Ante un gobierno que rara vez se inmuta a los pedidos de mejoras salariales y de condiciones laborales, el gremio de conductores de ferrocarriles realizará este martes una nueva jornada de protesta. A través de un comunicado titularon: “La paciencia tiene un límite”.
El Sindicato de Conductores de Trenes La Fraternidad realizará este martes una medida de fuerza que consistirá, al igual que la anterior, en conducir a 30 kilómetros por hora. La réplica sigue en la línea de exigir al Gobierno nacional mejoras en las inversiones en los ferrocarriles y en los salarios
El jueves 30 de mayo, hace poco menos de un mes, el gremio de maquinistas había realizado la misma medida, luego de que ante las negociaciones en mejoras salariales y en materia de seguridad con el Gobierno nacional deriven en una oferta de 9% de recomposición salarial. En aquella ocasión, Revista Trinchera realizó una historización sobre los ferrocarriles en la Argentina para acompañar esa lucha y nutrirla con información. Asimismo, La Fraternidad había asegurado que si el gobierno desoía la protesta realizaría otra instancia al jueves siguiente con un paro total. Sin embargo, y de manera llamativa, esto finalmente no sucedió.
Tras ese hecho, la situación de Trenes Argentinos fue modificada ante la aprobación de la Ley Bases en el Senado, en la que se dispuso a la empresa como sujeta a ser concesionada y luego privatizada. Tan solo dos horas después de la votación, el Gobierno nacional emitió un comunicado en el que declaró la emergencia ferroviaria, asignando al presupuesto que percibían en base al monto del 2023, un aumento por 1.3 billones de pesos.
Al mismo tiempo, dicho texto insta a las autoridades a cargo de Trenes Argentinos a que propongan “acciones para la reorganización empresarial que resulten pertinentes a los efectos de revertir la situación de emergencia declarada”, lo cual por el momento queda a imaginación de cada quien ante la falta de una consistencia en las iniciativas. Por un lado, la resolución puede llegar (así como el presupuesto asignado), por parte del gobierno, o por otro, y en consecuencia de lo votado el 12 de junio, puede ser que sea la apertura para llegar a un esquema de concesión o privatización.
Como ya se ha visto en otras oportunidades tanto con los ferrocarriles como en otras áreas, el desfinanciamiento y ahogo presupuestario es un mecanismo de fogueo para que dicho servicio funcione de manera errónea y termine por necesitar de un capital externo. En este caso, y ante las intenciones de público conocimiento del actual Gobierno nacional, enmarcadas además en la aprobación de una ley que permite la privatización de Trenes Argentinos, no sería descabellado imaginar que este fuese el desenlace de tales maniobras. Sin embargo, al ser consultado el día posterior al comunicado, el Secretario General de La Fraternidad, Omar Maturano, aseguró que no leyó la declaración de emergencia como un “mal augurio” e hizo énfasis en la extensión del presupuesto.
Ahora, tras dos semanas en las que el tema prácticamente desapareció de la opinión pública, La Fraternidad volvió a la carga con un nuevo comunicado que anuncia el paro de este martes a título de “la paciencia tiene un límite”, el cual parece advertir que la resolución tomada por el oficialismo no bastó para los trabajadores del sector. En el mismo se señaló que la medida de este martes corresponderá a la que se iba a tomar el 4 de junio, la cual fue suspendida a fin de entablar negociaciones.
“Tras haber participado en cuatro reuniones consecutivas, nuestra voluntad negociadora no fue efectiva, habida cuenta de que el sector empresarial ha tenido más de 15 días para mejorar la propuesta salarial”, argumentó el comunicado del gremio de maquinistas, y ratificó: “Por los motivos expuestos y habiéndose agotado las instancias de diálogo, es que con la medida anunciada nuestro sindicato retoma su Plan de Lucha que fuera postergado”.














