En este nuevo aniversario de la guerra de Malvinas, se torna importante honrar y reivindicar la participación de las mujeres cuya lucha y sacrificio por la recuperación de nuestras islas han sido injustamente opacados por el paso del tiempo y el silencio histórico.
Un soldado no muere
frente a la batalla.
Muere cuando su
patria lo olvida.
Llegando al año 1982, Argentina atravesaba la última dictadura cívico-militar, autodenominada como “Proceso de Reorganización Nacional”, y liderada en ese momento por Leopoldo Fortunato Galtieri, quien había asumido como reemplazo de Roberto Eduardo Viola en diciembre de 1981.
Con el discurso de Leopoldo Galtieri desde el balcón de la Casa Rosada se inició de manera oficial la Guerra por la recuperación de las islas, proclamando de esta manera ante el pueblo argentina una de la frases más recordadas de ese momento: “Si quieren venir, que vengan, les presentaremos batalla”. La invasión a las Islas parecía un intento desesperado de la Junta Militar para consolidar su poder y distraer a todos de las crecientes crisis internas.
En este marco, las mujeres cumplieron un rol clave que ha sido invisibilizado. Desde enfermeras y trabajadoras voluntarias hasta madres, hermanas y esposas que se encargaban de mantener la vida cotidiana en el hogar mientras sus seres queridos marchaban al frente, muchos de ellos para no volver o para ya no ser los mismos de antes.
En poco más de dos meses, 23.428 soldados se enfrentaron al ejército británico con el propósito de restaurar la soberanía de las Islas, muchos de ellos siendo solo unos jóvenes de 18 y 19 años, sin ningún tipo de preparación militar y sin ningún tipo de armamento necesario para llevar adelante el combate. Entre aquellos soldados se encontraba un pequeño grupo de mujeres que se encargaban de curar y salvar las vidas de miles de combatientes, y pasarían muchísimos años antes de que el Estado les diera un reconocimiento.
Ellas cumplieron un rol importante
La resolución 1438/12, emitida por el Ministerio de Defensa de Argentina, reconoció de manera oficial la labor que cumplieron las mujeres que participaron en el Conflicto del Atlántico Sur, conocido como la Guerra de Malvinas. A través de este documento se visibilizó el rol de enfermeras, instrumentistas quirúrgicas y otras profesionales que trabajaron en condiciones extremas, brindando atención médica y ayuda logística durante la Guerra. Este grupo de mujeres civiles y profesionales sumaron un total de 16 veteranas, de las cuales poco se supo durante 30 años ya que sus historias fueron silenciadas y negadas en la memoria colectiva.
El 8 de junio de 1982, las mujeres debieron presentarse a la madrugada para ser trasladadas en avión, luego en jeep y finalmente en helicóptero hasta el buque Irízar. Todas recibieron un tratamiento muy hostil, ya que luego de un viaje que duró más de 12 horas, fueron incluso consideradas como portadoras de la mala suerte por casi todos los soldados.
Pertenecientes al Ejército Argentino:






Pertenecientes a la Armada Argentina:






Pertenecientes a la Fuerza Aérea Argentina:

Pertenecientes al Estado Mayor Conjunto:
Maureen DOLAN
57 años, rectora de colegio.
Sylvia STOREY
51 años, traductora y bibliotecaria.
Cristina María CORMACK
20 años, estudiante universitaria.
Tras el anuncio oficial de la retirada del ejército argentino de las Islas Malvinas, el 14 de junio de 1982 que derivó en la rendición de las tropas ante las fuerzas británicas en el Puerto Argentino luego de semanas de conflicto, el papel de las mujeres volvió a tomar importancia, ya que tuvieron el rol activo de cuidar a los soldados, contenerlos, escuchar sus súplicas y sus pedidos desesperados de volver con sus familias.
Una vez que regresaron al continente, el grupo de veteranas fue aislado por un tiempo en Comodoro Rivadavia, para así evitar que contaran todo lo que habían vivido a su regreso del Hospital Militar Central. Luego se supo que esta “maniobra” fue parte del plan conocido “desmalvinización” que se intentó instalar después de la derrota.
Tan solo luego de tres décadas, las veteranas fueron reconocidas oficialmente y se les entregó medallas de honor en calidad de veteranas femeninas de guerra, honrando de esta manera su lugar en la historia.
Fotografías
Ivy Perrando Schaller
Nacida el 5 de Diciembre de 1982 en Río Gallegos, Santa Cruz
Autora de “Valientes: Una historia de Mujeres”
Fotógrafa de las Veteranas de Guerra de Malvinas.
¡Sumate a la Comunidad Trinchera y aportá a la Comunicación Popular!
Tu aporte es esencial para que el Multimedio Trinchera pueda continuar con la construcción de una comunicación por y para el pueblo. Agradecemos el apoyo de nuestra comunidad y te invitamos a suscribirte para afianzar día a día nuestra Trinchera y disfrutar de un montón de beneficios.
Recibí nuestros mejores contenidos directamente en tu bandeja de entrada.



