Crónica de un saqueo

Chubut dice NO A LA MINA.

Lucha eterna

La historia chubutense en oposición al negocio extractivista tiene data de hace tiempo.

En 2003 se dio una de las jornadas de lucha que marcó un antes y después en la provincia, y que derivó en trasladar los temas de agenda relacionados con la minería a ámbitos legales. Esquel se organizó frente a la instalación de la empresa minera Meridian Gold a seis kilómetros de la ciudad y a través de un plebiscito con el 82% a favor del “no”, se rechazó el proyecto y se incentivó a la creación de una ley que amparara la voluntad popular contra la megaminería.

Esquel 2003

Fue así que se sancionó ese año La Ley Provincial N° XVII – 68, más conocida como la ley N° 5001. Esta prohíbe la actividad minera metalífera en la modalidad a cielo abierto y la utilización de cianuro en procesos de producción minera.

Sin embargo, el negocio extractivista nunca descansó y a pesar de que existiera una legislación que lo prohibiera, las presiones para instalarse en la provincia no cesaron.

Pan American Silver y el Proyecto Navidad

La empresa canadiense Pan American Silver es la segunda compañía minera primaria de plata más grande del mundo. Cuenta con diez minas en todo el continente distribuidas en Canadá, México, Perú, Bolivia, Guatemala y Argentina. Extrae el 12% del total de producción de nuestro territorio con el Proyecto Manantial Espejo en Santa Cruz -mina de oro y plata-, y actualmente se suman a la lista dos propiedades adicionales Joaquín y Cose, de las que esperan obtener 21 millones de onzas desde el 2018 hasta el próximo 2021.

En diciembre del 2002, el gobierno provincial otorgó una concesión de exploración a la empresa y en 2010, se concretó su titularidad en el Proyecto Navidad. “Las propiedades Navidad están ubicadas en el centro-norte de la provincia de Chubut en Argentina. Hasta la fecha el proyecto Navidad comprende ocho depósitos minerales individuales en tres lineaciones mineralizadas (Navidad, Esperanza y Argenta). Los seis depósitos de la lineación Navidad se extienden a lo largo de 5.8 kilómetros y son esencialmente continuos. Los recursos minerales estimados se completaron para ocho de estos depósitos» relataron en el informe donde anunciaron la compra.

La Ley N°5001 estaba -y está- vigente, por lo que la empresa informó que sus actividades estaban orientadas a un plan de inversión con el objetivo de satisfacer requerimientos legales necesarios para mantener las propiedades mineras de acuerdo con la ley actual, y que planeaban seguir cumpliendo con sus requisitos.

Sin oportunidades de comenzar la extracción minera en el lugar, el primer paso de Pan American Silver fue instalarse socialmente en Gastre. El Proyecto Navidad se encuentra entre la localidad mencionada y Gan Gan, en la meseta chubutense. A lo largo de los años, la presencia minera en el lugar generó un clima de confianza con la vecindad en donde se intentó que se relacione a la actividad minera con el progreso y desarrollo.

Se apeló a la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) para crear vínculos y mostrar la imagen de una empresa responsable y que solo quiere mejoras en la calidad de vida de la población. A esto se le sumó el aporte económico a infraestructura de colegios y hospitales, el patrocinio de equipos deportivos para mostrarse en publicidades nacionales y locales, el aporte del equipamiento necesario para reinaugurar una radio comunitaria y hasta el financiamiento de cursos para periodistas de la provincia.

En busca de una careta benefactora se apeló a la conciencia social, de todas formas, se evitó mencionar algunos temas que generaron gran controversia en ese período de tiempo.

Con respecto a derechos de comunidades indígenas, podemos mencionar la profanación de un cementerio mapuche que estaba en el yacimiento. Se violaron los derechos al reconocimiento de la personalidad jurídica de los Pueblos Originarios, a la propiedad comunitaria y a los bienes comunes en ella, según lo establecido por el Convenio N° 169 de la Organización Internacional del Trabajo. Se excluyó a las comunidades de la discusión que decía ser “abierta a toda la población”.

También generó controversia el ocultamiento del acuífero Sacanana, una reserva de agua subterránea equivalente a tres veces el Dique Ameghino, descubierta por la empresa. La empresa dice que el agua no es apta para consumo, sin embargo, no existen informes que lo testifiquen, o que aclaren algún dato sobre sus características y posibles usos.

Tampoco se menciona la presencia de plomo en el proyecto, y no se explica lo que significa su liberación en toneladas para el ambiente y la salud de la población. Las experiencias en Santa Cruz y el descontento con el trabajo en Minera Tritón. La gran oferta de puestos de trabajos cuyos números no cierran si se ven las descripciones de funcionamiento del proyecto que ellos mismos presentan1. Y la lista continúa.

Arcioni

Mariano Arcioni es el gobernador de la provincia y se distingue por ser un personaje político que está a punto de adquirir la característica de innombrable por el pueblo chubutense. Antes de asumir a la cabeza de la provincia, a causa del fallecimiento de Mario Das Neves, Arcioni tenía ciertos posicionamientos con respecto a la instalación de la megaminería en la región.

Durante su campaña a diputado nacional por Chubut Somos Todos en las elecciones legislativas de 2017, rechazó la actividad extractivista por el cuidado de los bienes comunes y el patrimonio natural de la provincia.

¿Qué sucedió después? Es lo que se pregunta el pueblo chubutense. No solo su posición con respecto a la megaminería se cayó, sino todo lo que pregonó tanto en 2017 con su primera asunción como en las elecciones de 2019 donde fue elegido como gobernador y volvió a asumir.

La provincia lleva más de tres años de crisis económica y social a causa de la toma de una deuda fraudulenta y de la ineficaz gobernabilidad de Arcioni. Sueldos estatales adeudados, aumentos salariales inexistentes, colegios y hospitales cayéndose a pedazos, básicamente el sistema educativo, sanitario y todo el entorno estatal está frenado desde ese 2017 tan lejano.

La megaminería se presentó como única salida de la crisis, y se la denomina como el último eslabón del diseño de crisis que presenta el gobierno. Si bien, sindicatos y movimientos han presentado otras propuestas para palear la deuda y permitir que les estatales puedan trabajar y vivir dignamente, nunca se abrió la discusión para considerarlas.

Es así, que luego de su asunción, Arcioni mandó un proyecto de ley para la modificación de los ministerios provinciales y se creó el Ministerio de Minería e Hidrocarburos. Paso a paso, sus acciones dieron a conocer el verdadero proyecto por detrás.

Megaminería y otras pandemias del 2020

Como si no hubiesen sucedido demasiadas desgracias en este año tan caótico, el lobby minero supo hacer de las suyas. El 6 de noviembre en una mesa virtual nacional, Arcioni presentó el Plan Estratégico para el Desarrollo Minero y anunció que iba a avanzar con el proyecto de zonificación para habilitar la megaminería en Chubut.

Para proponer la zonificación apeló al artículo 2 de la ley N°5001 que establece la creación de un Consejo Provincial del Ambiente (COPRAM) para determinar la zonificación del territorio de la provincia para la explotación minera y que la legislatura debería aprobar o rechazar.

Fuente: La Tinta

Las movilizaciones no tardaron en aparecer y las calles se inundaron. Se dieron extensas jornadas de lucha a lo largo y ancho de la provincia, con marchas multitudinarias de distintas organizaciones y vecines autoconvocades.

El 23 de noviembre se presentaron dos proyectos a legislatura: el de la zonificación de Arcioni y el de la Iniciativa Popular para prohibir cualquier etapa de minería a gran escala. Finalmente se decidió que la Iniciativa Popular se la trate en tres comisiones y que al proyecto de zonificación se lo trate en una sola comisión.

Entre los sectores de la sociedad que rechazan el proyecto presentado se encuentran instituciones como la Universidad Nacional Tecnológica sede Chubut y Centro Nacional Patagónico del CONICET (CENPAT); movimientos como la Unión de Trabajadores de la Tierra regional Patagonia (UTT); diferentes hospitales preocupados por las repercusiones en salud; y hasta la iglesia católica. A eso se le suma una importante cantidad de vecines, militantes y miembros de pueblos originarios de las distintas regiones de la provincia. No son “500 ruidosos” como comentó el gobernador.

¿Cuál fue la respuesta del gobierno a los reclamos? Acudir a las fuerzas de seguridad.

Días antes de la presentación del proyecto, se demoró a vecines en las manifestaciones y hasta se allanó la casa de una de las impulsoras de la Iniciativa Popular. Las últimas marchas terminaron con detenciones por parte de las fuerzas especiales de la mano de Federico Massoni, ministro de Seguridad de Chubut, y por orden del juez penal Fabio Monti y el fiscal Fernando Rivarola. Este último fue denunciado en 2016 por espionaje ilegal a 26 vecinos.

Dato no menor es que el gobierno dispuso hace unos días un “Protocolo para utilización de armas de fuego en situaciones complejas con agresiones con armas blancas”. La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y la Comisión contra la Impunidad y por la Justicia de Trelew emitieron un comunicado repudiando la resolución impulsada por el ministro Massoni.

Otro episodio se dio el 24 de noviembre cuando efectivos policiales se presentaron de civil y sin identificarse, y detuvieron a tres asambleístas luego de una movilización, dos de elles permanecieron en la comisaría por algunas horas.

Un breve repaso por los hechos es necesario para dimensionar el movimiento que se está despertando en Chubut. El reclamo de abrir la discusión para todos los sectores que componen la provincia ha sido históricamente ignorado, lo que nos lleva a encontramos con el lobby minero más fortalecido que nunca.

El saqueo como respuesta de más saqueo no puede ser la solución para seguir paleando el caos. La crisis tiene otras salidas, las vidas del pueblo chubutense no puede ser una de ellas.


Referencias:
[1] https://www.elextremosur.com/nota/21682-pan-american-silver-y-su-careta-de-benefactor/


Agustina Flores
Agustina Flores

Soy hija de los vientos patagónicos. Compañera (in)esperada de la militancia para la liberación. Entusiasta del puño y la letra. Lo personal es político, el periodismo también.

1 pensamiento sobre “Crónica de un saqueo

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