Crisis alimentaria: Frente a la situación crítica de los comedores, el Gobierno sigue sin entregar los alimentos

Crisis alimentaria: Frente a la situación crítica de los comedores, el Gobierno sigue sin entregar los alimentos

TIEMPO DE LECTURA: 9 min.

A principios de esta semana distintos referentes de comedores populares, organizaciones sociales y Curas en Opción por los Pobres realizaron una protesta frente a los galpones de Villa Martelli, en Vicente López. Allí, el Ministerio de Capital Humano retiene parte de las 5 mil toneladas de alimentos que la justicia ordenó distribuir. La negligencia y falta de humanidad del ejecutivo nacional agrava la dificultad que atraviesan los espacios comunitarios, y ya son más de treinta los que anunciaron su cierre.

 Hace ya seis meses que el Gobierno nacional no cumple con la transferencia de fondos del Programa de Abordaje Comunitario, y sigue con la retención de las 5 mil toneladas de alimentos que la justicia ordenó distribuir. Frente a esto, distintos referentes de comedores populares, organizaciones sociales y el grupo de Curas en Opción por los Pobres, a principios de esta semana, realizaron una protesta frente a los galpones de Villa Martelli, en Vicente López.

Con respecto a la situación judicial, el juez federal Sebastián Casanello ordenó el pasado lunes al Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, que en 72 horas informe la cantidad de alimentos que tiene en su poder y, de acuerdo a la fecha de vencimiento y tipo de producto, establezca “de inmediato” un plan de distribución. Tal decisión judicial responde a un planteo formulado por el referente del Movimiento de los Trabajadores Excluidos (MTE), Juan Grabois, y al que se adhirieron comedores populares que denuncian la falta de provisión de alimentos.

Sin embargo, apenas se supo el fallo de Casanello, el Gobierno nacional informó que apelará la medida. “Vamos a apelar la resolución porque consideramos que esto no es una cuestión de índole judicial, sino una definición de política pública, y la justicia no se puede entrometer en la política pública”, declaró el vocero presidencial, Manuel Adorni.

De esta manera, como si se tratara de un juego, la cartera de Capital Humano apeló al fallo, y sostuvieron que “los alimentos que están acá son para emergencias y catástrofes climáticas”, por lo que la entrega de alimentos sigue en pausa. En paralelo, Grabois cuestionó estos dichos y sostuvo: “En las órdenes de compra dice taxativamente que están comprando para ser entregados en comedores y merenderos, es decir, se están robando la comida. Es una cosa repugnante que haya millones de kilos de alimentos acá y que acá atrás, a unos metros, haya ollas populares vacías y gente que pasa hambre “.

“Por lo tanto, están mintiendo escandalosamente cuando dicen que esa comida es para catástrofes. Porque ya hubo varias catástrofes y solamente mandaron un poquito a Entre Ríos, y además existe otro mecanismo previsto para eso, que es una resolución que sigue vigente y que tiene aceitado el mecanismo de transferencia de emergencia a las provincias, para que las provincias compren lógicamente en los mayoristas de su localidad. Porque imaginate si hay una emergencia en Tierra del Fuego, ¿vas a mandar la comida desde un galpón en Villa Martelli, que tarda 36 horas en llegar? Es una ridiculez astronómica”, enfatizó Grabois.

 Ollas Vacías: 

Mientras el Gobierno sigue poniendo palos en la rueda por la entrega de alimentos, la situación en los comedores y merenderos comunitarios sigue agravándose, a tal punto que este jueves la Red de apoyo escolar y educación complementaria (RAE) anunció el cierre de 13 comedores comunitarios a partir del jueves 30 de mayo. Estos se suman a otros 19 comedores de los centros comunitarios de InterRedes que también anunciaron su cierre.

Según pudo saber este medio, la decisión de ambos es debido a que “el Estado nacional no transfiere fondos para la compra de alimentos”. Con el cierre de los 13 comederos, más de 3 mil niñas, niños, jóvenes y adultos se quedan sin comida, mientras que de los 19, se ven afectadas 5 mil personas.

Revista Trinchera diálogo con diferentes referentas para conocer la condición actual que atraviesan estos espacios. Al respecto, la integrante del Movimiento Evita y la Utep, Johanna Duarte, sostuvo: “La situación en todo el país es de una gravedad absoluta, ya que hace seis meses que se subsiste con donaciones y lo poco que tienen las compañeras de la economía popular, que sostienen a los mismos en su casa e incluso ponen de su bolsillo. Buscaron diferentes estrategias para que sigan funcionando pero hay una inflación insostenible que se agrava día a día, y estas compañeras, que no tienen la situación resuelta, se hacen cargo de algo que debería hacer el Estado, al darle de comer a nuestro pueblo”.

“Dentro del territorio, los diferentes espacios que funcionan se van turnando y usan diferentes estrategias para trabajar, ya que allí no solo está la Utep, sino que también están las iglesias, los clubes de fomento y las comisiones vecinales. Esto hace que se hayan construido redes comunitarias para dar respuesta a la situación y crisis de hambre que vive nuestro pueblo, y que es fomentada de manera nefasta y con mucha crueldad por este Gobierno”, prosiguió Duarte.  

 

A su turno, en comunicación con esta Revista la secretaria adjunta de la Utep e integrante de Barrios de Pie, Norma Morales, sostuvo: “La situación crítica que atraviesan estos espacios es a raíz de la decisión política de este Gobierno, en particular de la ministra Petovello, por no liberar en todo este tiempo los alimentos a los espacios de cuidados comunitarios y para qué nuestras compañeras cocineras sigan alimentando a nuestra comunidad, ya que hoy en día en lo seis meses de gestión no nos llegó ni un paquete de arroz”. 

Es lamentable ver como minimizan la situación desde el Gobierno, desde el primer dia la Utep le pidió una mesa de trabajo a la ministra de Capital Humano, para que conozca todo lo que venimos realizando y sosteniendo en particular en los barrios populares, pero solo recibimos su posición política de no diálogo con las organizaciones sociales, una fuerte persecución, desprestigio y criminalización”. 

Por su parte, la referenta de la CTD Anibal Veron, Carmen Amaya, sostuvo ante este medio que “los comedores se sostienen con lo poco que perciben desde provincia de Buenos Aires y del municipio. Sin embargo, al no contar con el apoyo de Nación, no podes cubrir la semana como se venía haciendo. Esto impacta fuertemente en los mayores beneficiarios de los comedores en el territorio, que son las niñeces y las personas adultas mayores”. Con respecto a la mercadería, Amaya le reclamó al Gobierno que audite lo que tenga que auditar pero que no niegue y reparta la mercadería, ya que estos sectores son los que más sufren esta crisis.

Además, a esta dramática situación se le suma que el Gobierno libertario definió suspender la ejecución del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), uno de los convenios a través de los cuales el Estado argentino gestiona el reparto de alimentos a los distintos comedores barriales y populares de todo el país, a quienes luego se les realiza una auditoría. A pesar de que los fondos se encuentran disponibles, el gobierno decide no ejecutarlos, configurando no solo una inmoralidad intolerable, sino también constituyendo un delito.

Al respecto, Grabois señaló: “La lógica sería que el Estado pudiera licitar alimentos, almacenarlos y distribuirlos, pero eso no sucede por una cantidad de razones que no son responsabilidad exclusiva de este Gobierno sino de formas vetustas de compras y contrataciones y de problemas logísticos propios de la falta de descentralización adecuada de la política pública. Entonces, lo que históricamente hizo el PNUD es recibir fondos del ministerio de Desarrollo Social o Capital Humano y conveniar con entidades de la sociedad civil para una compra de alimentos determinada que se tiene que rendir y que la audita el propio PNUD, y que funcionó desde la pandemia para acá”.

“Todas las auditorías las hizo el PNUD y no hubo una sola denuncia de irregularidades. Los únicos comedores que realmente deberían ser auditados son los que recibieron alimentos ya sea vía PNUD o algún otro programa del Gobierno. No los del Renacom, que es una página que si vos entrás ahora, probá y googleá, podés registrarte en la casa de Pettovello, lo puede hacer un troll o alguien en Japón, es decir es un registro de preinscripción que ellos utilizan de manera maliciosa y con una metodología ridícula para tirar esta cifra de 50% de comedores fantasmas, cuando los comedores que deberían ser la base para hacer el relevamiento —que está muy bien que lo hagan, aunque esa ya sea una de las facultades del PNUD— tienen que ser efectivamente los que recibieron alimentos y no los que figuran en una base de internet a los que se puede inscribir cualquiera”, concluyó Grabois.

La falacia de los comedores fantasmas:

La subsecretaria Legal del Ministerio de Capital Humano Leila Gianni, sostuvo que relevaron 3385 comedores de los cuales 1607 son inexistentes, y de esta última cifra el 16% nunca funcionó en el lugar que dice estar. Cabe recordar que la base de datos que utilizaron es el Registro Nacional de comedores y merenderos (ReNaCom) que se inició en 2019, es decir, que se apoyan en un registro de hace cinco años. Existen múltiples factores que explicarían esta diferencia, los comedores pueden estar en nuevas direcciones o bien, dejado de funcionar por la pandemia.

“La denuncia de los ‘comedores fantasmas’ es una fantochada. Construyeron un registro imaginario, de que todo aquel que estaba en el registro había tenido la posibilidad de recibir transferencia de recursos o alimentos. Esta es la primera gran falacia que tiene la denuncia que están haciendo, evidentemente no leyeron qué es el ReNaCOM. Se creó en la gestión de Daniel Arroyo, en plena pandemia, ante la enorme expansión de ollas. De hecho, hechas por gente que nunca había tenido un comedor en su casa, para poder paliar la pandemia”, manifestó la diputada de Unión Por la Patria Victoria Tolosa Paz, antiguamente encargada del área de Desarrollo Social, en comunicación con Radio con Vos.

Sobre esto, explicó: “Es un registro, no era un programa, es simplemente un registro. Es como pensar que en el registro de proveedores, siempre le vendieron al Estado. No es así. La inscripción al registro no es igual a que hayan recibido alguna política alimentaria del Ministerio de Desarrollo Social.”.

Luego, Gianni sostuvo que el 32% de esos 1607 no funcionan más como comedor, osea que tienen una funcionalidad social, por ejemplo son una unidad productiva o son un centro popular y ahora hacen apoyo escolar. De cierta forma, se reversionó lo que funcionaba como comedor y funciona como centro popular. Además, Gianni sostuvo que el 25% no coinciden los datos. Sin embargo, el hecho de que no coincidan los datos con su registro no le da el sustento para sostener que son inexistentes.

Entonces, si repasamos los números, se puede decir que en tal relevamiento sólo no existen 170 comedores que es ese 16%.  De esta manera, la falacia del Gobierno Nacional de no entregar mercadería hace 6 meses cae por decante, ya que solo porque 170 comedores no están registrados o no existen le quitan mercadería a más 3200 comedores. Para tener una idea se habla de que entre 3 y 4 millones de personas comen de los distintos comedores en la Argentina, es decir que por 170 comedores les sacan la comida a 4 millones de personas. No hay adjetivo que alcance a describir la crueldad que esto implica.

Todo este hostigamiento y abandono, se ve acompañado por la persecusión. Desde el Multimedio Trinchera, para finalizar, repudiamos los allanamientos a diferentes referentes de las organizaciones sociales, así como la persecución política y estigmatización de las comunidades populares. Sin dudas, estas acciones demuestran la inoperancia del Gobierno, que quiere sacar de foco su incapacidad para combatir y resolver la crisis de hambre que atraviesa el pueblo. Además, deja ver el plan criminal que intenta instaurar Milei, que tiene como meta final la destrucción total del pueblo argentino en beneficio de un sector muy minoritario que es el que especula con el hambre del pueblo y la miseria del mismo.  


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El hambre es el límite: organizaciones sociales realizaron 500 cortes en todo el país

El hambre es el límite: organizaciones sociales realizaron 500 cortes en todo el país

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Este lunes, movimientos sociales y sindicales se manifestaron a lo largo y ancho del territorio argentino bajo la consigna “El hambre es el límite”. Se reclamó por la baja de los alimentos para los comedores y merenderos comunitarios y por la situación crítica de los sectores más vulnerables, a raíz de la crisis económica en Argentina. La jornada terminó con una represión de la Policía federal en algunos accesos a CABA.

Organizaciones sociales y sindicales llevaron a cabo 500 cortes y manifestaciones de protesta a lo largo del país este lunes por la mañana bajo la consigna “El hambre es el límite”. La medida fue impulsada por la Unión Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y organizaciones de izquierda en reclamo de alimentos para los comedores y merenderos comunitarios. Como parte del plan de lucha, se cortaron todos los accesos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), el epicentro fue Puente Pueyrredón. La principal apuntada es la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.

La jornada nacional se dio a conocer mediante un comunicado impulsado por las diferentes organizaciones. “Profundizaremos nuestro plan de lucha frente a la falta absoluta de respuesta del gobierno, ante la emergencia alimentaria y el ajuste a la economía popular”, sostuvieron. Esta medida es la continuidad de una serie de protestas en reclamo de alimentos para los comedores y merenderos comunitarios, en medio del rechazo a las políticas de ajuste del Gobierno.

“Atacan y estigmatizan a las y los trabajadores de la economía popular con el ajuste en el Potenciar Trabajo, el salario que complementa el laburo que se inventaron millones de personas descartadas del sistema formal”, reclamaron en el comunicado. Asimismo, aseguraron que las medidas implementadas del Gobierno se realizan “sin ningún tipo de diálogo o respuesta” de las autoridades nacionales, y denuncian el corte a las obras de integración sociourbana que estaban destinadas a las familias en condiciones precarias.

Algunas de las organizaciones que encabezaron la medida de fuerza fueron: la Corriente Nuestra Patria (CNP), el Polo Obrero, La Poderosa, el Frente Barrial CTAT, Federación Nacional Territorial FeNaT-CTAA, Libres del Sur, Movimiento Argentina Rebelde MAR, Movimiento de Trabajadores Socialistas (MST) y Frente Popular Darío Santillán.

Al respecto, la Secretaria de Relaciones Internacionales de la UTEP, referenta de la CNP y la CTD Aníbal Verón, María Fernanda Pereyra, sostuvo: “Salimos a las calles, rutas y autopistas en unidad para mostrarle al Gobierno nacional que no vamos a permitir que castiguen a nuestro pueblo con más hambre y miseria”. 

Desde Puente Pueyrredón, Eduardo Belliboni, del Polo Obrero, mencionó: “Reclamamos un paro nacional y un plan de lucha para todo el país. La dueña de las calles no es Patricia Bullrich, sino el hambre en todo el país”. Belliboni confirmó que no planeaban ingresar a la Ciudad de Buenos Aires, sino permanecer en los puentes.

Por su parte, el dirigente de la FeNaT- CTA A, Omar Giulini sostuvo: “Venimos a reclamar la cuestión de los alimentos que no llegan a nuestros espacios comunitarios y la no destrucción del Potenciar Trabajo. Pero sobre todas las cosas venimos a reclamarle al Gobierno nacional de Milei, que es un gobierno fascista, que hoy más de 7 millones de pibes y pibas están por debajo de la línea de la pobreza por eso nos movilizamos. También para evitar el avasallamiento de nuestro pueblo con el Mega DNU. Entendemos que la unidad es clave y estratégica para este momento”.

Con respecto a los accesos a la Ciudad de Buenos Aires, se realizaron cortes en el Puente Pueyrredón, que une la zona sur del Conurbano en Avellaneda; la Autopista Buenos Aires – La Plata; Ruta 3 y General Paz, en el límite con La Matanza; General Paz y Rivadavia, a la altura del barrio porteño de Liniers; el Puente de Autopista Saavedra, que permite a la Avenida General Paz atravesar sobre nivel la avenida Cabildo del lado sur y Maipú del lado norte. Asimismo, el MST también realizó una concentración en la ex estación Avellaneda, denominada Kosteki y Santillán.

El Gobierno nacional y su “Protocolo Antipiquetes”

Como era de esperarse, el Ministerio de Seguridad de la Nación conducido por Patricia Bullrich en coordinación con el Ministerio de Seguridad porteño a cargo de Waldo Wolff, aplicó el Protocolo Antipiquetes. En la antesala del corte, la ministra de Seguridad adelantó que haría “cumplir el Protocolo y los desalojaría si cortan calles, avenidas o puentes”. De esta manera, el Gobierno desplegó un fuerte operativo de seguridad, con miembros de la Policía Federal y de la Prefectura, además de la Policía de la Ciudad.

Según pudo constatar Revista Trinchera, la represión se dio en diferentes provincias del país, sin embargo Capital Federal fue el lugar en que el Protocolo se aplicó de manera más desmesurada, algo de esperarse de la Policía Federal y de la Ciudad de Buenos Aires. Utilizaron camiones hidrantes y gases lacrimógenos y en dirección no solo de los manifestantes (que ejercen su derecho constitucional de protestar), sino también de periodistas y fotógrafos que cubrían la jornada.

Finalmente, en cuanto a la cantidad de efectivos de las fuerzas, Omar Giuliani señaló: “Sabemos que el Gobierno viene desplegando un formato represivo y está claro que todo lo que hacen es posible con represión, el hambre que llega a nuestros barrios, la desesperación los despidos, esto hace que el pueblo se concentre y salga a la calle, y ante esto hoy ellos han diseñado un marco represivo” y concluyó: “El único escenario de conflicto es el hambre, después todo lo otro son condimentos que está teniendo este Gobierno y que tristemente sigue avanzando”. 

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