Sinceramente, las vaquitas son ajenas…

Por Flor Luengo* y Nicolás Sampedro**

La producción y el desarrollo de la ciencia y la tecnología, son parte fundamental de un proyecto político que pretenda la soberanía económica y territorial, la autosuficiencia y el consumo equilibrado, así como considerarse un competidor ágil bajo las reglas de juego del mercado internacional.

Cambiemos, en toda su campaña electoral y durante los más de 3 años de gestión, expresó la necesidad de pertenecer al “primer mundo”. El gobierno nacional y su lógica de libertad de mercado, ha despotricado contra la participación del Estado en esta materia, considerando un obstáculo que se interpone en el camino a todo aquello que represente el espíritu de lo público y soberano del territorio argentino.

Desde el comienzo de su campaña presidencial, Mauricio Macri ha reforzado una y otra vez las intenciones dirigidas a cumplir un primerísimo objetivo: dejar de lado el “aislacionismo” que mantenía a la Argentina en el atraso permanente, para pasar a relacionarse con las grandes potencias económicas y aprovechar nuestras ventajas.

El atraso, representa una condición de dependencia económica, política, social y/o cultural que deja grandes huellas -y durante largo tiempo- en el tejido social. Para evitar este hecho político, los países planifican estratégicamente las políticas públicas que cooperarán con los ejes centrales del proyecto que se pretende.

En relación a lo último, el Consejo Nacional de Ciencia (NSB por sus siglas en inglés), publica cada dos años un informe sobre el estado de la ciencia y la ingeniería a nivel mundial. El informe de 2018 muestra que Estados Unidos es el país que más invierte en investigación y desarrollo con un monto de 496 mil millones de dólares (26% del total mundial), seguido por China con 408 mil millones de dólares (lo que equivale a un 21%).

Lo que atrae más capital de riesgo, otorga los títulos más avanzados, proporciona la mayor cantidad de negocios, servicios financieros y de información, y es el mayor productor en sectores manufactureros de alta tecnología. La industria de conocimiento y tecnología de estos países, constituyen una parte importante de la economía mundial. Quienes más producen, tienen más posibilidades de ofrecer sus productos al resto del mundo.

Ahora bien ¿cómo pretende el proyecto político de la Alianza Cambiemos ahondar por el camino del conocimiento? ¿Qué tipo de prioridad política le otorga si a eso es a lo que aspira?

Por lo pronto, la inversión en Ciencia y Tecnología no fue prioridad y difícilmente lo será bajo este gobierno. El pasado 7 de mayo, en un programa de televisión, una investigadora y trabajadora del CONICET, dio un claro mensaje de la situación que viven quienes trabajan para investigar en pos de mejorar la calidad de vida de las personas. Se inscribió en ¿Quién quiere ser millonario? a sólo efecto de poder financiar las investigaciones que hacen con su equipo.

En lo que respecta a la inversión en Ciencia y la Tecnología, en Argentina hoy sólo se invierte el 0,6% del PBI en Investigación y Desarrollo, lo que equivale a una cuarta parte de lo que destinan los países más desarrollados para poder ser competitivos en el mundo. Aun así, aunque es crucial para la expansión de la economía -ya que permite la optimización de recursos y una mayor productividad-, el Ministro de Interior, Rogelio Frigerio, enfatizó en que «es muy importante ponerse de acuerdo en cuáles son las prioridades de la Argentina«

Les trabajadores, los sindicatos y casi toda la comunidad universitaria, científica y tecnológica, se manifestaron en reiteradas oportunidades contra las políticas de ajuste que lleva adelante el gobierno nacional. Se encuentran en las calles denunciando la vulneración de derechos, organizando asambleas y debatiendo aguerridamente para visibilizar la problemática y generar una profunda reflexión en la sociedad.

Como se expuso anteriormente, las potencias mundiales hoy se disputan el primer lugar en una carrera acelerada por ver quién conquista primero la hegemonía en materia de inteligencia artificial, y la aplicación y el uso masivo del 5G, una tecnología que podría cambiar radicalmente y modificar de forma abrumadora el mundo que hoy conocemos.

Si las aspiraciones del gobierno de Cambiemos era “volver al mundo” y plegarse a competir con las economías más desarrolladas ¿Por qué desfinanció un sector estratégico como el de la Ciencia y la Tecnología? ¿Por qué desfinancia sistemáticamente la educación pública, motor fundamental para potenciar las capacidades de les ciudadanes?

Trabajadores y trabajadoras de la ciencia y tecnología realizaron una marcha de antorchas

Las respuestas a estos interrogantes son muy sencillas: Su trabajo en la administración del estado era, es y será, destruir al estado; llevarlo a la mínima expresión, dejando vía libre a las grandes multinacionales que no sólo ocupan posiciones que antes tenía el estado y sus instituciones, sino que muches de les cientifiques que apostaban al sector público se ven tentades y/o forzades a tener que pasarse al sector privado.

Macri, Vidal, Larreta y el resto de la horda camiemita mintieron, mienten y van a seguir mintiendo con tal de garantizar los designios del FMI y de quienes realmente gobiernan hoy nuestro país: el imperio yanqui a través de las multinacionales y los organismos multilaterales surgidos de los acuerdos Bretton Wood.

El jardinero Blanco Villegas es un mero inquilino en la Casa Rosada. Un títere que bailó cual pinocho en el balcón de la rosada. Un virus que infectó a nuestro pueblo de mentiras y odio, que se está carcomiendo los cimientos del estado y que dejará una estructura cuasi raquítica que será muy difícil reconstruir.

El malestar argentino para con las políticas que ha implementado y el destino al que nos vamos acercando, han dejado en claro que se van. Y con ellos se tendrían que ir muchos de sus socios, esos que se cagaron en el pueblo argentino y se enriquecieron a 2 manos durante estos casi 4 años. Para muestra alcanza un botón: La presentación del libro de Cristina Fernández de Kirchner, reunió en la casa de la oligarquía argentina a más gente que la que ellos pueden juntar en varios años de exposiciones de vaquitas.

Como decía el gran Atahualpa Yupanqui:

Las penas y las vaquitas 
Se van par la misma senda
Las penas son de nosotros
Las vaquitas son ajenas

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* Periodista especializada en cuestiones de género e historia, columnista del programa La Marea (Radio Futura FM 90.5), redactora de Revista Trinchera, del portal Luchelatinoamérica y colaboradora de Agencia Timón.
** Periodista especializado en temas internacionales, conductor del programa Marcha de Gigantes (AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata), productor general del programa La Marea (FM 90.5 Radio Futura), redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.

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