Los precios de alimentos subieron casi un 5% en junio

Los precios de alimentos subieron casi un 5% en junio

TIEMPO DE LECTURA: 3 min.

Entre los factores que impulsan el aumento del costo de vida destacan la corrección del tipo de cambio mayorista, la actualización de tarifas y el incremento en los costos de transporte. Estiman que el rubro le aportaría 1,4 puntos al IPC general.

Los precios de alimentos acumulan una suba cercana al 5% en lo que va de junio, factor que le suma presión a una inflación general que puede llegar a ubicarse en niveles similares a los de mayo. Así se desprende de distintos relevamientos privados, ya que se estima que este rubro aportaría alrededor de 1,4 puntos al alza del Índice de Precios al Consumidor (IPC) este mes.

De acuerdo al informe que realizó la consultora LCG, durante la tercera semana de junio el relevamiento de precios de los alimentos marcó un aumento del 1,5%, acelerándose 0,9 puntos porcentuales (p.p) con respecto a la semana previa, “acumulando así ocho semanas consecutivas con incrementos semanales por encima del 0,5%”. De esta manera, en las primeras tres semanas del mes, el indicador presentó un incremento de 4,9%, señaló la consultora.

Asimismo, desde la firma destacaron que “carnes y panificados fueron las categorías que más aportaron al aumento total con 0,6 p.p. y 0,3 p.p., respectivamente (2,1% semanal y 1,9%, respectivamente)”, y subrayaron que “el porcentaje de productos con aumentos se mantuvo sin muchas variaciones, alrededor del 15% de la canasta (18% promedio en las últimas cuatro semanas). Además, la inflación mensual promedio se aceleró por tercera semana consecutiva, ubicándose en el 5,3% (5,8% medido de punta contra punta)”.

Desde la consultora también explicaron que de mantenerse este nivel de incrementos en los últimos días del mes, los alimentos aportarían 1,4 puntos a la inflación general de junio. De esta manera el IPC registraría en junio una suba que (se estima) superará nuevamente el cinco por ciento, por lo que la inflación general del primer semestre se ubicaría por encima del 35%.

Otras consultoras realizaron relevamientos que arrojaron cifras similares. Por ejemplo, el informe del IPC GBA que elabora Ecolatina destaca que en la primera quincena del mes los alimentos y bebidas treparon 5,3% con respecto al mismo período de mayo, “manteniéndose por encima del 5% desde marzo”. También resalta que “al interior, las agrupaciones que evolucionaron por encima del capítulo fueron principalmente verduras y alimentos para consumir fuera del hogar, mientras que a diferencia las frutas exhibieron una caída (-2%)”.

Por otro lado, desde EcoGo estimaron que los alimentos consumidos dentro del hogar podrían alcanzar una suba del 4,7% mensual en junio. Esta proyección fue realizada por la firma luego de que se observara una desaceleración en el aumento de la canasta en la tercera semana del mes.

Luego del shock provocado por el conflicto en Ucrania en los precios de los alimentos, destacan otros motivos que explican los incrementos en el sector. Al respecto el director de la consultora Focus Market, Damián Di Pace, señaló a Ámbito: “Son varios los factores que impulsan el precio de los alimentos” y detalló que “el tipo de cambio mayorista se está comenzando a corregir en forma más acelerada de lo que venía siendo en mayo. En junio también hubo corrección de tarifas, que impactan sobre las industrias y el comercio. Y, sin dudas, las complicaciones en el transporte están generando que muchos insumos y materias primas de la producción industrial de alimentos, estén impactando en precios”.

Otro factor que podría tener incidencia en los aumentos de los alimentos es la actualización del programa Precios Cuidados, ya que a principios de junio, la lista de 1.300 productos sufrió un incremento promedio del 2,2%. En este sentido, Di Pace señaló que “la corrección de Precios Cuidados impacta, pero en una proporción más limitada, sobre todo, en las grandes cadenas de comercialización”. “Pero los otros tres factores tienen más incidencia”, puntualizó. 

Cabe destacar que a la suba de los alimentos se le suman también en junio distintos incrementos en bienes y servicios regulados como las tarifas de energía, prepagas, colegios en la provincia de Buenos Aires y gasoil.

Una familia necesitó 95 mil pesos para no caer en la pobreza

Una familia necesitó 95 mil pesos para no caer en la pobreza

TIEMPO DE LECTURA: 2 min.

Según el INDEC, el costo de la canasta básica alimenticia tuvo un incremento del 6,7% en el mes de abril, mientras que la inflación en mayoristas fue del 5,9%.

De acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), el costo de los productos que integran la canasta básica alimentaria (CBA) subió un 6,7% en abril, lo que significó que una familia de cuatro integrantes necesitara percibir ingresos por $42.527 para no caer en la indigencia.

En su informe mensual, el organismo también señaló que el costo de la canasta básica total (CBT) marcó un incrementó de 6,2% en abril, por lo que una familia tipo debió contar con ingresos por un monto total estimado de $95.260 para no caer debajo de la línea de la pobreza. En marzo pasado, estas cifras ascendían a $39.862 y $89.690 respectivamente.

El mismo tiempo, el Indec indicó que las variaciones interanuales de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) se ubicaron en 59,4% y 51,3%, respectivamente. La diferencia entre la canasta solo conformada por alimentos y la canasta total, radica en que algunas tarifas como las de los servicios públicos y el transporte tuvieron escasos aumentos.

Fuente: INDEC, Dirección de Índices de Precios de Consumo

La suba de alimentos y bebidas no alcohólicas fue la que tuvo en abril la mayor incidencia en todas las regiones. Dentro de esta categoría se destacó la suba de carnes y derivados; pan y cereales; y leche, productos lácteos y huevos. En el otro extremo, dentro de los rubros con menor incidencia, se ubicaron frutas y verduras, y tubérculos y legumbres, incluso con caídas en algunas regiones.

En el rubro Alimentos y Bebidas no alcohólicas del IPC del Indec las principales subas se dieron en Aceites y Pan y Cereales, con incrementos de entre 8% y 15% según la región, seguido por Carnes y derivados y Lácteos, con aumentos de entre 5% y 7%.

¿Cuánto osciló el precio de los alimentos en la primera quincena de abril?

¿Cuánto osciló el precio de los alimentos en la primera quincena de abril?

TIEMPO DE LECTURA: 2 min.

De acuerdo a un relevamiento privado, la inflación de la canasta básica se incrementó alrededor del 2% en lo que va del mes y muestra una desaceleración respecto a febrero y marzo. 

Luego de la fuerte escalada de precios registrada en febrero y marzo, abril mostró una leve pero clara desaceleración en la suba de los alimentos. De acuerdo a un relevamiento de la organización Consumidores Libres, la inflación de la canasta básica se incrementó más de un 2% en lo que va del mes, una cifra alta pero inferior a los registros previos.

Según el relevamiento efectuado en supermercados y negocios barriales por la organización, el precio de los 21 productos de la Canasta Básica de Alimentos tuvo un aumento del 2,8% durante marzo. Mientras tanto, en lo que va del año lleva un acumulado de 18,5%.

Desde el Gobierno esperan que la etapa inflacionaria de la primera parte del año quede atrás y las proyecciones para el próximo Índice de Precios al Consumidor que difundirá el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) prevén una cifra mucho menor a las de febrero y marzo.

Durante la primera quincena de abril los productos de almacén como aceite, fideos 500 gramos, pan, leche y yerba sufrieron un aumento de entre 1% y 1,5%. Mientras que el azúcar, la harina de trigo de un kilo y huevos de color la docena subieron entre un 9% a 15%. El resto de los productos rondaron subas del 4,6%.

Entre las frutas y verduras los incrementos se dieron en berenjenas (8,7%), cebolla (4,3%), naranja (3,5%) y manzana (3,4%). Una suba promedio del 2,6%. En tanto la carne también aumentó en algunos cortes: el kilo bola de lomo (2,6%), el kilo de asado (0,9%), el kilo de paleta (1,4%) y el kilo de carne picada común (2,8%). Un promedio del 1,9%.

Los precios de productos de almacén, en general, subieron un 18,9% en lo que va del 2022. Una fuerte alzas en la docena de huevos (51%), del kilo de pan (37,5%) y de la harina de trigo (37,2%). Por su parte, la carne aumentó un 12%, mientras que la fruta y la verdura aumentaron 38,6%.

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, señaló que la inflación comenzará a atenuarse en abril y destacó que “en abril creemos que vamos a tener una inflación menor que en marzo pero todavía relevante“. Además, precisó que probablemente el índice de precios de este mes esté por encima del 4%, lo que de todos modos implicaría una baja respecto al 6,7% de marzo.

Asimismo Kulfas remarcó que “en mayo creemos que (la inflación) se va a estabilizar y luego empezar a reducir más significativamente”. El ministro resaltó que el aumento responde al conflicto en Ucrania, que generó que repercutiera en los precios internos, por lo cual -estiman- la inercia inflacionaria se calmara. El Gobierno y el FMI estiman un 50% anual, mientras que los más pesimistas sostienen que será de un 60%.

Mesa de trabajo para combatir la inflación

Mesa de trabajo para combatir la inflación

TIEMPO DE LECTURA: 2 min.

El objetivo es resolver el acceso de bienes y servicios básicos. El Gobierno Nacional en conjunto con la UIA y la CGT se comprometieron a trabajar consensuadamente en el camino de la “guerra contra la inflación”.

El Gobierno Nacional, la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT) acordaron la creación de una mesa de trabajo para generar propuestas, elaborar medidas y coordinar acciones destinadas a enfrentar la inflación. La prioridad estará puesta en bienes y servicios básicos.

La noticia se dio a conocer el pasado jueves luego de una reunión que mantuvieron en el Palacio de Hacienda los ministros de Economía, Martín Guzmán, de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Claudio Moroni, junto al titular de la UIA Daniel Funes de Rioja, y los secretarios generales de la CGT, Héctor Daer y Carlos Acuña.

La iniciativa responde al pedido del presidente Alberto Fernández para establecer una mesa de diálogo y concertación social en vistas de fortalecer la reactivación económica, en articulación con la creación de puestos de trabajos y mejorar los ingresos de la población.

La reunión tuvo como principal eje la coordinación de lineamientos para establecer un acuerdo de precios y salarios que mitigue el alza inflacionaria, que en lo que va del año registró un acumulado de 8,8%, y un 52,3% de inflación interanual.

Les presentes coincidieron en que “la inflación es hoy la combinación de problemas internos y de la escalada inflacionaria internacional y expresa un desafío para evitar que ello se traduzca en mayores dificultades para los ingresos de la población y la competitividad de las empresas

El Gobierno Nacional en conjunto con los representantes de la UIA y la CGT, se comprometieron a “plantear medidas coyunturales y estructurales para mejorar la situación productiva del país, promoviendo más inversión pública y privada, con más competitividad y exportaciones, así como la generación de trabajo productivo y formal“.

Asimismo, ahondaron en la necesidad de combatir el aumento de precios y los efectos que tiene no sólo en el poder adquisitivo de les argentines, sino también en el funcionamiento y desarrollo de la actividad económica del país.

De igual modo, coincidieron en la importancia de redoblar esfuerzos para trabajar de manera coordinada y consensuada entre el gobierno, los sectores empresariales y sindicales. Además, remarcaron la importancia de incorporar a los sectores del comercio, la construcción, el agro y la economía del conocimiento. Según acordaron tendrán una reunión el próximo 5 de abril.

Se reglamentó la Ley de Etiquetado Frontal

Se reglamentó la Ley de Etiquetado Frontal

TIEMPO DE LECTURA: 2 min.

El Gobierno oficializó su reglamentación a través del Boletín Oficial por lo que las bebidas y los alimentos procesados deberán llevar octágonos negros de al menos un 5% del tamaño de la cara principal del envase.

A cinco meses de su aprobación en la Cámara de Diputados, el Gobierno Nacional oficializó la reglamentación de la Ley de Etiquetado Frontal. El objetivo de la norma será advertir en los envoltorios de los alimentos los excesos de componentes que pueden ser nocivos para la salud como grasas saturadas, azúcares y sodio, entre otros.

El Decreto 151/2022 publicado en el Boletín Oficial y que lleva la firma del presidente Alberto Fernández, el Jefe de Gabinete, Juan Manzur y les ministres Vizzotti (Salud) y Domínguez (Agricultura), sostiene: “La Ley N° 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable tiene por objeto garantizar el derecho a la salud y a una alimentación adecuada de la población, a través de la promoción de una alimentación saludable, brindando información nutricional simple y comprensible de los alimentos envasados y bebidas analcohólicas, para promover la toma de decisiones asertivas y activas y resguardar los derechos de las consumidoras y los consumidores”.

El documento además incida que las bebidas y los alimentos procesados deberán llevar octágonos negros de al menos un 5% del tamaño de la cara principal del envase y puede llevar más de un sello negro. La medida alcanza a todas las personas, humanas o jurídicas, que fabriquen, produzcan, elaboren, fraccionen, envasen, encomienden envasar o fabricar, distribuyan, comercialicen, importen, pongan su marca o integren la cadena de comercialización de alimentos y bebidas analcohólicas de consumo humano en la República Argentina. 

Además se advierte que los locales comerciales o puntos de venta, sea de forma física como en línea, están “obligados al cumplimiento de la presente normativa“. Sin embargo el azúcar común, aceites vegetales, frutos secos y sal común de mesa no están obligados a tener el sello de advertencia en la cara principal .

En la normativa se precisó que la declaración del rotulado nutricional frontal es “obligatoria” en los alimentos y bebidas analcohólicas envasados cuando en su composición final las cantidades de azúcares añadidos, grasas saturadas, grasas totales, sodio y/o energía son iguales o superiores a los límites y condiciones definidos por la ley. Del mismo modo, aquellos alimentos que contengan edulcorantes y/o cafeína tienen que mostrarlo en la leyenda precautoria.

Los alimentos y bebidas envasadas que tengan algún sello de advertencia no podrán agregar en sus envases: Información nutricional complementaria; personajes infantiles, animaciones, dibujos animados, deportistas, mascotas, elementos interactivos, la entrega de obsequios, premios, regalos, accesorios, adhesivos, juegos, descargas digitales u otro elemento.

Estos productos tampoco podrán incorporar logos o frases con el patrocinio o avales de sociedades científicas o civiles; la participación o promesa de participación en concursos, juegos, eventos deportivos, musicales, teatrales o culturales con la compra de productos.

El tiempo es hoy, mañana es tarde

El tiempo es hoy, mañana es tarde

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

Desde que comenzó la pandemia, se ha venido reflexionando acerca de las podredumbres que han quedado en evidencia. No solo de la actitud de desprecio por la vida ajena que tienen quienes pregonan por volver a la “normalidad” del capitalismo tal y como se conoció previamente, sino de múltiples problemas que permanentemente genera un sistema de muerte como el capitalismo.

La pandemia resaltó los desastres que generan las formas de producción capitalista (ya sea en los campos como en las urbes): el calentamiento global la muerte de especies animales o vegetales; la contaminación de ríos, mares y océanos; la emisión desmedida de CO2 a la atmósfera y la consecuente expansión del agujero en la capa de ozono; o la expulsión de personas del el campo a la ciudad. También podrían mencionarse el incremento en los niveles de pobreza, la precarización de la vida, el aumento de enfermedades, o un infinito etcétera.

Pero el COVID-19 también puso de manifiesto las fragilidades de un sistema interconectado e interdependiente (llamado globalización) que ante una situación como la actual no puede dar respuesta eficiente ni desde lo sanitario, ni desde lo económico.

En picada libre

Por sólo dar un ejemplo, los investigadores del Observatotio Económico Latinoamericano (OBELA), Oscar Ugarteche y Arturo Martínez Paredes, analizaron recientemente cómo la pandemia resquebrajó las cadenas de suministros en el rubro alimentario, afectando de manera más significativa a los países dependientes de la importación de la gran mayoría de los alimentos que consumen “como México, EEUU, China, la mayor parte de África y la Unión Europea”.

Según los investigadores, la FAO afirma que “’la fuerte desaceleración de todas las economías del mundo y en particular de las más vulnerables (…) hará que los países, en especial los que dependen de las importaciones de alimentos, tengan dificultades para disponer de los recursos necesarios para comprarlos, ya que las tasas de desempleo han aumentado y las repercusiones económicas de la COVID-19 en el ingreso serán más severas[1].

En relación a las consecuencias de la pandemia, cabe destacar que en abril de este año –antes de que todo estalle por los aires- la Organización Mundial del Comercio ya pronosticaba una caída del PIB mundial de entre un 13 y un 32% para el 2020. Y si bien esta organización señala que la caída de la economía será peor que la crisis del 2008/09 (algunes incluso señalan que pueda ser peor que la de la década del 30), afirman que en 2021 comenzará la recuperación, aunque continuarán los coletazos del desastre.

Según un informe del Centro de Comercio Internacional (ITC, por sus siglas en inglés), “la economía mundial perdió al menos unos 126 mil millones de dólares en 2020 debido a la interrupción global de las cadenas de suministro en EEUU, la UE y China a causa del virus”. Además señala que “en conjunto, esos países representan el 63% de las importaciones mundiales y el 64% de las exportaciones de las cadenas de producción y venta[2]

Éste hecho no solo afecta a los países importadores de alimentos, sino también a quienes los exportan, ya sean de América, África o el Sudeste Asiático. En el informe antes mencionado se afirma que el 55% de todas las empresas pequeñas o medianas se vieron gravemente afectadas, mientras que solo el 40% de las grandes empresas han señalado verse afectadas.

Davos siempre está ahí, aunque no lo veas

Los ganadores ante la pandemia parecen ser los mismos grandes ganadores de siempre, los que cada año se juntan a planificar la economía global en Davos y que ahora proponen un “reseteo” o “reinicio”. Y sí, lo primero que se le viene a la mente tras escuchar esa palabra es la imagen de la empresa de la ventanita creada por Bill Gates (una batalla cultural que vamos perdiendo por goleada). “El Gran Reinicio”, así es como el presidente y fundador del Foro Económico de Mundial de Davos, Klasu Schwab, pretende llamar a este encuentro de la élite mundial en el 2021.

Éste al igual que el genocida norteamericano (aunque muchos lo sindican como estratega), Henry Kissinger, señalan que el “contrato social” (pobre Rousseau, se debe estar revolcando en su tumba) que conocimos ya no sirve y que hay que generar uno nuevo. La élite global sabe que su hegemonía sobre el sistema de acumulación globalizado llegó a su fin y que hoy es China el motor industrial del planeta. Y lógicamente están preparando su respuesta.

Los dichos de estos personajes no son muy diferentes a los del magnate de peluquín que ocupa el Despacho Oval. Ese gran slogan publicitario (de eso sí que sabe) de “America First” va en el mismo sentido. La globalización ya fue. La jugada de las élites será volver a concentrar sus poderes pero localmente. Y como esta crisis va a generar una gran pérdida depuestos de trabajo y la quiebra muchísimas pequeñas y medianas empresas, se abre un panorama favorable para que ellos las compren y sea parte de las reactivaciones de las economías a escala planetaria.

¿A quién pretenden dejar afuera de este reordenamiento? Claramente en la esfera de lo macro, a China. El gigante asiático se puso de pié, luego de décadas de burlas y desprecios occidentales. Pero si se mira en lo micro, los que perderían serían los pueblos del mundo, porque -de darse esta hipótesis- las lógicas de reproducción del capitalismo serían las mismas -o al menos muy similar-, y la impronta destructiva de la modernidad eurocéntrica, occidentalocéntrica y dualista cartesiana seguiría siendo la misma, pero a escala nacional.

Foto: Misión Verdad

La salida no es volver a la “normalidad”

La “normalidad” de las catacumbas a la que el mundo capitalista estaba acostumbrado llevó a que la humanidad superara el récord de emisiones de CO2 a la atmósfera: en mayo de este año se sobrepasó la barrera de las 400 partes por millón de este gas, que para las especies que necesitamos oxigeno es veneno. Esto no sucedía desde hace unos de 2.500 millones de años.

En 200 años, desde “revolución industrial” para acá, la modernidad, el capitalismo y sus lógicas depredatorias, están logrando asesinar al planeta, algo que no hizo la especie humana en miles años sobre el planeta tierra. Porque la responsabilidad no es de “la humanidad”, como los liberales pretenden que se crea. No son les individues les que tienen la responsabilidad de lo que está pasando, es un sistema que destruye todo a su paso para generar mayores niveles de rentabilidad para un puñado cada vez más reducido de personas.

Un discurso histórico

Han sido muchos y muchas las personas que manifestaron que hay que dar un giro de 180 grados en las lógicas de producción y de consumo (sobre todo las del norte global) si como especie se pretende seguir habitando en “esta, nuestra querida contaminada y única nave espacial”[3].

Al respecto y sin lugar a dudas, uno de los discursos más emblemáticos de la historia reciente ha sido el de Hugo Rafael Chávez Frías (Presidente y Comandante Eterno de la Revolución Bolivariana) en la Conferencia de Naciones Unidas para el Cambio Climático de 2009.

En aquel entonces Chávez alertaba sobre la destrucción capitalista y la “dictadura imperial” que aún hoy vive el mundo. Caracterizado por su gran retórica, simpatía y honestidad, en esa oportunidad hubo dos frases que pasarían a la historia, frases que no eran de su autoría, sino de algunes ciudadanes que las escribieron en sus pancartas: “No cambien el clima, cambien el sistema”, o “Si el clima fuera un banco, ya lo habrían salvado”. Síntesis pura y dura.

La comunidad organizada

Dicho esto, urge el debate acerca de cómo se produce, qué se produce, con qué objetivos, qué impacto tendrá ello sobre el medio que habitamos, entre muchas otras reflexiones que la humanidad debe darse de manera madura y responsable.

La pandemia y la podredumbre que sacó a relucir, no hacen más que resaltar la urgencia de esos debates. Porque la derecha y las élites globales (como se mencionó anteriormente) ya están trabajando para dar una respuesta al colapso que ellos mismos generaron.

Será tarea de los pueblos ir construyendo ese otro sistema que reemplace al caduco modelo impuesto por la modernidad eurocéntrica, patriarcal, racista y dualista cartesiana, que en muy poco tiempo llevó al planeta a un lugar de difícil retorno.

Hay que volver a la comunidad, a la resolución en pequeña escala de las necesidades básicas como la producción de alimentos, buscar energías que no destruyan el medio ambiente, al tiempo que se intenta revertir las brechas tecnológicas, pensando tecnologías no para vender sus patentes y aumentar la productividad y la rentabilidad, sino para resolver problemas cotidianos de las personas.

Hay que volver a la producción local, fortalecer el trabajo cooperativo y solidario, atendiendo y resolviendo los problemas que surjan en esas comunidades. Es imposible sostener los niveles de concentración no solo de la riqueza o de la propiedad de la tierra, sino de la población en grandes centros urbanos, hechos que terminan generando colapsos ya sean sanitarios, edilicios, hídricos, o de otra índole.

Para cerrar estas líneas, Chávez (también en aquel discurso en Copenhague), citaba al periodista y escritor francés Hervé Kempf, quien finalizando el preámbulo de su libro “Cómo los ricos destruyen el planeta” señala: “No podremos reducir el consumo a nivel global si no hacemos que los poderosos bajen varios escalones y si no combatimos la desigualdad. Es necesario que al principio ecologista, tan útil a la hora de tomar conciencia, ¨pensar globalmente y actuar localmente¨, le sumemos el principio que impone la situación: consumir menos y repartir mejor”.


Referencias:
[1] https://www.alainet.org/es/articulo/207285
[2] https://medium.com/@misionverdad2012/el-gran-reinicio-davos-conduce-el-modelo-econ%C3%B3mico-global-post-pandemia-3b682d6771a0
[3] Frase utilizada por el colega Walter Martínez al finalizar cada emisión de su programa “Dossier”.


<span style="color:#000000" class="tadv-color">Nicolás Sampedro</span>
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

¡Quiero suscribirme!
1
Más rápido y fácil
Difusiones Trinchera
Hola
Si querés que te incluyamos en nuestras listas de difusión de publicaciones y promoción de entrevistas en vivo, envianos un mensaje para suscribirte y te llegará toda nuestra información.
¡Sumate a la Comunidad Trinchera!