Belice, la gobernadora maya y un centrismo filo-occidental

Belice, la gobernadora maya y un centrismo filo-occidental

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Es Belice, uno de los países más pequeños del continente, de los menos poblados del mundo y también uno de los más desconocidos, incluso para sus vecinos.

No fue noticia para muchos medios latinoamericanos, pero Belice tiene una gobernadora de origen maya. Se trata de la antropóloga Froyla Tzalam, quien viene del partido centrista Partido Popular Unido.Fue el partido dominante desde su creación en los años de la década de 1950 cuando aún era la Honduras Británica hasta los años de la década de 1970 en que se funda su principal rival el Partido Demócrata Unido en que Belice pasa a una dinámica política bipartidista. Actualmente es el partido de gobierno y su líder Johnny Briceño ejerce como Primer Ministro del país, tras ganar las elecciones a Dean Barrow, máximo líder del Partido Demócrata Unido.

La nueva Gobernadora General de Belice fue nombrada el pasado 27 de mayo último como la primera mujer indígena en asumir este cargo; así como en la Commonwealth. Desde la independencia de Belice en 1981 a la fecha, solamente ha ejercido dicho cargo un gobernador y ahora con Tzalam, dos gobernadoras.

Ubicación geográfica de Belice

Froyla Tzalam manifestó en su discurso al asumir el cargo: “Haré mi parte para empoderar a Belice en todos los niveles, desde el individual hasta el nacional. Muchas personas de raíces y otras personas han expresado su orgullo y felicidad al ver a alguien como ellos reflejado en la oficina más alta de Belize”.

Lideresa comunitaria maya de Belice tiene una Maestría en Desarrollo Rural de la Universidad de Sussex, Reino Unido y una Licenciatura en Antropología, con la Universidad Trinidad, de Texas, Estados Unidos.Fue directora ejecutiva del Sarstoon Temash Institutefor Indigenous Management (SATIIM). ​Tzalam fue preseleccionada para su nominación al Senado en enero de 2017, pero declinó para concentrarse en su trabajo con SATIIM.

Paradójicamante los centristas del partido de Tzalam eran en tiempos de Guerra Fría los “comunistas beliceños”. Los del Partido Demócrata Unido eran los más conciliadores con Occidente y Gran Bretaña, el colonizador de antaño. Pero bajo Dean Barrow (2008-2020) “los centristas moderados” del Partido Demócrata Unido eran muy aliados a países del Caribe como Cuba y San Vicente y las Granadillas. También era reacio a atacar a Venezuela y Nicaragua. También era muy cercano al ALBA-TCP y a PETROCARIBE. Por otra parte, se puso del lado de La Habana en el CARICOM, y médicos cubanos ayudaron en las zonas rurales de Belice.

Esto generó enojo de los centristas “izquierdistas” del partido de Johnny Briceño, actual Primer Ministro, y de Tzalam, acusando a Dean Barrow de “bolivariano” y amigo de las “dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua”. Porque sus posiciones políticas son centristas, aunque muy cercanas a la socialdemocracia al estilo de los partidos liberales actuales de Centroamérica.

Originalmente el territorio fue ocupado por la civilización maya que construyó decenas de centros ceremoniales. Algunos, miles de años después, permanecen sin explorar.Y aunque en 1524 los españoles llegaron a la zona, al no encontrar oro ni plata -su principal objetivo en el continente- no se preocuparon por colonizarlo, aunque lo dejaron bajo el régimen de la Capitanía General de Guatemala.

Los corsarios aprovecharon el aislamiento de sus costas –posee la segunda barrera de coral más larga del mundo- para fundar una base desde la cual atacaban las embarcaciones españolas.Piratas y colonos propiciaron que el territorio se convirtiera en colonia inglesa desde el siglo XVI hasta el 21 de septiembre de 1981, cuando oficialmente declaró su independencia.

Belice y Guatemala mantienen roces fronterizos que ha llevado a tensiones diplomáticas

Hasta 1973, el territorio de lo que hoy es Belice fue conocido como “Honduras Británica”, el nombre que tuvo durante el tiempo que fue colonia de Reino Unido.Ese año se concretó el autogobierno concedido por Londres como parte del proceso de independencia, que se concretó el 21 de septiembre de 1981.

El sistema de gobierno de Belice es una “democracia parlamentaria” basada en el sistema del Westminster, que reconoce a la reina Isabel II como jefa de Estado.El gobernador es designado por la reina y permanece en el cargo mientras conserve su confianza.Sin embargo, la administración del país es tarea del primer ministro, su gabinete y el sistema de alcaldes

Guatemala reclama que parte del territorio de Belice le pertenece.Y como parte de una añeja disputa que se encuentra en la Corte Internacional de Justicia de La Haya. el gobierno del presidente guatemalteco, Jimmy Morales, recientemente envió a miles de soldados a la frontera.

Belice y Guatemala en disputa por tierras.

En total, Guatemala reclama unos 12.272 kilómetros cuadrados del territorio beliceño.La disputa se remonta a un tratado firmado en 1859, mediante el cual Guatemala cedió a Reino Unido el área ubicada entre los ríos Sibún y Sarstún, a cambio de una compensación que no se pagó.

Y por eso Guatemala solamente reconoció al Estado de Belice en 1992, 11 años después de que este hubiera logrado su independencia de los británicos, y haciendo la salvedad de que entre ambos existe un diferendo territorial. El tema a menudo provoca conflictos en la frontera de ambas naciones, e incluso ha ocasionado la muerte de algunas personas.

Pero, aunque en Guatemala la disputa suele causar protestas y movilizaciones, en Belice el tema virtualmente pasa desapercibido.Belice es el territorio de la Commonwealth donde más personas hablan español. De hecho, lo hace más de la mitad de la población.Pero la lengua oficial en el país es el inglés, como corresponde con el pasado colonial con Reino Unido. En la práctica, sin embargo, en Belice se hablan por lo menos tres idiomas, pues a inglés y español hay que agregar el creole.

En América Latina todos coinciden: en la disputa por el control de las Islas Malvinas la razón corresponde a Argentina, que le disputa ese territorio a Reino Unido. No se piensa igual en Belice, que abiertamente reivindica la soberanía inglesa sobre el archipiélago.Y la representación de ese país ante la Organización de Naciones Unidas votó en contra de varias resoluciones para mantener las conversaciones sobre el control de las islas.Y la posición de Belice, miembro de la Commonwealth, camina en sentido contrario a sus vecinos latinoamericanos.

Toda una contradicción en Belice que se puede ver en la figura de Tzalam, figura muy parecida en su discurso con Kamala Harris.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Renace el ser

Renace el ser

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

La cronología huele rancia cuando la existencia es el túnel sin final ya conocido… los ganadores son los mismos, los perdedores también.

En el siglo XX la dictadura silencia, la democracia miente y la ciencia es arma cardinal del genocidio.

La razón permuta el alma a la lógica calculatoria y la estadística celebra el recuento: los muertos del poder se cuentan de a millones.

El orden mundial está delimitado por el derecho de unos pocos, dueños de todo. El norte traza los límites del mapa y señala: la barbarie de este lado, la civilización del otro.

América latina, es el patio trasero de la memoria cultural que recurre a un olvido histórico.

En esta región, el progreso es inverso, las maquinas tienen más derechos que las gentes, las ideas se importan, y la población negra e indígena, no alcanzan el estatus de ciudadanía, víctimas del costo humano y ecológico de la modernización que nunca llega.

La era industrial marca la época: la libertad consiste en el derecho de las empresas a expropiar tierras y hacer de la naturaleza un eterno basural. Sea por guerras o trabajo, el sistema disciplina los cuerpos que luego la industria escupe como bolsa de huesos.

El contexto es casi el de siempre, casi.

A pesar del pesimismo temporal, la época, en exceptuadas ocasiones logra ser conmovida, escapando a la propiedad privada de aquellos que la escriben falseándola.

En estos casos dicen que una vez relatada la épica, la lucha del guerrero metamorfosea, implosiona, y sigue combatiendo, desde la poesía.

La crónica nos sitúa en abril de 1965 cuando irrumpe en la escena el desaparecido público.

Fidel lee las palabras imposibles, puño y letra de su camarada, que ahora son de Cuba y del mundo.

La CIA se empeña en buscar por agua, tierra, y aire lo que ya no existe y difama las mentiras que tanto le gustan a la opinión pública.

Si por años los cubanos fueron invisibilizados ¿por qué no camuflarse en la alegoría de ser como ellxs?

Pareciera ser que desaparecer para luchar es posible en la Cuba comunista.

Sin embargo, luchar y desaparecer forma parte del plan Cóndor perpetrado por la dictadura Argentina.

El recuerdo triunfal de la Habana quedó atrás cuando el Congo belga es el reflejo de nuestra América pero multiplicado quien sabe cuántas veces.

El circo del hambre y las promesas del colonialismo voraz, fueron motivo suficiente para deponer el sillón de ministro y mezclarse en la selva abrazandoa las culturas que occidente negaba.

Y así partió, evolucionando el pensamiento, ensanchando la razón, subvirtiendo su cultura, despegándose de sí.

El final del comienzo lo aproximaban a las últimas de sus hazañas:

Con lentes, sombrero, y una prótesis bucal Ramón Benítez retorna a Cuba. Soledad y coraje en iguales proporciones para enmascarar el rostro en Praga, para sembrar luego, la semilla, última y eterna, en Bolivia.

¿Cómo encarar la formación del ser culturalmente nuevo despojado aunque consciente de tanta carga histórica?

¿Cómo nombrar al dolor, ganar y escoger el bando de los vencidos, ser siempre otrxs?

¿Dónde cabe el ser utópico en un mundo distópico?

Dios es católico, imperialista y el mito dice que solo atiende en el Vaticano.

Guevara es argentino y cubano, memoria insurgente, idioma pujante escogido por los pueblos sometidos y de pie del mundo.

¿En qué dimensiones del infinito cabe el ser que fue, que todavía es?

¿Cómo no admitir versos, metáforas, retórica cuando la historia es sacudida y condensada alrededor de un animal político?

¿Qué rostro le cabe a la nostalgia de una mirada histórica?

Una mañana de Córdoba Ernestito fue Guevara, una mañana de Cuba Ernesto fue el Che.

¿En este largo viaje es posible desmitificar la multiplicidad del ser? ¿Cuántos seres al día somos?

En el presente de la desigualdad ¿Cuánto cuestan los ojos latinxs que se roba la represión? ¿Cuánto cotiza respirar la calle viva? ¿Cuántas vidas vale la república?

¿Desaparece el desaparecido?

La juventud, revolución del nuevo siglo sentencia:

Trastocar la historia puede ser posible, abrazar a Colombia y sentir al Che, también.

Ser el Che, la pausa en el tiempo.

Juan Francisco Blascone
Juan Francisco Blascone

Soy un momento, las palabras que leo y las que escribo, me aferro a la creencia de que las ideas puedan hacerse carne en la cuestión social. Pienso que la realidad es un circo, desconfío del sentido común y mantengo una relación compleja con el ser y el tiempo. Creo en las utopías, por eso demando la conjunción del arte, la lucha, y la ciencia. Admiro la osadía de Estela, y la sensibilidad del Che.

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