Al patriarcado, marca personal

Los números hablan por sí solos: las mujeres y las diversidades siempre van al banco cuando se trata de poder de decisión real. Sin embargo, en la Argentina actual el Estado oficia de DT para promulgar la igualdad.

POR MAIA CUBRIC*

Siempre se comienza por el repaso histórico de estos últimos cuatro años, ya que el deporte argentino fue absolutamente desfinanciado por una gestión basada en políticas neoliberales, que lo concebía desde una lógica exclusivamente mercantil. Lo cierto es que desde la asunción del Frente de Todes, a fines del año pasado, el escenario cambió. Y acá por lo menos hay dos puntos que son claves para señalar.

En lo que respecta a las problemáticas que castigan a mujeres y diversidades, se puede celebrar, entre otras cosas, la creación del primer Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad.

Y más puntual, en lo que al ámbito deportivo se refiere, es la primera vez en la historia que una mujer está a cargo de la Secretaría de Deportes a nivel nacional, lo que no es menor y más si se trata de la ex-leona Inés Arrondo.

Foto: Alejandro Leiva

Ahora, ¿se festejaría la llegada de un hombre a un espacio que siempre se lo adueñó, por su simple condición de género y/o lugar privilegiado, la mujer? Claramente no, porque no pasa. Esto da cuenta no solo de la desigualdad existente, sino de los espacios en los que todavía falta cuestionar su composición respecto a la diversidad. Por eso, este cambio táctico que pone a una compañera mujer en la Secretaría de Deportes es, entre otras cosas, una muestra de que la voluntad política no solo se basa en el financiamiento económico, sino que requiere ser pensada desde una perspectiva integral. Es decir, si se quiere promulgar medidas para la igualdad, es preciso darle voz y voto a quienes siempre han recibido un trato desigual.

Un ejemplo concreto de que esto simboliza un avance fue la creación del curso «Género y Deporte» que la Secretaría de Deportes y la Secretaría de Estado de Igualdad y Género, en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social, comenzaron a llevar a cabo el 15 de mayo. Se trata de una capacitación que tiene como objetivo generar un proceso de formación continua para las instituciones y les deportistas de forma virtual; y está enmarcada en el Plan de Eliminación de las Violencias en el Deporte.

El primer taller de este curso se denomina “Lo que no podés dejar de saber sobre Género, Masculinidades y Violencia” y propone ser un espacio de formación y reflexión que sea útil para pensar y transformar las prácticas diarias en las instituciones deportivas (que históricamente fomentaron y construyeron desigualdades respecto al género y/o la orientación sexual). Y teniendo en cuenta que están asistiendo a estas capacitaciones organismos como la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) o la Unión Argentina de Rugby (UAR), que tanto tienen que de-construir, queda a la vista la importancia del Estado como herramienta para realizar transformaciones profundas y necesarias.

A su vez, el taller tiene como objetivo fortalecer a las instituciones con la creación de áreas específicas o referentes de género y crear capacitaciones para formar a las dirigencias en esta perspectiva, como así también elaborar protocolos de acción. Y es clave detenerse en este último punto porque si se tiene en cuenta la cantidad de sucesos violentos en los que están implicados diferentes jugadores de fútbol de Primera División, crear protocolos para las instituciones es urgente. De hecho, hace poco se sumó el caso de Sebastián Villa a la larga lista que tiene, entre otros, a Jonatan Cristaldo, Lautaro Acosta, Edwin Cardona, Frank Fabra, Wilmar Barrios, Ricardo Centurión, Agustín Rossi, Rafael Santos Borré, Alexis Zárate y Renzo Saravia. Todos ellos denunciados por violencia de género y con una ventaja en común: las instituciones no tienen definido cómo actuar.

Por otra parte, el segundo taller del curso se denomina «Comunicación y Periodismo Deportivo con perspectiva de Género”  y respecto al mismo, Inés Arrondo expresó: «Además de trabajar en el campo del deporte, tanto en sus estructuras directivas, técnicas y los propios deportistas, es fundamental la comunicación y tener en claro esta perspectiva de género”. Recordemos que cuando de periodismo deportivo se trata, el panorama es complejo porque está construido sobre cimientos de lógicas machistas (que se encargan de mantener en constante reproducción). Y es otro espacio que históricamente fue negado a las mujeres y las diversidades bajo la justificación de la «incapacidad». Como si la masculinidad fuese sinónimo de sabiduría o comprensión, cuando en realidad las profesiones no tienen género, y se trata de una cuestión de posibilidad.

Si bien las luchas de los movimientos de mujeres y diversidades están gestando cambios reales y necesarios en estructuras enquistadas en la sociedad, queda claro que hay un largo camino por recorrer. Si no, habría que preguntarse cuántas mujeres componen el Comité Ejecutivo de la AFA y las desigualdades estarían a la vista. Es preciso analizar que por algo no se deja avanzar a las mujeres y diversidades en determinadas canchas, y a su vez, no existe cupo cuando se trata de ocupar lugares de decisión “real”. La paridad de género, entonces, está condicionada por quienes quieren seguir siendo dueños de la autenticidad. Algo que la secretaria de Deporte no desconoce y que menciona desde el año pasado: “No hace falta hacer un diagnóstico porque está a la vista cuando ves la composición de las comisiones directivas de las federaciones y los clubes, los lugares de entrenadores y la utilización de recursos. Queremos desarrollar un plan para ir transformando esas estructuras en concordancia con la transformación que está haciendo toda la sociedad”.

La presencia de un Estado que tiene la pelota y que decide pasarsela a quienes siempre han sido obligades a ir al banco, por quienes se creen dueños de la legitimidad social, es de vital importancia. Como también lo es la construcción de políticas públicas en ese sentido: por ejemplo, el programa Género y Deportes o el lanzamiento de Escuelas Deportivas Argentinas (EDA) para promover  la práctica deportiva y la inclusión social. En palabras de la propia secretaria, dichas en diciembre del año pasado:  «El deporte tiene que ser un espacio que nos fortalezca como país (…) Cuando una actividad deportiva desembarca en el espacio público transforma las ciudades. Hay que resignificar la frase de que el deporte te ayuda a sacar a los niños de la calle: el deporte ayuda a sacar a los niños de las adicciones, del sedentarismo, de la obesidad, pero no de la calle. De la calle no nos tiene que sacar nadie. Es una actividad que permite transformar el espacio público en un espacio participativo«.

En resumidas cuentas, como en el fútbol, ningún equipo sale campeón sin una dirigencia, ni ninguna dirigencia puede hacer algo sin la construcción general. Del diálogo entre las dos partes es desde donde se construye. Además, si bien nunca se festejan las victorias antes de tiempo, tampoco nunca se deja de alentar si se busca ganar. Y ganar, en este mundo, en este contexto, es construir igualdad. Lo interesante, entonces, es que este es un partido que el Estado está dispuesto a jugar.


* Hija del mar y la luna de la perla. Entiende que nada es porque sí y que por eso mismo todo 
se puede cambiar. Sueña con un mundo igualitario y confía en que la práctica es la mejor
manera de militar. Es amiga de la palabra en sus múltiples variantes, amante del arte y del
intercambio cultural.

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