Bolivia sin democracia ni Derechos Humanos

Bolivia sin democracia ni Derechos Humanos

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Por Maia Cubric*

A dos semanas del Golpe de Estado en Bolivia, un breve repaso de la historia de los Derechos Humanos en este país, el aporte del gobierno de Evo Morales en la materia y la vulneración de los mismos con los militares y las fuerzas de seguridad en las calles.

Como es de público conocimiento después de las elecciones del 20 de octubre, en Bolivia, creció la presión hacia Evo Morales. Detrás de una estrategia comunicacional que tildaba a las mismas elecciones como fraudulentas y con el respaldo de la Organización de los Estados Americanos (como órgano legitimador), las Fuerzas Armadas exigieron la renuncia del presidente, para luego salir a las calles a reprimir. Para el viernes 8 de noviembre tres unidades policiales se habían amotinado en Sucre, Cochabamba y Santa Cruz. El sábado efectivos de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) llaman a nombrar nuevos comandantes y con el correr del día se fueron sumando diversos regimientos policiales de otros departamentos.

Con la salida de la policía a las calles (desconociendo el llamado de Evo Morales a realizar nuevamente dichas elecciones), la derecha racista y fascista le declaró la guerra al proyecto político del MAS y con ello a toda la población representada por el mismo. El 10 de noviembre Evo Morales renuncia a la presidencia intentando evitar más represión y muerte. A las pocas horas, Álvaro García Linera hace lo mismo con su cargo de vicepresidente. El 13 del mismo mes, se autoproclama al cargo de presidenta Jeanine Añez, con ello la democracia y la decisión y elección del pueblo boliviano eran vulnerados violentamente.

Haciendo un breve repaso y contextualizando es clave nombrar el cambio de rumbo en la historia de Bolivia con la llegada del MAS (Movimiento al Socialismo) al gobierno. Desde la asunción de Evo en enero de 2006, Bolivia comenzó a ser un país que predicaba la justicia social con derechos concretos. Sin ir más lejos una de las primeras medidas del presidente aymara fue reducir su salario un 57% y con ello el de los funcionarios de gobierno y de la administración pública.

La garantía de los Derechos Humanos para todes se afianzó en el correr de los años con cada medida política que Evo llevó adelante. No sólo porque les ciudadanes pudieron percibir el cambio de sus vidas gracias al crecimiento económico del país, sino por la perspectiva social con la que Evo llevó a cabo su gestión, por ejemplo, el presupuesto asignado a la salud aumentó un 173% de 2007 a 2014. Medidas específicas que se ven reflejadas en la disminución del 50% en la mortalidad infantil o la reducción del 14% de la desnutrición en niñeces.

En 2009 Evo Morales promulgó la Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia y con ello incluyó a más del 60% de la población en la vida política, económica y social del país. Declarando al Estado independiente a la religión y garantizando la libertad y el respeto a las diversas creencias, Evo le dio a los pueblos originarios algo que por siglos les quisieron arrebatar y que ningún país promulgó: su dignidad. Una manera concisa de buscar garantizar el bienestar colectivo fue declarar (en la misma constitución del 2009) que los servicios públicos como la luz, el agua y el gas, son Derechos Humanos. Incluso hasta mayo del año pasado, el gobierno de Morales siguió reduciendo  notablemente el costo de las tarifas.

Con un índice de analfabetismo que disminuyó del 14% (2006) al 2,4% (2018), Evo Morales comprendió integralmente a los Derechos Humanos e intrínsecos a la vida de cualquier boliviane. El politólogo Atilio Boron señala que “por más que se administre de modo ejemplar la economía como lo hizo el gobierno de Evo… la derecha y el imperialismo jamás van a aceptar a un gobierno que no se ponga al servicio de sus intereses”.

Desde hace dos semanas, los Derechos Humanos en Bolivia están clausurados. Con un saldo de más de 30 muertes según las cifras oficiales de la Defensoría del pueblo, las calles del país vecino están ocupadas por una ciudadanía que resiste frente a las fuerzas armadas y de seguridad. Masacres como la de Sacaba (Cochabamba) o la de Senkata en El Alto (La Paz), dan cuentan que se trata de un exterminio direccionado hacia los pueblos originarios y su cosmovisión que hace siglos intentan profundizar. La xenofobia, el odio y la ira tienen como epicentros a Santa Cruz de la Sierra donde el discurso racista que avala la mano dura es carne de quienes avalan la política golpista.

A medida que avanzan los días el cinismo de les golpistas se profundiza: las torturas, la humillación, las violaciones de los Derechos Humanos y la muerte son sistemáticas ante un “gobierno” autoproclamado que infunden miedo y al parecer pretenden aniquilar a todo un sector de la población. Cientos de herides están recibiendo balazos sólo por reclamar, lo cual da cuenta de que en Bolivia, sin Evo Morales y con la derecha al poder, sólo hay derechos para unes poques.

Como se mencionaba anteriormente, los Derechos Humanos no son meras políticas económicas que garanticen tal o cual acceso, aunque también son parte. Los Derechos Humanos alojan en sí una manera de vivir la vida que incluya libertad y dignidad para la población. En contraposición a esto, hace dos días las fuerzas armadas reprimieron en El Alto a un pueblo  que marcha despidiendo y homenajeando a les muertes por la represión. La dictadura se empecina en quemar Wiphalas y atacar a las creencias de todas las naciones que conviven en Bolivia.  Para las culturas andinas preexistentes, despedir a les muertes es intrínseco a su cosmovisión de la vida y el presente. Y que les repriman realizando esa ceremonia de homenaje, da cuenta de un cinismo y una crueldad que tiene un trasfondo racista que deslegitima sus creencias.

A los golpistas les molestó que por 14 años les indígenas puedan caminar por las veredas, que no estén pidiendo monedas, que puedan trabajar. Les irritó que les gobierne uno de ellos, que se respeten las diversas lenguas, que se construya igualdad. Se identifican con Jeanine Añez porque alza una biblia en un país que cree en otros dioses y que pretende erradicar todo lo distinto al modelo europeo que nos llegó con la colonización. Sienten justicia con el secuestro y la humillación de una sociedad que ocupa las calles porque no piensa retroceder ni regalar los derechos que en conjunto (y con un presidente como Evo), ganaron. Por eso les ciudadanes están en la calles, porque denuncian la vulneración de la democracia: Evo Morales fue electo por su pueblo y la injerencia de EEUU a través de la fuerza militar y los intereses del imperialismo en la región, no son compatibles con la decisión del pueblo que votó el pasado 20 de octubre.

La ciudadanía boliviana marchando en las calles es una prueba más de que no se negocia la vida digna y en paz. De que no se negocia la democracia, ni los derechos, ni la justicia social. No se negocia un presidente electo por la mayoría de su población. No se negocian la cultura, las creencias, ni la convicción. No se negocia con sectores que pretenden profundizar un modelo colonial de exterminio racista hacia la ciudadanía. No se negocia con la pachamama, con la tierra. No se negocia tampoco con las trenzas, las polleras ni las quenas. No se negocia la Bolivia que construyeron Evo Morales y Álvaro García Linera junto al pueblo. Acá no se rinde nadie de ninguna manera.


* Periodista, columnista del programa No Se Mancha (Radio Estación Sur – FM 91.7), responsable de la sección DDHH de Revista Trinchera y colaboradora de Agencia Timón.
Mujeres de la Bolivia Plurinacional

Mujeres de la Bolivia Plurinacional

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

Por Floren Luengo*

¿Quiénes son las mujeres del territorio andino? ¿Por qué son tan importantes y a la vez peligrosas para quienes hoy, están comandando el Golpe de Estado en el hermano pueblo de Bolivia?

Gregoria Apaza: Para el año 1781, Gregoria era la generala. Administraba los bienes, organizaba los campamentos y dirigía a los guerreros en la batalla. Cuando las tropas españolas levantaron el cerco y apresaron a Tupac Katari, su hermano, Gregoria fue a su rescate y tras la batalla fue apresada. La sacaron con una corona de clavos, espinas en la cabeza y un aspa pesada en la mano. La pasearon junto a Bartolina Sisa por las calles y plazas. Fue ahorcada.

Bartolina Sisa: guerrera aymara.  Dirigió batallas junto a su esposo, Tupac Katari y tuvo a su cargo el ejército aimara. Sus propios compañeros la traicionaron y entregaron a Sebastián Segurola como prisionera de guerra. Murió en 1782 torturada, ahorcada y descuartizada.

Manuela Gandarillas: mayo de 1812. Es cuando un grupo de mujeres armadas con palos y armas rudimentarias se enfrentó con un ejército de españoles armados que ingresaron a la ciudad de Cochabamba. Nadie contaba con la presencia de las mujeres, quienes estaban dispuestas a defender lo suyo hasta la muerte. Se agruparon en la colina de San Sebastián, donde se volverían protagonistas guiadas por una abuela con sed de libertad, Manuela Gandarillas.

Mariana Zudáñez: hermana de Jaime de Zudáñez, precursor de la independencia boliviana y de haber sido clave en regar la semilla de la emancipación luego de la revuelta de Chuquisaca, en 1809. Pero ello, quizás no hubiese sido posible si no hubiera estado Mariana que salió a pedir ayuda por el arresto de su hermano y a incitar a los vecinos y a todo Sucre a sublevarse.

Juana Azurduy: Madre de la patria. Fue una de las artífices y tejedoras del proceso de la independencia. Juana se va con sus hijos al Valle de Segura, donde pierde a sus cuatro hijos, luego queda viuda y embarazada. Concibe a Luisa Padilla y mientras se inicia un ataque realista se une a la guerrilla de Martín Güemes. Asume el mando de la guerrilla, con el grado de Coronela. Cuando Manuel Belgrano la vio en pelea, se asombró tanto que le entregó su espada en reconocimiento a su lealtad a la causa. Muere en Jujuy, en absoluta pobreza.

Vicenta Juaristi Eguino: Trabajó en los preparativos revolucionarios. Prestó su casa como centro de reuniones patrióticas. Puso su cuantiosa fortuna, al igual que sus bienes, al servicio de la Revolución del 16 de julio de 1809, en La Paz.

Adela Zamudio: escritora y propulsora del feminismo en Bolivia. Zamudio supo difundir sus ideales a través de artículos, poemas, cuentos y novelas. Fue una de las pocas mujeres de la época que supo leer y escribir de manera autodidacta.

Ignacia Zeballos: Tuvo una participación heroica en la Guerra del Pacífico como enfermera. En 1876 participó de la quema del Palacio de Gobierno en el intento fallido de derrocar el gobierno del presidente Tomás Frías. Allí, se enteró de la invasión chilena en marzo de 1879. Se enlistó al Batallón Colorados y fue a Tacna vistiendo el uniforme de su difunto marido, poniendo el cuerpo en el campo de batalla.

Lidia Gueiler Tejada: primera presidenta de Bolivia.  En 1947 la acusaron de insurrecta y la echaron del Banco Central, lugar en el que trabajaba para sostener a su hija. Juró al Movimiento Nacionalista Revolucionario en 1948, militó la huelga de hambre de las mineras, que dio fin a la dictadura de Banzer y que protagonizó ella en abril de 1951 junto a 27 mujeres.

María Barzola: Mujer minera. La leyenda la recuerda envuelta en una bandera tricolor, a la cabeza de una columna de 8.000 mineros, enfrentando la metralla del ejército en la pampa que años después llevaría su nombre.

Domitila Barrios de Chungara: mujer minera que las representó en la tribuna de la Conferencia Mundial sobre la Mujer de México, realizada por Naciones Unidas en 1975. Fue víctima de los golpes de los militares que la habían detenido. En 1977, con cuatro mujeres de familia minera, inició una huelga de hambre demandando amnistía política y elecciones democráticas. A los pocos días, miles de bolivianos se sumaron al ayuno marcando el fin de la dictadura.

Ana María Romero de Campero: Como Defensora visibilizó a sectores sociales, mujeres golpeadas, trabajadoras sexuales, niños de y en la calle, haciéndoles conocer sus derechos y pelear por ellos. Presidió la Cámara de Senadores del Movimiento Al Socialismo, MAS.

Eva Copa Murga: presidenta del senado y pieza clave de la pacificación del país en el actual Golpe de Estado perpetuado el 10 de noviembre de este año (2019). Es la mujer que se hizo cargo de la Asamblea Legislativa Plurinacional y del peso que carga hoy por no huir y construir una salida democrática al golpe fascista que se autoproclama al poder en Bolivia.


* Periodista, conductora del programa La Marea (Radio Futura – FM 90.5), responsable de la sección Feminismos de Revista Trinchera, editora del portal Luchelatinoamérica y colaboradora de Agencia Timón.

Fuentes: https://www.opinion.com.bo/articulo/sin-categoria/12-mujeres-dejaron-huella-historia-bolivia/20160527000100551184.html

El Árbol no deja ver el bosque

El Árbol no deja ver el bosque

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

“CIENTOS DE JUDÍOS CHILENOS FIRMAN DECLARACIÓN EXIGIENDO UN NUEVO CHILE”

Por Pablo Jofré Leal*

Hace un par de días llegó a mis manos un documento (1) con el título anteriormente señalado, donde se señala que cientos de chilenos y chilenas, de creencia judía, firmaron una declaración exigiendo un nuevo Chile. Confieso que me llamó profundamente la atención, no sólo por el tenor de lo señalado, que en esencia comparto en el sentido que todos, sin distinción de razas, sexo, religión u opinión política debemos dar a conocer nuestro sentir y opinión respecto a lo que está pasando en Chile y exigir un Chile que cumpla los anhelos y sueños que nos animan.

Mi inquietud radica más bien en que gran parte de los puntos de esta declaración, de los judíos chilenos (¿todos? ¿una fracción minoritaria, mayoritaria?) choca abiertamente con la política llevada a cabo por el que se autodenomina Estado Judío (Israel), que ocupa territorios palestinos desde el año 1948 cuando nace como entidad política en el mes de mayo de ese año. No me es ajeno, que en las firmas suscritas hay personas honestas, valiosas, seres humanos de excepción. Pero también hay firmas de personas que comparten plenamente una política criminal de los gobiernos israelíes contra el pueblo palestino.

Incluso, en crónicas argumentaciones, parte de estos firmantes suelen compartir la estéril idea de los dos Estados (considerando la política colonial de Israel y la imposibilidad de lograrlo mediante la actual política sionista)y que incluso en los artículos publicados suelen apelar a la aséptica noción que no se debe importar el conflicto de Oriente Medio a Chile, que viene a ser la manera de evitar condenar al régimen sionista como lo que es: racista, criminal y genocida. Además, en las firmas de aquellos que suscriben existen nombres que son abiertamente partidarios de la política criminal llevada a cabo por el gobierno sionista contra Palestina como es el caso de parlamentarios y exparlamentarios, como también activistas del portal extremista con sede en los territorios ocupados Hatzad Hasheni(2)

Esta declaración me genera ruido, no puedo aceptarla y asimilarla sin pensar en lo que ha pasado en Palestina durante estos 71 años y lo que acontece hoy, día a día, con la muerte cotidiana de hombres, mujeres y niños ya sea en la Franja de Gaza como en Cisjordania, con armas mutilatorias, sin que las investigaciones en materia de derechos humanos lleguen a sancionar a aquellos francotiradores israelíes, por ejemplo, que desde marzo del año 2018 a la fecha han asesinado, mutilado, generado decenas de inválidos a la población palestina que se manifiesta en la frontera artificial que separa gaza de la palestina histórica ocupada. Una población palestina sometida a una política de ocupación y colonización violatoria de cuanta resolución de las naciones Unidas se ha emitido. Con un muro de 720 kilómetros de largo que se adentra en Cisjordania separando familias, a palestinos de sus tierras de cultivo, fragmentando el territorio y permitiendo, además, la instalación de 650 mil colonos judíos en tierras que no le pertenece a contrapelo de las determinaciones, que obligan su retiro y demolición.

Cuando firmas como comunidad judía – no he visto otras declaraciones de comunidades católicas, evangélicas, musulmanas, ateas, zoroastrianas o budistas – obliga a recordar que existe un Estado que se ha consagrado como Estado nación del pueblo judío y que en palabras del primer ministro Benjamín Netanyahu “representa un momento fundamental en la historia del sionismo porque establece por ley el principio básico de nuestra existencia “. Una ley claramente racista que fomenta el ultranacionalismo y que además integra lo judío con lo sionista como lo ha declarado el propio presidente de la comunidad judía de Chile, Shai Agosín(3).

O tal vez este grupo de chilenos de creencia judía no se siente representados por los gobiernos israelíes ni por el presidente de su comunidad? En todo caso creo que no es posible hacer una lectura de la declaración de estos chilenos y chilenas judíos (as) sin hacer un paralelo con los crímenes que Israel en nombre del sionismo y del judaísmo realizan. Aceptaría la honestidad de esta declaración y la franqueza de aquello que firman, si una declaración del mismo tenor se concreta en torno a la situación actual en Palestina, de otro modo sólo queda en palabras vacías, donde el respeto a los derechos humanos es exigido a algunos y para otros existe la impunidad bajo la cobertura de criticar a todo aquel que se atreve a denunciar al sionismo como antisemita o antijudío. Cuestiones aberrantes, pues los únicos semitas en el conflicto, que implica la colonización y ocupación de Palestina son precisamente los palestinos. Y menos puede ser una crítica antijudía pues ser judío es ser creyente en el judaísmo y las críticas a las religiones y creencias personales no son parte de la constatación de crímenes del sionismo israelí.

En concreto, esta declaración a la cual hago referencia esta comunidad de chilenos (as) judíos (as) sostiene:

“Como un grupo de chilenas/os judías/os sentimos la necesidad de pronunciarnos respecto a la explosión social que estamos viviendo como país, manifestando todo nuestro apoyo al movimiento social y respaldando sus principales demandas.

1.- Condenamos tajantemente las violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos perpetradas desde el inicio del estallido social a manos de agentes del Estado y exigimos el fin del uso de armas mutilatorias, la investigación de todos los casos de violación de los DDHH y que se asuma la responsabilidad política de la violación de los DDHH. De la misma forma, condenamos la violencia estructural histórica del sistema, la continua falta de respuesta real a las demandas sociales y la exclusión de grandes grupos de nuestros conciudadanos, lo que incrementa la desigualdad y es uno de los factores causantes de la violencia observada en nuestro país.

Ante este primer punto me pregunto

  1. Condena esta comunidad chilena de judíos y judías las violaciones sistemáticas de los derechos humanos de la población palestina en incluso de sus minorías árabes en la entidad sionista?
  2. Exigen el fin de armas mutilatorias que han dejado 350 muertos y miles de heridos en la Franja de Gaza en las llamadas marchas por el retorno: uso de munición real, gases lacrimógenos, gas pimienta y otras aberraciones?
  3. Condena esta comunidad la violencia estructural de la entidad israelí contra el pueblo palestino y que es causa de la lógica reacción y violencia defensiva del pueblo palestino y sus organizaciones y movimientos?

2.- “Consideramos necesario transitar del modelo económico, político, social y cultural impuesto por la dictadura y consolidado desde entonces, a un Chile más justo, inclusivo y solidario, pasando desde un Estado subsidiario a un Estado garante de derechos sociales y avanzar de un país marcado por el individualismo, la segregación, las privatizaciones y la concentración de las riquezas hacia una sociedad que asegure dignidad, inclusión y equidad para todas las personas, garantizando los derechos sociales básicos, en su carácter público y universal, y recuperando a su vez la soberanía de los recursos naturales”

  1. Considera esta comunidad de chilenos judíos y judías que el pueblo palestino tiene derecho a existir – incluso concediendo que sea en las fronteras anteriores a la guerra de ocupación del año 1967?
  2. Están porque Israel como entidad deje de segregar a su propia población árabe y derogue la llamada Ley estado nación judío?
  3. Están por respetar la soberaníaPalestina sobre sus recursos naturales en materia acuífera por ejemplo y dejar de expoliar los recursos en los territorios ocupados exportándolos con la etiqueta Made in Israel?

3.- “Apoyamos la necesidad de conformar una convención constitucional (más conocida como asamblea constituyente) sin trabas para la elaboración de la nueva Constitución, con un 100% de delegados elegidos en un proceso genuinamente democrático, propiciando que esta asamblea sea realmente participativa, representativa de toda nuestra pluralidad respecto a pueblos indígenas, género y diversidad sexual, movimientos sociales, etc.”

  1. Estaría dispuesta esta comunidad de chilenos y chilenas de creencia judía a influir para que Israel propicie una verdadera entidad democrática donde las leyes racistas sean desechadas?

4.- “Creemos firmemente en el derecho de la autodeterminación del pueblo chileno, de los pueblos indígenas, así como de todos los pueblos en el mundo. Es por ello que consideramos que Chile debe ser un Estado Plurinacional”

  1. Cree esta comunidad de chilenos y chilenas judíos (as) en la autodeterminación del pueblo palestino?
  2. Está dispuesta esta comunidad a influir para que la entidad sionista abandone los territorios ocupados incluyendo el retiro de los colonos asentados en Cisjordania?
  3. Está dispuesta esta comunidad a patrocinar una campaña de Boicot, desinversión y sanciones contra el régimen israelí por sus violaciones a los derechos humanos del pueblo palestino exigiendo su retiro de Cisjordania y el fin del bloqueo contra Gaza?
  4. Si cree en la autodeterminación de todos los pueblos del mundo porque no participan activamente en aplicar el capítulo VII de la carta de las Naciones Unidas contra la entidad sionista, que no ha cumplido ninguna de las resoluciones establecidas desde el año 1949 y en especial aquellas que hablan de permitir el retorno de los refugiados palestinos, el retiro de los colonos y asentamientos en Cisjordania, la demolición del muro de la vergüenza entre otros?

5.- “Adherimos a imperativos éticos de la cultura judía que buscan el irrestricto respeto de la democracia, la dignidad humana y la justicia social a través de nociones como el Tikun Olam o el imperativo de reparar el mundo, por ello hacemos un llamado a participar de la movilización social e instancias de diálogo como cabildos y asambleas, para contribuir a impulsar el cambio de constitución que el país requiere, junto a los cambios económicos, políticos, sociales y culturales”

Si de verdad creen en la dignidad humana, la justicia social o las nociones de reparar el mundo y todo ello implica que honestamente quieren hacer una contribución al mundo más allá de vuestras nociones culturales de justicia social y así evitar consecuencias sociales negativas

  1. Están dispuesto a emitir una declaración donde llamen al retiro de las tropas israelíes de Cisjordania, de los 650 mil colonos incluyendo aquellos que rodean Al Quds (Jerusalén)?
  2. Están dispuestos a apoyar las reivindicaciones palestinas destinadas a lograr su autodeterminación teniendo en cuenta la influencia que puede ejercer el hecho que judíos y judías chilenas y chilenas exigen respeto a los derechos humanos al autodenominado estado de la nación judía?

En mí caso particular creo que las respuestas afirmativas a estas demandas servirían para demostrar, efectivamente, que están ustedes por el cambio a un mejor mundo, que están dispuestos a respetar a un pueblo como el palestino que ha sufrido la colonización y ocupación de su territorio por décadas pero, sobre todos harán carne esa idea de Tikum Olam de la que tanto suelen vanagloriarse.


* Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Master en Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en temas principalmente de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de revista digital www.politicaycultura.cl

Fuentes:

  1. https://eldiariojudio.com/2019/11/18/cientos-de-judios-chilenos-firman-declaracion-exigiendo-un-nuevo-chile/
  2. http://hatzadhasheni.com/
  3. https://opinion.cooperativa.cl/opinion/internacional/sionismo/2017-02-13/192210.html
Cambiemos y la sana costumbre de ir más allá de los limites

Cambiemos y la sana costumbre de ir más allá de los limites

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Por Nicolás De La Iglesia*

Un golpe de estado, según el sentido común establecido sobre finales del SXX, es algo por lo menos, repudiable. Sin embargo, lo que pasó en Bolivia dejó en descubierto que ese sentido no formaba parte de un sentido instituido, sino que había una contra hegemonía que operaba en busca de una resignificación. Y eso fue lo que sucedió, no sólo desde medios oficialistas sino también desde el gobierno nacional se desconoció y se evito hablar de “golpe de estado”, así, con todas las letras. En su lugar, buscaron eufemismos de todo tipo y color. La Nación, que históricamente dio cátedra de cómo desconocer golpes, tituló: “La democracia pierde atractivo en la región”.

Cuando promediaba el final del SXX, también terminaba, o por lo menos así lo consideraban distintos referentes de las Ciencias Sociales, la idea de que la violencia podía ser un medio para alcanzar objetivos en la política tradicional. Con la caída de la Unión Soviética y el derrumbe del muro de Berlín comenzaron a gestarse nuevos paradigmas dentro de la política tradicional. Los valores democráticos, después de las dictaduras más sangrientas, parecían tener cada vez más importancia.

Lo cierto es que hay ciertas discusiones que se pensaban zanjadas, sobre todo en este país, como que no se puede aceptar el derribo de un gobierno democráticamente electo a través de un golpe de estado. La actitud de la derecha Argentina, de ciertos funcionarios y medios oficialistas deja en claro que la discusión NO está terminada. Peor aún si se pone en cuestión la fuerte carga simbólica que conllevan estas acciones.

Ivanka, Gerardo y compañía

Si bien el gobernador de Jujuy Gerardo Morales negó contundentemente que haya existido colaboración de su gestión con los golpistas bolivianos, hay ciertos hechos que hacen dudar sobre la veracidad de sus declaraciones.

En primer lugar -y teniendo en cuenta que en política las coincidencias no existen- la visita a Jujuy de la hija y asesora del presidente de Estados Unidos, Ivanka Trump, a poco menos de un mes de que estalle el conflicto en Bolivia. Alguien podría suponer que nada tiene que ver una cosa con la otra y acusar de “conspiranoicos” a quienes esgrimen que el gobernador miente.

Una de las virtudes de la derecha Argentina -mejor dicho, de la derecha mundial- es endilgar constantemente a la izquierda cosas que sólo ellos ponen en práctica. Para poner un ejemplo a mitad de año Donald Trump decidió sacar a EEUU del pacto de proliferación nuclear con la excusa de que Rusia no lo estaba cumpliendo. Pero, pero, pero, tiempo después se descubrió a través de imágenes satelitales que los yanquis hacía rato que no cumplían con el tratado. Ese modus operandi también se emplea en Nuestra América.

Volviendo a la visita de la hija del twittero más picante de la web, lo llamativo es que varios analistas como Stella Calloni advirtieron cómo después del Plan Cóndor -a mediados de los años 80’- la secretaría de estado de los Estados Unidos optó por estrategias menos llamativas para intervenir en los asuntos de los estados del cono sur. Estas, tienen a las ONG’s como pantalla y uno de los ejemplos que señala la periodista  y que se fue desperdigando a cada país de la región es la NED (National Endowmentfor Democracy). Reconocida como la “cara social de la CIA”, según varios documentos fue participe activa del intento de golpe contra Evo Morales en el año 2008, hecho que le valió la expulsión del país vecino.

¿A qué viene este relato de la función injerencista de las ONG’s? Ivanka es representante de Women’s Global Development and Prosperity, W-GDP (Iniciativa para el Desarrollo y la Prosperidad Global de las Mujeres) una propuesta ideada desde la Casa Blanca. Ahora bien, vale aclarar que en el marco de su visita a Jujuy también estuvo acompañada por una delegación bastante nutrida. Entre ellos estaban: el Subsecretario de Estado, John Sullivan; el Jefe Interino de la Corporación Privada de Inversiones en el Extranjero (OPIC), David Bohigian; la Subsecretaria Interina de Asuntos del Hemisferio Occidental, Julie Chung y el Administrador de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Mark Green.

Sobre este último personaje y la agencia que representa, hay que decir que esa misma organización estuvo detrás de distintos movimientos en contra del presidente depuesto Evo Morales. Se descubrió que en 2011 -y está documentado- financiaron levantamientos de sectores indígenas que luchaban por el medio ambiente. Los líderes de estos grupos de choque llamaban hasta doce ¡Sí, doce! veces por día a la embajada norteamericana.

Volvamos a Jujuy, el despliegue incluyó más de dos mil de agentes de inteligencia (2.500 para ser precisos) y tal vez lo más importante el desembolso de U$S 400 millones de ¿ayuda? para el gobernador. Lo llamativo es que al día siguiente un avión partió desde Jujuy hasta Santa Cruz de la Cierra con ¿ayuda? para socavar los incendios en la amazonia boliviana. Como se dijo antes, las coincidencias en la política no existen y acá son muchas.

Por último, hay que destacar que el gobierno nacional supo, por lo menos 48 hs antes, de que se produjera el golpe ya que Luis Fernando Camacho pidió un salvoconducto al cónsul argentino en Santa Cruz, Roberto Dupuy, en caso de que sus planes salieran mal. El funcionario le dijo que eso debía ser tratado con la embajada en La Paz e intento hacerlo desistir en sus planes. Muy distinto fue el accionar de Cambiemos que evito por todos los medios posibles llamar al golpe por su nombre. Este hecho trajo nuevos conflictos dentro de la coalición ya que los radicales, que lo último que les quedaba era no reconocer un golpe de estado, le hicieron honor a la “tradición” democrática.

No hay que pasar por alto la reacción de Cambiemos y de los medios hegemónicos, porque estamos ante la reivindicación del golpe de estado como herramienta. La carga simbólica que tiene este hecho es alarmante no sólo porque de justificar un golpe no se vuelve, sino porque no condenarlo los hace cómplices. Sus manos también estarán manchadas con la sangre de los y las bolivianas que murieron en manos de una nueva dictadura que desgarra, una vez más, las venas de Nuestra América.


*Periodista, columnista sobre Europa del programa Marcha de Gigantes (Radio UNLP - AM 1390) responsable de la sección de Política Nacional de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.
Adriana Guzmán: “¿Cómo si un genocida va a las elecciones, no puede repostularse alguien por tercera vez?”

Adriana Guzmán: “¿Cómo si un genocida va a las elecciones, no puede repostularse alguien por tercera vez?”

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Por Floren Luengo*

Los feminismos: la gigantesca comunidad que pese a las diferencias epistemológicas, de clase, raza y políticas ha sabido salir a las calles unidxs y organizadxs. Presionando y gestando el acompañamiento de las leyes civiles, los feminismos atravesaron el muro de las palabras y de las ideas, las transformaron para brindar la posibilidad de una mejor vida a la mayor cantidad de personas.

Desde pensar la acción política de incluir personas que nunca antes habían pisado una escuela, el Congreso y aún más las presidencias de los países desde un pensamiento soberano de los territorios, del tesoro nacional y hasta la transformación de un Estado que sea Plurinacional, los feminismos Nuestroamericanos se han convertido en un movimiento político tan peligroso para la vida neoliberal, que se las ha posicionado como las enemigas públicas declaradas.

Basta observar lo que han construido los feminismos en el Estado Plurinacional de Bolivia, para que decanten algunos por qué de la violencia hacia este movimiento social y político, en un contexto de Golpe de Estado. Como señala Noelia Figueroa[1], lo que allí sucede es en verdad “un odio revanchista de clase muy fuerte contra el proceso de transformación en un Estado Plurinacional, junto con la nacionalización y estatización de los hidrocarburos y muchas medidas económicas y sociales que hicieron que el vínculo entre Estado, economía y sociedad en Bolivia se trasforme mucho más que en cualquier otro país.”

Cabe hacer memoria y recordar la resistencia del pueblo campesino-indígena frente a lo que fue la Masacre de Octubre Negro (2003) y encontrarnos con que Carlos Mesa, quien se presentó como candidato opositor al gobierno de Juan Evo Morales Ayma en elecciones pasadas, tiempo atrás fue vicepresidente y compañero de Gonzalo Sánchez de Lozada. Un gobierno neoliberal, con un presidente que hablaba mejor inglés que español y que había dado la orden de liberar, a sangre y fuego, el paso a los camiones de gasolina para abastecer a la urbe sitiada[2].

El pueblo sólo pedía tres cosas: la abrogación de la Ley de Hidrocarburos, referéndum sobre la exportación del gas (no por Chile ni para Chile) y Asamblea Constituyente. Lo que se obtuvo fue la masacre de 60 personas -según cifras oficiales, es decir que posiblemente sean más- y cientos de heridxs en El Alto y La Paz.

Una nueva cruzada de la fe genocida

El elemento distintivo del actual Golpe de Estado en el Estado Plurinacional de Bolivia (como proyecto político, social, económico y cultural) del 10 de noviembre pasado, es la renovación de grupos que ven amenazados sus privilegios. El Comité Cívico de Santa Cruz, cuenta Adriana Guzman a Página 12, “es una instancia que inventan los empresarios para participar en decisiones, en la elaboración de leyes para defender sus intereses. El Comité Cívico representa a los empresarios, oligarcas, a los terratenientes, socios de las transnacionales, del Oriente boliviano.”

Es un grupo de derecha fascista encabezado por Luis Fernando Camacho quien, por un lado, abraza la biblia evangélica y la bandera de Bolivia acercándole la renuncia al presidente legítimo Evo Morales, y por el otro, está vinculado al narcotráfico. Es hijo de un ex paramilitar durante la dictadura y forma parte de los Caballeros del Oriente (una gran logia de la derecha Cruceña). Para este tremendo Golpe enquistado en la autodeterminación de los pueblos originarios, han encontrado el apoyo de grupos universitarios, paraestatales, paramilitares, grupos fascistas y racistas como la Unión Juvenil Cruceñista.

Feminismos y cambio social

María Galindo[3], fundadora de Mujeres Creando, describe el presente mundial como un neoliberalismo de corte fascista. Es pensadora, artista y activista por fuera de la academia, insistiendo en que es posible un pensamiento político y teórico por fuera de la misma. Esgrime la necesidad de hacer una ruptura con el feminismo del Estado moderno burgués europeo transferido como proyecto civilizatorio a las mujeres de las periferias del mundo, para abrir la posibilidad de pensar una genealogía de los feminismos:

“Los feminismos tienen como genealogía las rebeliones colectivas e individuales de las mujeres contra los mandatos patriarcales a lo largo y ancho del mundo. No somos las hijas menores de Simone de Beauvoir, ni de las sufragistas, ni de no sé qué otro cuerno más. La producción política que hace que vos estés aquí viene de otro lado y es urgente que la conozcas y la reconozcas”.

Una pregunta interesante que nos deja a los feminismos de aquí es: ¿cuál es la genealogía del feminismo en Argentina?

Por su parte Julieta Paredes, militante del Feminismo Comunitario, piensa que es necesario descolonizar el feminismo como movimiento político y social, convertirlo en un instrumento de pensamiento y del quehacer desde las culturas integradas, llegando a la conclusión de que la desaparición del feminismo será la derrota definitiva del patriarcado. Insiste en no dejar de lado la importancia de los derechos colectivos -y no meramente individuales-. Propone volver al sentido original de nociones andinas que han sido tergiversadas por la dominación del patriarcado colonial e indigenista.

Comprendiendo las formas de colonización que han sufrido los pueblos de Nuestra América, los feminismos han tejido redes en las cuales cada nudo fortalece el complejo entramado de relaciones sociales y políticas, ya que responden a un conflicto saldado o en vías de saldarse. Ninguna es mejor que otra, porque las ideas feministas lo que delatan en última instancia es cuán colonizado está el pensamiento y cuáles son las mejores formas de llevar a la práctica un buen vivir para la comunidad. La idea es mejorar y potenciar, por lo que no existe tal techo de cristal si de feminismos se trata.


* Periodista, conductora del programa La Marea (Radio Futura – FM 90.5), responsable de la sección Feminismos de Revista Trinchera, editora del portal Luchelatinoamérica y colaboradora de Agencia Timón.

FUENTES:
[1] https://www.elciudadanoweb.com/con-el-golpe-latinoamerica-volvio-a-ser-lugar-de-disputa-del-neoliberalismo/
[2] https://www.tiempoar.com.ar/nota/condena-historica-por-la-masacre-de-la-guerra-del-gas-en-bolivia
[3] https://latinta.com.ar/2019/03/maria-galindo-mujeres-creando-claves-feminismo-hoy/

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