TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

El CONICET hizo historia en el fondo del mar argentino, a pesar de los recortes presupuestarios del gobierno nacional. La institución de investigación científica más importante de América Latina, por séptimo año consecutivo, fue furor en redes sociales con los hallazgos trasmitidos en vivo. Hasta se dieron el lujo de dejar en segundo lugar al presidente, Javier Milei, en una entrevista con el periodista oficialista, Alejandro Fantino.

El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) lideró una ambiciosa expedición al Cañón Submarino frente a la costa bonaerense llamada “Underwater Oases of Mar del Plata Canyon: Talud Continental IV”, el trabajo realizado en conjunto con el Schmidt Ocean Institute que utilizó un robot submarino para alcanzar profundidades de hasta 3.900 m. En esta travesía, con tecnología de punta, los profesionales del CONICET  han logrado registrar imágenes inéditas, en ultra alta definición, además de recolectar todo tipo de muestras de flora y fauna, muchas de ellas nunca antes observadas en la costa bonaerense.

La transmisión en vivo por YouTube ha logrado captar la atención de millones de visitas, tal es así, que la emisión en directo del 31 de julio pasado, mientras el presidente, Javier Milei, junto con el ministro de Economía, Luis Caputo, y el titular del BCRA, Santiago Bausili, eran entrevistados por el periodista oficialista, Alejandro Fantino con picos de 42 mil personas viéndolo, las imágenes del fondo del océano eran seguidas por más de 50 mil espectadores.

Esta novedosa misión ha logrado un impacto social revelador activando un mayor debate público sobre el financiamiento del gobierno a la ciencia, en un contexto de  recortes presupuestarios y movilizaciones convocadas en solidaridad con los sectores afectados.

Para querer, de alguna manera, justificar la falta de fondos, el presidente de la nación, Javier Milei, afirmó que “el Conicet hoy tiene 35 mil personas. La NASA tiene 17 mil. Me parece que el Conicet no produce en línea con lo que produce la NASA“.

Siendo este intento de argumentación, falso, debido a que el Conicet no se puede comparar con la NASA, debido a que ambos organismos no tienen las mismas finalidades y funciones, siendo el equivalente argentino de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio norteamericana es la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), que se encuentra conformada por 288 personas, las justificaciones en el achicamiento de la ciencia se puede encontrar en el rol del estado que se pregona desde el gobierno.

El precedente más cercano de esta percepción fue el gobierno de Mauricio Macri, cuando en el comienzo de su mandato redujo un 40% el presupuesto para el Conicet en 2016.

Al año siguiente, el número de investigadores también fue reducido a un 60%, en lugar de entrar 900, solo lo hicieron 300 profesionales.

La situación actual es aún más grave que durante la gestión macrista. No solo frenaron las cuotas de reducción para la investigación, sino que no hay ingresos a planta desde 2022. El alta, demora aproximadamente un año, y este gobierno no solo no efectivizó a los trabajadores designados en 2022 y 2023 , sino que no hizo nuevos llamados en el 2024. 

Según el grupo “Economía, Política y Ciencia” (EPC), el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI) perdió 4.040 puestos de trabajo entre diciembre de 2023 y junio de 2025. Esto incluye los contratos no renovados, despidos y finalización de becas. De estos más de 4.000 empleos perdidos en el SNCTI, 1.085 corresponden al Conicet: 894 de personal científico y técnico, y 191 becarios.

Esta política, enmarcada en un ajuste presupuestario mayor, congeló partidas para ciencia y tecnología con valores del año 2023, sin reparar en la inflación, ni en actualizaciones de becas y salarios dando como resultado, la paralización de proyectos, laboratorios sin insumos, y cientos de investigadores migrando hacia otras latitudes o el sector privado argentino.

Alguien puede preguntarse cuál es el beneficio de investigar el fondo del mar, más allá de ver una estrella con semejanzas a un personaje de un programa infantil. En este caso, una de los 25 científicos tripulantes, a la cual no le renovaron la beca, investiga el veneno de un caracol como un poderoso analgésico (10 veces más fuerte que la morfina) para pacientes con cáncer.

Si bien el Senado, a principio de 2021, aprobó el proyecto de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Ley 27.614) que establece el incremento progresivo y sostenido del Presupuesto Nacional destinado a la ciencia y la tecnología hasta alcanzar, en el año 2032, el 1% del PBI, actualmente, el gobierno de Javier Milei invierte el 0.15, cuando debería ser el 0.45 por ciento. Para tener en cuenta el retroceso de la inversión del estado en esta área estratégica, es necesario precisar que, en el año 2002, cuando Argentina se encontraba, aún, en una profunda crisis económica, el gobierno, en ese momento, designaba el 0.17%.

El Scimago Institutions Rankings evalúa la producción científica, la innovación  y el impacto social de las investigaciones.  Este año ubicó al Conicet como “la institución de investigación científica, del ámbito público y de gobierno” más prestigiosa de Latinoamérica. Este logro lleva siete años consecutivos, y a nivel mundial se ubica en el puesto n° 79 entre 5 mil organismos.

¡Sumate a la Comunidad Trinchera y aportá a la Comunicación Popular!

Tu aporte es esencial para que el Multimedio Trinchera pueda continuar con la construcción de una comunicación por y para el pueblo. Agradecemos el apoyo de nuestra comunidad y te invitamos a suscribirte para afianzar día a día nuestra Trinchera y disfrutar de un montón de beneficios.

Dejanos tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde Trinchera

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

1