Ni vencedores ni vencidos

Ni vencedores ni vencidos

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

La frase dicha por Eduardo Lonardi al asumir como la cara visible de la autodenominada “revolución libertadora”, cobra más sentido para describir la jornada de este miércoles que por aquel entonces. El oficialismo debía sacar una ley como sea, con los artículos que sea, y, evidentemente, en las condiciones sociales que sea. ¿Realmente le garantiza el repunte económico y político?

El periodismo más paupérrimo y berreta que habita la Nación argentina se ha encargado de instalar durante los 6 meses que lleva la presidencia de Javier Milei que se “gobierna con las manos atadas” debido a su inferioridad de representantes legislativos y provinciales, ya que “no pudo sacar una sola ley”.

Entre medio, ignoran la propia incapacidad política del gobierno para hacer acuerdos, ignoran que el primer proyecto enviado trató de realizar prácticamente una reforma constitucional encubierta, con más de 600 artículos, e ignoran incluso que desde fines de diciembre gobiernan con un Decreto Nacional de Urgencia -aún vigente- que representa más de lo que cualquier presidente ambicioso podría aspirar a cambiar en medio año. Los resultados están allí a la vista: 10 puntos de pobreza aumentados en ese lapso, una indigencia bestial, y una sociedad que se autopercibe fuertemente deteriorada, más allá de la visión que aún tenga sobre el gobierno.

De esta manera, y con aprietes de por medio, como entregar lo que ya debía garantizar a los gobernadores provinciales (obra pública, coparticipación, etc), el oficialismo tiene su ansiada ley. Descascarada, por obvias razones, pero vigente, que sigue siendo más de lo que cualquier político optimista podría aspirar en 6 meses. 

Este lugar de victimización cuajado entre la narrativa del propio gobierno y medios de comunicación afines a sus intereses, o sorprendentemente inocentes, posicionaron a gran parte del aparato político en la posición de “demosle lo que pide, y ya no tendrá como excusarse en la casta política”. Porque si es cierto que, Javier Milei ya no podrá utilizar ese recoveco cómodo de víctima de “la casta y las ratas del Congreso” en donde estos no le dejan cumplir su humilde deseo de reformar a fondo la composición legal de la Nación y tener facultades delegadas. Ahora absolutamente todo será responsabilidad de él. 

Así se lo debería percibir desde que dejó de ser panelista de televisión para ser presidente, y más con un DNU que impactó de manera directa en los horrorosos números sociales que se miden a día de hoy. Pero esta narrativa, explicada anteriormente, le dio un aire de largo alcance (que comenzó a desgastarse en las últimas semanas). Lo expuesto entonces lleva a una conclusión: el gobierno tuvo una victoria política en la rama burocrática, pero a partir de ahora perderá una carta fundamental en su propio relato.

Ante este escenario, en la previa de lo que se sabía, sería una ley que en general sería aprobada (de no existir anomalías de último minuto), tanto militantes organizados como jubilados, estudiantes y manifestantes asistieron a la Plaza de los dos Congresos con una esperanza mínima de que la ley finalmente no salga. Las expectativas estuvieron puestas mayormente en lo que sucediera en las votaciones en particular de cada artículo; y el objetivo principal de mostrar el rechazo a una mega ley con artículos ya implementados anteriormente, que no solo no solucionan nada, sino que empeorarán la ya miserable vida de la mayoría de los argentinos.

Desde las primeras horas de la mañana/mediodía del miércoles, cuando puertas adentro del Senado comenzó el debate legislativo, se podían visualizar columnas de distintos movimientos sindicales, sociales y estudiantiles que concentraban en las inmediaciones de la Avenida 9 de Julio y Lima, con el objetivo de llegar hacia la Plaza de los dos Congresos. Mientras la movilización se desarrollaba con normalidad y sin sobresaltos, en las puertas del recinto se podía percibir la tensión entre las fuerzas de seguridad, conformadas por la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura, y los grupos que merodeaban las tres direcciones valladas. Detrás de esto, camiones hidrantes, motocicletas y grupos policiales armados mostraban los dientes de lo que pocas horas después se convertiría en un anunciado operativo represivo.

Mientras la jornada transcurría con total normalidad, en el marco de una protesta que copaba la plaza y las inmediaciones sin mayores revuelos, el operativo de seguridad encarnó la orden de borrar del escenario a todo manifestante, y comenzó un operativo de avance forzoso sobre ellos, con métodos represivos como gases lacrimógenos y disparos de chorros de agua de los camiones hidrantes que más tarde se convirtieron en balas de goma. La imagen que se conforma cada vez que el parlamento discute leyes en contra de los argentinos no iba a faltar en esta ocasión, e iría escalando con el paso de los minutos y las horas.

Entre tire y afloje, para las 17 horas la Plaza de los dos Congresos ya se había teñido de campo de batalla, con las fuerzas armadas cada vez más adelante y los manifestantes cada vez más desplazados. Entre medio, un campo que tenía todos los condimentos: balas que iban, piedras que volvían, focos de incendio y detenidos. El operativo de la ministra Bullrich fue en búsqueda de cercenar el derecho constitucional de manifestarse y reprimir para luego acusar a los atacados como violentos ante su intento de persistir en el lugar y hacer uso de su derecho. Esto sería capitalizado de tal manera horas más tardes vía comunicados oficiales, en una búsqueda narrativa que complejiza aún más el futuro en este campo.

Para las 18 horas el repliegue de la manifestación era total. El absurdo operativo corrió el eje hacia la Avenida 9 de Julio, involucrando incluso zonas que estaban excluidas de los acontecimientos. “Es un absurdo operativo policial de quien ya es responsable de los 39 muertos de 2001 cuando ella era ministra, ¿Quién va a pagar todo esto?”, ironizó el Secretario General Adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, en diálogo con el móvil de Multimedio Trinchera, cuando la movilización aún transcurría de manera ordinaria.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires se volvió a teñir de trinchera en un día que se discutía cómo aprobar leyes que deterioren aún más la calidad de vida de los argentinos, con un desenlace negativo que ni siquiera pudo ser presenciado por la noche. No fue suficiente, no pudieron acallar las cacerolas que siguieron repudiando lo sucedido tanto adentro como afuera del Congreso tras ser aprobada una ley que entre otras cosas, garantiza el saqueo de recursos durante 30 años sin retorno, o le da facultades extraordinarias a un presidente que lejos de mostrarse preocupado por la alta indigencia pobreza y desempleo, asegura que no es su asunto, y disfruta destruir el Estado y por ende la propia Nación. 

Más preocupante aún es el comunicado lanzado horas antes de la aprobación de la ley por la Oficina del Presidente que confirmó una búsqueda narrativa que la última vez que fue utilizada terminó con la desaparición de 30 mil ciudadanos: “terroristas que buscan un golpe de Estado”. Así se refirió el Gobierno nacional a jubilados, trabajadores y estudiantes que previamente fueron expulsados de las calles mediante represión.

Ni vencedores ni vencidos. Los argentinos percibirán aún más degradaciones en el nivel de vida a partir de estos capítulos aprobados, pero el Gobierno también tiene un problema muy grande a partir de este acontecimiento parlamentario: confía en que la aprobación de esta ley es la garantía que necesita para que la economía repunte mediante inversiones. Se habla de esto casi como si fuese algo que se da de manera automática, cuando las leyes establecidas en el Régimen de Inversiones solo garantizan la activación de cualquier economía que explote los recursos argentinos, menos la de Argentina. 

Por otra parte, la imagen de “garantía de sostenibilidad” que busca dar el oficialismo hacia el exterior con esta ley quedó manchada con el fuego, balas y gases arrojados en una jornada donde además, la ley salió arañada por un voto desempate de la presidenta del Senado, Victoria Villaruel, y con extorsiones previas. Todo esto, tarde o temprano, terminará siendo un boomerang que vuelva con la misma fuerza para un Gobierno que ya perdió sustancial credibilidad ante los escándalos de corrupción descubiertos en el ministerio de Capital Humano. 


 Tu aporte es esencial para que el Multimedio Trinchera pueda continuar con la construcción de una comunicación por y para el pueblo. Agradecemos el apoyo de nuestra comunidad y te invitamos a suscribirte para afianzar día a día nuestra Trinchera.
¡Sumate a la Comunidad Trinchera y aportá a la Comunicación Popular!

https://revistatrinchera.com/comunidad/

 

Ley Bases en el Senado: Como se votó capítulo por capítulo

Ley Bases en el Senado: Como se votó capítulo por capítulo

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Luego de una maratónica sesión, que estuvo marcada por una fuerte represión fuera del Congreso, la Cámara Alta aprobó el paquete fiscal en general, y contó con 37 adhesiones y 35 rechazos. Las divisiones que sufrieron modificaciones o fueron rechazadas son Ganancias, Bienes Personales, RIGI, moratoria previsional y privatizaciones. La Cámara Baja de origen podría aprobar los cambios o insistir con la redacción original.

En una sesión marcada por la alta presencia y represión de las fuerzas policiales y de gendarmería en las inmediaciones del Congreso, tras casi 21 horas, el Senado de la Nación aprobó la Ley Bases, un proyecto impulsado por el oficialismo. Tras una primera votación que terminó en un empate de 36 a favor y 36 en contra, la vicepresidenta Victoria Villarruel ejerció su voto de desempate y garantizó el progreso del paquete legislativo. El Gobierno realizó múltiples concesiones para asegurarse una aprobación en general.

De esta manera, luego de la votación los senadores procedieron al debate en particular y al tratamiento del paquete fiscal, abordando capítulo por capítulo. En este proceso, se decidieron una serie de medidas que impactarán directamente en la economía, el ambiente y la gestión administrativa de Argentina.

 Capítulo por Capítulo: ¿Qué es lo que se votó?

El Capítulo 1, trato la Delegación de facultades para el mandatario libertario Javier Milei, allí el Senado aprobó la delegación de facultades al Poder Ejecutivo, específicamente para Milei, con 35 votos a favor y 35 en contra, resolviéndose nuevamente gracias al voto decisivo de Villarruel. Este título permitirá al Ejecutivo actuar en materias de emergencia según lo dispuesto por la Constitución Nacional.

Cabe destacar que los senadores santacruceños Natalia Gadano y José Carambia (que habían dicho que no darían quórum para la Ley Bases), se levantaron de sus bancas y se fueron del recinto luego de la aprobación de la ley en general.

Luego, en el Capítulo 2 se debatió sobre las Privatizaciones de empresas públicas. En este punto se discutió y aprobó la privatización de empresas públicas, excluyendo a entidades como Aerolíneas Argentinas y Correo Argentino, con otro desempate de Villarruel luego de dos empates sucesivos y en el que los senadores radicales Martín Lousteau y Maximiliano Abad votaron en contra. Cabe señalar que minutos después de terminar la sesión, mediante el Boletín Oficial, el Gobierno declaró la emergencia ferroviaria y gracias a esta Ley Bases, los trenes podrían privatizarse.

En tanto, el Capítulo 3 acaparó los Contratos y acuerdos transaccionales, en su votación hubo 37 votos a favor y 33 en contra, asegurando la aprobación de las mismas. Luego en el Capítulo 4 estuvo la Promoción del empleo registrado, que pese a las divisiones, se aprobó con 37 votos afirmativos y 33 negativos, luego de una segunda votación de ratificación.

Con respecto al Capítulo 5 se debatió sobre la Modernización laboral, allí el Senado la aprobó con 37 votos a favor y 33 en contra, destacándose la exclusión del Artículo 96 que deroga el estatuto del viajante detallado en la Ley N° 14546.

Luego sería el turno del Capítulo 6 abocado a Energía que con 37 votos a favor y 33 en contra, el Senado lo aprobó como parte fundamental de la Ley Bases y casualmente no tuvo cambios. De esta manera, se aprobó la desregulación del mercado energético, es decir, el fin de la prioridad al mercado interno, la libre exportación y el acople de precios locales con los internacionales

Otra discusión clave que trató el Senado fue el Capítulo 7, allí se debatió el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). La votación tuvo 38 votos a favor y 32 en contra, por lo que fue aprobada con el detalle que tuvo tres votos de Unión por la Patria, de los senadores Guillermo Andrada, Sandra Mendoza y Carolina Moisés. El Gobierno hizo cuatro cambios, ya que se redujeron los sectores elegibles para entrar al RIGI, selección de proveedores locales, cobros de exportaciones y modificaciones en los VPU.

Con respecto al RIGI, en diálogo con Radio Trinchera, la economista Clara Razzu señaló: “Esta aprobación no nos garantiza el ingreso de valor agregado o de inversiones productivas que genere más empleo, nos garantiza la salida de recursos naturales”.

En cuanto a la Reforma previsional, tratada en el Capítulo 8, el Gobierno cedió ante la oposición y decidió eliminar el Título VIII, que establecía el fin de la moratoria previsional. Por consiguiente el Capítulo 9 trató las Medidas fiscales para el tabaco que obtuvo 33 votos a favor, 10 en contra y 27 abstenciones. Esta decisión se tomó tras la eliminación del capítulo 8, que versaba sobre la reforma previsional.

En la última etapa del debate legislativo, el Senado aprobó el Capítulo 10 que refiere a las Disposiciones Finales de la Ley Bases, enfocado en medidas fiscales. La votación registró 36 votos a favor, 32 en contra y una abstención, marcando el cierre de un proceso intenso de deliberación.

Por otro lado, particularmente la votación tuvo como sorpresa los temas de Bienes Personales (B.P), ya que luego de aprobarse por unanimidad el Régimen de Regularización de Obligaciones Tributarias, Aduaneras y de Seguridad Social, más el blanqueo de capitales, el título de B.P del dictamen de mayoría se rechazó con 37 votos contra 35 positivos.

Luego en la misma línea, se dio la restitución de la cuarta categoría del Impuesto a las Ganancias que ya tenía como destino la derrota. Su votación dio 41 votos negativos contra 31 positivos. De esta manera, al oficialismo no le alcanzó con la exención del 22% dispuesta para las provincias de la Patagonia.

Finalmente, quedaron sentados los cambios extra en la reorganización administrativa del Estado, privatizaciones, la reactivación de la moratoria jubilatoria y el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). Ahora, la Cámara baja tendrá la definición de su sanción, ya sea para ratificar lo avalado o insistir con la versión original.


Tu aporte es esencial para que el Multimedio Trinchera pueda continuar con la construcción de una comunicación por y para el pueblo. Agradecemos el apoyo de nuestra comunidad y te invitamos a suscribirte para afianzar día a día nuestra Trinchera.
¡Sumate a la Comunidad Trinchera y aportá a la Comunicación Popular!

https://revistatrinchera.com/comunidad/


1