Milagro Sala

 

 

 

 

Arriba quemando el sol 

Milagro Sala y la revolución tupaquera

por Agustín Arzac

mil

 

“Ahora que regresa la esperanza y la tusca de la vida ya se está por apagar” 

Cinza-Dubin (Tango villero)

 

Podemos hablar con Milagro Sala movidos o no por el interés en su obra; la de todos los tupaqueros. Hacer un largo viaje hasta Ledesma, elegir participar o no de la “marcha del apagón” y los juicios al genocida que se hacen en esos días. Y ver si al fin, la mujer tiene unos minutos para cedernos una entrevista.

También podemos hacer otra jugarreta. Mandar 3 tipos y algunas cámaras en avión con indicaciones precisas. Forzar alguna negativa, esperar alguna reacción inoportuna, si no provocarla, y conseguir una entrevista malparida donde el que se defiende sea el agredido.

Presentar una entrevista a Milagro Sala supone un repaso previo, al menos breve, sobre los doce años de construcción de la organización (construcción de poder popular, de dignidad, de autoestima y de respeto). Conocer en profundidad cada una de las conquistas del pueblo jujeño. Después sí, saldada la deuda con la historia y sus protagonistas; discutir acerca del lamentoso informe  del gordo Larrata y todo su etnocentrismo de clase.

El M. E. Liberación viajó a Jujuy y vivenció el proceso de poder popular más importante del país: Tupac Amaru, hija de la resistencia al neoliberalismo más salvaje en la zona más olvidada y más pobre de la Argentina.

Conocimos a estos compañeros que, a fuerza de piquetes y escraches, y soportando con estoicismo la represión -que ya les cobró 11 vidas-, supieron cargarse a 5 gobernadores en menos de una década y romper con lógicas asistencialistas y de clientelismos tan arraigadas en la provincia.

La Tupac, con 15 mil puestos de trabajo, es hoy el tercer empleador de la provincia, detrás del Estado y del grupo Ledesma, de los Blaquier. Lleva construidas más de 7.000 viviendas, y en cada barrio, en cada “cantri”, hicieron fábricas metalúrgicas, textiles, bloqueras, pero también piletas (algunas climatizadas), complejos deportivos, centros culturales y centros de salud. Escuelas para niños con capacidades diferentes, escuelas primarias, secundarias y terciarias, donde se han incorporado 4 nuevas tecnicaturas que son “Economía Social y Desarrollo local”,  “Agente Sanitario y Promotor de la Salud”,  “Turismo” y “Diseño y Producción de Indumentaria”.

La construcción de sentidos en lo simbólico, las referencias permanentes al Che y a Evita como ejemplo de personas consecuentes, solidarias y luchadoras, han formado conciencia revolucionaria en cada uno de los tupaqueros. La tradición, las costumbres, los antepasados, la veneración a la pachamama han sido rescatados del olvido. La hermandad que los une a Evo Morales y al pueblo boliviano nos habla de un nuevo despertar Nuestroamericano, el sueño de la Patria Grande.

La Tupac nos muestró una vez más, que el poder se conquista y que las reivindicaciones están ahí, para tomarlas. Y con los tupaqueros, el 27 de julio, marchamos para conquistar la justicia.

 

“En Ledesma y Calilegua una noche sucedió,

se llevaron compañeros la noche del apagón.

Los Blaquier y los milicos fueron dueños del terror,

secuestraron, torturaron

no hay olvido ni perdón

venimos aquí, para juzgarlos…

los compañeros jamás serán olvidados…”

La marcha del apagón

 

La noche del 27 de julio de 1976 se cortó el suministro eléctrico en todo el departamento de Ledesma, provincia de Jujuy, mientras policías, gendarmes, militares y capataces de la empresa “Ledesma” allanaron y saquearon viviendas en Libertador General San Martín y Calilegua. En vehículos de la empresa se trasladaron más de 200 trabajadores, estudiantes y profesionales a galpones de mantenimiento del ingenio azucarero, donde permanecieron días y meses atados y encapuchados. Tras las torturas e interrogatorios, algunos prisioneros fueron liberados o enviados a comisarías y cuarteles militares; otros destinados a cárceles de distintas provincias. Treinta aún permanecen desaparecidos.

Cinco años más tarde, Olga Aredez comenzó a marchar cada 27 de julio desde el pueblito de Calilegua hasta Libertador San Martín reclamando justicia por su esposo, quien fuera el intendente de Libertador, y el único médico del pueblo. En 2005, esta incasable luchadora por los derechos humanos murió de un cáncer de pulmón inducido por la bagazosis, enfermedad presente en muchos pobladores y que es causada por el bagazo (desecho de la caña de azúcar) que produce desde hace décadas la planta pastera y azucarera emplazada en pleno centro de ese pueblo jujeño.

 

Milagro, queríamos conocer tus sensaciones sabiendo que la justicia popular está por caer sobre uno de los genocidas más poderosos de la provincia, y también que nos cuentes cómo viviste la marcha de ayer que ha sido histórica…

La sensación que tenemos es que estos tipos tienen un poder muy fuerte, no sólo en Argentina sino también en Latinoamerica. Y en estos últimos 10 días han querido justificarse de cualquier forma. Primero decían que estaban siendo culpados injustamente y que en realidad no había pasado nada, que ellos nunca prestaron camiones, nunca nada. Después, cuando se acercaba la noche del apagón, comenzaron a decir que en realidad los milicos eran demasiado fuertes y les sacaron los vehículos. En Calilegua y en Ledesma hubo 33 compañeros desaparecidos, que en principio fueron 200 compañeros detenidos. Los llevaron a Guerrero y ahí los torturaron.

Todo lo que ellos digan es una mentira y una aberración. La gente en la marcha lo demostró. Esta es una lucha que viene de hace mucho. Yo vengo marchando desde hace 29 años, cuando éramos 10 o 15 personas y la gente cerraba las cortinas porque tenía mucho miedo.

El otro día contábamos la anécdota cuando los camiones de Ledesma nos pasaban raspando las orejas. Nosotros éramos jóvenes, yo tenía 19 años. Íbamos con Olga Aredez y ella nos decía que no había que bajar los brazos, que acá teníamos que seguir.

Cuando hicimos la marcha del 24 de marzo, nadie creía que los íbamos a tener a los genocidas en Jujuy sentados en un juicio. Porque se venían postergando. Cuando asumió el juez Poviña; ese día nos abrazamos con los compañeros y lloramos. Llorábamos de alegría porque decíamos, por fin vamos a ver sentados a todos estos genocidas. Y cuando nos anuncian los juicios más contentos nos pusimos porque decíamos “vamos a ser protagonistas”.

La presión más grande que han tenido acá en Jujuy son los jujeños en la calle. Se logró cambiar un juez. Nunca en Jujuy, en una marcha de 24 de marzo, se habían visto más de 100.000 personas en la calle. Nunca se vio el 26 de junio en Calilegua y Libertador la cantidad de gente que se vio, a pesar de que hicieron una campaña nefasta. Es impresionante. Impresionante la cantidad de conciencia que andan caminando por la ruta, que andan caminando por las calles de Jujuy.

¿En qué consistió la campaña de hostigamiento que llevó adelante la empresa Ledesma en estos días previos a la marcha?

Nosotros a Libertador fuimos con un poco de temor, ¿y mira quién te lo dice, no?

Fuimos con un poco de temor porque el ingenio Ledesma había dicho a los trabajadores que nosotros íbamos a quitarle los puestos de trabajo porque queríamos que cierren la fábrica. Y a mi me da mucha bronca, porque como pueden inventar tremenda mentira y aberración, si nosotros sólo queremos que los tipos que estuvieron implicados con los genocidas vayan a la cárcel, simplemente. Nosotros no estamos yendo contra los trabajadores, como vamos a ir contra 4.000 familias que es lo que significa el ingenio Ledesma.

Por ese lado el ingenio empezó a apretar a los mismos trabajadores para que salgan a la calle, defiendan a Blaquier, porque si no iban a tener que cerrar la fábrica y se iban a tener que ir. Ahí nomás dijimos que si se tenían que ir que se vayan, pero que dejen la empresa para los laburantes, que ellos iban a saber armar cooperativas y se iban a hacer cargo de la empresa.

La historia argentina nos ha demostrado que cuando los laburantes se hacen cargo de las problemáticas, las soluciones vienen mucho más rápido. Porque las empresas trabajan para una sola familia y los laburantes lo hacen para todos, para muchas familias. Y bueno, ver 50.000 personas en un pueblo tan chico como Calilegua y Libertador. A mí, que me conocen como una mujer dura, fuerte… las lágrimas se me iban porque miraba para arriba y sentía que Olga Aredez estaba al lado nuestro. Porque ella fue nuestra maestra, la que nos enseño a caminar en medio de la ruta.

Cuando decían que íbamos a ir a romper todo, yo les decía, tranquilos que el tiempo nos va a ayudar, que nosotros vamos a romper conciencias y ese día la historia va a cambiar.

En ese sentido, nosotros como M. E. Liberación queremos agradecerte el hecho de que nos hayas invitado, porque además de la maravillosa experiencia que nos llevamos de aquí, viviendo la organización de la Tupac y experimentando una realidad algo exótica como es ver al pueblo argentino conquistando salud, vivienda y educación digna, además de eso, pudimos marchar contra estos genocidas como lo hacemos en otros juicios en La Plata o en Buenos Aires…

¿Sabes por qué nosotros invitamos a distintas organizaciones sociales o a distintos partidos? Porque sentimos que hay muchos que dicen “vamos a Cuba, vamos a ver la experiencia de Cuba”. La experiencia de Cuba es muy linda. Yo también he ido, cuando tenía 18, 20 años, y vine con toda la cabeza destrozada. En ese tiempo no tenía hijos, entonces decía, vengo arreglo todas las cosas en Argentina, agarro ropa y me voy a vivir a Cuba. Y me acuerdo que un amigo que tengo desde que somos chicos, de militancia, el “Nando” Acosta, con él que ya militábamos junto a Víctor De Gennaro, cuando les planteo esto me mecharon de los flequillos y me dijeron: “¿a dónde vas vos? Pero que fácil, a un lugar donde está todo hecho, que fácil. A cualquier le gustaría ir a un lugar donde ya está todo construido, la Revolución, donde hablás sobre la Habana, cómo entró el Che, cómo entró Fidel… pero dejá que esa historia la cuenten los cubanos que lo han vivido. ¿Por qué no militamos acá? Cambiemos la historia. Cambiemos la historia en Buenos Aires, en Córdoba, en Jujuy, en las provincias. Si se puede cambiar la historia con la militancia de cada uno de nosotros”.

Que vengan ustedes es para que vean que las cosas si se pueden, que es posible todo, y que es posible acá en la Argentina. Porque no sólo en Jujuy se construyen viviendas, hay predios de natación, fábricas. Los compañeros de la Tupac de Mendoza también lo tienen. Los compañeros de Córdoba ya están con su experiencia también.

Humildemente digo que si hay alguien que puede hacer las cosas mejor que la Tupac de Jujuy yo voy a ser la más feliz. Esperamos siempre que el ejemplo nuestro multiplique las experiencias en otros lados. Porque lo que queremos es el cambio para los argentinos y no únicamente para una organización social. Que todos puedan estudiar mientras sus padres trabajan. Que se terminen los famosos comedores o las copas de leche. Porque el día que ya no haya pobreza en Argentina va a volver a ser como en la época de Evita.

A pesar de que este gobierno ha hecho muchas cosas. Creo que después de Perón, es el gobierno donde se ve que parte de la distribución de la riqueza está yendo para los que menos tienen. Por ejemplo la Asignación Universal por Hijo, que nosotros veníamos discutiendo desde la CTA y se hizo una votación y empezamos a planteárselo al gobierno. En ese tiempo era difícil verlo, pero hoy existe. Hoy están las cooperativas de construcción, donde los fondos vienen para que nosotros podamos construir nuestro propio futuro. Ahora, que falta más… sí que falta más.

¿Acá en Jujuy, cuáles son las políticas que faltan?

Falta una política mucho más fuerte en la cuestión de pueblos originarios, en la entrega de tierras directa, una política mucho más seria en salud y en contra de la contaminación. Y nosotros no estamos yendo en contra de las empresas mineras. Que quede claro. Hay dos cosas, uno cuando habla de contaminación, lo primero que dicen los dueños de las empresas es “están queriendo que nos vayamos”. No, nosotros queremos que esa empresa deje de contaminar y que dejen de cavar nuestros cerros como topos. Porque vienen con las maquinas, los explosivos, te cortan los riachuelos y te contaminan todo. Eso es lo que no se tiene que hacer. ¿Quieren la explotación del mineral? Busquemos otra manera. Nosotros no le queremos sacar el trabajo a nadie, la gente tiene que trabajar. En el norte, cerca de Chile, los jujeños tienen que trabajar y es un hecho. Por eso nosotros pedimos a los gritos la distribución de la riqueza. Para que la plata llegue hasta el lugar más inhóspito de la Argentina. Donde no llegan ni bolsones de comidas, ni un puesto de trabajo, ni una vivienda, un hospital, donde no llega un pavimento ni un cordón cuneta. ¿Y si estos tipos se están llevando este montón de plata por qué no invierten y levantan un hospital a todo trapo? ¿Por qué no hacen una universidad o un terciario en La Quiaca o en La Pampa? Que dejen algo. Porque te podés imaginar que acá en Jujuy, la empresa minera deja un total de 12 millones de pesos al año. ¿$12.000.000? Y vos ves salir los camiones y camiones por Chile de mineral. Nosotros seguimos siendo los hijos de la pavota, los pueblos originarios. Nos siguen robando las cosas y nosotros aplaudimos. Y encima le tenemos que salir a agradecer por los $12.000.000 que nos dejan. Los doce millones los pueden hacer un rollito y ya sabes lo que pueden hacer. Nosotros lo que queremos es que no contaminen y que si ellos van a seguir sacando mineral como sacan les cobremos mucho más, y les pongamos controles mucho más fuertes en contaminación y en saber qué se llevan de la Argentina. Vas a ver que ahí los tipos van a pagar el verdadero impuesto. Y con el impuesto que se les cobre a estas empresas, como también a “Ledesma”, a “La Esperanza” o a “La Mendieta”, vas a ver que a Jujuy no le va a ser falta plata de ningún lado.

La manera de hacer política tiene que cambiar. Nosotros lo hemos demostrado. A nosotros nos dan la plata, construimos las viviendas y con lo que nos queda construimos un mundo de cosas. No para la Milagro Sala, para miles y miles de compañeros. Nosotros tenemos centros de salud, que son mini-hospitales, y viene todo el mundo a atenderse. Acá no hace falta que te digan: “a ver dame la tarjetita de afiliación”. A todo el mundo se lo atiende gratis, y si hay que internarlo de urgencia se lo interna y si hay que operarlo de urgencia se lo opera. Y en la escuela lo mismo, a todo el mundo se lo prepara. La única exigencia es que tanto el padre, como la madre y el hijo se prepare y estudie. Cuando uno pone alguito de voluntad vos podés llegar a tu meta. Nunca es tarde para estudiar ni para prepararse.

Ver esta organización, la estructura que lograron, que no es otra cosa que el pueblo organizado disputando poder, nos lleva a preguntarte cuáles han sido y cuáles son las grandes diferencias y los puntos más álgidos de conflicto con el gobierno provincial…

Cuando nos dieron para construir las primeras viviendas, el gobierno de la provincia se puso loco porque las empresas le empezaron a hacer despelote; ellos tenían la construcción de viviendas. Entonces entramos en discusión con ellos, si tenían que hacer 1.000 viviendas por año y hacían 100. Ellos se excusaban diciendo que subía el material, esto y lo otro y “hasta que no me reconozcan lo que vengo gastando yo no puedo seguir construyendo”. Pero la mentira se caía porque ellos hacían las mismas viviendas que nosotros y el porcentaje que les quedaba era muy grande. Por ejemplo, nos pagaban $70.000 por vivienda construida y a ellos $140.000. Un 100% más… y sin embargo subía la bolsa de cemento y ellos paralizaban la obra; y nosotros no podíamos parar porque cada 6 meses teníamos que entregar 500 viviendas. Todos estamos de acuerdo que sube el cemento, sube la cal, pero convengamos que la construcción deja mucha plata. Y está demostrado. Mirá toda las cosas que hicimos con la plata que queda de la construcción. Y esa fue una discusión que hubo en la mesa del gobierno de la provincia.

Nunca le pedimos que nos prefieran a nosotros. Si quisieran darnos la mitad de las casas a nosotros y la mitad a ellos, perfecto. Pero así como nos cuentan las costillas a nosotros se las tendrían que contar a ellos. Nuestra organización social prefiere llevar la plata que queda a las familias tupaqueras, que son cerca de 70.000 afiliados.

Después, el sector político muy fuerte en la provincia y los grandes empresarios no quieren saber nada con que las organizaciones sociales tengan tanto poder. Pero nosotros en la década del ’90 nos quejabamos que la educación era muy mala y la salud también, y a nosotros no nos gusta vivir de la queja.

Por último Milagro, quisiéramos que nos dejes una breve reflexión sobre éste Estado paralelo que están construyendo.

¿Pareciera un Estado paralelo, no? Porque la verdad que competimos con la salud del Estado, con la educación del Estado, con la construcción del Estado. Pero competimos de muy buena manera, sino que tratamos de llegar a donde no se está llegando. Y por ahí cuando entregamos medicamentos controlamos que se tomen y hacemos seguimientos de cada caso hasta que los pacientes están curados. Una vez que se curó, que siga con su vida; pero si vemos que hay que hacer algo mucho mejor de lo que estábamos haciendo, se hace.  Con la educación lo mismo, no permitimos que ninguna mamá, ni ningún chico o joven deje de estudiar. Nosotros vamos y los buscamos, y por ahí nos dicen “no tengo para zapatillas”, entonces tomá las zapatillas, y “no tengo para el colectivo”, tomá para el colectivo… somos muy cargosos. Y ya estamos teniendo buenos frutos de todo eso. Somos los mejores en el básquet en Jujuy, somos los mejores en matemáticas, el otro día los chicos del secundario Olga Aredez sacaron primer premio en Buenos Aires con un documental sobre el 24 de marzo. Los que nadan, los que juegan al rugby. Esta inversión que hacemos es para sacar estos frutos, y es lo que no entienden los sectores políticos, porque no entienden nada de lo que hacemos.

Y vamos por mucho más de lo que tenemos.

 

 

Deja un comentario