Joe Biden: Demencia senil, locura o planificada estrategia contra Rusia

Joe Biden: Demencia senil, locura o planificada estrategia contra Rusia

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

En una entrevista concedida, a la cadena de noticias norteamericana ABC y su programa Good Morning America, el mandatario demócrata respondió ante las preguntas del periodista George Stephanopoulos. Una de ellas mencionó los resultados de un informe de inteligencia estadounidense, que acusó en forma directa al presidente ruso de “haber autorizado una campaña de injerencias digitales en las elecciones para perjudicar a Biden”. Frente a esta interrogante el presidente estadounidense señaló que Rusia “pagaría las consecuencias por esta acción” Pero, no contento con esta amenaza respondió lacónica, pero claramente a la pregunta ¿cree usted que Putin es un asesino? Haciendo referencia al envenenamiento del opositor ruso Alexéi Navalnyi “”Mmmm… lo creo”, respondió el mandatario demócrata quien agregó además que el mandatario ruso “no tiene alma”

El informe mencionado fue elaborado por el Consejo Nacional de Inteligencia[1] que reúne a siete agencias y ministerios destinados a procesar información de inteligencia y entregar a la presidencia documentos de análisis para la toma de decisiones definidos en el ámbito del pensamiento estratégico. Uno de esos informes es el que toma Biden, como base para acusar a Rusia pero donde también se menciona a Irán, Cuba y Venezuela. Lleva por título “Amenazas extranjeras a las elecciones federales de Estados Unidos de 2020”. Un informe que en su desarrollo niega una de las acusaciones vertidas contra el gobierno de Venezuela respecto a que habría logrado hackear los sistemas de voto en las pasadas elecciones de noviembre del 2020 en Estados Unidos, como acusaron falsamente los abogados de Trump. Lo más probable es que tras la publicación del citado informe se anuncien una nueva ronda de sanciones, no sólo contra Rusia, sino también contra China, la República Islámica de Irán y Venezuela. Ya el día 17 de marzo, se informó que Estados Unidos incluyó a Rusia, en la lista de aquellos países a los que niega licencias de exportación e importación de artículos y servicios de defensa.

En la mencionada y polémica entrevista, Joe Biden dio cuenta que a fines del pasado mes de enero, apenas con un par de semanas en el cargo, conversó en forma telefónica con Putin consignando, que le advirtió sobre las implicaciones que tendría en las relaciones entre ambos países, el que Moscú haya intervenido en las elecciones presidenciales (acusación que hasta el día de hoy no cuenta con pruebas ni fundamentos plausibles). Biden continuó su relato dando a conocer que en la conversación le dijo al presidente ruso “te conozco y me conoces. Si establezco que esto ha ocurrido (la mencionada injerencia electoral) tendrá efectos”. Con énfasis le señaló al periodista que ante ello “pagará las consecuencias, pronto lo verás”, agregando “lo que más importa cuando tienes que enfrentarte a líderes extranjeros y he tenido que hacerlo con varios de ellos, es saber la persona que tienes al frente”. Biden, el aparente afable anciano sacó las garras y con ello nada bueno se puede esperar en el plano internacional. Ni siquiera Trump, con su inexperiencia en el plano internacional, tuvo tantos exabruptos en tan pocos minutos de entrevista.

Debo reconocer que ante esta sorpresiva y categórica afirmación traté de hilvanar algunas líneas de entendimiento. La primera fue por el lado médico neurológico y lo asocie a un tema de demencia senil, toda vez que Joe Biden,es el presidente con mayor edad elegido en el país norteamericano. La demencia senil es un trastorno neurocognitivo mayor y es el nombre que se da a un síndrome que se caracteriza por el deterioro de las capacidades psíquicas de la persona afectada, especialmente de las capacidades cognitivas. Posteriormente transite por la explicación más en el campo de los desórdenes mentales ¿será expresión de locura la de Biden con esta afirmación” Entendiendo que la definición más convenida respecto a la locura es que se trata de la privación del juicio o del uso de la razón. Cuestión cercana pues acusar al presidente de un país de asesino sin ofrecer pruebas o llamados a presentar una acusación en la Corte penal internacional resulta, al menos, poco razonable.

Finalmente y visto mi escaso conocimiento en los vericuetos de las patologías mentales, deseché ambas explicaciones y me incliné por la puesta en marcha de una calculada estrategia destinada a ejercer mayores grados de presión contra la Federación Rusa, abriendo otro flanco de confrontación que se une a aquellos que los enfrenta: en el plano de los acuerdos sobre armas nucleares, los contenciosos respecto a Ucrania y Crimea. Los peligrosos y provocadores avances militares de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hacia la frontera occidental rusa. Los roces por el apoyo que da Moscú a la sociedad y el gobierno sirio en Asia Occidental. Los roces derivados del vínculo ruso-germano por el gasoducto Nord Stream en la zona del Báltico como también el erigir un arco de relaciones, claramente en contradicción, con los intereses hegemónicos estadounidenses, conformado por la misma Rusia, China e Irán y aquellos países, que han sufrido las presiones y las políticas de fuerza de Estados Unidos.

Resulta claramente una irresponsabilidad el tipo de acusaciones emitidas por Biden, a partir de informes no comprobados, discutibles y que dan crédito a la labor de agencias con absoluto descrédito como es el Consejo Nacional de Inteligencia. Tomo en esto la advertencia dada por el Roberto Yepes Papastamatin, Profesor del Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García” quien en un interesante artículo publicado una década atrás, nos advertía sobre estos informes del NIC “En una fase del sistema internacional de acelerados y profundos cambios estructurales, con una superpotencia particularmente agresiva, un sistema institucional multilateral en crisis y un derecho internacional moribundo, los escenarios norteamericanos sobre nuestra región por ejemplo, como los elaborados por el NIC, son un referente insoslayable para poder imaginar y construir en la práctica nuestros propios escenarios anti hegemónicos y emancipadores”.[2]

Rusia reaccionó con cautela, aunque las palabras cayeron como un misil en pleno Kremlin. El gobierno ruso, su parlamento, enfocaron el reclamo por el lado de considerarlo un insulto al país. El presidente de la cámara baja del parlamento (Duma), Vyasheslav Volodin consignó que las palabras de Biden reflejan “histeria, impotencia frente a los avances rusos”. La primera medida política consistió en llamar de inmediato a Moscú al embajador ruso en Estados Unidos para analizar el rumbo de las relaciones entre ambos países. La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova sostuvo “para nosotros lo más importante es determinar cómo pueden ser los caminos para mejorar las relaciones ruso-estadounidenses, que están en estado grave y en los últimos años Washington ha llevado prácticamente a una vía muerta. Estamos interesados en evitar su degradación irreversible si los estadounidenses se dan cuenta de los riesgos relacionados con esto”.

Artículo publicado originalmente en segundopaso.es


  1. Como parte de la denominada Comunidad de Inteligencia de los Estados Unidos, el Consejo Nacional de Inteligencia (NIC, por sus siglas en inglés) es el centro de pensamiento estratégico encargado de conducir la elaboración de valoraciones y pronósticos sobre asuntos internacionales para el presidente y altos funcionarios del gobierno de ese país, abarcando tanto la producción de análisis breves sobre asuntos actuales, como la evaluación de tendencias a mediano y largo plazo. Obviamente, la mayor parte de su trabajo es clasificado, pero también produce informes públicos, como la serie de tendencias globales a largo plazo publicada en los años 1997, 2000, 2004 y 2008, 2012, 2016 y 2020.
  2. https://rebelion.org/los-informes-del-consejo-nacional-de-inteligencia/
Pablo Jofré Leal
Pablo Jofré Leal

Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Máster en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid. especialista en temas de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de revista digital www.politicaycultura.cl

Comunidad Ferroviaria: El lugar donde se amasan los sueños (Parte 1)

Comunidad Ferroviaria: El lugar donde se amasan los sueños (Parte 1)

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

-¡A comer!

El ruido de la amoladora se va apagando, al igual que el taladro de banco y las Overlock. Detrás de los barbijos negros con tiras blancas, van apareciendo los rostros de les trabajadores que se dirigen hacia la entrada del viejo galpón ferroviario, que tiene una arquitectura de finales del siglo XIX, con dejos de la Primera Revolución Industrial. Una gran olla con el fondo quemado de tizne descansa sobre un tablón apoyado en dos caballetes. Detrás de los fideos humeantes se ve una ventana de seis metros de alto y tres o cuatro de ancho, con vidrios cuadrados de aproximadamente veinte centímetros, la mayoría rotos y tapados con cartón. A su lado, sobre una pared revocada invadida por la humedad, hay un mural con un fondo verde que deja ver un pie y una cadena rota que proclama: “Viva la autonomía”.

Son las 12, y como todos los mediodías, les trabajadores de Comunidad Ferroviaria hacen un descanso para encontrarse a almorzar en la entrada del primer galpón recuperado.

***

A las 4 de la mañana, Artigas, la Galga, Lobo y Fantasma son iluminados por los faroles del Palio de Sergio que llega, como todos los días, para ponerse a amasar y tener el pan y las cremonas listas para las 7 y media. Los perros lo reconocen y vuelven a dormirse, solamente Artigas se levanta, ladra dos veces, se rasca el hocico y vuelve a su cucha. Morón, el gallo blanco con una gran cresta roja, aprovecha la llegada del panadero para cacarear desde su gallinero con techo de tejas.

El sonido de la radio despierta a Edu, que duerme en el cuarto de la entrada del galpón central. Eduardo Pujol es uno de les responsables de los tres galpones que sueñan con ser un polo productivo que dé trabajo a toda la región. Tiene 54 años, su espalda es ancha y sus cabellos devenidos en blanco no representan la vitalidad que corre por sus venas. En sus manos callosas se notan las marcas de una vida de trabajo en Córdoba, Puerto Madryn y luego en las afueras de la ciudad de las diagonales. Sus compañeres cooperativistas lo muestran como una persona con la capacidad de solucionar problemas en poco tiempo, sin la necesidad de pedir ayuda a externos, sean bomberos, grúas o policías, y que mientras resuelve “los quilombos”, relata alguna anécdota refutando por qué no llamará a nadie para buscar socorro. Entre risas, les trabajadores agregan que si uno es desconfiado duda de la veracidad de los relatos, hasta que cinco, o como mucho, veinte minutos después, el artesano arregla la máquina rota con dos “pitutos” y ahí no queda otra que dejarse convencer por las historias de su juventud.

Entre bostezos y lagañas, apoyando su mano en el hombro a Sergio, el artesano devenido en responsable político pregunta: -¿Cómo viene el desayuno?

Sin quitar la vista del horno de dieciocho moldes, el panadero contesta “En quince minutos hay pancito calentito”, abre la puerta del horno y recibe una bocanada de calor que lo sofoca, “tal vez en diez”, dice, deja pasar unos segundos y remata “yo que vos voy poniendo la pava”.

El sol ya salió, y el ruido de los pájaros es superado por el alto parlante que adelanta la llegada del Tren Roca a la Estación de Tolosa. Ciento cincuenta y cinco toneladas de hierro comienzan a frenar sobre las vías y los nuevos durmientes de hormigón. Un chillido agudo se deja oír a unas cuantas cuadras y penetra en la masa que leva bajo el horno para las medialunas de media mañana. La escena se repite hasta aproximadamente las 21 horas, cada menos de treinta minutos.

De a poco, en tanditas de dos o tres, van llegando las motos y las bicicletas. Ahora sí los perros se ponen a ladrar para recibir a les trabajadores. Edu busca la llave del candado y abre el portón verde de chapa de dos hojas, que termina en su extremo más alto en forma redondeada. Todes les cooperativistas tienen en algún lugar de su vestimenta la estampa del ferrocarril saliendo de los galpones que profesa “Comunidad Ferroviaria”.

***

En Comunidad Ferroviaria se encuentran trabajando alrededor de setenta personas. Los espacios que se construyeron hasta hoy incluyen una textil con capacidad de albergar alrededor de cien trabajadores, que cuenta con máquinas de coser, mesas de corte y un taller de serigrafía; y a su vez, dentro de la textil, hay distintos emprendimientos: “Estrella Azul dos”, “Tres Cactus” y “Arte Graf”. Comunidad Ferroviaria también tiene una bloquera pensada para la construcción y la obra pública, una herrería, una carpintería que trabaja bajo el nombre de Raíz Obrera, una vidriería, y un espacio para la cocina, que además de encargarse de la comida de les trabajadores, lleva adelante una panadería y el emprendimiento de pastas frescas artesanales “Pintó la Pasta”. Se está proyectando un estudio de radio, una redacción gráfica y un espacio audiovisual para instalar al multimedio Trinchera. Además, se lleva adelante la refacción de otra nave ferroviaria para la construcción de un espacio cultural, pensado para dar refugio a las expresiones invisibilizadas de la región.

Instagram: @comunidadferroviaria

Felipe Bertola
Felipe Bertola

Cuando estaba en la panza, mi vieja me cantaba «Significado de Patria» para tranquilizarme. En la comunicación y organización popular encontré la clave para poder «ser la revancha de todxs aquellxs». Como todo buen platense, sé lo que es ganar una Copa Libertadores.

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