Entre Ríos en emergencia agropecuaria

Entre Ríos en emergencia agropecuaria

TIEMPO DE LECTURA: 2 min.

El Ministerio de Agricultura de Nación declaró en emergencia agropecuaria a la provincia de Entre Ríos. La medida es consecuencia de las altas temperaturas, los incendios y la sequías que afectan a la producción.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de de Nación declaró la emergencia agropecuaria de Entre Ríos. La medida afecta a las explotaciones de maíz, sorgo, bovinos, caprinos, tamberos, ovinos, hortícolas, pecan, cítricos y forestales de todo el territorio provincial.

La disposición fue anunciada a través de la resolución 39/2022 publicada en el boletín oficial. La misma es resultado de las sequías, los incendios y las altas temperaturas que dañaron el suelo entrerriano.

Acorde a lo previsto, la medida regirá desde enero pasado hasta el próximo 31 de julio, fecha en la que finalizara el ciclo productivo para las explotaciones agropecuarias de las áreas contempladas por la resolución.

Así mismo, se anunció que los productores agropecuarios afectados que quieran recibir los beneficios deberán presentar certificado extendido por la autoridad competente de la provincia en el que figure que su tierra o explotaciones se encuentran damnificados por algunas de las causas tipificadas.

Ante esta situación, tanto entidades bancarias nacionales, oficiales o mixtas, como la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) interpondrán los medios para que los productores agropecuarios contemplados por la resolución -que hayan tramitado el certificado- puedan gozar de los beneficios.

En febrero autoridades del gobierno provincial se reunieron con representantes gremiales del área productiva. En dicha ocasión el ministro de producción, José Bahillo, sostuvo: “Queremos ser parte del cambio cultural agropecuario para que, en el futuro, los daños de los eventos climáticos puedan superarse con el cobro de una póliza de seguro“.

Más que una familia, los dueños de la tierra

Más que una familia, los dueños de la tierra

TIEMPO DE LECTURA: 10 min.

Durante más de dos semanas, las pantallas de todo el país transmitieron el minuto a minuto de lo que parecía ser un escándalo familiar devenido en tomas y usurpaciones con fines políticos, que dejó de lado todo debate profundo. El show era la grieta: el campo de chombas y Toyotas Hilux versus militantes subordinades a las órdenes de Grabois y de la oveja negra de la élite argentina, Dolores.     

El clan Etchevehere dio que hablar. Para bien o para mal, para molestia de muches o para goce de poques. La disputa familiar estalló el 15 de octubre con un video de Dolores Etchevehere denunciando la violencia intrafamiliar y las perversas prácticas de sus hermanos, terratenientes explotadores y (oli)garcas. Acompañada de Juan Grabois y organizaciones sociales y campesinas, se instaló en Casa Nueva, estancia sometida a los conflictos sucesorios de la familia, para comenzar con el Proyecto Artigas: una nueva forma de pensar al campo, el otro campo.

Las discusiones de fondo no fueron levantadas por los grandes medios masivos, pero que las hubo, las hubo. No fue sólo una disputa familiar, sino que salieron a la luz los entramados estructurales de la élite terrateniente argentina, que perpetúan relaciones de poder donde los únicos beneficiados son ellos: pocos, varones, ricos e impunes.

Mucho para poques

Los datos hablan por sí solos. Según el registro de Tierras Rurales de la Nación, aproximadamente 65 millones de hectáreas del país, casi el 40% del territorio nacional, son propiedad de 1200 terratenientes. Mientras que casi un 40% de la población argentina, 18 millones de personas aproximadamente, no tienen acceso a tierras o vivienda propia. La acumulación de tierras en pocas manos es un hecho.

Y es más, es complejo constatar las identidades de les mayores poseedores de tierras del país porque se ocultan detrás de sociedades pantalla, la titulación a nombre de terceros y las barreras burocráticas en las instituciones que administran los catastros y registros públicos de la propiedad.

La adquisición de los territorios del país por parte de extranjeros y/o grandes terratenientes data de los inicios de la Argentina como Estado-nación, cuando a través de campañas de exterminio, secuestro y persecución a comunidades indígenas se delimitaron las fronteras del país. Luego, en momentos de la historia en donde lo legal no existía, como durante la última dictadura cívico-eclesiástico-militar, se dio otra distribución de tierras para las familias que colaboraban al proceso dictatorial. Generación por generación se fueron enriqueciendo y nunca se les puso un parate a la constante acaparación de tierras.

En el caso de los Etchevehere, más recientemente, se apropiaron de 70 hectáreas productivas de la Escuela Agrotécnica “El Quebrachito” que se encuentra frente a Casa Nueva. ¿Cómo las ocuparon? Se pararon en el alambrado del colegio proclamando hasta dónde le correspondía al colegio y cuánto a su familia, cambiaron los candados, rompieron alambrados, destrozaron inmuebles y levantaron toda la tierra, arruinando la siembra. La escuela contaba con 204 hectáreas, pero hoy solo se dispone “para su función” un 10% de las mismas.

La demonización de las tomas de tierras de familias sin hogar son las únicas discriminadas; cuando se trata de apellidos fuertes y difíciles de escribir, nadie dice absolutamente nada.

El despojo de muchas Dolores

El colectivo feminista tiene aún debates sin saldar. Que el patriarcado no deja afuera a ninguna y a ningune fue quedando claro. Que el feminismo debe ser popular e interseccional y que la cadena de opresiones y discriminaciones impacta con mayor voracidad según la clase social, la etnia, la identidad de género, la orientación sexual, las discapacidades y los cuerpos, está en proceso. Que una mujer blanca, cis, heterosexual, flaca y con poder económico tiene ciertos privilegios de clase, es aún tema de disputa. Se debatió, se teorizó y se militó. Pero hay un debate dado, aprendido, marcado a fuego: en este sistema patriarcal y capitalista salen perdiendo todas y todes.

Dolores Etchevehere es una de ellas. Su estatus social y su trayectoria académica no la salvaron de las opresiones ni de una vida atravesada por la violencia de género intrafamiliar. Como Dolores, millones. Como mujer rural desheredada de su tierra, miles. Incontables como víctima de los poderes fácticos machistas que hacen y deshacen, mueven y rompen, atacan y destruyen, y acá no ha pasado nada.

Dolores denuncia a sus hermanos por violencia económica y de género. Dice que la vivió “tal como la describe la ley”. Se refiere a la Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres, que en su artículo 5 anuncia con precisión las situaciones que comprenden a la violencia económica y patrimonial. Si la escuchamos a Dolores, las atravesó todas.

Igual las estructuras no cambian y en los medios aparecen una y otra vez funcionarios y periodistas que ponen en duda su palabra y reviven el estigma de la “joven bolichera” que no puede, bajo ningún punto de vista, ser víctima de violencia de género. “¡Pero si es de Aries!”, escribió el periodista Mariano Obarrio en un intento de deslegitimación vomitivo.

Pero Dolores no arrugó. No lo hizo con los estancieros y ruralistas, que con sus aires de impunidad absoluta y control territorial le ofrecieron un salvoconducto para huir de su propia tierra. Menos iba a retroceder frente a un par de operadores políticos y judiciales que se arrodillan -para sorpresa de nadie- frente los poderes fácticos profundamente patriarcales.

El 26 de octubre Dolores ratificó la denuncia contra sus hermanos frente al fiscal Federico Delgado, en el juzgado federal a cargo de Daniel Rafecas. Durante más de dos horas y media cumplió con su declaración testimonial en el expediente que investiga violencia económica y de género; años de aprietes de su hermano, Luis Miguel. Ese que seguro viste en cadena nacional durante días y que intentó con todo su empeño fijar la imagen de “hombre bien”. Ese que fue Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación en el gobierno de Macri y presidente de la Sociedad Rural Argentina. Sí, ese. Aprietes, extorsión, amenazas y más violencia.

Con esto, el 5 de noviembre el fiscal Delgado consideró que la violencia de género es un factor clave en el caso y decidió dar intervención a la Unidad Fiscal Especializada de Violencia Contra las Mujeres (UFEM) para que colabore en la investigación.

“Una mujer para ellos es alguien inferior. Eso es lo que viví siempre en las mesas familiares. Catalogan a la mujer como algo que no sirve, que no tiene capacidad, que no puede tener ideas propias, ni un proyecto, ni llevarlo a cabo”, expresó la Etchevehere disidente en una entrevista a Página/12.

La disputa de Dolores contra el clan familiar no es un caso aislado. La violencia hereditaria por razones de género, con particular incidencia en sucesiones que implican mujeres rurales, campos y agro, recorre una larga trayectoria en nuestro país. El 80% de la propiedad de la tierra en Argentina está en manos de varones. Sólo aparecen entre un 15 y un 20% de mujeres registradas como propietarias. Lo rural no es para mujeres, dicen. Las sucesiones tampoco. Por eso, ellas deben sentarse a escuchar y ser testigos silenciosas de los despojos y reparticiones injustas que, sin consideración ni mayores obstáculos, ejecutan entre hermanos, primos e hijos. 

Como escribió la periodista feminista Luciana Peker, la decisión de desalojo de la estancia “Casa Nueva” el pasado jueves 29 de octubre no fue la victoria judicial de la propiedad privada, “sino de quienes defienden la propiedad privada en manos masculinas”.

“La Justicia de Entre Ríos falló a favor de los poderosos, a favor de los corruptos. Esto es un ejemplo de lo que yo viví estos 11 años de calvario”, dijo la impulsora del Proyecto Artigas en un audio que difundió Juan Grabois, uno de sus abogados, tras conocerse el fallo. Lo repitió cada vez que pudo hacerse oír. 11 años de denuncias, de dolor y de resistencia.

El caso de Dolores se convirtió en emblema de las mujeres que han reivindicado históricamente su derecho sobre la tierra, sobre sus vidas y sobre sus decisiones. Es una lucha colectiva. Dolores es muchas a la vez. Dolores es el respaldo del Movimiento de Mujeres Agropecuarias en Lucha. Es el apoyo de la Asociación de Mujeres Rurales Argentinas (AMRAF), que se pronunció sin dudarlo: “Lo que le sucede a Dolores, le sucede a muchas mujeres. Tiene que ver con la batalla cultural que estamos dando en todos los ámbitos. Dicen que es mucho más difícil romper con una estructura cultural, que darle vida a una ley”. También es la sororidad feminista de la organización Mujeres en Red que definió a Dolores como “una portadora del emblema emancipatorio de los feminismos que aran en tierra fértil”.

En Argentina, las leyes de sucesión son igualitarias tanto para las hijas mujeres como para las esposas. Entonces, ¿cómo llegamos a la concentración en manos masculinas? ¿Quién decide quién puede acceder a la tierra, trabajarla, habitarla, heredarla? Así como lo personal es político, lo familiar también lo es. Y la violencia económica y patrimonial no puede escaparse del eje de la cuestión, porque es, en esencia, violencia de género.

¿En qué momento el conflicto se transformó en un Grabois versus los Etchevehere corruptos? Casi sin darnos cuenta, con la naturalidad destacada de los sesgos patriarcales, las cámaras dejaron de ver a Dolores. Ahora en el ring sólo había varones. Porque así debe ser. Porque sólo ellos pueden hablar de campo, de modelos productivos, de transformación agroecológica. Las mujeres no. Dolores no. Para ella, para ellas, el silencio, la violencia, la cabeza gacha y el despojo.

El campo que alimenta, el campo que envenena

El 0,94% de los terratenientes manejan el 36% de las extensiones productivas del país bajo un modelo de producción que prioriza la ganancia económica sobre todo el resto. Las tierras son afectadas constantemente por incendios para “limpiar” suelos y expandir la frontera agropecuaria; y por la utilización de agrotóxicos, que contaminan al ambiente en su conjunto (incluyendo al ser humano), como única opción.

Ante esta situación, resulta esencial plantear otro modelo de producción, otro campo, para que nos alimente sin explotación laboral, sin contaminación a nuestros cuerpos, sin discriminación y perseguimiento a campesines. Y por sobre todo, sin terratenientes que se enriquecen a costa del pueblo, profundizando las desigualdades socioeconómicas.

El Proyecto Artigas presenta una alternativa. Piensa y practica la agroecología como modelo de producción a consolidarse sobre las tierras entrerrianas. El objetivo es claro: “construir un modelo agrario sostenible, libre de agrotóxicos y explotación”.

Volviendo a los números, el 55% de las internaciones por cáncer en el Hospital Garrahan provienen de Entre Ríos. Les que sufren las consecuencias directas de productos como el glifosato no son les terratenientes impecables que manejan los campos desde sus cómodas casas, sino les trabajadores del campo, les que ponen el cuerpo en los campos infinitos de soja transgénica y sus familias, las niñeces que son rociadas con avionetas mientras están en el colegio. Las normativas existentes para que el envenenamiento no sea un hecho son ignoradas y ocultadas. Se ve reflejado en el aumento de un 850% del uso de agrotóxicos vinculados a la actividad agropecuaria en los últimos años. En 1996 -cuando el glifosato entra a nuestro país- se recomendaba usar 3 litros por hectárea por año, hoy se usan aproximadamente 12 litros.

Otra discusión dentro del modelo de producción tradicional es cómo afecta a la economía de les pequeñes productores por un lado y a les consumidores por el otro. “Pagamos insumos caros, se nos paga monedas por la producción y los alimentos llegan caros a las góndolas”, relatan desde la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT).

El Proyecto Artigas está conformado por varias organizaciones sociales y campesinas que comenzaron a trabajar la tierra en Casa Nueva. La discusión está planteada: hay que cambiar la matriz productiva de todo el país. Si bien fueron desalojades, el proyecto se va a extender a 20 provincias más. Eve Kloster, referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), aseguró que “el Proyecto Artigas viene a demostrar también que son necesarias e imprescindibles políticas serias de los Gobiernos que profundicen y transformen muchísimas de las hectáreas de tierras fiscales en desuso en tierras productivas y en miles de Proyectos Artigas. Y que aquellas tierras que no estén aptas para producir nos sirvan para crear loteos con servicios para la construcción de viviendas”.

Familias como la de los Etchevehere no sólo adquieren y acumulan tierras evitando toda barrera legal mientras hay 18 millones de personas sin vivienda, sino que también perpetúan una forma de producir que atenta contra la naturaleza y contra les humanes. Solo los mismos terratenientes obtienen beneficios de esto, a costa del pueblo.

Proyectos como el Artigas tienen que ser celebrado: cada parcela que sea producida bajo las lógicas de la agroecología con perspectiva de género hace política y hace catarsis, y por sobre todo, pone la comida y las discusiones en la mesa de la Argentina.


Delfina Venece
Delfina Venece

Nací en el interior de Buenos Aires: los porteños nos confunden con Parque Chacabuco. De crianza gorila, devenida en pseudo-troska por contraste, hoy peronista por convicción. Mi canción favorita a los 10 años era Los Salieris de Charly, de León Gieco.

Agustina Flores
Agustina Flores

Soy hija de los vientos patagónicos. Compañera (in)esperada de la militancia para la liberación. Entusiasta del puño y la letra. Lo personal es político, el periodismo también.

Dolores Etchevehere: “Del otro lado hay maniobras de una trama de poder muy fuerte”

Dolores Etchevehere: “Del otro lado hay maniobras de una trama de poder muy fuerte”

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.
Dolores Etchevehere en el predio Casa Nueva sobre el que ayer la Justicia reconoció su propiedad  (Foto: Telam)

Dolores Etchevehere, hermana del exministro de Agroindustria del macrismo, Luis Miguel Etchevehere, valoró como un “primer logro” el fallo que frenó el desalojo del predio que litiga con su familia, pero advirtió que “del otro lado hay maniobras de una trama de poder muy fuerte” de protección judicial, política y mediática que, según denunció, no acata la medida y persiste en “actos intimidatorios”.

Además denunció que su hermano no acató la decisión del juez Raúl Flores que resolvió no hacer lugar al pedido de desalojo del predio en disputa en el marco de un juicio sucesorio en la localidad de Santa Elena, provincia de Entre Ríos.

 “Puso un candado en la tranquera que da a la ruta en una actitud amenazante; es otro signo de su violencia”, advirtió.

Por último reconstruyó también el proceso que la impulsó a reclamar judicialmente y comprometerse con el Proyecto Artigas -una iniciativa agroecológica de trabajo comunitario desarrollada en las tierras en disputa-, y reconoció que viene de una familia “patriarcal, con un verticalismo muy duro, entre los que mandan y los de abajo, y en el último escalón la mujer”.

“Hay maniobras de un poder muy fuerte, un poder constituido por parte de la Justicia, parte del sector político, parte del sector privado, de gente poderosa.”

DOLORES ETCHEVEHERE-

¿Cómo entendió la resolución de la Justicia que frenó el desalojo?

Lo entendemos como un primer logro, pero debemos ser muy prudentes… Del otro lado hay maniobras de un poder muy fuerte, un poder constituido por parte de la Justicia, parte del sector político, parte del sector privado, de gente poderosa. Hay una trama compleja del otro lado. Ahora insistimos en que no están acatando lo que resolvió el juez: los demandados siguen en un acto intimidatorio. Luego de la resolución del juez, Luis Miguel Etchevehere puso un candado en la tranquera que da a la ruta, en una actitud amenazante; es otro signo de su violencia.

“Vengo de una familia patriarcal, donde la mujer está en el último escalón” (Foto: Telam)

¿Qué siente cuando escucha “queremos ser ciudadanos, no queremos ser Venezuela” como parte de los argumentos de su hermano Luis Miguel?

¡Por favor, parecen loros, loros repetidores (risas)! Todo un discurso con un mismo hilo. Yo insisto: por qué no presentan pruebas en el expediente judicial que avalen sus dichos. El jueves fui objeto de un documento que plantaron los demandados que decía que yo había cedido y vendido todo. La persecución por parte de los medios fue dura, tremendo. Este mismo documento se lo llevaron al juez que lo leyó y, en su resolución, dijo que era nulo.

¿Por qué tomó la decisión de judicializar y, al mismo tiempo, articular con Juan Grabois, referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP)?

No fue una decisión de un día para el otro. Si tengo que tomar un punto de referencia o un disparador, fue cuando leí la encíclica “Laudato Si” del Papa Francisco. Allí hay un concepto sobre la cultura del descarte y me sentí muy identificada; no solamente sobre el descarte hacia las mujeres, sino además en lo que hace a la cultura del descarte a los que trabajan la tierra.

¿Ese fue el punto de inflexión?

No, yo hice un quiebre hace 11 años. Después siguieron años en un proceso muy largo. La encíclica fue mi inspiración para cambiar, y empecé a escuchar de manera más atenta a Juan Grabois, y a investigar sobre lo que hizo y hace. Es un abogado brillante y es cristiano. Yo soy profundamente cristiana y eso también me hace acercarme a él. Lo llamé, nos reunimos, le presenté todo mi caso. Son un grupo de abogados muy profesionales; trabajaron profundamente en las pruebas del caso familiar y sobre el hilo completo de la investigación. Leyeron, investigaron, comprobaron. Y después de todo ese camino Juan me dijo “bueno yo acepto representarte”. Al mismo tiempo le pedí que pensemos en un proceso productivo virtuoso para ayudar a los demás, con función social, es decir en total sintonía con el trabajo militante de Juan. Le reitero: la principal afinidad que tengo con Juan (Grabois) es que es cristiano.

¿Cuáles son las acusaciones que pesan sobre sus hermanos?

Estafa, lavado de dinero, fraude al fisco, vaciamiento de empresas. Lo nuevo son las denuncias por violencia económica y extorsión que están radicadas en Buenos Aires, en el juzgado de (Daniel) Rafecas y el fiscal (Federico) Delgado. 

“Mis hermanos tomaron de facto la administración de la sucesión, a través de una firma mía falsificada” (Foto: Telam)

Los episodios de Santa Elena coincidieron con la aparición de un libro que revela conflictos de similares características en la familia Macri…

Es pura y total coincidencia. No tengo nada que ver con ese libro, no tengo ni idea. Yo no soy una estratega rusa.

¿Cómo funcionó la dinámica familiar que terminó en este conflicto?

Lo típico de una familia patriarcal. Un verticalismo muy duro, muy marcado, los que mandan siempre y los de abajo. Y en el último escalón, la mujer; nunca considerada como para participar de las actividades que ellos, los hombres, realizaban, que estaban relacionadas con la administración y el poder.

¿Cree que existe un componente de la cultura machista en el conflicto judicial?

Eso es algo obvio. Sin dudas. Todo lo que se refiera a una mujer es el descarte para ellos. Dijeron “murió papá, somos cuatro hermanos, tres varones y una mujer, listo a esta la corremos”. Yo he sido una mercancía para ellos, la posibilidad de acceder a más y más dinero: tomaron de facto la administración de la sucesión, a través de una firma mía falsificada. Ese fue el primer paso de ellos, falsificación de documentos. Yo seguí adelante, soy periodista y muy rigurosa: cada denuncia con sus respectivas pruebas. Investigué a fondo, me presenté ante la Justicia a través de muchos años y cuando empezaba el momento del trabajo de los jueces todo siempre se planchaba en el tiempo, se dilataba o detenía. Mis hermanos nunca pisaron los Tribunales de Justicia, nunca. Si bien fueron llamados a indagatoria, siempre las respuestas eran “que estoy en China, que estoy en Japón, que estoy con (Mauricio) Macri, que estoy a más 500 kilómetros”. Fueron citados muchas veces y nunca se presentaron.

¿Hay protección judicial y mediática en Entre Ríos?

Sí, en Entre Ríos y también a nivel nacional a través de los medios hegemónicos de comunicación. Yo veía que medios como Clarín, La Nación, Canal 13, difundían sus crónicas y silenciaban todo. Pero soy una mujer muy positiva y digo “si un camino se cierra, tomo el de al lado y transito igual”: comencé a relacionarme y a transmitir por radios comunitarias, pequeños medios de comunicación.

¿Cómo evalúa la reacción de un grupo de productores agropecuarios frente a la tranquera de su casa en las horas previas a la resolución judicial?

Atacan a una mujer; apuntan con tractores, jinetes y camionetas a una mujer para echarla, para sacarla y quitarle sus derechos. Para tratar de vulnerabilizar sus derechos. Y no conformes con los tractores, los jinetes y las camionetas, vienen al frente de mi casa y me dicen ‘tiene un salvoconducto señora para salir de la provincia’ como diciéndome ´te damos la seguridad de que no te molemos a palos… que no te pase algo´. Es algo inédito.

“Justicia, verdad y reparación”, los tres pilares del Proyecto Artigas, según Dolores Etchevehere

Dolores Etchevehere, la hermana del exministro de Agroindustria del macrismo, Luis Miguel Etchevehere, defendió los objetivos del Proyecto Artigas, la iniciativa agroecológica que atraviesa la disputa por la herencia de su familia y el uso del predio en litigio en la localidad de Santa Elena, provincia de Entre Ríos.

“El Proyecto Artigas tiene tres pilares fundamentales que son justicia, verdad y reparación. Arranca con el caso Etchevehere, pero buscamos extenderlo con una convocatoria a los sectores despojados y humildes, a las mujeres que son oprimidas o silenciadas y a todos aquellos y aquellas que consideren que sus derechos fueron vulnerados”, señaló Dolores en una entrevista con Télam.

Integrado por campesinos sin tierra, militantes, técnicos y organizaciones ambientalistas, el Proyecto Artigas se propone “trabajar la tierra respetando la naturaleza, sin envenenarla”, puntualizó Etchevehere.

¿Cuáles son las metas y objetivos del Proyecto Artigas?

Nuestros objetivos son producir alimentos sanos y transitar este camino que va a ser muy arduo para lograr el objetivo de la soberanía alimentaria. Yo insisto: no puede ser que en un país como Argentina, en un mismo pueblo, en una misma ciudad, en ese mismo país, haya un chico que no coma y otro chiquito que sí. Que un niño no tenga un techo y otro sí. Eso está mal, muy mal y no puede ocurrir. Por eso nosotros tenemos como objetivo producir alimentos a precios justos, en el que también haya ganancia con las ventas. Hay que abrir el plano, abrir las oportunidades; tenemos un país maravilloso, con espacio para todos.

Artículo publicado originalmente en Agencia Telam

Marcelo Cena
Marcelo Cena

Trabajador de Prensa en diversos medios. Militante de la vida Peronista. No soy neutral.

Las llamas isleñas del Paraná

Las llamas isleñas del Paraná

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

POR AGUSTINA FLORES*

Las quemas de pastizales en las islas del río Paraná son una problemática con las que las ciudades aledañas de las provincias de Santa Fe y Entre Ríos (propietarias en conjunto de las islas) tienen que lidiar constantemente. Solo este año se registraron 2750 focos de incendios en territorio del Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sustentable del Delta del Paraná (PIECAS DP). En el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio crecieron exponencialmente, al igual que los reclamos de la sociedad.

Desde marzo, organizaciones ambientalistas, junto a la ciudadanía, denuncian la quema indiscriminada de pastizales en las islas. Recién en mayo, el Plan de Manejo del Fuego Nacional tomó acción y atacó 30 focos de incendio con helicópteros hidrantes; sin embargo, se perdieron 23 kilómetros cuadrados de pastizales. Las medidas no fueron suficientes ya que solo eran una respuesta inmediata y no se analizaba el conflicto estructural que llevó a que la situación se repita hasta el día de hoy.

El discurso comenzó responsabilizando a pescadores y a cazadores, pero enmarcándolos en casos particulares; no se los ubicaba dentro del negocio más grande que envuelve estas prácticas, el de la ganadería.

El pasado viernes 12, al verse más complicada la situación, se concretó una mesa de trabajo, convocada por el Ministerio de Seguridad de Nación, que reunió a funcionarios municipales, provinciales -tanto de Santa Fe como de Entre Ríos- y nacionales. Como resultado, las provincias acordaron suspender las quemas de pastizales por 180 días y se le encargó a Entre Ríos realizar informes con los datos catastrales y registros de titularidad de los propietarios de los campos donde sucedieron los incendios. Además, Nación declaró la emergencia ambiental y a la zona como “crítica de protección ambiental”.

Fuente: Sebastián Granata/Página 12

Así fue como se identificó a nueve personas titulares de cinco terrenos. En el registro de la causa judicial, queda constancia de que los terrenos son de su propiedad, pero no se los acusa por las quemas. Los productores son: Pablo Rufino Baggio; César Perpecto Aguiar; Hipólito, Juan y José Luis Maceratesi; Alberto, Daniel y Graciela Chiartano; y Luis Carlos Pérez, de acuerdo a una lista difundida por el programa santafesino, Telenoche.

Sin embargo, ese mismo día y durante todo el fin de semana, las quemas aumentaron. El domingo 14, volvía “la normalidad” a las calles de Rosario: comenzaba la apertura económica y recreativa. Acompañando los pasos y los barbijos, el humo no tardó en aparecer y generó dificultades para respirar, alergias, irritación en los ojos, entre otras.

Desde la ciudad se podían distinguir fácilmente los nuevos 40 focos de incendio, que generaron enojo y preocupación en la ciudad.

El negocio

El espacio les quedaba corto a los ganaderos, por lo que su deseosa y ambiciosa expansión llevó a que las islas sean un gran atractivo en los últimos años. Los extensos campos de pastizales rinden más que los que están en tierra firme, tienen fácil acceso a agua de buena calidad, son zonas cercanas a centros de comercialización y consumo, las tierras son baratas por ser inundables y, por el difícil acceso y la gran extensión, el control del Estado es mínimo.

Las quemas preparan el terreno para la alimentación del ganado y para ahuyentar especies autóctonas que puedan afectarles. Pero, a diferencia de otras regiones del país, ni el fuego ni las vacas son componentes naturales del Delta.

Es de esta forma que dañan el suelo de forma irreversible, afectan la flora, la fauna y los flujos de agua, disminuyendo su capacidad de filtrado y aumentando la erosión de las tierras. Se constituye una reconfiguración del ambiente de forma invasiva que, además de las consecuencias directas al entorno de las islas, genera un aumento considerable en la emisión de CO2, uno de los mayores contaminantes de la capa de ozono y provocador del cambio climático.

La baja del río Paraná favoreció el avance de esta actividad que, en búsqueda de más terreno, quema todo lo que se encuentra, generando humo, gases, material particulado y sustancias químicas tóxicas.

La lucha ambiental

Organizaciones ambientalistas vienen denunciando el aumento de las quemas desde el comienzo de la cuarentena, pero recién cuando la situación empeoró, se les dio respuesta. 

El viernes, la organización “El Paraná No Se Toca” convocó a una manifestación mientras los funcionarios se reunían para tomar acciones. Se exigió poner un freno inmediato a la situación y que el humedal sea declarado parque nacional.

Fuente: Alan Monzón/Rosario3

También, desde “Fridays For Future Rosario”, se realizó un comunicado en conjunto con otras organizaciones ambientalistas, tanto locales como nacionales. Allí denuncian las quemas y explican lo perjudiciales que son. Además manifiestan: “Dada la recurrencia de esta problemática y tantas otras que siguen poniendo en riesgo la integridad ecológica del humedal, consideramos necesario y urgente, contar con una Ley de presupuestos mínimos de Protección de Humedales”.

El Secretario de Gobierno de Rosario, Gustavo Zignano, también se hizo escuchar y denunció esta situación como “un delito contra la seguridad pública en medio de una pandemia”. Además, argumentó con estudios de instituciones europeas y americanas que “la contaminación ambiental favorece a la propagación del COVID-19, y se incrementa no solo el daño al medioambiente y a las vías respiratorias de la gente, sino que también -en plena pandemia- es un medio de circulación del virus”.

Fuente: Alan Monzón/Rosario3

Otro dato relevante es la disputa de quién es el responsable bajo el análisis de las burocracias que involucran a las dos provincias. La mayoría de las islas son tierras pertenecientes a Entre Ríos y es la provincia que otorga los permisos para la explotación, por lo que les santafesines exigen respuestas a la provincia vecina.

Si bien existen leyes que regulan el otorgamiento de permisos de quema, límites y prohibiciones, la situación no parece progresar, y si lo hace, es muy de a poco. Las respuestas fueron reacciones inmediatas pero que toman al problema como casos aislados: con detener algunos focos de incendios, se van a sus casas con la conciencia limpia. Hasta que la problemática no se analice desde una mirada estructural, la de las lógicas de consumo y de producción de la industria ganadera, tropezaremos con la misma piedra.


* Hija de los vientos patagónicos. Compañera (in)esperada de la 
militancia para la liberación.
Entusiasta del puño y la letra. Lo personal es político, el periodismo también.

Fuentes:
https://www.pagina12.com.ar/272019-acuerdan-frenar-incendios-en-la-zona-de-islas
https://www.rosario3.com/informaciongeneral/Incendio-en-las-islas-detectan-y-apagan-un-foco-en-su-comienzo-20200612-0050.html
https://www.rosario3.com/informaciongeneral/Movilizacion-en-la-rambla-por-el-fuego-en-las-islas-piden-que-se-declare-parque-nacional-20200612-0026.html
https://www.rosario3.com/informaciongeneral/Que-hay-detras-de-las-quemas-en-las-islas-20200615-0002.html

Confirman primer caso de leishmaniasis visceral humana con trasmisión autóctona en la Provincia de Entre Ríos

Confirman primer caso de leishmaniasis visceral humana con trasmisión autóctona en la Provincia de Entre Ríos

TIEMPO DE LECTURA: 3 min.

Se registró en la ciudad de Concordia y se trata del primer caso para la Región Centro del país. Hay riesgo epidémico, ya que en 2017 -en el área- ha sido confirmada la presencia del vector y casos caninos de leishmaniasis visceral.

Planificación en territorio

La leishmaniasis visceral es una enfermedad infecciosa grave que afecta a personas y perros con una alta tasa de mortalidad, aún con tratamiento clínico. Los síntomas más comunes de la enfermedad comprenden fiebre prolongada, inflamación de ganglios, hígado y bazo. La enfermedad es causada por un parasito sanguíneo (Leishmania Infantum), que se transmite a través de la picadura de un pequeño díptero denominado Flebótomo, Carachaí o Plumilla (Lutzomyia longipalpis). El reservorio y amplificador del parasito en las ciudades es el perro domestico. El primer caso humano autóctono de la enfermedad, en la Argentina, se detecto en la ciudad de Posadas (Misiones) en 2006. A partir de allí se han confirmado alrededor de 200 casos distribuidos en provincias del norte argentino.

La confirmación del diagnóstico de Leishmaniasis Visceral Humana, por parte la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS/MinSAL), de muestras provenientes de una paciente de la Ciudad de Concordia (Entre Ríos) encendió las alarmas sanitarias ya que se trata del primer caso autóctono de esta enfermedad en la zona centro de nuestro país. La dolencia fue contraída por una mujer adulta en situación de calle.

Debido a esta situación autoridades sanitarias nacionales de la ANLIS-Ministerio de Salud de la Nación y del Centro Nacional de Diagnóstico e Investigaciones en Endemoepidemias, a cargo de la Dra. Soledad Santini, comisionó al área al Dr. Pablo Berrozpe (dependiente del CONICET) para coordinar las actividades de realización del estudio de foco de transmisión, el consecuente bloqueo vectorial y la capacitación de los agentes sanitarios provinciales y municipales. Estas actividades se realizaron de manera  conjunta con la dirección de Zoonosis provincial y agentes sanitarios municipales.

Capacitación agentes municipales y provinciales

El trabajo fue realizado entre los días 14 y 17 de enero y se centro en la búsqueda activa del vector y el diagnostico serológico a caninos para la identificación de factores eco epidemiológicos que participan en la transmisión de la enfermedad. Los resultados preliminares del trabajo confirmaron muestras serológicas caninas positivas para leishmaniasis visceral.

El riesgo sanitario de enfermedades transmitidas por vectores, como lo son el dengue y la leishmaniasis visceral, en esa región ha ido en aumento debido a factores ambientales como el cambio climático y la antropización de áreas naturales, a estos eventos se le han sumado la desidia y la desinversión estatal en investigación, prevención y mitigación que ha sufrido la cartera sanitaria durante el gobierno de Mauricio Macri.

La asunción del nuevo gobierno nacional ha mostrado que la salud de la población ocupa un lugar prioritario en su agenda, designando al frente del Ministerio de Salud al Dr. Ginés González García con una marcada trayectoria en el sanitarismo argentino. Muestra de ello ha sido la recuperación del rango ministerial del Ministerio de Salud de la Nación, la declaración de la emergencia sanitaria nacional, la recuperación de 12 millones de dosis de vacunas que se encontraban embargadas en la aduana, y el anuncio de una fuerte inversión estatal para la prevención del dengue durante la reunión del Consejo Regional de Salud realizado el pasado 10 de enero en la ciudad de Puerto Iguazú, Misiones.

¡Quiero suscribirme!
1
Más rápido y fácil
Difusiones Trinchera
Hola
Si querés que te incluyamos en nuestras listas de difusión de publicaciones y promoción de entrevistas en vivo, envianos un mensaje para suscribirte y te llegará toda nuestra información.
¡Sumate a la Comunidad Trinchera!