¿Qué sucede en Corea del Norte?

La República Popular de Corea es de aquellos países que los medios occidentales y capitalistas de desinformación han bastardeado y atacado desde siempre. Pero su historia y actualidad muestran otra realidad totalmente diferente: trabajo, educación, sistema sanitario y deporte.

Cuando se habla de la República Popular de Corea (RPDC) en los medios de comunicación siempre se lo hace con una tendencia muy, pero muy, negativa. Se hace referencia a que es una dictadura terrible y que amenaza al mundo con su arsenal atómico. Estados Unidos y la Unión Europea han logrado engendrar una imagen de monstruo sobre la RPDC, a través de sus grandes medios hegemónicos de desinformación. Esta mala imagen se replica en los medios latinoamericanos y no se especifica nada más.

El visceral anticomunismo de los grandes medios occidentales y occidentalizados repercute en la mirada sobre la RPDC. Hace rato que vienen especulando con que Kim Jong-un, actual máximo líder de la Revolución Coreana (que logró su triunfo en 1948), está mal de salud y que no aparece mucho en público, poniendo en duda la gobernabilidad del gobierno socialista de Pyongyang.

Lo cierto es que Kim Jong-un reaparece una vez más y trabajando en la gestión, en una fábrica estatal, en una granja estatal, en una escuela estatal, en un hospital estatal. Porque el 90% de la vida institucional, social y económica es estatal en la RPDC. La salud y la educación es gratuita al 100%, y no existe en el país el inquilinato de casas. Todos tienen su vivienda. Los medios fundamentales de producción están bajo el Estado y la economía planificada está a la orden del día.

En la RPDC no existe el analfabetismo ni la violencia social característica de los países capitalistas de todo el mundo. No hay inseguridad ciudadana, se respeta los derechos de la mujer, el aborto está legalizado y las religiones budista, chondoista y cristiana no tienen ninguna incidencia en los asuntos del país. Está prohibida la educación privatizada, como así también hacer negocios mercantilistas con la salud.

Un tema interesante es el tratamiento de la covid-19. Hasta el momento, la RPDC es una de las pocas naciones en no tener casos de covid-19 dentro de sus fronteras. El sistema de salud es robusto y nadie queda sin ser atendido. Todo es gratis. Además, la RPDC aplicó una estricta cuarentena, sin destruir su aparato económico. Nada podía salir mal: todo está garantizado por un Estado socialista de economía estatal planificada. En la RPDC no hay inflación, ya que el Estado fija precios máximos. Además, importante, no hay una oligarquía capitalista mandando, ya que fue liquidada en 1948-1953 con las medidas comunistas.

La ciudadanía se cuidó y respetó toda medida. Además, el pueblo en sí es un Ejército Miliciano que lo vigila todo. Hay Comité de Defensa Revolucionaria y cada habitante adulto lleva su fusil Ak-47 al viejo estilo soviético. Todos se cuidan y son el mismo Estado, fiel al modelo socialista Juche que instauró Kim Jong-il, abuelo de Kim Jong-un y fundador de la RPDC.

El deporte como herramienta de unidad

El Estado se encarga de gestionar los asuntos deportivos de la nación. El Ministerio Popular de Asuntos Deportivos se encarga de pagar los salarios a los deportistas de muchas disciplinas y el profesionalismo al estilo capitalista no existe. No puede haber jugadores millonarios ni opulencia. Los deportistas son trabajadores de la Revolución. Son docentes, médicos, odontólogos, ingenieros, arquitectos, letrados, bioquímicos, agrónomos, granjeros y de los servicios esenciales de seguridad y transporte. Algunos jugadores juegan en el exterior, pero contribuyen a la Revolución.

Por fuera, en el plano internacional, la RPDC entró en el movimiento olímpico en los Juegos de Múnich de 1972, y ganó medallas en sus diez participaciones; en Río de Janeiro 2016 sumó siete medallas: dos oros, tres platas y dos bronces. Destaca principalmente en lucha y halterofilia, deporte en el que Rim Jong-sim, campeona olímpica en 69 kg en Londres y en 75 kg en Río, no ha podido acudir al Campeonato de Europa, clasificatorio, por una gastroenteritis.

Sin embargo, las cuestiones políticas han limitado la participación de sus atletas. En otros casos, se unificó con Corea del Sur en las ediciones olímpicas de verano de 2000 y 2004; y en los juegos invernales de Turín 2006 los equipos de ambos países desfilaron bajo la bandera de la Península de Corea, lo que llevó a mejorar su trato. De igual forma, la presión de Estados Unidos sobre el país del sur hace que dicha relación se mantenga tensa. 

Pese a ello, tras años de relaciones enfriadas, ambas Coreas lograron -en 2018- un progreso significativo en el frente deportivo, incluidas la formación de un equipo femenino conjunto de «hockey» en los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang, en Corea del Sur, y la obtención de múltiples medallas bajo una misma bandera durante los Juegos Asiáticos en Indonesia.

Asimismo, como en las antiguas treguas de las primeras olimpiadas -mencionadas anteriormente-, el deporte trató de unificar nuevamente a Corea del Norte y Corea del Sur: la estrategia del líder norcoreano de proponer un diálogo y enviar una delegación a los juegos levantó titulares y Corea del Sur consideró que sería una buena oportunidad para retomar la relación entre los dos países tras sus diálogos cumbre en Pyongyang.

Pero la campaña de Seúl-Pyongyang para coorganizar los Juegos Olímpicos de Verano 2032 llegó a su fin tras la decisión del Comité Olímpico Internacional (COI) de elegir, mediante una reunión de la Junta Ejecutiva, a la ciudad australiana Brisbane como única candidata y sede, a la espera de ser confirmada en una votación de los miembros el próximo 21 de julio en Tokio.

Sin dudas, esta decisión fue negativa ya que ambas naciones habían deseado que la coorganización de los JJ.OO. de 2032 sirviera como una oportunidad para establecer la paz en la península coreana. Desde sus gobiernos se mencionó que se seguiría con el esfuerzo para encontrar las oportunidades de una cooperación deportiva intercoreana.

Algo que también mostró la impronta de Corea del Norte es su decisión de no participar en los Juegos Olímpicos de Tokio para proteger y no exponer a sus deportistas a un posible contagio por Covid-19. La decisión se comunicó hace pocos días y supone su primera ausencia desde el boicot a la edición de Seúl en 1988, que se añadió al de Los Ángeles de 1984. Pero claro está que Corea del Norte prioriza la salud por encima de la competencia y quiere seguir sin casos positivos en su territorio, demostrando ser una nación ejemplar deportiva y socialmente.


Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.


Eduard Paz
Eduard Paz

Proveniente del sur, me instalé en la ciudad de las diagonales. Fiel pensante que la política el deporte van de la mano.  Siempre me vas a tener al servicio de la comunicación del pueblo y su deporte.


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