El maestro rural a la Presidencia

El maestro rural a la Presidencia

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Con el 100% de actas procesadas y el 99,89% de actas contabilizadas, Pedro Castillo (50,145%) mantiene una ventaja mínima sobre Keiko Fujimori (49,855%). Aún faltan ingresar al cómputo 150 mil votos que están siendo observados, pero no le alcanzarían a Fujimori para torcer la elección.

No caben dudas de que esta segunda vuelta fue casi tan reñida como la de 2016, cuando Pedro Kuczynski revirtió el boca de urna y le ganó por un mínimo margen a la mismísima Fujimori, que este domingo perdió su tercer ballotage consecutivo.

Y aunque los números hablan de un empate técnico, los votos por provincia muestran otra cosa: que en la mayoría de los territorios de perú, Castillo arrasó. Y eso lo explica la historia reciente: los treinta años de neoliberalismo salvaje que comenzaron, precisamente, con la dictadura del padre de Keiko, Alberto Fujimori -condenado por delitos de lesa humanidad- enriquecieron a Lima -la capital- y sumergieron en la pobreza a los millones de peruanos que habitan las zonas rurales.

Eso explica por qué Lima era el bastión fujimorista que casi le permite a Keiko una victoria. Fujimori ganó en Lima porque es la capital enriquecida a costa de las zonas rurales la que necesitaba sostener el modelo neoliberal. La victoria de Castillo, que trataron de evitar con la consigna “nunca más comunismo”, significaba una redistribución de la riqueza que los sectores de poder, aglutinados en la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas, no estaban dispuestos a aceptar.

Por suerte, todo parece indicar que perdieron, que ganó el maestro rural y por lo tanto ganó el pueblo, porque Castillo promete una asamblea constituyente para cambiar la Carta Marga de la dictadura fujimorista, ese armazón que encorsetó la democracia peruana; promete una política fiscal redistributiva, la nacionalización de recursos estratégicos, la estatización de los fondos de pensiones, una reforma agraria y una reforma educativa decolonial, importantísima para comenzar a pensar una educación verdaderamente emancipadora.

Como contrapartida, se opone a la ampliación de derechos como el matrimonio igualitario y el aborto, pero aclaró en algunas entrevistas que el pueblo debía decidir y que por eso iba a trasladar el debate sobre estos derechos a la asamblea constituyente. Cabe señalar, de cualquier manera, que esto es signo de un conservadurismo religioso que aún se encuentra fuertemente arraigado en la sociedad peruana y es importante comprender los procesos históricos de cada país en el análisis.

La denuncia de fraude

Keiko Fujimori, asustada porque perdió su tercer ballotage, comenzó el lunes a denunciar un fraude electoral. Y aunque subestima a un porcentaje importante de los peruanos que saben que Castillo y su partido, de origen humilde, no cuentan con los fondos suficientes como para montar un vasto fraude electoral, quizás vale recordad que a Evo Morales le hicieron un golpe de Estado incluso cuando la diferencia de votos era muchísimo mayor.

Ellos lo controlan todo: tienen bajo su manga a los grandes medios de comunicación, a las grandes encuestadoras, a los grandes grupos de empresarios y por supuesto a Estados Unidos. Aún así, con todo su poder económico y mediático, perdieron la elección y como última maniobra apelaron a la anulación de 200 mil votos en zonas que apoyaron ampliamente a Castillo. Pero la mismísima OEA, en su informe de observación, se refirió a un “proceso electoral positivo” en el que no se detectaron “graves irregularidades”.

Comienza entonces un tiempo de interrogantes porque el establishment buscará desestabilizar desde el primer día, o desde antes (ya se vio el terrorismo financiero con la caída de la bolsa y la disparada del dólar). Y puede haber al menos tres estrategias.

En primer lugar, el golpismo sin atenuantes, lo que explica por qué el Ministerio de Defensa tuvo que salir a reiterar lo que debería ser obvio: el carácter no deliberante de las Fuerzas Armadas y su no derecho a la intromisión en los resultados electorales. Incluso algunos veedores internacionales advirtieron que existe un posible golpe de Estado.

En segundo lugar, la guerra de asedio y desgaste, con la acción concertada de las corporaciones mediáticas, judicial y parlamentaria (porque Pedro Castillo no la tendrá fácil en el Congreso), que buscarán imponer al presidente electo nuevas mociones de censura y confianza en continuidad con los últimos años de desestabilización política. Y en tercer lugar, y no menos probable, la estrategia de “canibalización” de Castillo y Perú Libre, por la cual candidatos que llegaron al poder con programas populares como los de Alejandro Toledo y Ollanta Humala, acabaron siendo cooptados por las élites gobernantes.

Habrá que ver si a Castillo lo devora el sistema o si se anima a cambiar el rumbo de la historia construyendo ese futuro que, como imaginaba Mariátegui, no sea “ni calco ni copia, sino creación heroica”. Ganó el pueblo, pero comienza la resistencia para sostener al gobierno y lograr las transformaciones necesarias para desmantelar el Estado Neoliberal, y en este punto, el apoyo de los gobiernos progresistas de la región será fundamental. 

Miranda Cerdá Campano
Miranda Cerdá Campano

Nací en Chubut y milito porque no hay mejor manera de transformar el mundo. Soy hincha fanática de San Lorenzo y fundamentalista de la Vuelta a Boedo. Lloro por todo y no sé cómo explicarle a la gente lo mucho que me gusta la palta. 

El Dipy, Tévez y los desclasados de hoy

El Dipy, Tévez y los desclasados de hoy

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Usando el clásico lenguaje marxista, podemos afirmar que crear desclasados ha sido y es uno de los objetivos del capitalismo, porque es el camino más corto para conseguir la fragmentación de una clase social a la que hay que mantener a raya.

En los últimos años la derecha marketinera, con el macrismo como máxima expresión en la Argentina, ha sumado a sus filas personajes de popularidad masiva y que llegan a los barrios. Que el empresario Mauricio Macri se haya convertido en presidente de Boca Junior en 1995, es decir, en jefe del club más populoso del país, fue todo un síntoma de que algo estaba pasando. Muchos ídolos de las masas, viniendo de la farándula, también se unieron el menemismo para ganar votos. Y, para ser más frívolos en el análisis, personajes de la talla de Susana Giménez han sumado público y votos para la nueva derecha que se instaló en Argentina desde el menemato.

Pero la derecha siempre ha apostado a agrietarlo todo. Busca la “guerra de pobres contra pobres” y siempre busca imponer la mentalidad pequeño burguesa en contra de los “villeros”, los “planeros”, los “vagos docentes”, los “rasca empleados públicos…

Ya el señor Antonio Gasalla desde sus programas de humor en el ATC del decenio de 1990 tenía el personaje de la empleada pública que no “laburaba” y que hacía más anquilosada la burocracia estatal. Esto generaba un odio hacia el empleado público, que llegaba a las masas para incitar a más odio. Es decir, engendraba más quimeras de desclasados entre las clases populares tanto trabajadoras formales e informales, como así también en los desocupados.

Los desclasados se caracterizan no por aspirar a la legítima mejora de su status, sino por olvidar su procedencia y construir un relato que les aparta del compromiso que un día tuvieron sus padres con ellos, con sus vecinos o con sus compañeros de trabajo. En definitiva, con todo lo colectivo, con todo lo que a través de las emociones del orgullo de clase se ha construido para su distribución. Eso es que lo que vomitan personajes como “El Dipy” o Carlos Tévez. Ambos se declararon afines al macrismo y vienen desde abajo.

David Adrián Martínez es un entrerriano de las capas bajas de las clases medias que lleva su marca, “El Dipy”. Incursionó como un músico de cumbia villera y también como DJ. Fue uno de los creadores de la banda “El Empuje”. En 2006 dejó de ser David Adrián Martínez para hacerse conocido como “El Dipy”. Se hizo su fama en las bailantas del Conurbano, pero alcanzó su máxima notoriedad en el 2017, cuando participó en el programa de TV Bailando por un sueño, tras iniciar una convocatoria a través de internet acompañado por su pareja, la modelo Mariana Diarco.

Hincha de Racing Club, loco por los autos y muy verborrágico, trabajó hasta con el mediático millonario Ricardo Fort. En el año 2020 también se volvió una figura mediática participando en varios programas de opinión de la televisión como Intratables y Almorzando con Mirtha Legrand. Se convirtió en un personaje que destilaba odio contra el kirchnerismo, haciéndose pasar por un “neutral”. No terminó el secundario y criticaba a los actores y las actrices afines al kirchnerismo, sobre todo con el artista Pablo Echarri, un hincha de Independiente, también salido del barrio. Su antikirchnerismo escaló fondo hasta convertirse un icono del macrismo y la derecha. Seguía en las redes Patricia Bullrich, Fernando Iglesias y Yamil Santoro. Luego logró un almuerzo con Mauricio Macri, ya desvelándose como un siervo frente a esta derecha.

“El Dipy” invadió las redes y los medios derechistas. Amistades con la señora Viviana Canosa, con TN, con Juanita Viale, con Eduardo Feinmann y con Jonathan Viale, fueron sus aguas para destilar el odio hacia la política y despotricar contra el gobierno del Frente de Todos. También ataca a los gremialistas del campo popular, se pone a opinar de las vacunas y crea un sentido común peligroso que tiene llegada en los barrios. Se hace el “no-militante-macrista” y el “no-me copa-la política”, pero favorece al macrismo. Desde las redes sociales, es un polémico abanderado de los desclasados mediáticos.

Carlos Tévez es otro caso. Bien popular, salido del Fuerte Pache, ídolo de Boca Juniors, no dudó en declararse amigo de Macri. Hasta jugó políticamente en las elecciones del club a favor del macrista Daniel “El Tano” Angelici en contra de Juan Román Riquelme en 2019. Los negociados por los Parques Eólicos de “Carlitos” con Macri salieron a la luz y sus riñas ocultas con Riquelme en Boca Juniors eran corrientes en el club. Y se terminó yendo de la institución de la Rivera. Pero el “Jugador del Pueblo” no quiso pagar el impuesto a las grandes fortunas, por consejo de Macri y se convirtió en un poco solidario con su pueblo en tiempos de pandemia.

Tévez siempre se paró como un “antipolítica”. Es el segundo jugador argentino con más títulos de la historia, ​ solo por detrás del rosarino Lionel Messi, y es el décimo máximo goleador histórico de Boca Juniors. Todo un ídolo popular, hasta con una serie que trata sobre su vida personal. Millones siguen y lloran por la historia de vida de “Carlitos”.
Pero es un macrista y eso lo hace un desclasado. Como los casos de los brasileños Ronaldinho y Neymar Junior, que son bolsonaristas encubiertos. Por supuesto, tienen llegada a las masas y la derecha lo sabe.

Invitan a la “no-política”. No se afilian a partidos o sindicatos, porque para eso están otros, nunca se comprometen con opciones comprometidas porque ellos son “librepensadores” y el mundo, demostrado queda, ha avanzado gracias a su concepción individualista, de superación. Son “apolíticos” y las ideologías están superadas. Se encuentran en una permanente fuga de su clase social porque en su baja autoestima no se soportan en ella. Para ellos, hay un camino diferente y más corto que resistir y crecer en común; que es la aplicación de un relato no duradero, camaleónico, móvil y frívolo.

El Dipy logró su propio programa de radio, en Rivadavia, donde vomita más odio contra el gobierno de Alberto Fernández. El conductor de Radio Rivadavia le había propuesto al ex presidente sacarse una “selfie” para “ver reventar de bronca a los K”. Toda una declaración política.

“Se aprovechan de la ignorancia de la gente humilde y les dan plata, les dan una bolsa de comida, lo he visto, y les cuesta la boleta. ¿Sabés lo que hacen? Los hacen pobres”, señala El Dipy en su programa radial, en las redes y en la TV. Esgrime ideales de justicia tan obvios que no necesitan largas explicaciones. Mostró “independencia” con calmo apasionamiento, pero juega como topo para la derecha macrista.

Los verdugos del pueblo usan a gente venida de él para seguir saqueando. Una modalidad en estos tiempos de redes sociales, que merece un serio análisis antropológico-sociológico. El llamado “Sindrome del Sirviente Negro del Amo Candy” es clarísimo. “El Dipy” y “Carlitos” son dos paradigmas. Vienen de abajo, pero sirven a los de arriba, y engendran la quimera de la “guerra de pobres contra pobres”. Ellos, defensores de lo suyo, de lo corporativo, por un azaroso devenir social, han podido llegar a convertirse en clase dominante, por ejemplo, en relaciones como empleadores de “sin papeles” que limpian, planchan y cocinan por todo a cien, sin cuestionarse los derechos del otro. Como buen desclasado solo existen los derechos propios.

Facilitar la deserción de clase pone de manifiesto el objeto final del sistema que es el de desintegrar todo lo que suponga un obstáculo para su poder. Empleados del sector privado contra los del sector público, contratados temporales contra fijos, nativos contra inmigrantes o jóvenes contra mayores. Los iguales, cada vez más, se convierten en enemigos. Ese desclasado salido del barrio o de las masas es la cuña perfecta para la fragmentación del campo popular solidario. La derecha los usa como preservativos. Así es esa gente como “El Dipy” y “Carlitos”.

La ciencia local aporta a la soberanía

La ciencia local aporta a la soberanía

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La llegada de 300 litros de principio activo para la producción de la Sputnik-Vida en el territorio nacional marca un hito importantísimo para el curso de la pandemia en nuestro país y nuestra región. Se demuestra que cuando hay voluntad política de articular a los actores locales que pueden llevar a cabo la producción de un insumo estratégico, la capacidad tecnológica local es de primer nivel y se pueden poner al servicio de toda la sociedad.

La historia de la investigación básica en las universidades argentinas estuvo principalmente impulsada por gobiernos que vieron en el desarrollo tecnológico local, un valor estratégico y de importancia para toda la sociedad. Las universidades nacionales son de las más antiguas de Latinoamérica: la Universidad Nacional de Córdoba (1613, nacionalizada en 1854), la Universidad Nacional de Buenos Aires (1889), la Universidad Nacional de La Plata (1897) y Universidad Nacional de Tucumán (1914).

Quienes lo vieron como un peligro no dudaron en reprimir y recortar en el sector científico-tecnológico. La Noche de los Bastones largos en 1966 fue un hito de represión a un sector estratégico por parte de las clases dominantes, que siempre se negaron al desarrollo de las capacidades nacionales. La represión y persecución que sufrieron profesores/as e investigadores/as independientes durante los períodos dictatoriales ha dejado marcas en el desarrollo científico local ya que muchos de los aprendices de los premios nobeles (Houssay -1947-, Leloir -1979- y Milstein -1984) del siglo XX se vieron obligados a exiliarse solamente por pensar.

Durante la postguerra se conformaron instituciones científico-tecnológicas de carácter público de renombre internacional como el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET – 1958), Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA – 1956), Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI – 1957), Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA – 1950), Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF – 1954), Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE-1960 – hoy CONAE), entre otras que nuclearon y se vincularon con las universidades públicas para el desarrollo del pensamiento científico-tecnológico local.

La capacidad de producción que tiene Laboratorios Richmond, que será el encargado de terminar de producir y envasar la Sputnik- Vida en nuestro país, es producto de esa historia de políticas en el sector científico-tecnológico que nos posiciona como un jugador importante a nivel regional y mundial. Sin embargo, es preciso señalar que fue necesaria la articulación histórica por parte del Estado Nacional de impulsar la ciencia y la tecnología que da lugar a que tengamos desarrollos de primer nivel, pese a haber atravesado períodos de ajustes y destrucción lisa y llana del sector.

Esto demuestra que cuando hay voluntad de articulación de los actores para lograr un beneficio para la sociedad, se puede llegar muy lejos. Poner las capacidades científico-tecnológicas al servicios de la sociedad puede revertir las grandes desigualdades de nuestras tierras.

Ojalá que podamos aprovechar todos nuestros saberes, no solo para seguir el avance científico-tecnológico del desarrollo de las vacunas, sino también para que en nuestras tierras no hayan pibes y pibas con hambre y que se reviertan los brutales niveles de desigualdad que no hacen más que perpetuar la violencias hacia quienes menos tienen.

#LasVacunasSalvanVidas
#Sputnik-VidaEsSoberanía

** Bernardo Alberto Houssay fue un médico catedrático y farmacéutico argentino que recibió el primer Premio Novel en Medicina en el año 1947.

Nasim Iusef Venturini
Nasim Iusef Venturini

Habitando la tarea de generar ciencia, con los pies en el barro y a partir de la acción, para construir justicia social. Me formo permanentemente en los campos de la economía y la salud, y considero que lo más importante es cuidarnos y cuidar nuestra tierra.

“Es tiempo de que las élites exasperadas entiendan que no están entendiendo”

“Es tiempo de que las élites exasperadas entiendan que no están entendiendo”

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Nuestra América está atravesando un año electoral que podría tener como resultado un giro de 180 grados en muchas de sus latitudes. Se ha dicho en artículos anteriores, pero la situación de hartazgo de pueblos como el chileno, el colombiano o el peruano, pueden continuar los pasos de México, que en 2018 comenzó las transformaciones institucionales que su pueblo reclamaba. Reformas y cambios que otros países de la región vivieron a principios de siglo.

La primera oleada

La llegada de Chávez al gobierno en Venezuela sería el puntapié de esa primera oleada progresista que comenzó a finales de los ’90. Gobiernos como el de Néstor Kirchner y Cristina Fernández en Argentina, la llegada de Lula al gobierno de Brasil, Rafael Correa en Ecuador o Evo Morales en Bolivia, pintaron de políticas progresistas y revolucionarias el panorama nuestroamericano.

Presidentes de la primera oleada de gobiernos populares del siglo.

Pero la derecha se reorganizó  y comenzó a horadar paulatinamente a esos gobiernos. Lo señalábamos en artículos anteriores: la derecha no tiene proyecto propio que incluya a las grandes mayorías. La responsabilidad y la culpa de todo siempre está puesta en los pueblos por considerarlos vagos, haraganes o indomables. Ellos nunca tienen la culpa.

Utilizaron todo su arsenal: la complicidad de los poderes judiciales, el asesinato selectivo, el lawfare, la mentira mediática y operaciones de prensa complementadas con trolls en redes sociales y todo lo que tuviesen a la mano para conquistar ese objetivo. Así, aunque de diferentes maneras, llegaron al poder en Argentina, Ecuador, Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Bolivia, El Salvador y Honduras. Lógicamente Venezuela, Cuba y Nicaragua resistieron y siguen resistiendo en la actualidad.

El caso mexicano

Pero la llegada de Andrés Manuel López Obrador al gobierno mexicano comenzó a revertir esa avanzada de la derecha regional. Luego se sumó el retorno del peronismo al gobierno argentino, la derrota del golpe en Bolivia y el retorno de Evo a su patria.

Desde entonces con firmeza y respaldo político de sus pueblos, los gobiernos de México, Argentina y Bolivia han avanzado en recomponer los destrozos hechos por las administraciones de derecha. En el caso mexicano AMLO tiene el enorme desafío de revertir cuatro décadas de neoliberalismo y crimen organizado, tarea titánica si se entiende que su vecino EEUU intentará evitarlo, pese a declarar públicamente que tiene intenciones de tener buenas relaciones con su vecino del sur.

Mexico’s new President Andres Manuel Lopez Obrador in Mexico City, Saturday, Dec. 1, 2018. (AP Photo/Moises Castillo)

Muchas veces se ha dicho y muches autores lo han sostenido: llegar al gobierno no es sinónimo de llegar al poder. El ejecutivo de un país es simplemente una porción de ese poder. Otro tanto lo tienen los medios de comunicación, otra porción está en manos de las instituciones judiciales, otra en manos de los sectores concentrados de la economía y así se podrían seguir mencionando actores de ese mapa a lo Game of Thrones.

López Obrador dijo desde el día cero de su campaña que “la prioridad son los pobres” y tal como lo había anunciado así fue como avanzó cuando llegó al ejecutivo mexicano. Y si bien es lógico que en dos años y medio no se puedan revertir décadas de neoliberalismo, los avances han sido significativos.

Pero como en todo proceso de cambio, los sectores conservadores, las oligarquías, las multinacionales y poderes foráneos están interesados en que nada cambie, o más bien que ninguno de esos cambios vayan en su contra.

Lógicamente se podría hacer una lista de las políticas lanzadas por AMLO, pero ese no es el interés de estas líneas. Lo importante es lo que se nos viene: las elecciones de medio término.

Elecciones federativas de medio término

Este 6 de junio, al mismo tiempo que en Perú se realizará la segunda vuelta presidencial, el pueblo mexicano irá a las urnas a expresar su voluntad. Y si bien hay un referéndum programado para marzo del 2022, la oposición del PRI, PAN y PRD lo ha adelantado de hecho convirtiendo el voto del 6 en un simple “si” o “no” a la continuidad de la 4T.

Está más que claro que esto sucede dado que lo que está en disputa no son sólo las 500 bancadas de los diputados federales del Congreso de la Unión, sino los más de 21 mil cargos de elección popular entre los que además se encuentran 15 gobernaciones, más de mil cargos en congresos locales, 17 mil ayuntamientos y más de 1900 presidencias municipales.

Está claro que la frutilla del postre son las diputaciones federales, dado que de obtener la mayoría, la oposición podría bloquear las iniciativas de transformación planteadas por AMLO.

Y el final de esta campaña electoral se está dando en medio de la pandemia, de una escalada de la violencia de los cárteles que ya se cobró la vida de más de 200 candidatos y candidatas, y de las operaciones permanentes de los medios, la complicidad judicial y la manifiesta parcialidad del Instituto Nacional Electoral volcado en su totalidad contra el gobierno de Morena.

Lo que no termina de entender la elite mexicana y extranjera es que los pueblos ya están hartos de tanto maltrato y despojo de sus derechos. Eso es lo que explica que más de dos tercios del pueblo mexicano aún sigan respaldando a Andrés Manuel pese a que los avances no han sido lo rápido que se hubiese querido.

No es sólo México

Pero como se señalaba al inicio de estas líneas, las palabras de Marcelo Ebrad, no sólo explican lo que sucede en México, también dan en el clavo con lo que sucede en otras partes del continente. Allí tenemos las movilizaciones masivas en Chile, Colombia y Haití, pueblos que pese a la pandemia salieron a las calles y están comenzando a tumbar al neoliberalismo en sus países.

Les chilenes ya dieron un gran paso con la elección mayoritaria de sectores progresistas tanto para la redacción de su nueva Carta Magna, como en la elección de alcaldes en ciudades importantes del país.

Los pueblos colombiano y haitiano siguen en las calles pese a la brutal represión de gobiernos reaccionarios cuasi dictatoriales. Y seguirán estando en las calles porque su destino depende de esa prepotencia militante, de esa mística revolucionaria y popular.

Y en el mismo camino se puede hablar de Perú, un pueblo históricamente castigado por las políticas neoliberales y saqueado por sus oligarquías en asociación directa con el imperio y sus multinacionales de la rapiña y el saqueo. Un docente rural y sindicalista como Pedro Castillo se enfrenta hoy a la hija del dictador Fujimori, un emblema de la derecha empresarial y corrupta más reaccionaria del continente.

Así las cosas, la derecha está mostrando sus dientes cual bestia herida de muerte y arrinconada. Saben que de llegar gobiernos populares, progresistas o revolucionarios a sus países comenzarán a perder sus privilegios, además de que su amo, EEUU, comenzará con los gritos porque “se le desordenó” lo que entienden es su “patio trasero”.

Nada de lo que suceda este año será menor, desde las elecciones de la constituyente en Chile, pasando por los alzamientos populares en Colombia y Haití, o la recuperación de los sectores populares en países como Paraguay, Uruguay, Brasil y Ecuador, hasta las elecciones de medio término tanto en México como en Argentina. Sea en las urnas o en las calles, el destino de Nuestra América está en manos de la lucha popular y de la consolidación de una nueva oleada progresista, que nos encuentre nuevamente unides y nos deposite un paso más cerca de nuestra segunda y definitiva independencia.

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Reflexiones en el Día Mundial del Ambiente

Reflexiones en el Día Mundial del Ambiente

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Las Naciones Unidas designaron el 5 de junio como el Día Mundial del Medio Ambiente con el objetivo de comenzar a discutir sobre la protección y la salud del medio ambiente, que “afecta al bienestar de los pueblos y al desarrollo económico en todo el mundo”. Al mismo tiempo, propusieron a los “gobiernos y a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas que emprendan todos los años, ese día, “actividades de alcance mundial en las que se reafirme su preocupación por la preservación y el mejoramiento del medio ambiente, con miras a profundizar la conciencia ecológica”.

De hecho, por esta fecha, todo el mes de junio fue establecido como el “Mes del Ambiente” o “medio ambiente” como se ha llamado por tantos años. Un concepto incorrecto y mal utilizado que carece de profundidad y análisis de los distintos modos de entender, discutir y luchar por el ambiente. La comprensión de los territorios debe ir mucho más allá de lo puramente “ecológico”.

Distintas organizaciones de comunidades indígenas han puesto en discusión nuestras formas de conceptualizar y presentaron un término que responde a una mirada integral de las problemáticas relacionadas al ambiente: el terricidio. Como expresaron las Mujeres Indígenas por el Buen Vivir en su caminata de 1900 kilómetros por el país, terricidio engloba los conceptos de genocidio, epistemicidio, ecocidio y femicidios, transfemicidios y travesticidios.

La primera discusión radica en el cómo se analiza o se nombra al ambiente, la segundo podría ser cómo generar un cambio para detener el constante daño que la Madre Tierra sufre.

La lucha debe ser colectiva

Existe algo llamado “psicología ambiental” que -entre otros fenómenos- estudia la “metáfora del granito de arena”: el discurso que oculta el hecho de que las pequeñas acciones de unos tienen pequeños impactos, mientras que las de otros tienen grandes. Es un hecho que sectores de alto nivel jerárquico producen más daño que sectores marginados de las clases bajas, el 49% de las emisiones de carbono provienen del 10% más rico de la población, según indica un estudio de Oxfam. Para discutir sobre ambiente hay que reconocer las particularidades de cada territorio, por lo tanto, también, las características de cada población que los habita.

Caer en reduccionismos de activismos ecologistas individuales no hace más que contribuir a un discurso que limita la discusión a lo que cada une hace o deja de hacer, mientras que los grandes sectores de poder siguen aportando al daño ambiental global. Analizar nuestras acciones de forma individual y aislada remite a un consumo del “marketing verde” que descontextualiza las luchas y los efectos que cada territorio sufre: tampoco es lo mismo la lucha ambiental en Estados Unidos y Europa que en América Latina.

¿Cómo podemos hacer frente a estos discursos? Con educación ambiental y una comunicación responsable. Comprender las disputas políticas de los territorios resulta fundamental para un proceso de concientización y disputa ante los cambios climáticos que nos afectan a todes, pero en diferente medida.

Cambio climático

Nuestro país -y el resto de latinoamérica- se encuentra en una posición muy diferente con respecto a países más “desarrollados”: mientras que Estados Unidos se posiciona como uno de los países que más gases de efecto invernadero produce, la Argentina sólo genera el 0,6% del total mundial. Las lógicas consumistas del llamado “Primer Mundo” son de hecho las que peor afectan al planeta. Desde un mismo sector liberal se pone en un pedestal a estos países, mientras venden que el cambio está en cada une dejando de usar bombillas de plástico y separando la basura: el verdadero cambio lo deben hacer los del poder, pero sería contraproducente para los beneficios que obtienen. ¿Qué sentido tiene separar la basura en nuestras casas si después no sabemos que va a suceder con ella en manos de empresas que ni siquiera conocemos? Por dar un solo ejemplo.

Al mismo tiempo, como no todes generamos el mismo daño, no todes sufrimos las mismas consecuencias, el cambio climático no afecta de la misma forma a todo el mundo. El aumento de precipitaciones y sequías pueden afectar a muchas cosechas. Las familias productoras deberán estar preparadas para escenarios de este tipo, es por eso que una Ley de Acceso a la Tierra resulta urgente. Cada productore debe tener su pedazo de tierra para no ser desplazado por alquileres imposibles de pagar y que pueden finalizar por la pérdida de las cosechas. También, las precipitaciones generan inundaciones, la mala planificación urbana podría aumentar las consecuencias. Es necesario que se priorice la construcción de una infraestructura adecuada para estos impactos en barrios populares donde las pérdidas pueden ser sumamente graves.

Justicia ambiental

La justicia ambiental es un factor fundamental para poder modificar las bases de un sistema que no da respuestas a las demandas de los pueblos y sus territorios. Hablar de terricidio es también hablar de terricidas, que se institucionalice el término podría ser un primer paso para que efectivamente los responsables de incendios, mal tratamientos químicos en empresas y la instalación de proyectos extractivistas inviables sean juzgados y tengan consecuencias.

La inclusión en la discusión de grupos históricamente marginados como las comunidades indígenas y campesinas, las mujeres y las diversidades, y las clases trabajadoras debe ser prioridad para derrumbar y reconstruir un sistema que permita el acceso de estos sectores a la participación y toma de decisiones sobre los territorios que habitan.

El cambio es ahora, el cambio es colectivo. Mientras tanto, las riquezas del mundo seguirán marginando a los pueblos y destruyendo sus territorios. El planeta es uno, no pueden comprar otro.


Agustina Flores
Agustina Flores

Hija de los vientos patagónicos. Compañera (in)esperada de la militancia para la
liberación. Entusiasta del puño y la letra. Lo personal es político, el periodismo también.

Que siga el Show: una pantalla en forma de Copa América para Brasil

Que siga el Show: una pantalla en forma de Copa América para Brasil

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Luego de las varias idas y vueltas entre el gobierno nacional y la CONMEBOL -a causa de los estrictos protocolos presentados por el Ministerio de Salud- el presidente Alberto Fernández decidió dar de baja a la Argentina como sede de la Copa América, algo totalmente acertado dada la situación sanitaria que atraviesa el país. De haberse jugado, seguramente se hubiesen incrementado los casos de Covid-19, ya sea por los festejos en las calles como por los tumultos de la gente en las cercanías de los estadios.

La Conmebol terminó por activar una opción bastante ilógica y lógica a la vez: ilógica porque Brasil continúa siendo uno de los grandes epicentros de la pandemia, pero lógica porque si algo ha quedado claro durante estos meses es que a Jair Bolsonaro le importa poco y nada el sufrimiento del pueblo brasileño. El jefe de Estado de Brasil aceptó albergar la Copa América en solo 24 horas y adelantó que Brasilia, Cuiabá, Rio de Janeiro y Goiânia serían las ciudades sede.

¿Qué pasa en Brasil?

Dos días después de confirmar su localía y de acuerdo a las cifras proporcionadas por el Ministerio de Salud de Brasil, el país registró 95.601 nuevos casos de Covid-19 y 2.507 muertes, cifra que se acerca al récord de los 100 mil contagios que se constataron el 25 de marzo pasado.

También es necesario recordar que es el segundo país -detrás de Estados Unidos- con mayor cantidad de muertes por COVID-19, y el tercero en cantidad de casos. El último 27 de mayo, por ejemplo, Bolsonaro pidió a la Corte Suprema que las medidas de gobernadores e intendentes para “lockdown” o restricciones sean declaradas inconstitucionales.

Parecen no pesar en el cínico círculo político de la ultraderecha brasileña los más de 460.000 fallecidos, pero tampoco sorprende: Bolsonaro siempre tuvo un discurso negacionista con respecto al peligro de la pandemia, declaró dudas sobre las vacunas y se burló de los muertos; exigió a los brasileños que “dejaran de lloriquear” y hasta hoy sigue recomendando el uso cloroquina -medicamento contra la malaria, ineficaz contra Covid-19- que puede producir severos efectos secundarios.

Asimismo, también es importante señalar que varios de los estados de Brasil están cerca del colapso sanitario. Sin embargo, a la ultraderecha neoliberal que gobierna con Bolsonaro a la cabeza, esos números no la conmueven. Sin ir más lejos, una de las sedes que ofreció Brasil fue el estadio Arena Amazonia, ubicado en Manaos -sede del Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos 2016-, pero por la cepa que lleva el nombre de la localidad, la iniciativa de Bolsonaro duró solo una hora. Por otro lado, desde el gobierno de Pernambuco, liderado por Paulo Câmara, se determinó no ser parte de la competencia.

Los expertos dieron alerta sobre la posible llegada de una tercera ola, como también por la propagación de otras variantes del SARS-CoV-2, que se suman al hambre y la pobreza que azotan a Brasil: cada vez son más las personas que viven en la indigencia y dependen de políticas estatales que no existen, porque Bolsonaro desgobierna.

No es casualidad que la propuesta de realizar la Copa América en Brasil haya llegado 48 horas después de la mayor movilización que hubo hasta entonces contra el Gobierno de Bolsonaro y su gestión de la pandemia. Fueron decenas de miles lxs brasileñxs que se movilizaron en varias ciudades del país para exigir “Fora Bolsonaro” y cabe mencionar que entre ellxs se encontraban hinchadas de clubes como Gremio, Palmeiras, Bahía y Corinthians.

Reacciones en contra ¿y a favor? del torneo:

El vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao, mencionó que el país presenta “menos riesgo” frente a la pandemia que la Argentina: «No es que sea más seguro, es menos riesgoso. Es menor el riesgo, pero el riesgo continúa» y señaló con total liviandad: «No habiendo público, no hay problema. Es apenas dividir las sedes y listo. Nuestra ventaja es la amplitud del país y de nuestros estadios», palabras que cayeron pésimo en el entorno dado a lo complejo que está siendo realizar la competición. 

Por otro lado, la críticas fueron muchas y una de las más fuerte fue de la presidenta del Partido de los Trabajadores, Gleisi Hofmann, que se mostró en contra de la decisión de albergar el torneo y agregó: «¡Y nos enteramos que (el presidente, Jair) Bolsonaro autorizó la realización de la Copa América aquí en Brasil! ¿Esto es serio? ¿En medio de la pandemia, la llegada de la tercera ola, riesgo por falta de camas, suministros y con vacunación lenta? ¡Increíble!».

Asimismo, el lunes por la noche el Partido de los Trabajadores había presentado una solicitud para que se suspendan las negociaciones entabladas para la realización de la Copa América en Brasil, aludiendo que el traslado del evento a Brasil aumentaba los riesgos de proliferación del nuevo coronavirus en medio de la descontrolada crisis sanitaria en el país.

En esa misma solicitud, el PT también pedía la citación a los gobernadores y alcaldes de las ciudades donde se prevé la realización de los partidos. Esta última solicitud se fundamenta en que el Tribunal Supremo resolvió previamente que los gestores locales tienen competencia para decidir sobre hechos que impliquen riesgo de aglomeraciones, medidas de aislamiento, etc.

En el plano judicial el juez de la Corte Suprema de Justicia de Brasil, Ricardo Lewandowski, le pidió a Jair Bolsonaro que dé explicaciones por el acuerdo con la Conmebol para realizar la Copa América en medio de la segunda ola de coronavirus: «Considerando la importancia del tema y la emergencia de salud pública derivada del brote de coronavirus, así como la urgencia que requiere el caso, se solicitan informaciones previas al Presidente de la República dentro del plazo legal» manifestó el magistrado.

A las protestas también se sumó el sindicato internacional de jugadores profesionales -FIFPRO- que el martes emitió un comunicado expresando su preocupación con el proceso que se tomó para reasignar la Copa América, ya que incluyó decisiones tardías y el anuncio de una nueva sede apenas unos días antes del inicio del torneo y agregó: «Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, hemos manifestado claramente que la salud pública y la seguridad deben ser la prioridad máxima dentro de la industria del fútbol», .

Y completó el comunicado diciendo: “La decisión de trasladar con tan poco tiempo de antelación a cientos de futbolistas para competir en un torneo de semejante complejidad abre un escenario de incertidumbre para cada uno de ellos y sus familias”, dejando claro que “en este contexto, FIFPro apoyará naturalmente a cada futbolista que decida rechazar la convocatoria y no participar en el torneo en base a sus preocupaciones respecto a salud y seguridad”.

Por último, el jueves por la noche un grupo de jugadores de la Selección de Brasil se plantaron contra la realización de la Copa en su país y, según Rádio Gaúcha, los que juegan en Europa pidieron no jugar el certamen. En conferencia de prensa, Tite, entrenador de Brasil, mencionó el tema, pero no reveló detalles y dijo: «Ellos -los jugadores- tienen una opinión, se la expresaron al presidente, y la van a expresar al público. Con esto tiene que ver la ausencia de nuestro capitán, Casemiro».

Como si la preocupación no fuera poca, por la tarde del viernes el presidente de la Confederação Brasileira de Futebol, Rogério Caboclo, fue denunciado ante la Comisión de Ética de CBF y la Junta de Gobierno y Cumplimiento por acoso sexual y moral por un empleado de la entidad que saltó en defensa de una compañera de trabajo; el escrito detalla los episodios que habría SUFRIDO la víctima, quien además afirma tener pruebas contundentes de varias conductas abusivas en viajes y reuniones de Comisión Directiva. Su intención ante la Justicia es que Caboclo sea investigado y destituido de su cargo.

Aún con la incertidumbre de si se jugará o no en nuestro país vecino, lo que sí parece claro es que la Copa América está siendo utilizada en Brasil como cortina de humo para meter debajo de la alfombra -al menos por un rato- el genocidio al que Jair Bolsonaro somete al pueblo brasileño con su desgobierno. Bolsonaro no solo intenta desviar la atención sobre sus crímenes, sino que subestima a un pueblo digno que rechaza su gestión de la pandemia y en las calles seguirá gritando “Fora Bolsonaro” hasta liberar a Brasil.


Paz Eduard
Paz Eduard

Proveniente del sur, me instalé en la ciudad de las diagonales. Fiel pensante que la política el deporte van de la mano. Siempre me vas a tener al servicio de la comunicación del pueblo y su deporte.


Nueva ley de medios en Uruguay, a medida de los grandes empresarios

Nueva ley de medios en Uruguay, a medida de los grandes empresarios

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

La Ley 19.307 de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) conocida popularmente como la “Ley de medios” fue aprobada al final del segundo gobierno del centroizquierdista Frente Amplio en el año 2014. Dicha ley fue contemplada en el primer programa de gobierno del Frente Amplio (2005-2010). En el 2006 inició su proceso y no fue hasta ocho años después, entre idas y vueltas, que vio la luz.

El mapa de medios audiovisuales en Uruguay representa una hegemonía abrumadora de los medios privados. Dicho canales (Canal 4, 10 y 12) cuentan con más del 90% del público. Estudios como el de Gustavo Buquet y Edison Lanza -“La televisión privada comercial en Uruguay. Caracterización de la concentración de la propiedad, las audiencias y la facturación”- dan cuenta del panorama poco plural de los medios en Uruguay.

La ley en vigencia sigue recibiendo sus críticas por la propia fuerza política que la impulsó. Cabildo Abierto, parte de la coalición derechista, ratificó qu mantine rerparos sobre algunos artículos. Con sus bemoles, errores y aciertos la ley ha sido un avance (tímido, pero avance al fin) sobre todo en materia de derechos de las audiencias que contempla a las infancias.

El actual oficialismo cuando era oposición prometió que de ser gobierno derogaría la Ley 19.307. No solo que no lo hizo sino que propuso otro proyecto que contiene aspectos regresivos.  

Pepe Mujica: No quiero que Clarin o Globo se hagan cargo de las comunicaciones

El propio presidente Lacalle Pou tomó posición en el pasado sobre la LSCA. Siendo diputado, en declaraciones a Artigas Televisión dijo que le preocupa «el espíritu de la ley» y que «cuenta con por lo menos diez inconstitucionalidades». Vale aclarar que de 202 artículos que consta la ley solo dos fueron declarados inconstitucionales a posteriori de dichas declaraciones.

«Si me dicen que la mejor ley de medios es la que no existe, y por otro lado se manda una ley que desvía, o que orienta hacia un tipo de medio estatizado, no me parece lógico», continuó en ese momento precandidato presidencial, quien añadió que la experiencia de una ley de este tipo en Argentina fue negativa.

 «Estamos acostumbrados a votar leyes que prohíban, que reglamenten, que dirijan. Yo soy partidario de las leyes de la libertad y cuando una ley no genera libertad es mejor no tenerla», señaló Lacalle.

El futuro del retroceso

La nueva ley estaba prevista para ser promulgada en el 2020 pero diferencias a la interna de la Coalición gobernante retrasaron su salida. 

Dentro de sus consecuencias está la eliminación del concepto de grupo económico al evaluar la propiedad de los medios. El investigador Gabriel Kaplún señaló que “la realidad uruguaya mostraba –y sigue mostrando– que sin eso el límite no sirve de nada, porque distintas personas de un mismo grupo –familiares o testaferros– pueden acumular un gran número de licencias”.

Si una persona posee menos del 30% de las acciones de una emisora puede ser codueña de la cantidad de radios y canales que quiera en todo el país.

El argumento del gobierno ante la respuesta de especialistas sobre la concentración de medios, es que las radios sobre todo están en situación crítica porque el público consume contenido por otros medios. Entonces  el gobierno consideró “viable reconocer situaciones de más cantidad de licencias, para dar soporte y sostenibilidad económica con una estructura compartida”.

La nueva ley permite la apertura a capitales extranjeros y la renovación de licencias en algunos casos casi in eternum. El proyecto descarta al fondo de promoción de la producción nacional de contenidos y el aporte económico que los medios privados debían hacer para conformarlo. La producción nacional seguirá rezagada con esta disposición. 

Por esta misma línea, la Comisión Honoraria Asesora de los Medios Públicos desaparecerá. Dicha comisión era un organismo de amplia integración social que,  también vale decir, nunca fue convocada por el gobierno anterior.  

El Director de los medios públicos es Gerardo Sotelo, reconocido periodista que en los últimos años tuvo un rally tuitero casi de troll en las redes, designó él mismo una comisión de notables. 

Con la nueva ley se elimina además la Defensoría del Público, que ejerce la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH), una tarea con un gran potencial educativo y de promoción de derechos. 

El Consejo de Comunicación Audiovisual corre la misma suerte que los anteriores. Su continuación hubiera significado un avance en cuanto a independencia del organismo regulador de las comunicaciones, en línea con los estándares internacionales en la materia.

Las motivaciones que esgrime el gobierno es el avance tecnológico, “los nuevos tiempos” que se avecinan. Palabras que pueden sonar progresistas, pero que simplemente apuestan a la piqueta fatal del progreso. Esta ley es un retroceso desde donde se la mire. Promueve la concentración de los medios en pocas manos. 

Un gobierno que se ufana de ser transparente y desligado de cualquier dilema ético o de corrupción, elimina cualquier obligación de transparencia y garantía de participación ciudadana para fiscalizar tanto la política pública como la gestión de los medios públicos.

Esta boca es mía

Un informe de la cadena alemana Deutsche Welle en español sobre la libertad de expresión y de prensa en Uruguay desató una andanada de debates y dejó en la epidermis de la palestra pública el nivel de paranoia de algunos actores políticos del oficialismo.

El informe se complementa con una entrevista al periodista Edison Lanza, exrelator para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que integra actualmente el equipo de comunicación del intendente de Canelones Yamandú Orsi (Frente Amplio), y encendió la mecha del barril del debate sobre la libertad de prensa. 

Raudos salieron expresos senadores, diputados, ministros, el director de los medios públicos y demás a criticar ese informe donde se planteaba que -por ejemplo- en el 2020 se habían denunciado 49 casos de presión a periodistas.

Parece ser el número mágico 49, ya que Gerardo Sotelo al llegar a 40 despidos en los medios públicos, le fue pedido en noviembre de 2020 por el propio presidente de la República: “Tenés que sacar a alguno más”, y alcanzó los 49 despidos.

Hace pocas semanas se despidió a Eduardo Preve, coordinador de Subrayado, el noticiero de Canal 10, (el más visto en Uruguay) el mismo día de la Libertad de Prensa luego de 16 años de estar al frente de dicha tarea. Las razones aún no son claras pero tirios y troyanos coinciden en que las presiones vinieron desde la Presidencia. 

Sendos casos de ataque y hostigamiento podemos sumar por parte de la senadora oficialista Graciela Bianchi, tachando de “traidores a la patria” a distintos periodistas, pidiendo que se cambien titulares de noticias vía Twitter. Incluso, amenazando con despedir por entero a portales informativos de internet. Incluso increpando a la Deutsche Welle, la NSBC, la CNN en español, el Washington Post y el New York Times de ser cuasi que órganos opositores al servicio del Frente Amplio. 

El blindaje mediático está a la orden del día. Tampoco es infalible. Asimismo están los que son más realistas que el rey. Desde el gobierno se arenga y se promueve la libertad a toda hora, aunque sus hechos dicen lo contrario. Aunque se parezca más a una farsa, parafraseando a Rodolfo Walsh, seguirá existiendo periodismo que aspire a la libertad.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Oceanía, la otra historia humana a descolonizar

Oceanía, la otra historia humana a descolonizar

TIEMPO DE LECTURA: 9 min.

Como ha pasado con las tierras de África, el Oriente Medio, el Indostán, Asia Central, Asia Oriental y las Américas, la historia colonial ha impuesto su versión oficial sobre el pasado de las culturas de Oceanía. Se la ha colocado como parte de una historia apéndice del mundo colonial, imponiendo la idea de que los oceánicos “ingresaron” a la historia universal cuando llegaron los “civilizados” europeos blancos.

Poco han sido los historiadores occidentales los que se preocuparon de la antigua Oceanía. Fue más bien la Antropología la que se preocupó de Oceanía originaria, desde el lado de la Etnología básicamente, con estudios muy interesantes que sacaron a la luz el pasado del continente olvidado. La Arqueología también hizo lo suyo en Australia y Nueva Guinea, como así también en Nueva Zelanda y la Isla de Pascua, desenterrando el pasado de los aborígenes.

Desde 1945 se produjo un creciente interés en la epistemología, la teoría y la metodología de la arqueología. Este interés se dio tanto en Gran Bretaña y en la llamada “nueva arqueología” más allá de las fronteras de Estados Unidos. Los nuevos trabajos arqueológicos llegaron tanto en China como en la Unión Soviética y luego en las jóvenes naciones tras la era de la descolonización en el Tercer Mundo.  En los tiempos de la llamada Guerra Fría (1945-1989) la arqueología y la antropología han crecido con nuevos hallazgos y también nuevas metodologías. Las modernas dataciones de los hallazgos se fueron perfeccionando y la aparición del método de datación por radiocarbono fueron las estrellas del gran avance tecnocientífico para la arqueología. También los estudios innovadores en antropología cultural, social, lingüística y física se acercaron mucho a la búsqueda del pasado humano tanto temprano como tardío. La etnología desnudó aún más al eurocentrismo de viejo cuño y contribuyó a que las visiones de los historiadores sean menos restringidas y occidentalizadoras.

En Oceanía el debate sobre el pasado se ha hecho casi exclusivamente en términos de Antropología, esta situación puede modificarse por la presión de los grupos nativos que quieren asumir el estudio de su historia. Esto pasó en Nueva Zelanda, donde los maoríes discuten el tipo de análisis llevado a cabo hasta ahora por los pakeha (neozelandeses de origen europeo) o que denuncian, como en Australia, las interpretaciones “blancas” que han servido para construir la imagen de la “inferioridad del nativo” y justificar que se le arrebate el control de sus tierras. Los estudios que tratan de integrar las dos perspectivas, la de los colonizadores y la de los colonizados, como los que hace en Australia el grupo que desde 1977 publica la revista Aboriginal history.

Pueblos originarios de Papúa Nueva Guinea, aldeanos que viven de esa forma desde hace unos 7000 años a.C.

La irrupción de los nacionalismos melanesios, entre las décadas de 1960 y 1970, tomó por sorpresa a los investigadores e incluso a las mismas potencias coloniales, porque estos “sobrevivientes de la prehistoria” (como se les ha llamado a veces) todavía en la primera mitad del siglo XX estaban condenados a desaparecer. Desde la época de los primeros contactos regulares entre europeos y melanesios, a principios del siglo XIX, la caída demográfica había sido especialmente masiva, afectando hasta al 95% de la población de ciertas islas. Las causas probables de esta desaparición no se limitarían a las diversas enfermedades llevadas por los europeos, sino también a la profunda desorganización social que experimentaron los melanesios (en especial la desaparición de los rituales de fertilidad). El pastor y etnólogo francés Maurice Leenhart relató que a su llegada a Nueva Caledonia, en 1902, los europeos consideraban la desaparición progresiva de los kanaks como un hecho consumado.

Dicho fatalismo demográfico comenzó a difuminarse hasta los años previos a la Segunda Guerra Mundial. La crisis de 1929 tuvo consecuencias relevantes incluso en esas lejanas tierras del Pacífico, cuya economía de plantaciones era sumamente dependiente de las coyunturas internacionales de aquella época (la copra principalmente, pero también la caña de azúcar, café, cacao, algodón y tabaco). En 1930, cuando Australia y la Nueva Caledonia dejaron de reclutar mano de obra de las Nuevas Hébridas (hoy Vanuatu), fue posible una recuperación del equilibrio demográfico de estas islas donde prácticamente ya no existían hombres jóvenes. Con el “regreso” de esos migrantes económicos y el retraimiento de los archipiélagos, nacerían nuevas sociedades. Asimismo, la antigua presencia de misiones cristianas había engendrado nuevos cultos e introducido nuevas jerarquías. Las sociedades melanesias comenzaban una confrontación cada vez más abierta con las autoridades coloniales.

Luego, en el curso de la década de 1950, aparecieron progresivamente movimientos de renacimiento cultural e ideologías nacionalistas bajo el impulso de una nueva generación de líderes melanesios. Estos líderes y sus partidos contribuirían ampliamente al nacimiento de los Estados independientes en la Melanesia: Ratu Mara en Fiji (1970), Michael Somare en Papúa Nueva Guinea (1975), Francis Bugotu en las Islas Salomón (1978), Walter Lini en Vanuatu (1980), así como el movimiento nacionalista en Nueva Caledonia, cuya figura insigne era Jean-Marie Tjibaou. Todos ellos colaboraron en la construcción de un nuevo espacio político e intelectual en torno de la identidad melanesia contemporánea. Como el resto del mundo, en el último cuarto del siglo XX, el Pacífico estuvo marcado por la irrupción de discursos políticos sobre la identidad.

Máscara de la antigua cultura polinésica de los lapita (2000-600 a.C.).

Frente a la aparición de los movimientos nacionalistas que reformulaban a placer la “tradición” con fines políticos, los investigadores que estudiaban esas sociedades debieron revisar algunas concepciones muy arraigadas. En primer lugar, fue evidente que estas sociedades llamadas “tradicionales”, lejos de ser “frías” y “sin historia” (o en todo caso “sin historias” para el colonizador), podían encargarse de su destino y de ser necesario voltear contra el colonizador sus propias armas, mostrando así su capacidad para “evolucionar”. En segundo lugar, por medio del pensamiento sincrético de algunos líderes e intelectuales indígenas, se constató que estas sociedades elaboraban discursos sobre sí mismas que poco a poco llegaban a rebatir las pretensiones de los especialistas occidentales de ser los únicos que poseían la “autoridad etnográfica” para hablar de ellas. En los archipiélagos melanesios, el antropólogo fue, de alguna manera, “capturado por su objeto”.

A partir de la Segunda Guerra Mundial, cuando los movimientos de descolonización del Tercer Mundo se intensificaron, pocos antropólogos intentaron realmente hacer una reflexión sobre las mutaciones sociales y políticas de las comunidades tradicionales. Los textos del francés Georges Balandier, sin embargo, constituían un verdadero programa de investigación en la materia, pero tuvieron relativamente pocos seguidores, al menos fuera del África Subsahariana. La antropología marxista de la década de 1960 llenó una parte de ese vacío, y ello se lo deben en gran parte a diversos africanistas como los franceses Claude Meillassoux, Pierre-Philippe Rey, Emmanuel Terray y, después de ellos, Jean-Loup Amselle, Jean Bazin, Jean-Pierre Dozon… siendo el más notable de todos el oceanista Maurice Godelier. En el Pacífico, Godelier no ponía en duda la delimitación etnolingüística propia de la Antropología y, además, en sus textos sobre el Estado, se interesó más en el problema de su formación y su perennidad como estructura antigua que en las condiciones concretas de su desarrollo en el nuevo Estado independiente de Papúa Nueva Guinea.

Las poblaciones de Oceanía, dominadas y pacíficas, habían visto considerablemente disminuidas sus posibilidades de desplazamiento y de intercambio. Estacionadas, forzadas a permanecer en un lugar (asignées à résidence), daban la impresión armoniosa de ser sociedades que formaban universos cerrados y fuera del tiempo. Por otro lado, fue desde la perspectiva de los contextos locales (la aldea o tribu) como los antropólogos observaron, después de 1945, bruscas y rápidas transformaciones, incluso si las aldeas o tribus en cuestión eran a veces el producto de reacomodos poblacionales impuestos por los misioneros, como en el caso de Fiji. La verdadera toma de conciencia de la etnología francesa sobre el “hecho colonial” en el Pacífico sur data de los acontecimientos de 1984 en la Nueva Caledonia. Antes, las lógicas sociales inducidas por la diversificación de recursos y retos (escuela, religión, trabajo) en realidad no eran consideradas como problemáticas dignas de interés. En el mejor de los casos, nociones vagas como “cambio social” o “modernidad” no aparecen más que al final de las monografías y como una especie de epílogo desafortunado que, al mismo tiempo, constituye el “principio” y el “fin” de la historia de estas “sociedades sin historia”. Sin embargo, estos sobresaltos se tornaron cada vez más visibles y se hizo mucho más difícil ignorar la palabra de los colonizados, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial.

Las famosas estatuas gigantes de Rapa Nui, en la actual isla oceánica chilena de Pascua.

Los movimientos de independencia nacieron más o menos en la misma época, a pesar de las historias coloniales específicas y de la gran diversidad política y lingüística que caracterizan a la Melanesia. La nueva generación de líderes melanesios que, a finales de los añosde 1960, comenzó a oponerse de manera cada vez más activa a la presencia colonial (tanto francesa como británica), siguió el ejemplo de los líderes africanos y se apoyó en conceptos y métodos tomados de Occidente, como el desarrollo de partidos políticos y de la militancia, la exigencia de democracia, la reivindicación del derecho a la autodeterminación. En sus reclamos suscribían dos grandes tendencias. La reapropiación de valores y dogmas occidentales (derechos del hombre, marxismo, humanismo cristiano), también empleados contra el colonizador, y la revitalización de los valores propios de sus sociedades según diversas modalidades (neotradicionalismo, sincretismos, políticas culturales de Estado).

Evidentemente, estas dos dimensiones no son excluyentes, más bien de su estrecha coincidencia nació la mayor parte de los discursos fundadores del renacimiento político del Pacífico. Además, todos los movimientos políticos indígenas de la región pregonaron una visión idealizada de las sociedades de Oceanía, nutrida abundantemente por los discursos de los misioneros sobre la igualdad de los hombres frente a Dios. Dicha visión enriquecía las ideologías, más o menos estructuradas, al exaltar la unidad cultural y la especificidad del mundo oceánico. En este sentido, las expresiones Pacific Way, Melanesian Way o Melanesian Socialism se acuñaron para designar una especie de cultura genérica que reúne tanto a la región del Pacífico en su conjunto como a la Melanesia únicamente o, incluso, a una comunidad nacional en formación.

Lo más viable es buscar una historia realmente panhumana, que tenga en cuenta a todas las culturas de los cinco continentes, no como mera descripción anecdótica, sino también buscando interrelaciones, sincretismos, legados, debates, hipótesis y nuevos aportes a las disciplinas encargadas del pasado. No es una tarea sencilla ni tampoco se trata de fundar una especie de dogma sobre una historia mundial antieurocéntrica. La globalización de hoy exige que las viejas visiones coloniales, racistas, sexistas, burguesas e imperiales sean desterradas del todo a la hora de conocer, comprender, analizar, reflexionar, problematizar y disfrutrar el derrotero del pasado humano en África, Asia, Europa, Oceanía y América.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Siria: Elecciones bajo agresión

Siria: Elecciones bajo agresión

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Estos comicios se celebraron en momentos en que Siria, su gobierno, su ejército, la sociedad sigue luchando, para erradicar del país todo vestigio de terrorismo y la presencia ilegal de fuerzas extranjeras, como las estadounidenses, turcas y mercenarios. Todo ello, en medio dela pandemia del por el COVID-19 y sus variantes, además de las durísimas sanciones, que afectan a la población. Pero el pueblo sirio, masivamente, le asestó una bofetada de dignidad a aquellos que han avalado, organizado y financiado la agresión terrorista contra su país. La población del país levantino rechazó con su voto toda injerencia extranjera, mostrando que el voto a favor de aquellos que han defendido la soberanía siria no sólo era un derecho sino que un deber nacional y constitucional, representando la mayor y contundente respuesta ante las conspiraciones externas.

Aún antes de concretar los comicios presidenciales en Siria, occidente y sus corifeos mediáticos, incluyendo sus títeres regionales como son Israel, Arabia saudí y aquellos que en forma indigna han generado procesos de “normalización” con el sionismo; habían rechazado el proceso electoral. “Las elecciones en Siria no serán ni libres ni justas” vociferaron gobiernos como el de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Alemania.  Dicha postura fue calificada por el gobierno de Al Asad como una desvergüenza e injerencia. El viceministro de Relaciones Exteriores de Siria, Faisal al Miqdad, sostuvo que “su insolencia (de las potencias de Occidente) ha llegado a un punto de interferir en la decisión de los sirios, para participar o no en las elecciones presidenciales, pero llevaremos a cabo estas elecciones porque el pueblo sirio desea estas elecciones”. Y así fue y con pleno éxito.

Es necesario recordar a nuestros lectores, el marco en el cual se desarrollaron estas elecciones, para así darse cuenta del valor de llevarlas a cabo y comprender que es imposible comparar procesos como el realizado en un país sometido a criminales agresiones, que hacerlo en un país europeo sin más complicaciones,que aspirar a que vote la mayor cantidad de ciudadanos. En el caso de Siria se trata de un país agredido, invadido, sometido a la presencia de centenares de grupos terroristas, que han generado la muerte de al menos 500 mil ciudadanos sirios, el desplazamiento de 9 millones de personas y 5 millones de refugiados. Un territorio invadido por tropas estadounidenses, turcas y grupos takfiri como Daesh, Ahrar al Sham, Jabhat Fateh al-Sham (ex Frente al Nusra), Tahrir al Sham, entre otros,que han recibido el apoyo financiero, militar, logístico por parte de la casa al Saud, las monarquías ribereñas del golfo Pérsico y el sionismo. Otro país, que no sean aquellos que valoran su soberanía no habría realizado elección alguna y eso debería comprenderse pero las potencias dominantes y su mirada interesada sólo privilegia sus intereses geopolíticos.

Se realizaron las elecciones aún bajo las presiones estadounidenses y sus incondicionales a través de sanciones, bloqueos y embargos intensificado en la llamada Ley César. Comicios en un país, que sigue sufriendo ataques y bombardeos, acciones terroristas en sus ciudades. El saqueo de sus riquezas naturales como el petróleo, donde cientos de camiones cisterna mensualmente, llevan el crudo robado a territorio turco, a la palestina histórica ocupada donde empresas israelíes lo cargan con destino a Europa. El robo de riquezas arqueológicas, incluyendo el expolio, incluso, de la producción de trigo del país, desde la provincia de Hasakeh, en el nordeste. Elecciones en un país que sufre una grave crisis económica y presiones de organismos internacionales con la suspensión de sus derechos en la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) patrocinado por Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, que con métodos de “extorsión, amenaza, intimidación y presión” permitieron adoptar un fallo contrario al país árabe. Sólo este panorama permite valorar el esfuerzo del gobierno sirio.

Las críticas contra el proceso político sirio provienen, precisamente, de aquellos que han intentado fragmentar el país, balcanizarlo, robar sus riquezas, generar un caos premeditado con el fin no sólo de destruirlo, sino que seguir con la agonía hegemónica de este occidente hipócrita. Impedir el desarrollo de un mundo multilateral, impedir el avance de la federación rusa hacia occidente, cercar a la República Islámica de Irán y con ello favorecer a la alianza, a esta triada criminal conformada por el imperialismo, el sionismo y el wahabismo.

¿Quién pretende enseñarle democracia a Siria?La ignorancia del análisis trata de asimilar la situación que se vive en la nación mediterránea levantina, a la vida bucólica en Suiza, los países nórdicos u otra sociedad que no conoce de guerras de agresión, con decenas de miles de terroristas en su territorio, sujetos a una agresión desde hace una década a la fecha, que ha generado la situación descrita contra el pueblo sirio, la destrucción de su infraestructura, el robo de sus riquezas naturales. Cuyos responsables son los mismos que hoy le piden a siria que respete las reglas de una democracia representativa avalada por aquellos que se consideran moralmente superiores.Qué enajenado puede pedir eso sin condenar el sufrimiento de un pueblo, que ha soportado una guerra de agresión criminal, posible de calificar como crímenes de guerra y lesa humanidad, de la cual deberían responder los patrocinadores de esta acometida criminal, que lleva ya una década.Sólo faltaría que el régimen sionista critique las elecciones en Siria mostrándose ellos como ejemplo.

¿Quién critica a Siria? ¿Estados Unidos? Un país como el norteamericano, sujeto a elecciones permanentemente cuestionadas, con acusaciones de fraude, donde corren ríos de miles y miles de millones de dólares, para concretar una democracia plutocrática, segregacionista, violenta y hegemónica. El mismo país que mientras se realizaban las elecciones en Siria, concretó el ingreso a sus bases ilegales en el país levantino, una columna de medio centenar de camiones cargados con equipos militares y logística destinados a seguir agrediendo a Siria. Ese país de rateros pretende hablar de democracia.

¿Quién cuestión las elecciones en Siria? ¿Alemania? Un país europeo donde la canciller actual, la Sra. Merkel lleva ya varios periodos de administración (16 años) y que suele ser quien dicta las reglas por las cuales deben moverse los otros países de la Unión Europea, en un diktat teutón siglo XXI. Una Alemania sujeta al chantaje permanente del sionismo, cercado por sus crisis de conciencia que aún después de 76 años del término de la dictadura del Tercer Reich, sigue pagando aquellos crímenes, claro está que en forma exclusiva a las instituciones sionistas, que reiteradamente ponen el dedo en la llaga histórica alemana.

¿Quién se suma al coro hipócrita contra Siria? ¿Francia? Este país, aun con ínfulas imperiales, que sigue pensando que sus ex colonias son parte de su patio trasero. Una república incapaz de solucionar sus propios problemas políticos con ex presidentes como Nicolás Sarkozy procesado y condenado por corrupción. Con un mandatario como Emmanuel Macron que suele dar su respaldo a apoyos políticos y ex ministros que han sido sindicados como corruptos. ¿Esa democracia es la que quieren imponer?

Hasta España, potencia de segundo orden en Europa se da maña para censurar a Siria. Una Monarquía Constitucional, dotada de una jefatura de estado que es una casa real corrupta, parasitaria, cuya cabeza de la casa de los Borbones tuvo que renunciar acosado por delitos de corrupción, lio de faldas, concomitancia con monarquías como la marroquí y la saudí de la cual recibió cientos de millones de dólares de comisiones ilegales, para favorecer empresas españolas. Un país donde su jefatura de gobierno es cómplice de la ocupación y colonización del pueblo saharaui sin levantar un dedo y cediendo siempre a los chantajes de Marruecos y que además reprime los afanes independentistas del pueblo catalán y el pueblo vasco. ¿Este es el país que quiere enseñar democracia al mundo, a Siria y a Latinoamérica?

El canciller sirio, Faisal Al – Miqdad ante las opiniones de los gobiernos de estos países señaló “Las declaraciones emitidas por algunos países occidentales sobre las elecciones en Siria indican que no viven en el mundo actual y están lejos de la realidad. Solo los sirios pueden expresar su opinión sobre los comicios”. Efectivamente, la participación masiva de los sirios en los comicios probó su adhesión a la independencia y la unidad de su patria, así como su rechazo a someterse a los chantajes o presiones.Ciertamente, estos gobiernos están lejos de la realidad de los pueblos, siguen con su mentalidad colonizadora. Nuestras sociedades deben estar alertas frente a estos pontificadores de sus sistemas, afincados en la explotación de nuestros países, protectores de privilegios que deben terminar. Siria ha mostrado un camino de resistencia con el ejemplo de lucha de su gobierno, su ejército y su pueblo en general. Esa es la realidad y no aquellas fábulas de occidente y sus lacayos.

Artículo publicado originalmente en segundopaso.es

Pablo Jofré Leal
Pablo Jofré Leal

Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Máster en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid. especialista en temas de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de revista digital www.politicaycultura.cl

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