertes en 2020 y 2021. Y posteriormente obtener oferta de divisas ¿Cómo? Un dólar competitivo, estimular las exportaciones, cerrando la canilla de la fuga de capitales (eso es fundamental) y estableciendo una política de sustitución de importaciones, de manera tal que se genere producción y empleo, y se ahorran los dólares. Además es fundamental desdolarizar las tarifas y desactivar las LELIQS, que son una bomba de tiempo importante, con un bono a largo plazo.

Son muchas, muy interconectadas y todas delicadas…

Todas delicadas y que tienen que ser ejecutadas con predicción. Son delicadas pero no imposibles. Hay que hacerlo en un contexto de muchas necesidades a cubrir. Hay algo que nos estamos perdiendo: en septiembre es la discusión del presupuesto 2020. Es ahí donde hay que poner el ojo. Tenemos que analizar cuál es el nivel de recursos esperable, cuál es el nivel de gasto y hacia dónde los vamos a dirigir.

Sí, pero la ley de presupuesto la propone el ejecutivo…

Por supuesto, pero se discute en el Congreso. Se tiene que discutir partida por partida. No te olvides que un año funcionamos sin presupuesto (cuando el Grupo A nos dejó sin presupuesto). Hay que discutirlo para que sea un presupuesto real porque ahí es donde se va a leer la política económica.

Esta es una discusión fuerte y sobre todo hay que exigirle al Banca Central que transparente cómo están compuestas las reservas. Cómo se la están llevando ya nos estamos dando cuenta, pero tenemos que saber con cuántas reservas vamos a contar para enfrentar nuestros compromisos externos, porque si pensamos en una política de producción y empleo, si bien podemos llevar adelante una política de sustitución de importaciones, hay insumos que importamos.

Ya que hacés una gran mixtura del análisis político con el económico, las PyMEs están con un nivel de hostigamiento por parte del Estado que les achica la demanda (por la vía de la depresión del mercado interno) pero a la vez está embargando constantemente las cuentas por el pago de IVA y otras obligaciones. Lo que están pidiendo desde el sector es que les saque la presión ¿Cómo se puede hacer cuando eso que se cobra es parte del funcionamiento del Estado, pero a la vez estamos hablando de una situación que en el camino está liquidando a muchas PyMEs?

En principio a las PyMEs las está liquidando esto y una tasa de interés brutal que hace que se haya cortado la cadena de pagos. La tasa hoy es de un piso del 74% en el nominal, pero en el descubierto ya hace un mes que estaban a 80%.

Al Estado no le sirve quebrar a las PyMEs si desea cobrar, entonces hay que establecer un plan de pagos. Una moratoria amplia para que las PyMEs puedan ponerse al día y puedan seguir funcionando. Darles aire para que no pierdan su capital de trabajo y seguir produciendo. Y el Estado, si bien necesita los recursos, no puede matar a la gallina de los huevos de oro. Es mejor establecer un plan de pagos mediante una moratoria que sea acordada particularmente con cada PyME, contemplando cada situación (con el balance, con el estado de resultados y con todo lo que necesita) y establecer planes de pago que les permita funcionar.

El otro sector que está perdiendo por goleada es el de las trabajadoras y los trabajadores ¿Qué política tendría que llevar adelante un gobierno de corte popular?

En principio un pacto social, o sea un acuerdo de ingresos que les permita a los trabajadores ir recuperando su salario en términos reales, sin generarle una crisis a las empresas que les pagan. Un acuerdo entre trabajadores, empresas y Estado.

Los trabajares y trabajadores tienen que recuperarse. Necesitamos recuperar capacidad de compra porque, además, al reactivar el mercado también se reactiva la recaudación impositiva. Es fundamental una política de ingresos a través de los acuerdos paritarios con responsabilidad de todos los sectores.

La recomposición de ingresos de jubilados y pensionados, que no pueden esperar más. La restitución de pensiones a discapacitados que les permita consumir lo mínimos. La recuperación de derechos a raíz de lo que se conoce como salario no monetario (como tener remedios gratuitos), que faciliten la supervivencia de estos sectores. Esto implica (siempre) una amplia política de ingresos. Por eso no es solamente económico, sino también político.

Uno de los sectores más golpeados por la política del macrismo son les adultes mayores

¿Cómo se debería hacer para que las tarifas (hoy impagables) no pesen tanto en el salario del trabajador?

Hay que rever la composición de las tarifas, desdolarizarlas, bajarlas, retomar los subsidios y al mejorar los ingresos de los trabajadores la tarifa desdolarizada pierde peso. Es fundamental revisar las tarifas, no sólo porque bajaron un poco los subsidios, sino porque aumentaron la tarifa y lo que le paga el Estado a las empresas.

Hubo una transferencia de ingresos que fue directamente desde la tarifa aumentada a las familias, que no pueden pagar, a las empresas energéticas, que junto con los bancos y el sector primario fueron los únicos que obtuvieron ganancias en estos cuatro años.

Este esquema es el que hay que revisar ¿Cuántos se les va a pagar y quién lo va a pagar? Porque, además, el argumento era que iba a haber inversiones y nos estamos enterando que tuvieron un aumento en la tasa de ganancias que distribuyeron y lo fugaron en dólares. Ninguna familia las tarifas impagables y si no las quiere pagar, lo que tiene que hacer, y que ya sucede en muchos sectores del conurbano, es tener medidores prepagos, que es la naturalización de la miseria. Cargas una tarjeta y cuando se te corta no tenés más electricidad. O familias que han optado por cortar el gas y usar garrafas cuando la pueden comprar.

Justamente el control de las tarifas es necesario para bajar los niveles de inflación. La devaluación y las tarifas se trasladan a precios. Parte de la política económica es regular la inflación desde este lugar, no con una política monetaria restrictiva que lo único que hizo es seguir con la inflación y además tener recesión. Lo que en los 80 se llamó estanflación.

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