Cintia Nucifora: «No hay forma de que los trabajadores avancemos en derechos, si el proyecto político que está en el poder es contrario a nuestros intereses»

Conversamos con Cintia Nucifora, delegada de ATE Verde y Blanca La Plata y Sec. Gral. de ATE Derechos Humanos BsAs, sobre la coyuntura actual, las elecciones en el gremio de los trabajadores y trabajadoras del Estado y los desafíos del movimiento sindical.

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¿Cual es el programa político y sindical que plantea ATE Verde y Blanca?

Planteamos como consigna principal es «La refundación está en marcha». Estamos planteando la necesidad de refundar nuestro sindicato, que es ATE, para poder ponerlo como herramienta de organización nuevamente, para aportar en la unidad necesaria en vistas de también de aportar a la recuperación de nuestros derechos. En principio decimos que necesitamos un sindicato fuerte. ATE tiene afiliados desde Jujuy, hasta Tierra del Fuego, necesitamos recuperar la fuerza, articular todos los trabajadores del país en función de, no solo nuestras conquistas, de nuestros derechos que los estamos perdiendo por este macrismo, sino también repensar el Estado que necesitamos. Somos trabajadores del Estado, por lo cual el desguace de las políticas públicas que está habiendo en este gobierno nos ataca en primera persona. Necesitamos un sindicato que esté a la altura de las circunstancias y es eso lo que estamos planteando.

Recién hacías referencia a este nivel de golpe que está recibiendo el Estado por parte del gobierno que encabeza Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos. Sabemos que desde ATE Verde y Blanca principalmente vienen laburando muy fuerte con respecto a muchos de los despidos que han habido en estos tres años y quizás acá en la ciudad de La Plata tenemos el caso emblemático de las compañeras de la Línea 144  

Una de las cosas que planteamos es que los despidos de los compañeros y compañeras tiene que ver con una decisión política de este gobierno que es poner al Estado al servicio de las grandes trasnacionales, de los grupos económicos, y lo que es políticas públicas al servicio del pueblo que reúna derechos, no son una preocupación. Para ellos es un gasto y eso tiene como correlato el despido de compañeras y compañeros. Frente a eso decimos, hay que reincorporar a los compañeros, no solo por su puesto de laburo, y lo que significa eso en mantenimiento de la familia, sino también porque se desguaza una política pública. De esa manera es como laburamos la reincorporación de los compañeros y compañeras al Estado. No lo pensamos solo desde una perspectiva sectorial. En el caso de la Línea 144, por ejemplo, la lucha que dimos para poder reincorporar a las compañeras, fue articulando con el movimiento feminista, fue articulando con otros trabajadores de otras dependencias. Hoy por hoy tenemos a una compañera que todavía no reincorporamos y vamos a seguir peleándola desde ese lugar, desde la articulación de lo que significa que una compañera de trabajo menos es un trabajador menos en una política que es fundamental para, por ejemplo en este caso, dar respuesta a la violencia de género. Lo mismo sucede con la agricultura familiar, con niñez. Cada vez que el Estado despide, lo hace en políticas públicas esenciales para dar respuesta a los problemas que tenemos.

¿Cómo se da la relación entre sus demandas y lo que es la discusión más coyuntural, política? ¿Se discute eso entre compañeres dentro del sindicato?

Creemos que las organizaciones sindicales tienen que promover el debate político. No hay forma de que los trabajadores avancemos en derechos, si el proyecto político está en el poder es contrario a nuestros intereses, entonces es fundamental no separar la lucha sindical de la lucha política. Para eso decimos por un lado, necesitamos una política de formación clara, y por otro lado, todo el tiempo vincular la lucha sindical con la lucha política, poder entender de qué se trata cuando no hay aumentos, o cuando hay aumentos, como eso está vinculado con las definiciones políticas. No hay manera de emprender una lucha sindical sin dar el debate con los compañeros de a qué responde esa pelea, con qué objetivo político está relacionado. Claramente, en nuestro sindicato la conducción actual de «Cachorro» Godoy y del «Colorado» Isasi, no promueve la politización. Hablan de la autonomía de la clase trabajadora, pero lo hacen para desvincular y de esa manera la lucha política no tiene nada que ver con los derechos sindicales. En el 2015, en el ballotage nosotros fuimos a pedirle al sindicato que se pronuncie porque entendíamos que el macrismo iba a venir por nosotros, como vino, y nos dijeron que no se podían pronunciar. Nosotros queremos un sindicato que se la juegue, que tome definiciones políticas. Es fundamental que el sindicato tenga una posición política y que sea construida de cara al trabajador, que se discuta ahí y no en una oficina.

En el marco de esto que decís y sobretodo que es un año electoral, recién nombrabas a la conducción provincial y nacional de ATE, sus secretarios generales, y sabemos que van a haber elecciones  del sindicato y que obviamente es un año electoral en el que se cambia un gobierno ¿por qué para ustedes es importante que cambie la conducción del sindicato teniendo en cuenta también con la posibilidad de que en octubre o en noviembre cambie el gobierno? y que obviamente el sindicato va a tener un papel fundamental en esto que va a ser una especie de refundación y construcción de un nuevo Estado en la Argentina

En las elecciones de nuestro sindicato, que van a ser el 7 de agosto, vamos a impulsar que el compañero Daniel «Tano» Catalano, que es el actual secretario general de ATE Capital, sea quien conduzca nacionalmente el gremio. La figura del Tano para nosotros es fundamental porque desde que se ganó Capital, Capital volvió a tener discusión política, volvió a  claridad, volvió a plantear que necesitamos a recuperar el Estado y empezó a jugarse y decir «para nosotros el peronismo», «para nosotros el kirchnerismo» es parte estructural de esa masa de trabajadores que tiene que conducir el país. En unidad con el resto de los trabajadores. Eso es clarísimo. Después por el otro lado vos decías por qué es tan importante de cara a las elecciones nacionales: el sindicato tiene que estar al servicio de la recuperación del Estado. Entendemos que el macrismo es un proceso que viene a desguazar el Estado, no nos podemos desvincular de la pelea política. Tenemos que poder dar esa discusión, lo que no significa la subordinación. Como trabajadores tenemos nuestro propio programa, nuestra propia demanda y nuestra propia organización. Pero entendemos que ningún derecho va a poder ser logrado en el marco de un proceso de desguace.

Entendiendo la importancia que tiene el sindicalismo en la Argentina ¿qué lugar tiene la política de género dentro de ATE?

Si, totalmente. Una de las consignas de nuestro programa es «El sindicalismo es con nosotras». Venimos laburando desde la conformación de la Verde y Blanca, en políticas de género, ya sea articulando con la base del movimiento feminista, como en la organización de las propias compañeras trabajadoras y en algunos casos se ha avanzado un poco más y hemos empezado a organizar desde la diversidad. Tenemos una política que tiene que ver con la formación y también de organización concreta que el propio movimiento feminista está planteando. Creemos que el sindicato tiene que ser una herramienta que abra las puerta para aquellas compañeras que están dentro de los lugares de trabajo y necesitan una estructura para poder organizarse. Tienen que ser los sindicatos nuestra puerta de entrada.

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